domingo, 25 de octubre de 2015

Viaje Al Paraiso






























Que se jodan los que creen que tienen todo... ¡¡¡Y una Mierda!!!























Música


La vida está hecha del material de los sueños. En ocasiones no puedes evitar tener al alcance de tu mano cualquier instrumento para conseguir lo que deseas, lo que tu mente necesita, alcanzar ese sueño que nunca volverá, y sin embargo pasa el tiempo y no has construido nada.

Otras veces no puedes realizar aquello que sabes que te hará ser tú mismo a pesar de todas las cosas, cualquier idea o pensamiento que lleva a estar mejor con uno mismo, a sentirse vivo, porque no hay nada alrededor tuyo, porque el vacío lo inunda todo y es imposible soñar, o todo lo que sueñas se convierte en una pesadilla.

No sé cómo encontré la Música, de hecho siempre me he preguntado cómo comenzó todo. Creo firmemente dentro de la certeza que me da la ignorancia, que ella me encontró a mí. Fue ese momento que no te esperas, cuando estás ensimismado con lo que piensas y una ráfaga de aire fresco te hace respirar profundamente. Es muy posible que coincidiera con uno de mis sueños, los que no podía hacer realidad porque no había nada alrededor para levantarlo, y sin embargo, desde ese instante mágico siempre he podido construir todo lo que la Música me ha sugerido.

Para mí es una vaga ilusión llegar al Olimpo, sé que los dioses no me permiten acercarme al paraíso y siempre deambulo entre el espacio donde doy forma a lo que ella me susurra. La caricia de la aguja en el vinilo es como un beso llegando el amanecer, cubierto por el aroma del primer café y los sonidos de la vida inundándolo todo. No pretendo que se me entienda, de hecho ni yo mismo entiendo mi actuar cuando la Música se cruza en mis pensamientos, pero no soy más allá de todo eso y al mismo tiempo me siento infinito por sentirlo.

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War Pigs


Since I've Been Loving You


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De Vinilos y Otras Glorias MDLIV

Una obra que fue la llegada a lo alto y el final de una historia, al menos como la querían contar.


The Stone Roses (Second Coming) 1994


El segundo y último disco de estudio de The Stone Roses, exceptuando los grandes éxitos de rigor y esas grabaciones perdidas que de vez en cuando se encuentran en sótanos, servicios públicos, mesitas abandonadas y puentes sobre el río Li, es un doble vinilo en el cual la banda sorprende gratamente con un Rock lleno de matices, momentos de Blues Rock clásico y algunos interesantes registros de jams donde dan rienda suelta a lo que les había hecho creer en la Música.
De esta manera, "Second Coming" ronda más la ideología clásica a la hora de componer y desarrollar los temas, que los nuevos momentos e ideas que en los noventa llenaban el panorama musical (de hecho creo que esto fue lo que precipitó el final de la banda porque como ellos mismos admitieron se encontraban un poco fuera de lugar en el mercado) y en eso la obra sale ganando por la manera en la cual desarrollan estos conceptos.
Los 11'21'' de "Breaking Into Heaven" que abren el disco ya van dando una idea de por donde se mueven, con desarrollos instrumentales sin ningún tipo de pudor y momentos guitarreros que no tienen desperdicio, como el solo entre salvaje y domado que se marcan en "Tears", una pasada de 6'50'' que lleva muy arriba.
También hay espacio para sonidos más acordes al año de lanzamiento, sobre todo tratándose de una banda de la época, pero por lo general, lo que llega desde el vinilo son disparos enviados por las guitarras furibundas del buen Rock, abruptos ritmos y riff que siguen la estela del Blues Rock eléctrico de antaño, con la armónica metiéndose entre las notas y sacando ese regusto tan emocional.
Un disco que me encanta porque lo degustas sin esfuerzo, encontrándote inmerso entre melodías de puro fuego, solos inacabables para soñar despierto y viajes hasta donde quieras mientras las canciones desgranan los 66'25'' casi como un suspiro, ese halo de frescor que envuelve cuando la Música te atrapa y te hace suyo.
Ian Brown voz y armónica. John Squire guitarras y voces. Mani bajo. Reni batería y percusión.

1:  Breaking Into Heaven;  Driving South
2:  Ten Storey Love Song;  Daybreak;  Your Star Will Shine;  Straight To The Man
3:  Begging You;  Tightrope;  Good times
4:  Tears;  How do you sleep;  Love Spreads

De Vinilos y Otras Glorias MDLIII

Nunca es tarde si la dicha es buena, o a fuerza de seguir intentándolo acaban llegando las oportunidades.


Soul Asylum (Grave Dancers Union) 1992


El sexto álbum de Soul Asylum, este "Grave Dancers Union" que para empezar tiene una portada que me parece una preciosidad, fue el estallido de un grupo que no dejaba de intentarlo y que por fin conseguía un nombre dentro de la llamada Música alternativa que en los noventa tanto  gustaba (no sé muy bien si por suponer lo de alternativo o porque sí era eso lo que había, que bien pudiera ser)
Lo que no se le puede negar al disco, dentro de ese Rock melódico que gusta de ritmos continuados para llevar de manera fácil en los sentidos, es una cuidada elaboración de los temas, más que en ninguno de sus trabajos anteriores, que sin ser desechables no tenían ese punto de impacto que llega.
A fin de cuentas el bagaje de casi una década les sirvió para encontrar ese punto a su Música que la hiciera llegar al público, cosa en la que tuvo algo que ver el productor, que manejaba demasiados hilos. El resultado fue un conjunto de buenas canciones, todas ellas homogéneas y sin disturbar nada en cuanto al nivel general de lo que se entrega, y con algún sonado éxito ayudado por los vídeos que se encargaban de llenar los medios (Sin ir más lejos "Runaway Train", una dura historia que caló de aquella manera)
Doce canciones que destilan ese pesimismo generalizado de final de siglo, momentos de melodías tristes y otros en los cuales las guitarras intentan elevarlo todo de golpe, algún que otro instante oscuro buscando ese sonido garajero pero sin ensuciar nada demasiado.
Soul Asylum se convirtió así, gracias a "Grave Dancers Union", en otra de las bandas que encabezaba la lista de músicos añadidos a ese Rock Alternativo que necesitaba salir del ostracismo y escapar de algunos corsés que llevaban a la Música por un camino bastante peligroso, y en lo que respecta a esta obra que nos ocupa, se trata de un buen disco para escuchar con la calma allá donde uno se encuentre.
Dave Pirner guitarra y voz. Dan Murphy guitarra y voz. Karl Mueller bajo. Grant Young batería.

SIDE 13:  Somebody to shove;  Black gold;  Runaway train;  Keep It Up;  Homesick;  Get on out
SIDE 14:  New world;  April fool;  Without a trace;  Growing into you;  99%;  The sun maid

sábado, 24 de octubre de 2015

De Vinilos y Otras Glorias MDLII

Una delicia haberles vivido, y un momento mágico compartir ciertas experiencias, a pesar de no decirles nada o casi, a nadie.


The Animal Crackers (Work My Body) 1992


No sé si fue la excusa encontrarse músicos de diversas nacionalidades en un lugar donde la Música y más cosas eran casi una utopía, pero The Animal Crackers surgió como un grupo que no tenía mucho que envidiar a otros de la época y cada vez que vuelvo a su trabajo, este "Work My Body", más me convenzo de ello.
Con unas influencias en su Música y su sonido que recuerdan (salvando las distancias, obviamente) a creadores de un universo sonoro que marcó el devenir de muchas de las mejores ideas de la época post Punk, el disco te entra desde el principio con un sonido lúgubre, oscuro, terriblemente amargo y sin embargo bellísimo.
Duros envites de una guitarra que se te agarra al cuello inmisericorde, rasgados de riff salvajes y penetrantes, la voz grave y casi en permanente lamento recitando estrofas que saben a todo lo que es el despertar de los sueños, y el producto final se convierte en un anhelante soplo de aire fresco desde la decepción y la amargura.
No voy a discutir sobre si está todo por encima de... lo que sí se aprecia en todo el disco son las ideas claras para conseguir el sonido que el grupo quería, y sin ser la joya de la corona, el regreso a ese sonido de final de los setenta y principio de los ochenta que bandas legendarias escupían en garajes y locales ínfimos hacen que merezca la pena y mucho atreverse al menos con lo que te dan.
Lo que no puedo olvidar cuando lo escucho es ese paseo por los infiernos que tanto me gusta, la guitarra ansiosa por ahogarme y un sonido que se convierte en parte de la piel cuando lo escuchas, a pesar de esa batería que a veces tiraría a patadas porque puede provocar más dolor y me lo niega.
Si los nombres no te dicen nada y puedes atreverte con el universo, The Animal Crackers pueden ser un buen antídoto contra lo que se conoce y no se desea, lo que nos venden y es bazofia, al menos porque nadie echará de menos que no guste.
Julián L.C. guitarras, teclados y voz. Gecko Turner guitarras y voz. Paul Barham guitarras. Álvaro Fernández bajo. Juan Juárez batería.

A:  Work My Body;  Goin' In Sane;  Sweet Dog In Head;  Big Town;  Pink Plaster
B:  Don't talk to me;  Perception;  Written For A Personal Epitaph;  Flyin' Knees;  Just can't make It




De Vinilos y Otras Glorias MDLI

Sucesos paranormales o cambios en la manera de entender ciertos movimientos de finales de siglo, sea como fuere...


Suede (Suede) 1993


Paranormal o no, lo que sí se demostró como un suceso fue la aparición en el mundo de los sonidos del grupo Suede, acompañado por este su primer vinilo que arrasó en aceptación por crítica y público.
No dudo que lo que en la época se llamó Rock Alternativo y que en las Islas siempre han sabido vender (bueno, en el mundo anglosajón en general) comenzaba a demostrarse como una manera de entender la Música con sonidos buscados que se alejaban de lo convencional (lo que llevaba siendo convencional década y media, claro) pero si lo convencional era volver a sensaciones que se escapaban de la norma rígida y estricta... ya se había hecho muchas décadas antes.
Aún así, el disco de Suede tiene algo que atrae, será el sonido conseguido en estudio que te envuelve y parece echarte de su lado al mismo tiempo, será la atracción de la ambigüedad que vendían desde la portada (marketing e ideas por igual, creo yo) será esa voz penetrante de Brett Anderson que te sugiere esa misma ambigüedad y te hace levitar, serán (y creo que es esto sobre todo lo demás) las composiciones desgarradas y desnudas de artificios que a veces duelen y en ocasiones dan ganas de abrazarlas, porque al final es un muy buen disco de Pop Rock que en sus momentos oscuros llega a lo más alto, especialmente con la guitarra queriendo cargarse la garganta y ella a su vez deseando arrancar las cuerdas de cuajo.
Buenas composiciones y un sonido áspero, que me gusta, lamentos en cada estrofa y una descarga de ritmo que no se va por las nubes pero mantiene los temas con una facilidad digna de elogio. No sé si corresponde o no el resultado a las ventas y lo que supuso, la verdad es que no me importa, pero "Suede" es un disco que entra sin esfuerzo, con el sonido de los noventa en la calidad que ya se iba haciendo patente en ciertos cambios y giros de estilo, y escuchar Música siempre es un placer, lo que puede hacerse con este trabajo.
Bernard Butler guitarras y piano. Brett Anderson voz. Mat Osman bajo. Simon Gilbert batería.

SIDE ONE:  So young;  Animal nitrate;  She's not dead;  Moving;  Pantomime horse
SIDE TWO:  The drowners;  Sleeping pills;  Breakdown;  Metal Mickey;  Animal lover;  The next life

Lou


Frank Zappa and The Mothers Of Invention 15th December 1970. Palais Gaumont, Paris, France


Sombras

Negros corceles se adivinan correr por la llanura clara.
Bajan de las montañas. Envueltas en ira sus crines llevan.
Bajo sus cascos de dura noche,
sombras por las piedras se agazapan,
huyen;
dejando tras de sí, senderos de sangre roja, caliente, viva.
Sombras.
El mediodía alcanza caballos de batalla, caballos de fuerza innata;
nunca pudieron las sombras llenar los vacíos que mi corazón abarca.
Noches cargadas de corceles negros con ojos de pura llama;
volved presto a las montañas, pues reclaman su aspecto primero
las piedras que en ellas estaban; las sombras agazapadas,
todos los hombres buenos.



Diego L. "Apuntes Del Interior Y Otros Poemas" Extracto
(Reproducido con permiso de Vicky)

Poster


De Vinilos y Otras Glorias MDL

Un pequeño vuelco a lo que me dictan muchos pensamientos para recordar algo que no hubiera sido mucho más, pero en el intento se quedó la pincelada.


AMA (El Amor Nos Está Destrozando) 1992


Es más que posible que teniendo el concepto que tengo de la Música a día de hoy y desde hace... esta entrada no debiera hacerse, pero en un lugar que durante demasiado tiempo ha sido un erial para todo lo creativo y las oportunidades, saber que durante algunos instantes hubo gente que lo intentó y sacó a su manera algo hacia adelante me permiten lanzarme sin red.
AMA fue (dicen que aún lo es pero ya no estoy en eso) un grupo de Pop Rock nacido en Mérida gracias al amor por la Música de César Lérida y varios locos más, y en su primera aventura musical parieron este "El Amor Nos Está Destrozando", que tendrá mucho de lo que no debe ser visto ahora y en lo que me muevo desde hace demasiado tiempo, pero que es un disco hecho con ilusión, ganas y sobre todo pensando en la dignidad que muchas veces se niega por otras causas.
De sonido impecable y producción más que notable (en eso se notaba la mano de quien estaba detrás) la guitarra de César se convierte en lo más destacable del disco, especialmente en lo relativo a esos riff que se pasean entre el Pop más incisivo y el Rock menos impactante, riff que provocan todo lo demás, desde los ritmos hechos a medida (sin pasarse, que ya les hubiera ido mejor pasándose un poco) hasta los cambios de las propias cuerdas de la guitarra (una pena versiones primarias de algunos temas escuchadas en maquetas que sonaban más a fuego y que fueron cambiadas, pero...)
La voz de José Luis Tristancho, que no tiene problemas a la hora de entonar los temas y participa en un par de ellos, no termina de ser esa garganta que dote a los mismos de un plus más al margen de la Música, y es una pena porque bastante más mierda he oído en otras situaciones y José Luis da muchas vueltas a más de uno que sí ha triunfado. Aún así, cuando todo es un bloque está claro que la guitarra y su voz son lo más de la obra.
Reseñable el trabajo de Juan Flores en las guitarras como colaborador y en algún que otro arreglo que nunca se ponía en los créditos.
Nada más que decir, la fibra es la que es y en un lugar de mi colección se encuentra "El Amor Nos Está Destrozando", obviamente me niego a transgredir lo que mi piel decide cuando va por libre.
José Luis Tristancho voz, guitarra acústica, teclados. César Lérida guitarras. Nono Blázquez bajo. José Luis Acero batería.


De Vinilos y Otras Glorias MDXLIX

Un tipo tan peculiar como creyente de lo que hace, tan metido en sus ideas como convencido de la Música usada como "arma" para cambiar el mundo.


Billy Bragg (Talking With The Taxman About Poetry) 1986


Tras este título que va de recuerdos a poetas, se esconde el tercer trabajo del juglar moderno, política y socialmente comprometido Billy Bragg.
Si nos atenemos a lo que subraya en la portada del propio álbum (la versión original, ya que posteriormente fue quitado de ediciones nuevas ¿?) el comentario "The Difficult Third Album", debió ser un parto con dolor, pero a Bragg le quedó un disco con el regusto que siempre deja en sus obras, saber que quizás, más tarde... aún es posible, y en ello andaba.
Primera obra con profusión de instrumentos al margen de su guitarra y su voz, arreglos para llegar un poco más allá en la intensidad del mensaje (aunque sus letras y su actitud son de por sí intensos) y no es que estemos hablando de un disco de Rock donde las guitarras rompen el aire y la sección rítmica apabulle con su fuerza, porque la Música de Billy Bragg no es eso, pero sí que se siente una ráfaga de emoción vertida por esas cuerdas, vientos y teclados que de vez en cuando aparecen, aunque la voz entre amable, triste y desasosegada del autor y su guitarra siguen valiéndose por sí mismos en algunos temas de dibujos "ácratas" en el horizonte, como "Ideology".
Que este tipo de obras pueda tener su época por lo que significan se lo dejo a los que piensen así, para mí musicalmente es un disco íntimo, personal y con mensaje al margen de años, décadas o historia, pero en cuanto a lo que dice y pretende son trabajos para la eternidad, y si no que miren alrededor los que creen que están pasadas de moda las letras de Bob Dylan y lo que pretendían (no comparo a los músicos, comparo la idea de lo que querían) pues con Billy Bragg me ocurre igual. En cuanto al mensaje de la contraportada, sí que está acorde con la época de su publicación, y la verdad es que me saca una sonrisa de ironía con gusto "For Copyright Reasons This Album Is Not Available In South Africa"
No hay más de lo que se dice y no hay nada menos de lo que se piensa, si uno cree que la Música es algo más que los sonidos que la llevan, es un buen disco para sentirse con muchas ideas, pensamientos y ganas, a partir de aquí... 

Side A:  Greetings to the new Brunette;  Train Train;  The Marriage;  Ideology;  Levi Stubbs' Tears;  Honey, I'm a big boy now
Side B:  There Is power in a Union;  Help save the Youth of America;  Wishing the days away;  The passion;  The warmest room;  The home front


De Vinilos y Otras Glorias MDXLVIII

Como ahora estamos en fase (sea lo que sea) volvemos la vista a lo que me fue dejando un poso de amor que nunca llegó a pasión pero no estuvo nada mal.


The Nits (Hat) 1988


Uno de los iconos de la Música holandesa años después de las joyas y gloriosas bandas de los sesenta y setenta, The Nits, a mediados y finales de la década de los ochenta se habían hecho un nombre ya no de manera local, sino a través de gran parte de Europa.
"Hat" es un híbrido entre un larga duración y los maxi que se estilaban en el período, porque con sus 22' parece un quiero y no puedo y sin embargo se siente que algo falta pero se han pasado en algún momento. Lo que no se puede negar es que los seis temas del disco (o mini elepé, o lo que sea) tienen el sello indiscutible de la banda y en un momento gratificante en cuanto a la composición.
El sueño con el cual comienza el trabajo, ese tema que es un viaje por lo eterno llamado "The Train", va colocando los sentidos en disposición para que el Pop Rock que la banda tan bien domina te vaya entrando sin esfuerzo, ayudado, por supuesto, por la caricia que supone la voz de Henk Hofstede, que además usa la acústica con una suavidad capaz de hacerte sentir cada roce de los dedos en las cuerdas.
Apoyado en una producción impecable y un sonido que permite disfrutar de cada matiz, los temas van pasando entre momentos de intimismo aderezado por teclados que se ocultan a la evidencia y otros instantes entre el Rock más suave y ese ritmo que siempre se mantiene.
Un disco, o mini, o lo que sea, que en su duración entrega Música realizada con sensibilidad, con las ganas de quedársela dentro pero a la vez entregarla para su disfrute, y que ayuda a sentir esos momentos en los cuales las melodías te llevan y dirigen hacia los sueños que cada uno tenemos.
Disfruta con la Música, déjate llevar por las sensaciones y marca esa línea que hace que seamos nosotros mismos a pesar de todas las cosas.
Henk Hofstede voz y guitarra;  Rob Kloet batería;  Robert Jan Stips teclados;  Joke Geraets bajo

AAA:  The Train;  Blue;  The Dream
BBB:  The Bauhaus Chair;  The Hat;  The House


De Vinilos y Otras Glorias MDXLVII

Grupo de culto que se convirtió en una banda que arrastró ventas, masas y una forma de entender la Música muy particular.


The Waterboys (This Is The Sea) 1985


El grupo ideado y creado por Mike Scott, porque a pesar del carácter comunal que siempre querían darle él era la imagen y la guía del mismo (a las pruebas me remito con la portada que nos ocupa) consiguió con "This Is The Sea", su tercer trabajo de estudio, el reconocimiento a nivel de público y crítica que sus anteriores discos les negaron.
Y no porque estos trabajos anteriores no valiesen la pena, porque son el origen auténtico de la banda, sino porque en este sí que se entiende ese sonido que mezcla sabiamente los compositores escoceses, irlandeses e ingleses sin que se resienta la manera de expresión musical.
De hecho, siendo tan distintas como son, algunas de las canciones del álbum marcan de forma clara la manera de componer de Scott, desde esos temas que gustaba de comenzar con la voz y una guitarra y que se convierten en una orgía instrumental cuando menos te lo esperabas, como "The Whole Of The Moon", a los que mantienen un ritmo que nunca acaba de estallar y consiguen esa atención por el siguiente impulso que nunca llega y sin embargo te lleva ("This Is The Sea")
Tampoco está exento de arrancadas furiosas en clave de puro Rock con los instrumentos de viento y cuerdas desmadrados ("Be My Enemy") y temas cuya composición varía durante la duración del mismo entre tintes tradicionales y de Pop Rock al uso.
De lo que no cabe duda es que Mike Scott y sus colegas, Anthony Thistlethwaite al saxo y Karl Wallinger al bajo y teclados, consiguen un disco que sin dejar de ser puro The Waterboys, avanza en la idea de composición dentro de un Rock que es capaz de mezclar muchas cosas sin pasarse en ninguna.
Agradable para escuchar, es difícil no volver de vez en cuando a algunos de los temas que lo jalonan, escuchar la voz de Scott casi en grito permanente para convencerte con sus letras, y disfrutar de un buen rato de Rock ochentero sin más pretensiones, que al final nunca es poco.

SIDE ONE:  Don't bang the drum;  The Whole Of The Moon;  Spirit;  The pan within'
SIDE TWO:  Medicine bow;  Old England;  Be My Enemy;  Trumpets; This Is The Sea

viernes, 23 de octubre de 2015

Música


Será que no sé muy bien quién soy, quizás sea que no puedo saber lo que realmente deseo, pero en la certeza de la incertidumbre que siempre me rodea, hay algo que nunca deja de ser, estar y llenarme. La Música, más allá de lo que pretendo, simplemente me hace ser.

The Work Is Done


Ian


Motel Bourbon



Con todo mi respeto y cariño, me permito dedicar esta entrada a un Blog que rezuma honestidad, sinceridad y Amor por la Música en cada palabra escrita. Gracias por transmitir y hacer sentir que aún es posible.

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De Vinilos y Otras Glorias MDXLVI

Por no decir, ya que se ha dicho de todo, no diré nada, salvo que han llegado porque en algún momento tenía que pasar... obviamente.


U2 (Boy) 1980


Han tardado en deslizarse por "Paseando Por Los Sueños", supongo que porque el estómago a veces me juega malas pasadas y hace tiempo que U2 no están, pero hasta ese 1985 que siempre pongo como límite de lo que el grupo me ha dicho, son una banda que llenaron mis diecisiete años de una manera que nunca hubiera imaginado.
"Boy" me produjo la misma sensación (un poco menos en lo que el impacto emocional supuso, pero por ahí andaba) que Joy Division y su "Unknow Pleasures", ese sentimiento de que algo nuevo venía y podía ser, y la verdad es que escucharlo siendo un adolescente fue algo... maravillosamente visceral.
Esa voz que sugería el infinito, los riff de guitarras ajenos a lo que se estilaba entre la Música que me apasionaba, el sonido de la sección rítmica golpeándome el cerebro de una manera distinta y el conjunto de cada composición haciéndome vibrar, me parecieron algo tan distinto como fascinante.
No sé si es el mejor disco de la banda (de esa banda que me llenaba hasta el año del Señor de...) pero fue el primero de algo que hizo tambalearse muchas cosas, y eso que seguían un camino marcado por gente que se había atrevido a hacer cosas ajenas a la norma y abrieron la senda.
Pero "Boy" tenía algo distinto, tenía un instante de impacto que llegaba hasta lo más profundo, esa ingenuidad de lo que no se sabe si funcionará, el atrevimiento de creer en lo increíble, la frescura (dentro del toque maravillosamente oscuro que guste o no tiene el sonido y que me apasiona) de lo que te cae como el agua fresca en una tarde a 40 grados, y eso sigue pareciéndome genial.
Sigue diciéndome mucho de la banda que fue, lo auténtico de un grupo tremendo en la época, el inicio de una década abocada a lo que no hubiera debido ser pero que se salvaba (y de qué manera) con piezas como esta que querían abrir una brecha en lo que moría, y realmente la abrieron, porque me parece un paseo por la belleza escogida en esa parte que puede doler y provocar placer por igual.
Bono voz. Adam Clayton bajo. The Edge guitarra. Larry batería.

SIDE ONE:  I will follow;  Twilight;  An cat dubh;  Into the heart;  Out of control
SIDE TWO:  Stories for boys;  The ocean;  A day without;  Another time, another place;  The electric Co.;  Shadows and tall trees


De Vinilos y Otras Glorias MDXLV

Artista de orígenes inconfesados, permanente menos confesada aún y un talento para crear cosas como esta.


Phil Carmen (Walkin' The Dog) 1985


Adoptado, quien sabe si realmente parido, y nacido musicalmente al gran público en el centro de esa vieja Europa que aún tenía algo que decir al mundo (concretamente en Suiza) Phil Carmen es uno de esos músicos que cuando dejaba de lado intentos banales de llegar a la fibra y se dedicaba a componer, podía conseguir momentos de sumo placer sensorial, como este "Walkin' The Dog".
La voz sedosa que te envuelve no deja de ser una excusa para que todo estalle alrededor, y la manera de comenzar el disco, con la monumental "On My Way In L.A." en la cual nos presenta a sus músicos y su concepto de la composición, es buena muestra de ello.
A partir de los 7'15'' de la mencionada canción todo se hace más fácil para entenderle, pero por si acaso sugiere lo lineal aquello que puede venirnos, la guitarra de Phil Carmen nos saca del error con esos solos endiabladamente precisos, marcando cada nota en la piel como si un profesor de Música dejara claro que la norma es la que es y no se puede infringir nunca.
Es quizás lo único achacable a este disco que es una pequeña belleza del período, que todo sea demasiado pulcro, el sonido, la composición, las cuerdas acariciándote la piel... como si lo que no está escrito no tuviera cabida, pero también es cierto que la búsqueda de la perfección (especialmente en la producción exquisita que nos deja y el sonido claro y sin mácula) tiene ese pero que a los abandonados emocionales como yo gusta un poco menos.
Nueve canciones para escuchar, moverse, compartir o simplemente dejar que la aguja acabe su trabajo en el negro vinilo, una Música que flirtea con el Rock más impactante en temas como el mencionado "On My Way In L.A.", "Walkin The Dog", "Peculiar Feelin'", las baladas poperas y de rockers nocturnos como "Reason Return", "Hey You...", "Song For Raquel" con voces femeninas dando la réplica, o melodías con ritmos para todo como "Trapshooter", "You Said It"... 
Disfruta y haz lo que te dé la gana (como siempre debería ser, la verdad) con un músico que nunca alcanzará el Olimpo, pero que al menos no deja ese halo de tristeza que envuelve a otros. 

De Vinilos y Otras Glorias MDXLIV

Un artista que nunca estuvo en ningún lugar, pero que dejó una parte de sí mismo allá donde tocaba con su talento la Música.


Stephen Duffy (Music In Colors) 1993


La primera aventura en solitario de Stephen Duffy dio lugar a un soberbio álbum de Pop Rock que se eleva por encima de todo lo que el artista había hecho hasta el momento como parte de numerosas bandas, y no sólo porque contenga ese himno que da título al disco y que es posiblemente la mejor canción compuesta por su mente, sino porque reúne un conjunto de temas que confluyen en ese lugar donde el intelecto quiere descansar y a veces es difícil de encontrar.
Atraer (no sé con qué artes ni me importa) al músico de formación clásica y estilo al uso Nigel Kennedy fue posiblemente el mayor acierto que se le hubiera podido ocurrir, porque el violín, la viola y el piano tocado de manera magistral por este genio dota al disco de un matiz que resalta cada tema, cada momento, de una manera excepcional.
Concebido sin pausa ni respiro, los momentos entre temas llamados "Transitoire I, II, III, IV..." en los cuales Kennedy nos abruma con su técnica de clasicismo renovado con dosis de transgresión y experimentación son una maravillosa visión de un futuro que acabaría imponiéndose entre las mentes más aperturistas, y los solos intercalados con la guitarra en los temas (brutal y excitante lo que ocurre en "Music In Colors") hacen que todo fluya desde la lógica hacia el sentido más libre y despiadadamente imaginado.
Por lo demás, la voz de Duffy intenta mecernos (ya se encarga Kennedy de sacarnos de ese letargo) y su melodía acústica se mezcla maravillosamente con las eléctricas que rompen el aire, el violín (de nuevo) que se mete en vena y los ambientes de teclados que nos conmueven porque el sentido de la Música del autor es ese.
Una maravillosa sensación en un año y una época de profundos vaivenes buscando todo lo que se suponía y que debía estar, ráfagas de aire fresco con tormentas deseadas para que descarguen en los sentidos, y en medio de todo, lo que deseábamos y que nunca acababa de romper.
Maravillosas sensaciones, emociones a flor de piel y ese toque del brujo que se siente capaz de llevarte a la tierra de los sueños.
Stephen Duffy guitarras, voz. Nigel Kennedy violín, viola, piano, vibes y tampura. Caroline Dale cello. Sagat Guirey guitarras. Phil Gould batería y percusión. Julian Crampton bajo. 

a side:  It sparkies!;  Transitoire I;  Natalie;  Transitoire II;  She wants to share her magic;  Transitoire III;  Music In Colors
b side:  Galaxy;  Transitoire IV;  Totem;  Transitoire V;  Holte end hotel;  Transitoire VI;  Charlotte's conversations;  Transitoire VII;  A fall from the sky

lunes, 12 de octubre de 2015

De Vinilos y Otras Glorias MDXLIII

Grupo de vaivenes para hacer que los sentidos se muevan al son de temas nada convencionales dentro del convencionalismo de la época.


The Lilac Time (& Love For All) 1989


Siempre me ha gustado The Lilac Time. No como ese grupo que araña los sueños y me hace perder la razón por su Música, pero sí porque a finales de los ochenta proponían algo distinto dentro de lo que se podía prever en la época, sin devaneos más allá del Pop que realizaban (incluso en ocasiones atreviéndose con un poco de Rock más enérgico, pero sin pasarse) pero con una cuidada manera de creatividad que les hacía en mi opinión sonar diferente.
Quizás se notaba y mucho el genio de Stephen Duffy, auténtica alma del grupo, creador y compositor de todos los temas y arreglos, uno de tantos músicos que siempre han tenido algo que decir aunque lo hayan hecho de manera bastante inconsistente.
"& Love For All" es un disco de Pop melódico bello, con cuidadas canciones basadas en los conjuntos corales que tanto gustaban, especialmente inspirados cuando las voces aumentan la emoción del solista en los temas que comparten, porque en los que Stephen Duffy decide cantar sólo es porque el intimismo llena esos mismos temas y la necesidad de alguien más no existe.
Acústicas de tonos casi festivos, más logradas que los momentos más duros de eléctricas roqueras, que sin sobrar, no son tan efectivas. Arreglos con cuerdas y el piano escapándose por donde debe, fuera de todos y en ocasiones al margen de la propia melodía, que se ve apoyada por una sección rítmica que cumple sin excesos pero no se pasa ni se queda corta en ningún momento.
Clásico disco de Pop de las Islas, de momentos de fines de década y búsqueda de la siguiente, un estilo que si se cuidaba (como es el caso que nos ocupa con The Lilac Time) podía entregar momentos de preciosos tonos, y en eso, este "& love For All" no se queda corto.
Para saborear un poco del Pop que hizo soñar según qué y cómo, y que ayudó al paso entre el vacío de tantas cosas y lo que el siglo XXI iba preparando, sin espectaculares fuegos artificiales pero con la sensación de lo bien hecho en forma de sonidos.
Nick Duffy, Stephen Duffy, Michael Giri y Micky Harris.


De Vinilos y Otras Glorias MDXLII

Un poco de los sonidos que en la década de los noventa quisieron levantar el vuelo hacia un horizonte que no se antojaba todo lo claro que debía.


Blueboy (Unisex) 1994


Hubo una casa discográfica, allá por los años noventa (parece tan cercano y sin embargo hablamos de más de dos décadas) llamada SARAH, que apostó por un tipo de sonidos que pretendía llenar de frescura lo que había en este universo tan nuestro y a la vez tan ajeno como es la Música.
Entre los grupos y solistas que apadrinó y a los que les dio una oportunidad, se encontraban Blueboy, que como muchos otros tenían un puñado de canciones con las que hacer una obra y sin embargo nadie que apostara por ellos.
"Unisex" es el resultado de esos momentos musicales de Pop que el grupo recopiló para extraer de sus ideas un disco lleno de optimismo, íntimo y a la vez plagado de instantes de melancolía que en ocasiones se deslizaban por el sentimiento más profundo.
Especialmente cuidados en sus arreglos, con una producción impecable y limpia de todo artificio, los temas son una demostración del Pop tan al uso en las Islas, una manera de crear Música que sin buscar lo excepcional y complejo, al menos querían indagar en otros campos dentro de la interpretación.
Al margen de los ritmos llevaderos con las guitarras y la base al compás, es reseñable el sonido de las cuerdas, ya sean violines, violas o arreglos orquestales, que rompen en cierta manera con la manera de construir las canciones pero que no disturban en absoluto su escucha. Las voces, ya sean solistas o en coros "chico-chica" resaltan esa frescura y ganas de lo positivo que impregna todo el disco, el Pop llevado hasta los momentos en los que no puedes dejar de tararear un tema o seguirlo como parte de ese paseo por donde desees.
Disco para escucha en cualquier instante, cualquier momento donde un soplo de aire fresco venga bien y arranque una sonrisa cuando ese horizonte se torna de un color menos deseado de lo habitual. No hay que buscar más allá de lo que es, y "Unisex" es un disco de armonías y melodías para llevarse a cualquier lugar.

A:  So catch him;  Cosmopolitan;  Marble arch;  The joy of living;  Fleetway;  Also rain
B:  Boys doný matter;  Self portrait;  Lazy;  Thunderstorms;  Finistere;  Always there;  Imipramine

domingo, 11 de octubre de 2015

Uriah Heep


Lazy


Poster


De Vinilos y Otras Glorias MDXLI

Un grupo tan especial como significativo, ya nos ha visitado, pero repetir lo bueno no suele importarme.


The Incredible String Band (The Incredible String Band) 1966


La entrada en el mundo de los sonidos de The Incredible String Band con su álbum homónimo no dejó indiferente a casi nadie, y de hecho marcaron la pauta que seguiría siendo su sello durante una carrera tan fructífera como sugerente.
Folk Psycho de descaradas implicaciones emocionales con las letras y la forma de acudir a la mente desde la Música hecha a contra corriente de todo lo que se pudiera imaginar. Los cerebros iluminados de Robin Williamson y Mike Heron, a los que en este disco acompaña Clive Palmer, resumen en dieciséis canciones su manera de entender una Música que se desliza entre lo tradicional, con temas arreglados por ellos (en total tres) y las influencias del Folk más de raíces que existía en la época, pero con la particularidad de la interpretación de los temas llevados a cabo por los músicos, en ciertos momentos auténticas orgías vocales que especulan con la complejidad más extrema en sus formas.
Por supuesto que las voces son la base y todo lo que sugiere en los temas del disco, conjuntos corales portentosos o momentos de soledad en las gargantas cuando entonan las melodías y estrofas creadas, una exhibición de cómo y de qué manera se puede llegar a través de esas gargantas para adentrarse en los sentidos.
A partir de aquí, las guitarras acústicas, el banjo, la mandolina, la flauta (whistle), el violín,  el kazoo, adornan el intimismo con el que están compuestos los temas, auténticos disparos directos a las emociones, con un compuesto de refinamiento y seducción que te va enganchando sin mucha dificultad.
Disco de comienzos, de entradas por la puerta de la Música más sentimental y melódica, temas para arrullar en espacios íntimos a la luz de los sueños, un trabajo para conocer el comienzo de una aventura llamada The Incredible String Band.
A veces en la sencillez (que no en lo sencillo) está la base de la emoción, y en este caso la banda se recrea para que podamos disfrutar de esas emociones a través de lo que se entrega sin apenas sentirlo. Pura seda.
Mike Heron voz, guitarra. Robin Williamson voz, guitarra, violín, whistle, mandolina. Clive Palmer banjo, kazoo, guitarra, voz.

De Vinilos y Otras Glorias MDXL

Es lo especial lo que nos hace grandes, cuando somos capaces de asumir como parte de nuestra mente lo que la Música de calidad nos ofrece.


Caedmon (Caedmon) 1978


Es un placer y un gustazo presentar en este "Paseando Por Los Sueños" un disco al que considero una joya de las que de vez en cuando hay que buscar para saborearla y disfrutarla hasta la extenuación.
El maravilloso Folk Psycho Prog. se da cita en "Caedmon", disco homónimo del grupo que creó esta obra de belleza, estilo y genialidad por igual. Con una mezcla exquisitamente realizada de Música tradicional, ideas de Folk al uso y momentos de Prog. de extremada clase en sus composiciones, el disco se convierte en un recorrido por sueños y viajes al mundo de la fantasía, a bordo de un transporte basado en las voces y los conjuntos corales de cada tema (inmensos, bellísimos, monumentales) a los que arropan de una manera muy especial acústicas que son como una delicada caricia, pianos e instrumentos de percusión que van dando forma al cuadro dibujado sobre la preciosa pared de las emociones. Sensible, delicado, con una bruma de seda que lo cubre todo, "Caedmon" va desarrollando su viaje sin las prisas que no tienen cabida en una obra como esta, casi como un todo que llena los espacios sin que uno se dé cuenta de lo que va pasando, simplemente sintiéndolo y dejándose hacer.
El tremendo impacto que sugiere el choque entre la voz femenina de Angela Naylor y las de Jim Bisset, Simon Jacket y Ken Patterson dotan a los temas de una riqueza coral que va llevando el resto del conjunto hasta donde quieren, y más allá las guitarras, mandolinas, pianos, cellos y percusiones hacen el resto cuando se van acoplando poco a poco en cada melodía, cada instante de inspirada emoción.
Discos como este me hacen sentir especial, ajeno a lo mediocre y a lo que nos venden como... una obra de tremenda valía que consigue la ingravidez emocional, fuera de esos lugares donde no tiene cabida lo auténtico, allá arriba, en la tierra de los sueños donde soy uno con mis propios sentimientos.

side 1:  Ten maidens;  Maker man;  Death of a fox;  Sea song;  Aslan;  Beyond the second mile
side 2:  Living in the sunshine;  Storm;  Columba's song;  Smile on your face;  Caedmon's Hymn

De Vinilos y Otras Glorias MDXXXIX

Vamos a sumergirnos en las oscuras aguas de la Música de calidad, esos océanos donde disfrutamos con lo que nos entregan creadores como estos.


Douglas Fir (Hard Heartsingin') 1970


Monumental y excelente disco de Psycho, con un toque de Rock para reventar y el distintivo de Blues eléctrico que me hace subir hasta el infinito.
Maravilloso en todo su concepto, fantástica la interpretación de las creaciones y sobre todo la entrega y energía con la que hacen partícipe de todas ellas, simplemente genial.
Base de órgano que se alterna sin pudor con la guitarra, verdadera asesina de sueños imposibles cuando rasga el silencio en las melodías subidas hasta las estrellas. Apenas unos segundos en los inicios de los temas y la poderosa voz estalla marcando la pauta de lo que viene detrás, melodías que van dejando todo el gusto por una Música absolutamente magistral, la Psycho en estado puro y desgarradora.
Arreglos de conjuntos corales que van y vienen, algunas escenas orquestales que nunca tapan lo auténtico de las composiciones, y en medio de todo esa batalla abierta por la belleza entre el "Hammond", las seis cuerdas y la voz, narrando las historias sugerentes y embaucadoras, con un sentimiento que abruma, como en emociones fuera de toda duda que nos llegan ("Hard Heartsingin'", "I Didn't Try", "Early In The Morning Rain", "Tom's Song")
La base rítmica requiere y se hace su espacio, sobre todo en los temas que llevan a base de cambios y cortes a degüello, en los cuales el bajo ejerce de maestro de ceremonias al margen de los solistas y los tambores se empeñan en hacer que todo se marque como debe. Un disco que suena compacto, una sensación de conjunto que se agradece porque todo te llega encima y se absorbe sin dificultad.
Para amantes de lo exquisito, con ese desgarro que se percibe por la intensidad de la entrega, "Hard Heartsingin'" es un disco que se lleva puesto sin esfuerzo, saboreando cada nota hasta el final de los diez temas llenos de belleza.

SIDE 1:  Hard Heartsingin;  Jersey Thursday;  I Didn't Try;  Early In The Morning Rain;  New Orleans Queen
SIDE 2:  Moratorium Waltz;  Smokey Joe's;  Comin' Back Home;  Tom's Song;  21 Years


sábado, 10 de octubre de 2015

Ritchie


El Universo y Nosotros (O Eso)


Si nos parásemos a pensar en lo incomprensible que es lo que nos rodea, el Universo y todo lo que contiene, llegaríamos a saber que por eso mismo somos tan infinitamente ínfimos como el no poder llegar a saberlo. 

Pero en el estado de insuficiencia mental en el cual nos encontramos, seguimos pensando que estamos más allá de nuestras propias mentes, las mismas que deben dejar claro que no somos porque no llegamos, que nunca dejaremos de ser la insignificante parte del universo que a penas se deja ver, que lo que sobra es la estupidez porque es lo que dirige la razón, aquello que hace que hoy todo se pierda en el más trágico de los sentidos, el común y cotidiano.

En pleno momento de involución, cuando algunos se creen con la verdad de lo que no pueden admitir, todo es lo que no es, y en eso no hay nada que haga detenerse a la verdadera razón de lo que nos lleva, la profunda mediocridad del ser humano, ya nada racional, ya nada libre.

Instantes

Sueño que entre sueños me llamas con voz como de agua.
Rumoroso manantial de tu aliento a mi lado.
Sólo queda un instante mi nombre en tu voz. Luego,
una nube nos conduce lejos, muy alto, tan alto
que puedo coger las estrellas para ti;
te las ofrezco con mis manos de amar.
Formo caricias y besos con ellas, y te las pongo en los labios,
suave, lentamente.
Contraste maravilloso, besos de estrellas en el firmamento de tu voz.
Luego, despierto, rememoro tu imagen de luz estelar concreta,
hermosa, transparente y femenina.
Odio mi lecho vacío de corazones hermanos.
Odio el tiempo sin tu presencia de agua, sin tus ojos de mar y luna.
Dolor de ausencia. Ausencia que se torna dolor.
Soñar, amar, tal vez vivir un instante de eternidad contigo.
Tan sólo un instante. Tan sólo...



Diego L. "Apuntes Del Interior Y Otros Poemas" Extracto
(Reproducido con permiso de Vicky)

El Ajo Rojo Grabaciones Dimensionales (Compilación)


Poster


Surcos del Siglo XXI - 245

Volvamos a las raíces, a lo que no se puede porque no se da, a lo que cuesta un mundo porque el mundo nunca lo ve.


Wolf People (Tidings) 2010


Que maravillosamente fresco suena en ocasiones lo primitivo. Tremendamente sensual incluso cuando se sabe de dónde, cómo y de qué manera, porque puede sugerir (es el caso que nos ocupa) momentos de íntima interrelación con el ejercicio de crear y saber que no llega aunque uno lo pretenda.
Mi idolatrado mentor (y lo digo desde todos los confines de mi deseo) Eduardo me enseñó a valorar esas obras únicas sin continuidad porque podían llevar en su interior el esfuerzo y derrame de todo un mundo de ilusiones y creencias, y aunque en este caso Wolf People han encontrado un más allá a todo, "Tidings" nos enseña el momento en el cual el grupo pudo quedarse ahí y no poder ir más allá a pesar de...
Primeras grabaciones, primeros momentos y el génesis de un grupo que hace suyo lo que piensa volviendo atrás en el tiempo, las expectativas y quizás todo lo que les hizo ser. Porque las Islas marcan mucho, especialmente si la Música se ha mamado y se piensa en seguir la estela de lo que se ama, por eso cuando uno se empeña en dar esas creencias, todo lo primitivo, lo que surge en los momentos que no se pueden medir, cuando se es inocente a pesar de madurar, se debe mirar con el gusto de lo que fue y más tarde hizo ser.
"Tidings" me sugiere la frescura de lo que puede marchitarse y dejar de sentirse, la idea que siempre sobrevivirá aunque todo muera, el esfuerzo hecho a medida de la propia mente y que nunca será permitido si no es con el incomprensible golpe de la indiferencia. Rock, Psycho, abrumadora tendencia de Música ideológicamente avanzada a los tiempos y entre todo los sonidos que golpean tu mente para hacerte partícipe de lo que unas maquetas pueden dar de sí, unas ideas pueden llegar a lograr y las entrañas pueden arañarte para hacerte feliz con algo tan simple (¿simple?) como la Música.
Disfruta de Wolf People, deja que los primeros compases de su historia te llenen con este "Tidings" y sabore la frescura de sentirse nada aunque uno se crea que es todo.

SIDE 1:  Season Pt. 1;  Black water;  Cotton Strands;  Storm Cloud
SIDE 2:  October fires;  April;  Untitled;  Empy heart;  Season Pt. 2

Surcos del Siglo XXI - 244

Nos movemos por senderos de auténtica emoción mental, los que sólo nos llevan a nosotros donde todo es lo que nada parece.


Lamp Of The Universe (Echo In Light) 2001


Desde Nueva Zelanda nos vuelven a recorrer sonidos que nos invaden para alejarnos de la realidad y dejarnos en ese claroscuro que es la imaginación a través de los sueños.
Porque de sueños vamos cuando nos involucramos en lo que la mente de Craig Williamson, a la postre Lamp Of The Universe todo en uno, nos sugiere con su Música, su forma de entender la realidad y lo que plantea al hacerse uno con los sonidos que crea desde esa mente que parece expandirse al realizarlos.
Involucrados en la manera de entender el universo, el sitar recrea imaginación a raudales, las guitarras acústicas indican los instantes mágicos para recorrer miles y miles de ensoñaciones más allá de todo lo creado, la voz se sabe alejada de este mundo recitando (porque recita a sabiendas de lo que pueda ser) estrofas por encima de la verdad, la utopía, la señal emanada de todo, las formas dibujadas sobre el lienzo que no se ve y que no se sabe, simplemente se intuye.
Porque como una idea, una ideología impensable, un momento de los que devienen más allá de nosotros mismos, "Echo In Light" se alza tremendo sobre las mentes, escondido en el ideario de un hombre y su imagen, grabado a fuego en lo que tantas veces queremos y no podemos conseguir, haciendo tangible lo intangible de los propios sueños, de la idea madre que es al final el inicio de casi todo.
No seré yo quien dé un consejo vertido de la escucha de los seis temas que jalonan el disco, porque hay que acercarlo a la mente, hacerlo de uno mismo y después decidir sobre lo que te ha llegado para saber si es posible recrear en el intelecto todo esto y lo que no está pero sugiere. No seré porque la escucha a mí me da vértigo por lo que me eleva, y siendo así desde las alturas me niego a mirar hacia abajo, que ya me cuesta un mundo subir. Sin embargo, sí soy capaz de decirme que desde las lejanas tierras que el mundo hace ser por lo extenso (Nueva Zelanda es mucho decir) me puede llevar hasta los confines de mi mente la propuesta de "Echo In Light", esos maravillosos golpes mentales para, al menos, pensar.

SIDE A:  Freedom to godliness;  Resonance;  Our celestial flow;  Love
SIDE B:  Pyramids of sun;  Dream sequence

Surcos del Siglo XXI - 243

Seguimos disfrutando con lo que el nuevo siglo nos depara, parte de un milenio que podrá ser el fin de todo o el inicio de nada... hasta entonces por aquí nos movemos.


Baby Woodrose (Chasing Rainbows) 2007


Continuando la aventura que el iluminado músico Lorenzo Woodrose comenzó allá por el año 2001, nos visita a estos Surcos del Siglo XXI su "Chasing Rainbows", en mi opinión uno de los mejores, si no el mejor trabajo realizado por el músico y sus compañeros, ya convertidos en banda tras el convencimiento de lo que ofrecen y cómo se recibe.
La Psycho elevada a la categoría de gloriosa experiencia emocional se desparrama a su gusto en este trabajo, que sin desviarse de la línea de pensamiento musical ya conocida, abunda en la calidad compositiva para terminar siendo un disco mucho más fino, elegante y trabajado más allá de esa salvaje inquietud que anida en los cuerpos de sus creadores, que no falta y estalla cuando menos te lo esperas.
Diez temas de recorridos cortos e impactantes, con la guitarra de Lorenzo abrasándote en lo que puede acompañada en este caso por una amalgama de teclados, especialmente el órgano, que se encarama en las melodías llegando sin avisar. Fuzz y efectos para taladrar el aire, brutales acometidas en roturas de los ritmos cuando las seis cuerdas afloran, pero el Power Trío no ceja en esa casi obligada batalla contra la quietud para golpearte sin parar.
Arreglos muy al estilo de la Psycho más clásica con el toque de dureza que el grupo siempre ofrece, quizás esa continua guerra entre el órgano y la guitarra es lo que más destaca para hacer de este trabajo algo diferente en la discografía del grupo, aunque no disturba esa poderosa sensación de fuerza que siempre está ahí, ni en los solos ni en los ritmos (que por cierto la batería de Fuzz Daddy lleva como los ángeles)
Un nuevo eslabón en la cadena de este ideólogo de los sonidos del siglo XXI, una obra completa para disfrutar de la Música hecha con gusto y carácter, emocionante y sobre todo con un nivel que permite apreciar la exquisitez de todo lo que se ofrece.
Para recorrer los sueños subidos a una nube de buenas sensaciones, arriba, muy arriba, para que nadie llegue si no lo deseas.

side 1:  Somenone to love;  I'm gonna make you mine;  Let yourself go;  Twilight princess;  Lilith;  In your life
side 2:  Chasing rainbows;  No more darkness;  Dark twin;  Renegade soul;  Madness of your own making