jueves, 30 de junio de 2011

Higiene Mental, Ensayo De Una Utopía 6


Bueno, parece que lo que tenemos se va acabando, de modo que apuraremos lo que nos queda, uno más o cientos de ellos, para que nuestros seguidores de “Paseando por los Sueños” que ya se cuentan por miles (ahí le has dao, con la guasa por delante aunque hierba el agua y nos abrasemos) disfruten de esos pequeños momentos de agudeza mental de los que responden a los que les ponen…

“Acabo de dejar a mi mujer para irme contigo, quiero que lo sepa todo el mundo porque te amo y quiero que vivamos juntos”.
No me lo puedo creer, por más que lo escucho me sigue pareciendo una pesadilla. De modo que para eso querías que escuchara el día “D” a la hora “H” el programa de la doña del viento fresco, para que me sintiera ridícula, casposa y vulgar, pues muy bien chico, lo has conseguido, porque ahora siento ganas de patearte los huevos y hacer que te los comas.
Saber que eras un poco necio no resulta difícil, pero que pudieras llegar a serlo tanto… hay límites y límites, y la verdad, desconocía este extremo. Llevo intentando hacerte ver, al igual que tu querida esposa, desde hace más de un año, justo el tiempo que hace que vas encoñado con mis huesos, que tu querida ya no es tu querida, pero no porque la fueses a dejar antes o la hayas dejado ahora, sino porque lleva pegándotela y dejándote durante todo este tiempo.
¡Que somos amantes, so berzotas, que no te enteras! ¡Qué te la está dando hace quince meses, el día antes de mi primer no a tu bodi, porque ya tenía otro al que decir que sí!
Es que no hay por donde cogerlo, si eres tonto porque te superas, si no estás en la misma longitud de onda que el resto de los terrícolas, te lo llevamos diciendo no se sabe tanto, leer tanta novela y cómic de otros mundos y planetas varios no lleva a ningún sitio, salvo a la estupidez más extrema, y así te va.
Lo mejor de todo es que parecías hasta convencido, será que no has escarmentado de que tu mujer, después de quince años y unas cuantas bofetadas, por fin se ha dado cuenta de que era para ti el felpudo donde limpiarse al llegar a casa, el culo preparado para lo que fuese y la amante esposa y madre que no debe dedicarse a otra cosa que limpiar tus mierdas y cuidarte; pues no sé por dónde querías ir conmigo, porque cualquier cosa de lo que he comentado está en las antípodas de lo que pienso, ¡figúrate una propuesta tuya en ese sentido…! patada en tus partes y siguiente capítulo.
No te has enterado de qué va la historia, pero es que conmigo no te has enterado de qué voy, de qué iba ni de qué iré, porque plantearte ni por un momento que pudiéramos encajar en algo y mucho menos compartir algo, debe ser efecto retardado del pegamento que esnifas, porque de no ser así es incompresible. Lo que sí me voy a proponer a partir de ahora (si ella quiere por supuesto, no dando todo por supuesto, animal) es no sólo mantener la relación que tengo con ella, sino ir más allá e intentar que descubra lo que hasta ahora se perdía por no mirar detrás de tu espalda de neandertal, que ya va siendo hora de que te laves solo tus calzoncillos o te los lave quien piense como tú (que siempre hay en estos programas gente con las mismas aficiones, ¡no te jode!)
Bueno, ya que has dado el paso para dejarla tranquila, muchas gracias, si ahora vuelves a por ella después de escuchar esto, te parto la cabeza, y como vamos a estar mucho tiempo juntas para conocernos mejor, no aparezcas, que tu careto me produce urticaria. Gracias al programa por dejarme expresar mis condolencias a este ser de otras épocas y que os cunda.

“Piedras y moho” respuesta de K.A. a un típico hombre de las cavernas con el celo subido de grados.




Mis Héroes De Las Seis Cuerdas 4 (Por Ahora)









domingo, 26 de junio de 2011

De Vinilos y Otras Glorias LXXXIII

No es por nada, pero si alguna vez este "Paseando Por Los Sueños" interesa más allá de mis queridos y adorados seguidores, espero que al encontrarse con esta pieza se sientan al menos como yo... en otro lugar.


Friensound (Joyride) 1969


Al margen de gustos, tendencias y etiquetas musicales, este disco de Friensound, que realmente es un nombre para un grupo de amigos reunidos por el talento y la mente de un visionario que pretendía hacer un primer álbum, y a partir de aquí... quizás sea el disco del que menos se debe hablar y sí escuchar, para que cada uno sepa por dónde ir, pero algo diremos.
La Música es, según ellos mismos la denominan, "Free-For-All" y las canciones, seis en total, unas improvisaciones o visiones musicales sobre temas que se plasman en el vinilo, para mí, y vaya por delante por si algún escuchante se atreve a beber de esta pócima, una maravillosa propuesta ajena a cualquier estadio musical, que llega al culmen con "Childsong", un experimento musical con niños gritando en lo que debe ser el patio de un colegio, a lo que se va añadiendo esa flauta cálida y la celesta envolviéndolo todo.
Sonidos asonantes que se mezclan perfectamente como un todo, experimentos sonoros con teclados salvajes, voces que recitan, guitarras distorsionadas, bases rítmicas de locuras varias, y en medio del caos (siempre el caos está en la organización anacrónica de quien lo crea) los sonidos que te envuelven y te toman porque tu mente está ahí, a la expectativa, sin saber por dónde te llegará el próximo envite. Una maravillosa muestra de todo esto es la genial "Lost Angel Proper St." 9'22'' que te invita a entrar como protagonista de lo que se ofrece, y en la misma línea viaja "Joyride". la otra canción extensa, "The Empire Of Light" 9'40'' te sumerge en un viaje del que puedes o no salir, sólo depende de hasta dónde quieras llegar.
Las caras del disco se denominan "Friendsong I" y "Friendsong II", dando idea de las pretensiones de la obra, que estoy convencido no existen, porque este disco es Música creada para que al escucharla se pueda crear de nuevo, experimentos con la mente y las ganas de ir más allá.
No es un disco para poner en cualquier instante, en cualquier lugar, según y como, es una Música que precisa un estado de ánimo, una forma de situación mental que te permita llegar hasta donde ella quiere, pero en eso, como todo, cada uno es como es.
"Joyride", ni mejor, ni peor, ni nada parecido, simplemente una forma de entender los sonidos a través de la mente, y eso, guste o no, hay que agradecerlo, o al menos yo lo agradezco, será porque me permite ser menos "plano".

De Vinilos y Otras Glorias LXXXII

Una experiencia sensorial, para el que la quiera o para el que se lo imagine, que tanto me da que me da lo mismo...


Terry Brooks & Strange (Translucent World) 1973


Impresionante y excelente locura Psycho para apreciar lo que es una Música sin límites mentales o para tomar el álbum y desaparecer con él. 
Una obra increíble de un músico genial, guitarrista salvaje que domina los efectos que hacen que sus sonidos se te metan por las entrañas mientras te sientes maltratado por esas maravillosas melodías que te inundan la mente.
Con una voz excepcional que le permite realizar todo tipo de registros, manejándola como le da la gana, realizando excepcionales juegos malabares con tonos agudos, gritos en falsete o aullidos que nos remiten a lamentos al tiempo que su guitarra está siempre por encima del todo, con increíbles solos ocupando tema tras tema, agudos chillidos y exageradas distorsiones con una técnica realmente increíble.
El disco es una obra compacta, con cinco temas y una duración aproximada de apenas 32', sin créditos ni información sobre el resto de los componentes que ayudan a crear los sonidos, que además del indiscutible liderazgo de Brooks con su guitarra y su voz, la cual utiliza como un instrumento muy importante, ayudan con una base rítmica solvente para su lucimiento, teclados que se apoyan en pianos y "Hammond" dando un ambiente lúgubre en ocasiones, "Lost", casi desesperado en otras, eso sí todos ellos a la sombra de esas seis cuerdas demoledoras.
La primera cara se compone de dos temas, "Jimi" una salvajada guitarrera de furiosos punteos constantes con la voz agudísima, a la que sigue la larga suite "Ruler Of The Universe", 11'05'' de psycho en estado puro, que comienza con uno de los pocos rifs que se permite a la guitarra, la banda en cadencia con él, especialmente esos teclados que cubren el espacio hasta que la voz, de nuevo oscura y como atemorizada entra en escena, a partir de aquí, tras alguna estrofa, más guitarra para atravesarte las entrañas, continuos cambios de ritmo, recitados y esas guitarras pasadas por efectos, solos desgarradores con la banda apoyándole sin descanso, una parte de sonidos asonantes para escapar de la realidad... brutal.
La cara B comienza con "The Kiss Of A Butterfly", 6'04' efectos de guitarra y teclado, la voz en su máximo apogeo, falsetes y gritos, y seis cuerdas arrasadoras, porque este tipo toca la guitarra para morirse, ¡¡¡qué barbaridad!!!; "Hey Mr. Lonely Man" es la más "típica" canción de rock de todo el disco, preciosa melodía más al uso, con otro solo demoledor, para terminar esta obra tan increíble con la ya mencionada "Lost", oscura y lejana.
En la portada, toda ella muy limitada en datos y créditos, que se limitan a unas gracias, algo que dice casi todo de lo que piensa este tipo tan especial, "Some people play Music, Other people feel Music, our secret Is complete mental sescape into the translucent frequencies of all existing things"
"Translucent World", un tremendo disco para escapar con la mente dispuesta a casi todo, maravillosas guitarras para soñar y canciones que no te dejarán indiferente. Hay muchas formas de hacer Música, y esta es una de ellas, quizás no la más conocida, pero no por ello menos genial.

No Puedo Recordar

Tengo el placer de plasmar en esta entrada la sensibilidad de un ser muy especial, que por serlo niega quien es y prefiere quedar en ese anonimato que a pesar de no compartirlo respeto profundamente, ¡¡¡faltaría más!!! porque la sensibilidad y la extrema emoción de sus sensaciones merece ser gritada al viento... otra vez será, ahora, disfrutad de lo que le sale del alma.



No puedo recordar desde cuando tengo una pequeña barca. Durante un tiempo no tuvo nombre, y siempre se encontraba amarrada a la orilla del mar. Sus gruesas cuerdas la mantenían segura, a salvo de la fuerza y los vaivenes del agua, y muchas tardes las pasé subida a ella sin atreverme a soltarla, y allí me dejaba ir con su suave balanceo, se desataban mis sueños, y mis sentidos se conectaban con un universo lleno de sensaciones.
Una tarde cualquiera de un día cualquiera sucedió algo inesperado, una magia especial lo invadió todo, sonidos que hasta entonces desconocía me envolvieron como no lo habían hecho hasta ese momento, y llegaron voces que me hicieron temblar, y me susurraron palabras que ahogaron mil suspiros, y abracé todas las sensaciones de este mundo, y todo lo que sentía tenía tanta fuerza, que las cuerdas se soltaron y comenzó un viaje sin fronteras hasta el infinito.
Es ahora, cuando algunas veces esos viajes no tienen destino y me abandono arrastrada por la corriente, cuando una bruma envuelva y ciega mi rumbo, atravieso tormentas, remolinos, y siento el crujir de la madera bajo mis pies como si todo fuera a resquebrajarse, pero no llego a sentir ningún temor, me acompañan esas melodías que calman mi alma, tranquilizan mi mente, y me llevan a mundos lejanos de sueños y pasiones.
Otras ocasiones, no hay viento que empuje mi barca, y su movimiento suave me adormece, y me llega el olor fresco del mar, cerrando los ojos mientras escucho, y sueño, y veo imágenes que cobran vida y acaban difuminadas en mi mente, veo el perfil de una cara preciosa que me enamora, que me dice cómo siente la Música hasta sus entrañas, veo caballos desbocados por la fuerza de sonidos imposibles, o cabalgando mientras atraviesan las nubes hacia el infinito, veo almas a mi alrededor que bailan en pleno éxtasis, y veo también la puerta abierta en un gran ojo de piedra que me advierte que lo que me voy a encontrar detrás no es de este mundo, y de verdad no lo es...
En otros momentos no me dejo guiar, deseo conocerlo todo, quiero saberlo todo, quiero llegar cuanto antes a todos esos lugares que me están esperando y surge la voz que pone freno y ralentiza mi viaje y me dice que ese no es el camino, es entonces cuando aprendo del silencio, escucho la Música de verdad, se despiertan mis sentidos, mi sensibilidad se empapa de melodías que me conmueven, y llevan la emoción desde lo más profundo de mi alma hasta hacer brillar mis ojos.
Siempre iré al encuentro de esos momentos que son pura magia, cada día esa barca que ahora sí, ya tiene nombre, me llevará lejos al paraíso infinito, a la verdadera tierra de los sueños
Gracias por invitarme allí por primera vez.


Miradas



Cuando una persona recuerda, mira hacia la derecha, cuando crea (inventa) mira hacia la izquierda.
¿Hacia dónde miras Tú?

La Guasa Que Tiene Esto

Ge, ge, ge o je, je, je, que a mí me suena igual,  cuando me suena.

Descubrí que reírme de mí me daba vida, y a día de hoy me sigo riendo. No fue casualidad, porque mirarme al espejo y ver ese esperpento daba risa, o llanto, o pena, pero elegí lo primero. Había llorado mucho, y me había dado pena muchas veces, así es que supongo que como soy un inconformista y me aburro con lo que se repite, decidí cambiar, y me tocó reírme de mí.
Quizás ahora soy muy cruel con casi todo, y borde, muy borde. Quizás ahora no admita medias tintas a nadie, y me importa una mierda lo que digan, lo que piensen, lo que puedan imaginar que imagino, pero es que ya he sido cruel conmigo antes que con nadie, ya me he machacado yo y me he puesto en el límite mil veces, de un lado a otro, y ahora me da igual.
No quiero engañarme porque no me llevó a ningún sitio, y no quiero engañar. No me gusta algo y lo digo, no me gusta alguien y se lo hago ver, a mí me salvó el hecho de decirme a la cara (benditos seáis, basura humana) que era una mierda, que me estaba pudriendo, que no valía ni la saliva que desperdiciaban conmigo, y eso me llevó a llorar, pero me llevó a verme tal y como era, y a reírme mucho, muchísimo de mí.
Eso sí, la risa que concedo a los demás no me la escuchan, me río de ellos en silencio, porque la educación es la educación, cuando les espetó lo que pienso me pongo serio, digno, todo un caballero (es un decir) y luego, si me tengo que reír de sus miserias, lo hago yo sólo, para no quedarles en evidencia, que a muchos les duele. Pero cuando me río de mí, las carcajadas suelen oírse lejos, muy lejos, y sin problema, que para eso soy yo y mis circunstancias.
Me sigo mirando y sigo viendo, eso sí, lo que yo veo raramente lo verá nadie, porque me parece difícil que puedan introducirse en tal cantidad de fango sin ahogarse.

De Vinilos y Otras Glorias LXXXI

Una Música muy especial de gente también muy especial, que fue capaz de traspasar barreras sexuales y raciales a base de ritmos y sensualidad, y en medio de todo ello, el más grande...


Isaac Hayes (Live At The Sahara Tahoe) 1973


Sensualidad pura y dura, la Música como instrumento de amor, pasión y emociones a flor de piel, este es el sentido de la Música que hacía Isaac Hayes, y esto es lo que plasma en este impresionante documento que es el Doble en directo "Live At The Sahara Tahoe".
Con siete discos de estudio a sus espaldas, Isaac Hayes había revolucionado el mundo del Soul, provocando una revolución en la manera de entender esa Música que era la manera de expresarse de una raza, en tiempos más que convulsos, pero le faltaba la guinda, demostrar todo lo que hacía de forma encorsetada como expresión en un escenario, y no era nada fácil, porque Hayes era un compositor y sobre todo un arreglista excepcional, capaz de transformar temas clásicos en auténticas obras de soul o sensuales melodías a base de tratar ¡¡y de qué manera!! todos los instrumentos posibles, cuerdas, percusiones, vientos... dado su extenso conocimiento musical.
El doble en directo demuestra al gran Hayes en la cumbre, delante de un público entregado a la magia de sus creaciones, comunicándose como nadie en el escenario, no en vano si el Rap ha tenido un padre este es él, con una banda que prácticamente era una orquesta, todo al servicio de este maravilloso intérprete, genial cantante, saxofonista y teclista. La voz de Hayes no era de este mundo, no podía serlo, esa calidez, ese susurro, ¡¡por Dios!! si te hacía el amor aunque no quisiera, y eso al servicio de una Música que rezumaba sensualidad por todas las notas, aunque fuesen temas ajenos, una Música, el Soul, que él elevó a la categoría de primer orden, con esas composiciones eternas, recitadas en las baladas y raps contando historias tranquilas, o con las que eran puro ritmo, cabalgadas de sonidos.
La banda que acompaña a Isaac Hayes en este doble está formada por 16 músicos, amén del coro de voces que le envuelven en las estrofas (Hot Buttered Soul, LTD) divididos en una sección rítmica con tres guitarras, dos teclados, bajo, batería y percusión y una sección de viento que congrega a ocho músicos repartidos entre saxos, trompetas, flautas, flugelhorn. El propio Hayes se encarga del piano, órgano, saxo y percusión, y por supuesto canta, recita, cuenta, habla... Toda una orquesta al servicio de la Música creada por este artista único y que en directo era, simplemente, un símbolo para toda una raza, además de ser un símbolo sexual, algo que él proyectaba como parte de su propia imagen.
El disco es una tremenda obra de casi 100' en la cual el talento puro sale a borbotones, con un primer disco (con caras 1 y 4 siguiendo una tradición no escrita) que abre con ese brutal tema de puro dance que es "Shaft", trallazo sobre una máquina de amar que abre la lata de los recorridos rítmicos uniendo temas sin descanso, "The Come On", "Licht My Fire", y primera parada rapera "Ike's Rap V", comunicación absoluta con la audiencia, contando, recitando y la Música arropándole. Dos temazos lentos, dos baladones y girando el disco en esa cara 4 nos encontramos con un recital de Música, sexualidad, talento de un músico único, "Ike's Rap VI" y "Ain't No Sunshine" se unen en 17' de orgía musical en los cuales Hayes se hace en directo uno de los solos de saxo más increíbles que haya escuchado nunca, pura magia, con una banda magistral cubriendo todos los huecos. La cara termina con el clásico de Dave Mason "Feelin' Alright" arreglado por el talento de este músico increíble.
El segundo disco (caras 2 y 3) comienza cálido, susurrante, entrando "The Look Of Love" y "Ellie's Love Theme", un temazo de amor de "Shaft", con Hayes forzando esas notas bajas que te hacen tener un orgasmo a poco que la sensibilidad roce tu piel, para lanzarse a tres temas de puro ritmo unidos en una continua melodía del Soul más expresivo. La cara tres que termina el disco en su concepción de orden nos llega con "It's To Late" y "Rock Me Baby", otras dos orgías sensuales,  se permite un blues tremendo con "Stormy Monday blues" y termina con dos trallazos de puro soul, para que el cuerpo se descomponga, especialmente en esa expresión que es "The First Time Ever I Saw Your Face".
"Live At The Sahara Tahoe" es una joya, porque musicalmente tiene tanta calidad que no hay por donde cogerle un defecto, porque demuestra en estado puro el talento y el genio de un músico único, especial, que giró una Música para hacerla suya y de quien la quisiera, creó un estilo, fue el precursor de muchas cosas, y demostró además que todo eso se podía hacer en directo, la máxima expresión de su talento.
Un doble disco simplemente único, una obra de arte que abrió muchas puertas y que afortunadamente siguieron muchos para deleite de quienes amamos la Música, al margen de estilos, razas, colores y fronteras.





sábado, 25 de junio de 2011

De Vinilos y Otras Glorias LXXX

Por suerte, cuando hablo de Música tengo muchos placeres, y disfruto con ellos, pero en ocasiones esos mismos placeres se mezclan con sentimientos más profundos, y es en esos instantes en los cuales llego al cenit. Me complace traer a "Paseando Por Los Sueños" un placer en grado superlativo, queridos y queridas, niñas y menos niñas, todas y todos, con vosotros...


Dave Mason (Certified Live) 1976


No sé para otros, y la verdad no me importa mucho, esto son sentimientos y punto, pero lo que tenemos entre manos me parece uno de los más grandes álbumes en directo que se han hecho de pop rock en la historia, y si exagero (que no creo) mejor, porque así me quedo corto.
Cuando alguien tiene talento a toneladas, es genial y además sabe demostrarlo, las cosas no pueden salir mal, a pesar de ser un maldito con el éxito de espaldas y negado para las listas, a pesar de vivir a la sombra de demasiada gente, a pesar... de ser un músico como la copa de un pino, un genio, como lo es Dave Mason.
Autor, intérprete, músico, guitarrista y cantante, Dave Mason llegaba a este 1976 con un bagaje musical difícil de superar, pero sin la atención del gran público. Cuando giraba con la banda para los conciertos de grabación del álbum, llevaba a sus espaldas seis discos de estudio y otro directo, (amén de... por supuesto) y un puñado de temazos que eran y son clásicos del rock, pero seguía sin disfrutar del estatus que por calidad se merecía, salvo entre los propios músicos, entre los que está considerado lo que es, uno de los más grandes.
La banda que despliega esta maravilla en directo no tiene desperdicio, músicos como Mason, capaces de soportar sin esfuerzo temas con una calidad y facilidad insultantes, una banda increíble y que además en estas grabaciones se encontraba en plena forma. Jim Krueger apoyando a la guitarra al propio Dave Mason, solvente, con capacidad para hacer ritmos y puntear sin problema alguno; Mike Finnigan a los teclados, una pasada de sensibilidad, el toque suave del rock y emocional para los temas que tocan la fibra; Gerald Johnson al bajo, pedazo de músico que aguantaba la base rítmica como quería junto a Rick Jaeger a la batería, como para que se escapara algo. Si a esto añadimos que todos los miembros del grupo hacían coros, tenemos un monstruo en escena difícil de rebatir.  
Con estos mimbres los conciertos de Dave Mason eran pura clase, una orgía de rock de millones de quilates apoyados en temas tremendos, sin fisuras, que eran interpretados con la sobriedad y la genialidad de un músico único. El disco doble no tiene desperdicio, y demuestra lo que eran sus sets en la época, comenzando el primer disco con una cara A absolutamente desmadrada y desgarradora, cuatro temazos del más puro rock a toda pastilla, con la banda lanzada y Mason demostrando su talento a las seis cuerdas. Se suceden sin pausa clásicos del autor como "Feelin' Alright" su himno indiscutible versioneado por casi todo el mundo, "Pearly Queen" y "Show Me Some Affection", para terminar la cara con una versión salvaje, demoledora del "All Along The Watchtower", ese temazo de Dylan que cuando lo coge un genio resulta arrebatador. En este disco la cara B da un giro de 180º y nos demuestra la clase de un tipo único, con cinco joyas acústicas para perderse en los sueños; "Take It To The Limit" abre la cara, una preciosidad de Eagles versioneada con un gusto exquisito, para seguir con "Give Me A Reason Why", otra delicia, y entrar con el tema que me quema las entrañas, una oda única, memorable, "Sad And Deep As You", que da paso a "Every Woman" y "World In Changes" otro clásico.
Hasta aquí estás muerto, pero el segundo disco no te deja respiro, con una cara A que tiene sólo dos temas (otra vuelta de tuerca a la clase) "Goin' Down Slow" y la tremenda "Look At You, Look At Me", 12'50'' de demostración instrumental, ¡¡ahí queda eso!!; en la cara B "Only You Know And I Know", una versión coral casi a capella del grandioso "Bring It On Home To Me" de Sam Cooke para terminar con otra andanada musical de 8'14'', "Gime Some Lovin'".
La portada en álbum muestra a Dave Mason sonriente con su guitarra, una foto que se extiende a lo alto por la contraportada con los créditos; el interior una foto del grupo saludando y como funda de los discos cuatro fotos grandes de cada miembro del grupo, sencillo, con clase, como toda la obra.
No tiene desperdicio, el disco es sencillamente una obra maestra, una joya del rock y de la Música en general, con unos músicos fantásticos y un genio en las voces y la guitarra sencillamente único.
Si no has escuchado "Certified Live" te encontrarás con una de esas piezas de museo que no se pueden dejar escapar sobre todo porque es ella la que no te deja escapar a ti una vez se adentra en tus entrañas, Música en estado puro, genial, indiscutible, imprescindible. 

De Vinilos y Otras Glorias LXXIX

Estos dobles en directo que tanto nos emocionaron, nos emocionan y seguirán llenando muchos de nuestros instantes, porque gracias a ellos estuvimos muy cerca de los que nos llevaban al infinito.


Kansas (Two For The Show) 1978


Tras cinco discos de estudio en los que habían arrasado tanto en ventas como en popularidad, Kansas se encontraba en uno de los mejores momentos, sino el mejor, de su carrera como uno de los más grandes grupos americanos de ese rock progresivo tan poco usual por allí y que gracias a este grupazo levantaba pasiones (aunque no tengo muy claro que para ellos fuese Música progresiva, sino rock sin más)
Su Música era compleja gracias a los elaborados temas que jugaban con constantes cambios de ritmos, idas y venidas que hacían mantener esa atención a sus descomunales suites, cuando no se desmarcaban con temas que son himnos de la Música por su belleza y creatividad.
Seis músicos maravillosos, multi instrumentistas la mayoría, que dotaban de posibilidades infinitas a la Música que interpretaban, teclados manejados según qué ocasiones por dos de ellos (Kerry Livgren, Steve Walsh) guitarras (Kerry Livgren, Rich Williams) un conjunto coral tremendo, y ese sonido característico de Kansas que le otorgaba el violín de Robby Steinhardt, acompañados por el tremendo bajo de Dave Hope y la brutal manera de golpear la batería (y maravillosa, ¡qué jooé!) de Phil Ehart, conformando una sección rítmica de altísimo nivel. Pero además de las posibilidades lo más increíble de Kansas era el sonido compacto que arrancaban, era un todo incluso con los descomunales solos que iban turnándose según qué temas, un rodillo que te hacía sentir la Música hasta que te hacía suyo.
Si ya en estudio sus temas y las elaboraciones de los mismos asombraban, el directo era tremendo, porque esa misma interpretación llevada a un escenario deslumbraba, y no era para menos. Este doble en directo titulado "Two For The Show" es un conjunto de temas seleccionados de las giras que el grupo realizó en el año 77 y 78, en la cúspide de su carrera, y una muestra del personalísimo e inimitable estilo de Kansas, un grupo genial.
En el primer vinilo arrancan con "Song For America" una introducción musical que ayuda a ir calentando a la audiencia, para seguir con "Point Of Know Return", andanada de rock, y siguen con otros trallazos made in Kansas, "Paradox" e "Icarus", pura Música con ese sello tan suyo ya comentado. La cara B comienza con una de mis emociones, "Portrait", una exhibición de poder, coros y violento final a la carrera, una joya, como otro de sus himnos y éxito en listas, "Carry On Wayward Son", un auténtica maravilla que pasa del rock más crudo a ese piano que lo dulcifica y que da paso a "Journey From Mariabronn" una de sus suites, 8'55'' de creatividad musical.
El disco dos no baja la intensidad, porque Kansas tenía temas para mantener muchas caras de discos al mismo nivel, pero por si hay dudas al respecto, este segundo disco comienza con el himno de los himnos, "Dust In The Wind", esa belleza y sensibilidad para un tema eterno y sublime en una versión con un solo increíble de la acústica. Es la cara de los temas más cortos, todo lo contrario de la cuatro, que se deja para "Closet Chronicles", 6'55''de Música maravillosa, teclados eternos para comenzar,  la banda golpeando, pausas, salidas... Kansas; el doble termina con la barbaridad titulada "Magnuns Opus" 11'18'' de orgía sensorial, una pieza de museo para un disco que ya es leyenda.
La portada en álbum, una preciosa foto de dos limpiadoras leyendo el programa del show, contraportada con créditos y el interior con el patio de butacas y las dos señoras flotando en el cielo. En las fundas de los discos fotos del grupo y una dedicatoria alucinante, a un chaval de 14 años que tras un accidente perdió la vista por lo que según se indica "Being that Kansas was the last visual experience that John will ever have-we dedicate this album to him". Eran otros tiempos...
"Two For The Show", una joya de una Música difícil de repetir, un grupo increíble en una época donde hacer creaciones era algo para soñar. Un disco excepcional, una obra de arte para el que ame la Música sin prejuicios, porque hay que escuchar entregado para que te atraviese.



Quand Les Anges Pleurent, Quelqu´un Entend de la Musique

Las emociones, los sentimientos, las formas de entender las relaciones íntimas, puede ser que me exceda, a fin de cuentas es mi pasión, parte de mi alma, pero pueden llevarse de otra forma con esas notas que acarician los sentidos en momentos en los que las entrañas tiemblan, sea esa emoción provocada por un desgarro o un momento de felicidad.
La Música, pero la que se denomina con mayúsculas, la que interpretan genios que son reyes en su limitado universo y que puede salir para traspasar cualquier forma de negación a la calidad. Los ángeles pueden no tener sexo, pero si en la eternidad deben pasar el tiempo de alguna forma, no pueden eludir la magia que las notas entrelazadas provocan creando pequeños dioses mundanos. Quizás por eso lloran, por la lejanía de sus entes cuando nosotros lo sentimos, por la sensibilidad que no pueden tocar si no es a través de nuestras emociones, o quizás porque la sienten de tal manera que se apenan de que a nosotros no nos llegue como debiera, cuando la Música es arte, sentimiento, sensaciones, seda... nadie puede, con un mínimo de sensibilidad, no vibrar, estremecerse, hacerla suya en las ocasiones en las que el alma llora, el cuerpo renuncia, la mente vaga libre.

La Mariposa De Los Sueños


Cuando escuché por primera vez a la Barclay James Harvest (BJH) tenía quince años, y no suponía que pudieran existir sonidos tan evocadores como los que este maravilloso cuarteto me hicieron descubrir en eso que para mí se me antojaba tan lejano como el "Rock Sinfónico".
Yo era muy de guitarras, asesinas o no, de voces espectaculares y ritmos calientes, cuando de pronto me enseñaron que existían esos teclados sin pausa que te hacen el amor envolviéndote en cualquier instante, cuando las melodías parecen subir hasta el infinito y nunca bajan, aprendí que las guitarras pueden ser cálidas emociones que acompasan y no sólo vuelan en solos de minutos eternos, y los ritmos más que calientes a veces desean ser cálidos, llevados de la mano por baterías que suenan como coros celestiales tocando percusiones en el paraíso o bajos que acarician en notas que nada tienen que ver con los recorridos incendiarios que yo suponía. La BJH me enseñó a saborear la Música con esa calma y esa paz que necesitaba tantas veces después de emociones más allá de la realidad, me descubrió un universo de sonidos orquestales que no podían ser ciertos con cuatro músicos en un estudio, y mucho menos en un escenario, porque además les descubrí en directo, suponiendo a esa audiencia entregada soñando, con los ojos cerrados ante las andanadas de sueños que a su vez les enviaban.
Un grupo mágico que me abrió la puerta a otro tipo de magia, dentro de mi amada Música, pero otra puerta, porque también con el tiempo he descubierto que llegar al alma se hace por millones de caminos, y cada uno tiene su llave oculta en el corazón de los sentimientos, con puertas que se abren para inundarte cuando te dejas mecer por ellos, y la BJH tenía la llave de otra puerta que no  sabía que existía, y que me atreví a atravesar, afortunadamente para mi mente, mi corazón, mis entrañas. Su mariposa ha sido como una guía a través de los sueños que tenía cuando esperaba ansioso la siguiente entrega de su magia, y siguen calmando mi sed de Música cuando necesito levitar con los sonidos de mis ilusiones.
John Lees descubrió un buen día que podía hacer soñar dentro de sus sueños, tocaba la guitarra allá arriba, en el infinito, y con ella se propuso componer temas para que la gente abriera sus labios y los mojara tras llenarse con la caricia de sus acordes, sus solos con eco repitiéndose en los corazones y las palabras de sus letras contándoles esas historias que todos queremos oir y que nadie queremos vivir... por si acaso. John Lees era un visionario, le dejaron una guitarra en un estudio de grabación y supo que lo suyo era eso, no como un héroe al uso, no como el virtuoso que se deja la piel en solos eternos, sino como el que compone para que la nada se transforme en sonidos.
Les Holroyd pensaba que el mundo podía verse desde los distantes dibujos de las nubes que recorren los campos eternos, a lomos de esas mariposas que le enseñaron a dibujar canciones con las que jugar con su amigo John, para poder hacer entre ambos obras en las que ver sus nombres y cantar sus historias, a caballo entre ese bajo de cuatro cuerdas y las sinfonías que componía a los teclados, antes de dejarlos dormir cuando subía al escenario, soltando las mariposas que nos hacían saber que algo mágico estaba a punto de suceder. 
Mel Pritchard supo que toda magia debe hacerse llegar, no sólo para caminar por los sueños, sino para poder hacerla de uno cuando te penetra, por eso su magia consiste en los arrebatadores ritmos que provocan que la Música se te meta en las entrañas, con cada golpe de tambor elevado a la categoría de arte, dejando que otros escriban para traducir esas palabras y llevarlas, ritmo a ritmo, por los sueños alados de las mariposas que revolotean juguetonas sobre las cabezas de los platillos, timbales, cajas y bombos que suenan perdidos en la inmensidad de lo eterno.
Woolly Wolstenholme creía en la vida como un enorme sonido creado por el ambiente de lo especial, por eso tomó los teclados y comenzó a jugar con ellos para que todo fuera envuelto con sus mágicos dedos, sus infinitas notas y esa especie de velo que hacía que las composiciones parecieran en realidad sinfonías que sobre un escenario transformaban a los cuatro músicos en una orquesta de cientos de seres que desaparecían por los sueños de los soñadores que se congregaban para dejarse hacer el amor. Fue un marinero que abandonó el barco tras once piezas de museo, pero que grabó su forma de hacer el sonido BJH a sangre y fuego.
Fue una década de sonidos maravillosos, once obras magnas para la eternidad, pero cuando uno abandonó la nave no se hundieron en sus recuerdos, siguieron haciendo suyo el sueño de la mariposa que les identifica, y consiguieron, otra década después como tres genios, derribar un muro de vergüenza y demostrar que la Música traspasa todo lo que el hombre con su estupidez intenta convertir en basura. Primeros en llegar más allá, yo los sigo amando cuando sus vinilos resbalan por mis dedos y vuelvo a vivir sus emociones, ya sea como Rock Sinfónico, como Progresivo dulce y melodioso, como... ¡¡qué más me da!! es Música, mi Música, la mariposa más maravillosa de la historia, es, nada más y nada menos, la Barclay James Harvest, otra forma de amar lo que me ama.




Cuando la Escucho


Escucharla es como un bálsamo, puedo estar hundido en la miseria, creer que nada es posible, llegar hasta el final y no ver nada, pero si miro a los ojos de mis propios sueños, esos que tantas veces se han creado gracias a ella, siempre aparece, en cualquier instante de mi existencia, cuando estoy en lo más alto o toco fondo sin un porqué, sus sonidos me llaman como la sirena al marino, puedo perderme en la bruma y sin embargo su estela me guía por donde nadie puede caminar.
Es esa sensación que me llena completamente, inunda mis noches en vela y despeja los malos presagios, es ese perfil que dibujo en el aire cuando la nada lo cubre todo, y vuelve a mí, una vez más, para darme lo que siempre me ha entregado, su alma, su forma de sentir, las miradas perdidas para que me sienta a mí mismo; vuelve a mí y acaricio sus bordes suaves, "pellizco" con mis dedos sus curvas perfectas, tumbo su cuerpo sobre el lecho redondo que se acopla a su ser y dejo que hable cuando se siente acariciada por el ente físico que le sirve para transmitir sus sentimientos.
Mi Música me ama, como yo la amo a ella, es mi amante y le correspondo, deseo escucharla porque su voz me da vida, sentirla porque penetra en mi piel y me posee, me hace el amor como si cada vez fuese la primera, para ella no existen excusas baratas, quiere hacerlo porque sabe que seré lo que ella desea, mi Música, parte de mis entrañas, mi alma en estado puro, lo único que puedo saber que es a través de mis pensamientos, mis sueños, mis deseos...

De Vinilos y Otras Glorias LXXVIII

Ya tenía ganas de traer este disco que me apasiona, pero por unas o por otras nunca me cuadraba, así es que resolvemos el entuerto y nos lanzamos a...


Quatermass (Quatermass) 1970


Progresivo en estado puro, con una formación de tres componentes, bajo y voz (John Gustafson) teclados (Pete Robinson) y batería (Mick Underwood) prescindiendo de la guitarra como otros grandes del progresivo inglés, creadores de este disco que por ser el único que hicieron dejaron como legado memorable, ya que se trata de una obra de arte desde la primera nota hasta el final del vinilo.
Paseándose entre un estilo casi Hard prog. en algunos momentos, Pop descarado en otros, es un disco original, con una propuesta musical sorprendente y que busca en los arreglos de los temas la perfección, porque son tratados con maestría para luego ser interpretados, siendo el responsable de este toque de clase Gustafson, que además con su voz da el sonido preciso a las historias que van contando, que sin ser extensas porque la Música es la principal valedora del disco, nunca desentona (por cierto, algún vocalista metido a estrella debería explicar si le copió esa forma de cantar, que hay mucho listo...)
Como no podía ser de otra manera en esta concepción de grupo, los teclados llenan todos los espacios por los que se pueden mover libremente, apoyados en los temas eternos, largas suites que dan lugar a las improvisaciones y continuos solos (seis temas superan los seis minutos de duración) pero en Quatermass no existe un instrumento solista, el bajo está constantemente "punteando", y la batería es una furiosa bestia de marcar los ritmos cuando se necesita, manteniendo el tempo en los temas menos agresivos. El conjunto funciona como un bloque, y eso hace que la Música te llegue poderosa, sin fisuras, una máquina perfecta en una obra realmente genial.
En formado de doble álbum en su reedición, el disco se compone de once temazos que no tienen desperdicio, (dos bonus que son la cara 4) repartidos en su composición entre Gustafson y Robinson, y piezas versioneadas, como la brutal "Black Sheep Of The Family", o "Gemini" y "Make Up Your Mind", todas ellas de S. Hammond, con reminiscencias hippies, y en las de propio cuño el talento de los tres músicos elevan la Música a cotas altísimas, como en la enorme suite "Post War Saturday Echo", 9'42'' de orgía musical, o la tremenda "Laughin' Tackle", 10'35'', un experimento musical en el cual viajas metido de lleno en los teclados que te adormecen primero, te abrasan después y te llevan por donde quieren hasta que el trío se lanza furioso... solo de batería incluido.
La portada genial y preciosa, en formato álbum un dibujo que cubre las dos caras con pterodáctilos volando entre un espacio que limita el suelo y el techo con cuadrados dando la sensación de tres dimensiones; el interior una foto de los tres músicos y los créditos, bastante bien explicado todo.
"Quatermass", una joya del progresivo inglés sin huecos por donde escapar a su inmensa calidad, una maravilla que me apasiona, porque me hace disfrutar de Música en estado puro, con tres músicos en estado de gracia y temas realmente geniales.
Si te gusta el Prog. ya los conocerás, si no es así, anímate porque no te dejarán indiferente, y eso, si se habla de calidad, ya es decir mucho.



De Vinilos y Otras Glorias LXXVII

Una pequeña sorpresa llegada a nuestras manos gracias a las informaciones de otros enamorados de los sonidos, y que como siempre agradecemos para que la cadena no se rompa, que es de lo que se trata.


Joseph (Stoned Age Man) 1970


No sé si el tipo tenía ganas de demostrar de qué iba el disco que había grabado, pero esa portada con su cuerpo en plan hombre de las cavernas define de una manera bastante acertada la Música que te encuentras en los surcos.
Un disco de rock blues poderoso, tremendo en su interpretación, y vacío de cualquier crédito que pudiera ayudar a saber por dónde pillar esta tremenda obra que tenemos entre manos. Eso sí, el tipo que aparece en la portada es el mismo Joseph Longeria, creador, compositor e intérprete de seis de los nueve temas que aparecen en el vinilo, trallazos de auténtico rock, con esos devaneos hacia el blues, ayudado por la voz "cavernícola" y casi primitiva que fuerza en cada tema como queriendo comerse lo que tenga por delante, entre recitando y cantando de forma poderosa, con registros altos, gritos desgarrados, dejándose querer por todos los instrumentos que giran alrededor de ella. La guitarra, también a su cargo, nos deleita con rifs pesados y graves, pocos alardes, pero cuando entra punteos precisos, sin querer demostrar nada, porque realmente no lo necesita. La banda al servicio del tema, teclados que son los que acompañan a la guitarra cuando se decide a ir un poco más allá, base rítmica contundente, poderosa, bajo y batería con clase, algún que otro toque de viento pero sobre todo y ante todo un grupo, girando alrededor de esa voz poderosa, desgarrada, rota.
La primera cara son cuatro temas de cosecha propia, pausados ritmos que caen a plomo, maravillosa "Stone Age Man", con la voz tremenda, "Cold Fattenin' No More Frogs For Snakes" una poderosa composición de rock duro, la entrada de "Trick Bag" rítmica y contundente...
La cara B comienza con más de lo mismo, "I'm Gonna Build A Mountain" rock sostenido, dando paso al temazo "Mojo Gumbo", aquí sí que se desmadra con la guitarra, el teclado y la voz, es que esa voz... y llegan los tres temas ajenos, el primero una tremenda y maravillosa versión de "The House Of The Rising Sun", con la voz luciéndose, guitarras dobladas y teclados buenísimos, la base rítmica golpeando... una delicia. "Gotta Get Away" en un tremendo ritmo a base de golpes de batería, orquesta y el sonido primitivo de la guitarra pasada por algún sitio, y termina con "Come The Sun Tomorrow" otra concensión a los teclados mientras la banda acompaña sin ningún esfuerzo.
Primitivo, poderoso, maravilloso, un disco de rock duro tremendo, no hizo más, o no se le conoce, pero esta pieza se le escapó viva a este cavernícola que se marcó una joyita de muchos kilates. Si te va el rock, de calidad y contundente, "Stone Age Man" te va a emocionar, algo para sentirse atravesado por su Música.

viernes, 24 de junio de 2011

De Vinilos y Otras Glorias LXXVI

Nos vamos hacia atrás en el tiempo, para conectar con esa época en la que todo eran colores demasiado chillones y Música con ese toque tan... pues eso.


Hunger (Strictly From Hunger!) 1968


Psicodelia en estado puro, y a partir de aquí, lo que te venga en gana, porque eso es lo que nos ofrecen los Hunger en este esplendoroso disco donde la Música que se nos viene encima es lo más de lo más en este estilo y algo más allá.
Cinco chicos que elaboraron un discazo tremendo en sonidos, ambientes y manera de entender la Música, con temas "eternos", cuatro de ellos por encima de los cinco minutos, y creaciones donde los instrumentos se gustaban a la hora de desarrollar las canciones.
Órganos que van entrando sin avisar, dejando ese sonido metálico en cada tema, guitarras tanto de ritmos como de solos sobre una base de tonos constantes, la batería y el bajo en perfecta armonía y el conjunto, con las voces perfectas y preciosas, sonando como una verdadera máquina de precisión.
Casi unos desconocidos que crearon este disco donde las diez canciones son una perfecta demostración de lo que es alejarse por esos caminos tan de felicidad como la psicodelia, con toques de r'n'b dejándose caer en algunas de las piezas, aunque ese órgano, ese "Hammond"  es que se te mete en las entrañas, y si no escucha "Trying To Make The Best" y su versión "Trying To Make The Best Nº 2", un ritmo machacón, casi cansino, con la guitarra entrando en solos descarnados y el teclado por allí arriba dejándose caer para quien no sepa lo que es ese sonido tan querido. Impresionantes los músicos, todos ellos, "Porland 69" una delicia, "Workshop" paseando por donde quieras, conjuntos corales bellísimos en "Colors", "Open Your Eyes", algún devaneo con el rock, el blues ("The Truth"), casi siempre psycho, todo junto un tremendo disco de buenísimas canciones, no muy usual en estilo para lo que se llevaba en la época.
Si te gusta la buen Música, escucha este "Strictly From Humger!", un tremendo disco de eso, sonidos maravillosos y canciones geniales, para escuchar, apreciar y disfrutar en toda su extensión, allá por los 42' largos.


Mis Héroes De Las Seis Cuerdas 3 (Por Ahora)







De Vinilos y Otras Glorias LXXV

Sin decir palabra vamos a dar una maravillosa vuelta de tuerca a los sonidos que nos atraen, a través de ese lenguaje que muchos utilizan como expresión y que no necesita de reales academias para ser entendido.


Luciano Basso (Voci) 1976


Tremendo disco instrumental del italiano Luciano Basso, una demostración de composición entre lo clásico, el rock progresivo que en Italia arrasaba y ciertos toques de jazzy, aunque realmente de esto haya menos. Un disco de ideas absolutamente brillantes, músicos con formación clásica, guiados por los teclados (todos, absolutamente todos) de Luciano Basso, que tanto toca el piano eléctrico, como el Hammond, como se deja llevar por aires de siglos pasados atacando en solos imprevisibles el clavicémbalo (impresionante de verdad el solo en "Promenade Iº"); de todos modos hay una profusión siempre bien metida de la guitarra, manejada con maestría por Michele Zorzi, que cuando tiene que llevar el tempo en solos elevados lo hace sin ningún problema. Todo el sonido del más puro progresivo viene dado por el que consigue el violín (Luigi Campalani) y el violonchelo (Massimo Palma) que al tiempo de acercarnos a la Música clásica nos dejan la huella de poder ir más allá cuando se desmelenan en las largas suites tocando como un fondo constante tras los ya mencionados, como en "Promenade Iº", en la cual el solo viene a cargo de un piano que no para. En cuanto al resto de los músicos, Riccardo Da Par a la batería y Mauro Periotto cumplen con creces en su función de base rítmica sólida, eso sí, sin alardes ni aspavientos, que para eso ya está Basso y en ocasiones Zorzi.
Cinco largas canciones componen el disco, que se abre con "Preludio" 7'35'' de puro clasicismo, siguiendo con las ya mencionadas "Promenade Iº" y "Promenade IIº" que terminan la cara A.
En la segunda cara el disco comienza con la inmensa "Voci", de 10'52'', mi favorita, que da nombre al disco y que curiosamente provoca una explicación del creador por el título en un disco instrumental "Voci me ha parecido el título más significativo para este trabajo, porque en él he querido unir "voci" como acentos y expresiones musicales y "voci" como sensaciones, sonidos, recuerdos..."; tema inmenso, con Basso desenfrenado a los mandos del piano, la banda siguiéndole en ocasiones y dejándole en los solos eternos que ocupan todo el tema. El disco termina con "Echo" que con sus 9'35'' y sus efectos se convierte en la que se desvía un poco del tono de absoluto dominio del compositor, con un lirismo realmente precioso, la banda tiene más protagonismo y la guitarra hace soñar.
La portada, dibujo de conexiones por miles, la contraportada fotos y créditos, todo ello muy mejorable, sobre todo sabiendo de donde viene, lugar que por esa época creaba verdaderas obras de arte en las presentaciones de los discos.
"Voci", un disco diferente, progresivo de calidad para amantes de lo instrumental sin límites. Un bocado realmente apetitoso para gourmets.


De Vinilos y Otras Glorias LXXIV

De esa Música que nos lleva a las estrellas, una obra de arte, que sí, que sé que hay muchas, y eso es lo que me hizo engancharme a esta locura y no poder eludirla...


Carol Of Harvest (Carol Of Harvest) 1978


Una joya como la copa de un pino, y además una joya del progresivo más auténtico, quizás un poco tardío por la fecha de su publicación, pero mamando de todo lo bueno que esta Música podía entregar. 
Cinco músicos, alemanes, que se marcaron una obra inmensa, maravillosa, deslizándose entre el folk y el rock, con una sensibilidad y un gusto que es difícil de ver. La voz femenina lleva la delicadeza de las composiciones un poco más allá, una garganta maravillosa, sugerente, susurrando completamente cada estrofa, como una llamada a zambullirte en las composiciones que van desgranándose con el mismo gusto. Todo el ambiente es creado por esos teclados que envuelven al resto de la banda, y que precisamente cuando la voz recita la cubre como un manto, mientras las guitarras, a veces pausadas y acústicas son el complemento perfecto a estos deslices folk que realmente erizan la piel. Las mismas guitarras cambian convirtiéndose en solos ácidos descomunales, con continuos cambios de ritmos por la sección rítmica que se permiten devaneos de solos increíbles (el bajo) y acompañamientos brutales marcando ritmos con constantes repliques.
El tema de entrada, la increíble y genial "Put On Your Nightcap" es quizás una muestra de todo lo que el grupo es en sí, 16'02'' de arrasadora melodía, folk puro y duro en sus pausas y rock desgarrado cuando la banda se lanza donde quiere. "You and Me" folk acústico sin más alardes que la preciosa voz y las acústicas, y así la cara A se difumina.
La cara B nos enseña otros momentos musicales intensos, "Somewhere At The End Of Our Rainbow", un recorrido por los sueños, preciosas melodías con la banda sostenida, una maravilla de composición con el ambiente de los teclados como en un viaje, la eléctrica entrando en un solo realmente precioso y de nuevo la sección rítmica alardeando de músicos; tras esta preciosidad "Treary Eyes", otra balada folk de acústicas y voces ensoñadoras y para terminar otra suite tremenda, "Try A Little Bit", una maravillosa composición de 10' donde la banda vuelve a demostrar todo lo que anteriormente hemos dicho, un espectáculo del más puro progresivo.
"Carol Of Harvest", Música para soñar en un álbum simplemente mágico, una joya y una obra maestra exquisita, genial.
Si son los sueños los que te llevan, acompañados con Música genial, este es tu disco, para perderse por la mente.

De Vinilos y Otras Glorias LXXIII

Una excepción a los discos de los setenta, esta maravilla que llega a "Paseando Por Los Sueños", sobre todo porque los artistas son dos monstruos intemporales que no entienden de épocas, simplemente de Música. Queridas y queridos, para todos vosotros...


Buddy Guy & Junior Wells (Last Time Around - Live At Legends) 1993


¿Qué traemos aquí? Blues, blues, blues... pero ¡madre mía! qué pedazo disco de Blues. Dos genios de esta Música maravillosa unidos en un tremendo y visceral concierto en el lugar que les vio nacer musicalmente, Chicago, y más concretamente el famoso local "Legends", por donde han pasado todos los grandes del blues, y por supuesto ellos.
Un disco especial, maravilloso, sencillamente magistral, de dos genios que además de escribir páginas gloriosas de la Música universal por excelencia, dieron un paso adelante a la hora de interpretarla. Buddy Guy abandona su guitarra eléctrica, uno de los pioneros en este campo dentro del blues allá por... y engancha la acústica para dar durante 53'06'' una lección descomunal de lo que es sentimiento, clase y sobre todo desparramar lo que lleva dentro de las entrañas, acompañado por su eterno compañero de giras y conciertos a través del universo, Junior Wells, que para variar está magistral con su armónica, y eso que en esta época ya se encontraba por debajo de sus posibilidades como maestro de ese instrumento, pero claro, cuando alguien es superlativo, pues bajar a la tierra es simplemente magia. Por supuesto ambos se reparten las voces, esas dos gargantas que te llevan por las notas meciéndote entre ellas, normalmente cantando distintas estrofas del mismo tema, porque en este disco son dos músicos tan iguales, tan perfectos, tan amigos, que podría ser uno si de sensaciones se trata, porque el aliento de cualquiera de ellos sirve de señal al otro.
Dos músicos sobre un escenario, guitarra acústica, armónica y voces, demostrando clase, genialidad y además sabiendo estar, porque estos dos bluesmen míticos se permiten repasar en diez temas parte de la historia clásica del blues, pero con sólo un tema propio, el fantástico "I've Been There" de Guy, el resto son nueve trallazos de puro estilo, dejando claro que no se les caen prendas a la hora de saborear lo que ha hecho grande a muchos grandes.
No hay resquicio, cuando dos monstruos se ponen las pilas y van sobrados, iconos como "That's All Right", Hoochie Coochie Man", "What I'd Say", "Key To The Highway", "Hoodoo Man Blues"... toman una dimensión más allá de lo puramente musical, disfrutando de un espectáculo único, dos artistas en directo entregando su alma a lo que le deben la vida, la Música, el Blues.
Temas dolorosos, lentos, con esas notas bajas en la guitarra, melancolía y llanto a puñados, para lanzar trallazos de ritmo en otros, todo un compendio de la enciclopedia del blues en este disco realmente mágico.
La mirada cómplice de la foto de la portada lo dice todo, simplemente y nada menos dos genios dispuestos a dar eso en lo que son únicos, maravilloso.
¿Quieres Blues? escucha "Last Time Around-Live At Legends" te dejará el regusto de lo que nunca muere setenta años después.