viernes, 28 de febrero de 2014

De Vinilos y Otras Glorias CMXLII

Un paseo por estilos que me quedan tan cercanos como ajenos cuando suponían que podía no llegar. Es lo que tiene conocer a cierta gente, que te enseña, y enseña, y enseña...


The Shadows Of Knight (Back Door Men) 1966


En una ocasión (o varias porque eso me lo recuerdan muchas veces) me comentaron que para no irme mucho el garaje y sus representantes tenía alguna que otra pieza que era más garaje de lo que se podía asumir y tenía razón, porque ciertas cosas uno va y las escucha y las hace suyas sin esfuerzo por la calidad, la inmensa calidad que destilan sean del estilo que sean.
"Back Door Men" es un disco de garaje puro y duro, de eso no cabe la menor duda porque sus creadores, ese grupo que nos llegó desde los suburbios de Chicago llamado The Shadows Of Knight son uno de los primeros instigadores de este estilo y de los que más calidad nos han dejado en su corta pero fructífera e inmensa carrera. Pero no se puede dejar de lado ese toque Psycho de marcada influencia que deja su sello en las composiciones, formando todo ello una mezcla encantadora y genial que hace estremecer cuando se lanzan al vacío con sus canciones.
Segundo trabajo del grupo en el cual definen perfectamente su tipo de Música, una rítmica sensación a través de las voces y esos sonidos que parecen rasgarte la piel.
De todas maneras y en cuanto a mi gusto personal lo realmente grande del grupo es la mezcla de estilos que acoplados a su forma personal e intransferible de interpretarlos hacen que la Música que sale de sus manos sea muy especial, con un estilo fácilmente identificable al combo.
Las guitarras van marcando las pautas en todos los temas, algunos de ellos lacerantes versiones que erizan la piel, como ese trabajo de las seis cuerdas en la sublime "Hey Joe", desgarrando con sus abruptos sones con aires orientales en ocasiones, Blues eclécticos de genios que se transforman en sus manos y endiabladas carreras contra el tiempo.
Las voces apoyan esta efervescencia con registros altos y descarnados que no dejan de apabullar y el resto de la banda forma un perfecto engranaje al servicio de los ritmos y ese toque "barriobajero" tan maravillosamente conseguido, seco, sucio en ocasiones, despiadado y sin miedo al vacío.
Un disco tremendo, duro y potente, salvaje para lo que se estilaba y emotivo por esa intensidad que deja en cada nota, cada golpe de ritmo que te impacta en los sentidos. Los comienzos de muchas cosas realizado con clase y estilo, ¡¡un clásico!!
Jim Sohns voz, percusión. Joe Kelley guitarra y armónica. Jerry McGeorge guitarras. Warren Rogers bajo. Tom Schiffour batería.

Side 1:  Bad little woman;  Gospel zone;  The behemoth;  Three for love;  Hey Joe;  Gospel zone;  Willie Jean
Side 2:  I'll make you sorry;  Peepin' and hidin';  Tomorrow's going to be another day;  New York bullseye;  High blood pressure;  Spoonful;  I'm gonna make you mine


De Vinilos y Otras Glorias CMXLI

Vamos de cacería, a pillar algunas de las piezas que nuestra fauna como amantes de lo eterno nos tiene reservada.


Spirit (Twelve Dreams Of Dr. Sardonicus) 1970


Cuando un grupo se convierte en un grande, un icono y una leyenda de casi todo lo que significó hablar de obras se antoja tan fácil como complejo.
En el caso de Spirit su producción primaria nos lleva a esos momentos de inspiración que casi van más allá de la Música porque rayan lo sublime y las emociones no dejan de manar, pero aún así, siendo lo que son y con el legado a sus espaldas hay obras que superan la realidad del propio grupo. No estoy para discutir con nadie lo mejor o lo menos bueno de lo que es ya de por sí superlativo pero como lo que suelo traer a este "Paseando Por Los Sueños" tiene casi todo de gustos personales me he atrevido a entrar en el universo sonoro de este supergrupo con su cuarto trabajo, "Twelve Dreams Of Dr. Sardonicus" que representa para el que suscribe la cumbre de Spirit, su Música y la inspiración de sus componentes, especialmente al que considero su alma mater, Randy California.
Obra maestra de la Música, al margen de estilos y evoluciones varias, genial disco de una maravillosa creatividad que envuelve desde el primer suspiro hasta que los sones de su última nota abandonan el espacio, un perfecto ensamblaje que parece sacado de los libros de estudios musicales y traspasado al vinilo para degustarse como se debe, con los cinco sentidos, el corazón y toda el alma del mundo.
Desde las composiciones sublimes realizadas con una calidad exquisita pasando por la interpretación de todas ellas van dejando entre medias una exagerada y emotiva obra que no deja nada al azar, como un puzle que se va formando pieza a pieza hasta llegar al resultado final, un cuadro precioso de proporciones enormes y maravillosas.
Geniales las voces a coro o en solitarios momentos desgranando las estrofas de los temas, preciosos tonos y momentos de letanías que son como diálogos con la mente. Arreglos perfectos que desgranan toda la musicalidad que la obra lleva dentro, teclados y pianos apasionantes, efectos y guitarras elegantes, limpias y delicadas, percusiones en intensas búsquedas por los ritmos y todo en conjunto un perfecto universo de sonidos creados para hacer disfrutar.
"Twelve Dreams Of Dr. Sardonicus" es un disco perfecto, elegante y genuino, de los que siempre aportan algo con cada escucha, una perfecta manera de encarar la Música casi como una historia que nos envuelve y se desarrolla en nuestros sentidos, entrando hasta que es parte de nosotros mismos.
Disfruta con la esencia de muchas cosas, siempre es bueno llegar a lo más alto, sea como sea.
Spirit Is Randy California, Mark Andes, Ed Cassidy, Jay Ferguson, John Locke

Songs:  Animal Zoo;  Morning will come;  Mr. Skin;  When I touch you;  Street worm;  Love has found a way;  Space child;  Prelude-nothin' to hide;  Why can't I be free;  Life has just begun;  Nature's way;  Soldier


miércoles, 26 de febrero de 2014

Un Sueño En El Camino...


Ahora no contagio mi forma de vivir las emociones, ya no llega mi manera de apasionarme, de sacarlo todo en cada momento, mi forma de ser se halla olvidada, como un recuerdo en la madera de cualquier barra de un bar de carretera, mis ideas se consideran mezquinas, ya no se ven como el infinito al que dirigirse sin llegar nunca al final del camino.

Mi mente está cansada, en ocasiones el hastío me abraza y no me quedan ni tan siquiera las notas que laceraban mis oídos y me hacían sentir vivo. El silencio ha ocupado el espacio, no espero el ritmo que golpea el corazón para llevarlo hacia las estrellas, ahora el chasquido de mis dedos es lo único que tengo, y me duelen las manos por recoger lo que nunca deseé que cayera.

El frío llegado del norte me reclama, quizás los viejos héroes de leyendas me esperen en la antesala del infierno, beberé el néctar de vida más allá de la muerte, donde nada se escucha, nada suena, nada susurra, nada desvela.

Símbolos...


Aproveché el momento para desaparecer entre las sombras, mi nombre fue borrado por el frío viento del norte y nadie echó en falta la palabra que antaño les hacía vibrar, el susurro que resbalaba a través del auricular hacia sus entrañas, el rostro de aquél al que llamaron vida.

Es curioso cómo se pierden los símbolos, cómo se difuminan los nombres entre las hojas caducas de los árboles en otoño, sin embargo yo llevo el recuerdo de aquellos años, ya sin caras conocidas ni sonrisas sinceras, pero llega a mi memoria cada golpe recibido, cada paso dado hacia delante, cada melodía buscada en la soledad de una habitación que se había convertido en el universo de un soñador sin lugar a donde ir.

Las guitarras ya no rasgan el silencio de la noche, los coros no alimentan los sueños, las luces del escenario permanecen apagadas, todo es, al fin el blanco y negro del pasado, la memoria, lo que nunca volvemos a ser.

domingo, 23 de febrero de 2014

Persephone


Ritchie


Il Giardino Del Mago


Francesco


Una de las voces más representativas del Prog. italiano de los setenta, fundador e imagen del grandioso grupo del Bel Paese Banco Del Mutuo Soccorso, Francesco Di Giacomo, ha dejado de cantar.
Su muerte en accidente de tráfico se une a los miles de músicos que abandonan este mundo para pasar a ser según el caso historia de la Música. En el que nos ocupa Di Giacomo es por méritos propios historia de la Música Prog. italiana en particular y de la Música italiana en general porque su contribución al avance en su país de unos sonidos que parecían vetados más allá de las Islas fue indiscutible.

Banco fue un grupo señero en mi interés por el Prog. italiano, una Música que quizás sentía cercana por esos toques particulares y personales que sus músicos daban al estilo, muy Mediterráneo y llegado de unos pocos miles de kilómetros y la voz sublime, única e inconfundible de Di Giacomo acercaban aún más la belleza de sus composiciones a lo que fue un interés que nunca he dejado.
Enorme en su humanidad y enorme en su talento, un personaje único y sin prejuicios llegó a compartir escenario con los más grandes del estilo (algunos al menos) y esa garganta privilegiada nunca desmereció ante nadie, atreviéndose a realizar alguno de sus discos en inglés para intentar traspasar la frontera de su país, algo que no cuajó.

Como pasa en estos casos y si te gusta la obra más aún siempre quedará esa voz rompiendo el silencio para invitarnos a pasear en "Il Giardino Del Mago" en plena "Metamorfosi" mientras recuperamos "La Conquista Della Posizione Eretta".
Un grande en todos los sentidos, a pesar del país, el lugar, la época... porque la Música queridos no sabe de fronteras, lenguas ni signos.




De Vinilos y Otras Glorias CMXL

Otro de esos grupos que se quedaron en lo aquí nos presentan y como en tantas ocasiones... ¡¡ni puñetera idea de por qué!!


Rockin' Horse (Yes It Is) 1971


De entrada y a pesar de la fecha de publicación del disco, allá por el 1971, te encuentras con unos sonidos que traen a la memoria de manera clara y evidente las influencias de The Beatles y ese Pop con mucho poder y clase a borbotones que el cuarteto de Liverpool se encargó de dar a conocer al mundo y por supuesto y salvando los miles de galaxias que hay entre el que pueda ser considerado uno de los más grandes e influyentes grupos de la historia y el disco que traemos por aquí de lo que no hay duda es que estamos ante una obra maravillosa, magistral y genial de Pop que se encuentra entre las que dan calidad para aburrir.
Rockin' Horse se quedó en este "Yes It Is" y adiós muy buenas. Me sigue resultando incomprensible que obras como esta no abran la puerta al talento de quienes la crean, porque los doce temas del vinilo son un tratado de composición del más alto nivel y en cuanto a la interpretación es de una belleza y elegancia realmente alucinantes. Arreglos perfectos y un sonido cuidado y limpio, exquisito diría yo.
Una pequeña joya tan olvidada como sus autores, otro ejemplo más de esos deslices que la historia tiene con músicos y Música de muchísima calidad, quizás absorbidos por la cantidad inmensa de obras de arte en la época en la que salieron, quizás simplemente la mala suerte, pero escuchando "Yes It Is" te das cuenta que no es oro todo lo que reluce y poder acceder aunque sea décadas después a estos sonidos que son pura seda ya es un logro para agradecer (al menos yo lo agradezco)
Sensibilidad en las voces, arreglos de teclados sutiles y bellos, guitarras que acarician los sentidos, momentos de intensidad como pocos, letanías que llevan al alma y entre medias tema a tema la calidad compositiva que se sale por todos los lados para completar una obra sublime y que da gusto dejar que te envuelva.
Cuando algo así llega a las manos de uno y se da el placer de poder escuchar la Música en plena esencia hay pocas cosas que puedan sugerir como lo hace ella y de la mano de Rockin' Horse te aseguro que la seda se entiende más allá de una prenda que acaricia la piel de quien se la pone.
Billy Kinsley bajo y voz. Stan Gorman batería. Jimmy Campbell guitarra y voz. Bobby Fallon guitarra. Mike Snow piano y órgano.

Side One:  Biggest gossip in town;  Oh Carol, I'm so sad;  You're spending all my money;  Baby walk out with your darlin man;  Don't you ever think I cry?;  Yes It Is
Side Two:  Stayed out late last night;  Delicate situation;  Son, son;  Golden opportunity;  I'm trying to forget you;  Julian the hooligan

De Vinilos y Otras Glorias CMXXXIX

Disco genuino de una manera de entender la Música que sobrepasa muchas de las barreras que son estériles cuando los sonidos se proponen asaltarlas.


Art (Supernatural Fairy Tales) 1967


Poderoso y abrasivo Hard Psycho en este único disco de la banda Art, un tremendo trallazo a los sentidos que no deja indiferente (dicho esto el resto de la entrada va sobrando para quienes se aburran de letras y palabrejas sin sentido, de modo que seguimos para los otros dos)
Único y maravilloso todo lo que suena destila el mejor Psycho con un giro más en los poderosos sones que las guitarras van dejando cuando se proponen arrancarnos la piel. Ritmos enloquecidos y sonido que como una losa se te cae encima entre percusiones furiosas, secciones de ritmo a toda pastilla y voces en la mejor tradición de esta Música sublime.
Se puede decir que Art y su "Supernatural Fairy Tales" es la antesala de un grupo con nombre propio en el panorama musical de finales de los sesenta, ya que todos sus miembros de una u otra manera acabaron siendo parte de Spooky Tooh y por algo será.
El sonido áspero de la guitarra nos deja momentos de ácido descontrolado, unas notas que no descansan en arañarte con esos riff a saco y muy secos que salen de los surcos, riff que están acompañados de descargas a plomo de la batería y el bajo, tremendos en su trabajo de demolición.
La voz de Mike Harrison, delicada y sobrada para cantar esos temas que parecen sacados de un momento más allá de las sesiones de grabación se gusta entre seis cuerdas de acero ardiendo y el resto de la banda a galope tendido.
Canciones compactas, creadas con la sensación de un bloque, casi todas las doce piezas que componen el álbum se deslizan en ese corte áspero ya reseñado pero dejan momentos para intensidades que parecen llegadas de otros lugares, terrenos de viajes astrales y sustancias para "animar" el espíritu, como "Flying Anchors", después de experimentos varios.
Hay que degustar y dejarse atravesar por este disco al menos una vez, una perfecta definición del Hard Psycho que se abría paso a golpe de cuchillo entre la Música con una calidad muy por encima de muchas cosas; descubrir los comienzos de lo que más adelante llenó todo el universo sonoro con sus sones.
De todas maneras es un consejo, nadie va a impedirme sentirlo ni yo voy a hacer nada porque se haga, quienes lo deseen pueden gozar de otra experiencia más que puede ser cualquier cosa menos habitual.

SIDE 1:  I Think I'm going weird;  What's that sound;  African thing;  Room with a view;  Flying anchors;  Supernatural fairy tale
SIDE 2:  Love Is real;  Come on up;  Brothers, dads and mothers;  Talkin' to myself;  Alive not dead;  Rome take away three

De Vinilos y Otras Glorias CMXXXVIII

No vamos a dejar de homenajear de forma velada a esos personajes de cuento que han hecho que todo lo que ocurre por aquí en cuanto a las delicatessen que se presentan sea posible, de modo que...


Ashkan (In From The Cold) 1969


Miro las distintas fechas de estas entradas que estamos realizando y me parece increíble que alguien como el que suscribe pueda degustar y disfrutar con maravillosas sensaciones que se creaban en una época en la que los dientes y poco más afloraban en mi ser, pero es lo que tiene la suerte de haber conocido a personajes como los que decidieron que podía ser, que abrieron mi mente a todo lo que ha sido la base de la Música en el universo tantas y tantas décadas (y lo que va faltando que llegará)
Ashkan es un grupo que nos regala un maravilloso blues ácido aderezado con un toque Prog. que ayuda a crear melodías absolutamente demoledoras por lo geniales y particulares. Eléctrico y sugerente el Blues que sale desde esos instrumentos se transforma en una descarga emocional poderosa que a través de las composiciones nos lleva a lugares de muy altos vuelos.
Un viaje apasionante en temas desarrollados en forma de Power Trío en lo referente a lo instrumental apoyado por la voz desgarrada y potente de Steve Bailey que canta las estrofas de los temas como si le fuera la vida en ello y a fe que consigue transmitir esa emoción y poderío que destila la Música.
Bob Weston en la guitarra da una pequeña exhibición para que nos sintamos a gusto merendándonos los poderosos sones de los temas que desarrolla, eléctrica fiera y sin descanso salvo esas piezas donde se pone manos a la obra para acariciar los sentidos de otra manera, como en la bella y sugerente "Stop (Wait And Listen)" que a base de acústicas, mandolina y la colaboración del tremendo bajo de Ron Bending se convierte en un susurro. Los solos para cortar la piel ("One Of Us Two"...)
Sección rítmica de golpes bajo el estómago y tremendos momentos, especialmente las cuatro cuerdas que no descansan; la batería de Terry Sims se limita (que no es poco) a marcar los ritmos de canciones estructuradas con mucha clase.
Música con mayúsculas, momentos estelares en temazos lanzados al viento, "Backlash Blues" es un desgarro de 7'42'' precioso o esa suite inmensa de 12'08'' llamada "Darkness" una auténtica animalada en clave de Música para soñar con cambios continuos y ritmos enloquecidos. El comienzo del disco con "Going Home" demoledor y potente, tanto como esa burrada llamada "Practically Never Happens" que se cimenta en un riff abrasador con la guitarra.
Disco para degustar buena Música, diferente y personal, una delicada sensación tan poderosa como sutil, aunque atreverse a ello o no ya es cosa... pues eso.


sábado, 22 de febrero de 2014

De Vinilos y Otras Glorias CMXXXVII

Un poco de poder para que las pieles se desgarren con el peso de nuestra Música, que viene bien mudarla de vez en cuando.


Hackensack (Up The Hard Way) 1973


Como el grupo no engaña a nadie cuando la aguja de diamante acaricia el vinilo y comienzan a sonar las notas de este "Up The Hard Way" se puede decir de manera clara y contundente que Hackensack hacen Hard, poderoso, contundente y duro para sacar las entrañas de quienes quieran.
Eso sí, un Hard elaborado, tremendo y muy cuidado que se basa en las guitarras monumentales que se dan cita para abrasarnos con riff potentes pero que sobre todo arrancan la piel a tiras en esos solos demoledores y preciosos que destrozan el silencio, una verdadera maravilla en la mejor tradición de los buenos grupos del estilo.
Música dura y clara en sus intenciones a la que ayuda esa voz desgarrada y desgarradora de Nicky Moore que además de las seis cuerdas y las teclas de un piano que de vez en cuando nos recuerda que no todo son riff y guitarras nos pone en órbita cuando suplica al infinito en su canto suplicante y fiero, como la exhibición de aullidos que se marca en "A Long Way To Go" (lo que no acabo de entender son los coros femeninos que casi se cargan esa potencia pero...)
La guitarra solista de Ray Smith no para en todo el disco, sus solos "detrás" de la banda en ocasiones durante temas enteros son para degustarlos con tiento y sin atragantarse porque da placer oírlos. Además es la voz que ayuda a Moore y esta sí que no dulcifica nada, como debe ser.
Al margen de esto el grupo se sustenta por una sección rítmica potente como exige la Música que tocan, con Paul Martinez al bajo y la batería (brutal cuando quiere) de Simon Fox que dejan vía libre a sus solistas para que jueguen al Hard que sabe a gloria saliendo por los surcos.
Temas perfectamente compuestos y muy bien interpretados, incluido algún momento de calma para agarrar lo que se pueda con un toque entre blusero y rockero que no está nada mal "Goodbye World" donde Moore se luce un poquito más.
Un buen disco de Hard que no se debe tomar para salir del paso ni mucho menos, una obra para disfrutar y moverte las entrañas al escucharla, dejándote empapar por guitarras que se enrollan al cuello sin problema (vocecitas de go-go girls al margen)

SIDE 1:  Up the hardway;  A long way to go;  Goodbye world;  Lazy cow
SIDE 2:  Angels theme-goodboy badboy;  Blindman;  Northern girl;  Hot damn home.made wine

De Vinilos y Otras Glorias CMXXXVI

Seguimos encontrándonos con malditos, esos que por su calidad merecieron mejor suerte y que sin embargo se quedaron a las puertas de todo.


The Remains (The Remains) 1965-1966


Magnífica recopilación de temas de este grupo del área de Boston que en dos años crearon un puñado de canciones tremendas encuadradas más o menos en lo que se denominaba Garage Rock con una fuerza y poderío realmente tremendos, aunque no se desvían mucho de la psicodelia y todo lo que ello conlleva a la hora de componer.
Cuarteto liderado por Barry Tashian, creador de la impronta del grupo, su peculiar estilo y la manera de crear la Música que hacían, un Rock elevado en voltaje para lo habitual de la época sin dejar de lado las melodías que cuando tomaban los surcos se hacían notar con preciosos momentos de ritmos y emociones de altísimo nivel.
Un puñado de canciones que conforman un doble disco de muy buen nivel, especialmente en lo referente a las composiciones de los temas perfectamente armados, dos años de grabaciones y temas que por desgracia no sirvieron para que el grupo fuera más allá, otro caso entre tantos, porque como vuelvo a repetir hoy en día serían sin duda discos de estar arriba en cualquier lista de los popes que saben tanto (aunque quizás en esas no estarían porque esos saben mucho y la calidad no cuela) 
La voz de Tashian derrama las estrofas sin esfuerzo cantando de manera deliciosa y las guitarras rompen el aire sin dejar cabos sueltos. Toque garajero auténtico cuando la armónica de William Henry Briggs desgarra los temas en los que se cuela sin avisar al contrario que ese piano que tiende a dulcificar un poco el empuje de las composiciones. 
A destacar la batería de Chip Damiani que además de marcar los ritmos más que enérgicos con los que el grupo se despacha se permite ir un poco más allá de lo que la época dejaba preveer con repliques furiosos y momentos de auténtico golpeo en las tripas. Bien secundado por las cuatro cuerdas de Vernon Miller Jr. que no se excede nada pero no se queda corto.
Al final es lo de siempre, un disco desconocido creado por un grupo que nunca fue más pero que demostró tener talento para mucho y siempre es una delicia toparse con este tipo de momentos en los cuales lo que no está ni ha sido se convierte en algo tan real como maravilloso y gratificante.
Si no tienes miedo ¡¡atrévete!! aquí no damos mucho pero al menos los pocos que estamos sabemos a qué atenernos y no nos asustan los nombres que nunca están en las listas.

Into The Black Wide Open


Cuando Sólo Se Oye Música


Era de noche, una oleada de frío invadió mi alma, quizás la antesala de mi visita al infierno. No podía ver nada más allá de la sombra de los muebles y las paredes blancas poblando la habitación, pero quise levantarme para enfrentarme a lo desconocido.

Unos sonidos llenaron el espacio, mi cuerpo comenzó a sentir la melodía que invadía la estancia y sin apenas poder moverme las notas de los temas que me habían hecho ser a lo largo de décadas de impenitente amante de la Música comenzaron a cubrirme como una segunda piel alrededor de mi cuerpo haciéndome suyo en mente y espíritu.

No había dama oscura esperando con la guadaña mi llegada al más allá, no existían coros de ángeles ansiosos por llevarme al infinito envuelto en un manto de arpas y sonidos celestiales, no existían los rostros de los desconocidos que me empujaban hacia ninguna parte para compartir conmigo sueños e ilusiones, sólo existía la Música, mi esencia y todo lo que había sido durante una vida.

Volví a sentirme, a sentirla, a vislumbrar entre las sombras todo lo que soy, lo que me lleva, aquello que nunca podré perder porque es parte de lo que soy.

Maggie


El Ajo Rojo (La Reina Del Amor) Por Mª Paz










Cuando la Música es una invitación a perderse quizás lo que no hay que hacer es resistirse, o mejor lo que hay que hacer es tirarse de cabeza sin ningún temor. Así es como me he quedado con "La Reina Del Amor" suspendida en esas sesiones musicales hechas para soltar emociones, espacios interminables entre guitarras que lamentan, que en ocasiones se abalanzan dramáticamente sobre ti pero eso sí destilando en cada nota pasión, emoción y sobre todo percibiendo la grandeza de sus creadores.
Grandeza por la manera de sacar de las entrañas todo ese arte, por encima y al margen de lo que por ahí se manipula y se comercia con la Música, con ese respeto y honestidad que hace que salgan cosas como ésta, porque cuando se hace con tanta generosidad eso finalmente se nota.
Escuchando a altas horas de la noche "La Reina Del Amor" no he necesitado la luna ni las estrellas porque en esas melodías estaba todo y yo no he necesitado nada más.

Genios sin duda.

Sólo existe un esfuerzo para traducir los sentimientos en palabras y que éstas reflejen cuánto, cómo y de qué manera algo te llega, porque lo que es el sentir eso no requiere ningún esfuerzo por mi parte, eso lo logra sólo una cosa y se llama magia, la magia de la Música.
Gracias por acariciar mis sentimientos por encima de las palabras.


De Vinilos y Otras Glorias CMXXXV

Nos vamos hacia las estrellas, porque de otra manera no podríamos asumir toda la magia que se nos viene encima.


The Open Mind (The Open Mind) 1969


De nuevo el maravilloso mundo del Psycho más puro (y es que no sé por qué pero hay un tipo encantador y maestro como pocos que me lleva a todas estas entradas que tienen que ver con...) con otro grupo que nos dejó una obra para degustar y disfrutar hasta hartarnos y después la nada más absoluta.
"The Open Mind" nos entrega toda la frescura de una Música maravillosa, momentos estelares de ritmos geniales llevados a base de guitarras emocionantes y las voces (hay diosssssssss esas voces) que nos hacen volar hasta donde nada puede alcanzarnos. 
En este caso es un Psycho más duro, más adrupto, las seis cuerdas cortan con más fiereza en los riff que ponen en órbita, a veces cercanos a ese Hard que comenzada a despuntar. Psycho tardío que va tomando de aquí y de allá, lo que fue y lo que comenzaba, solos endiablados, algunos efectos pero sobre todo lamentos hacia el infinito con las notas graves dándote trallazos sin compasión.
El bajo se une a la fiesta, muy grave en su propuesta, notas bajas y con malicia, una batería que sigue el ritmo casi como un ritual y de vez en cuando se nos mete ese piano que intenta dulcificar (sin conseguirlo mucho) esa propuesta más dura de lo normal.
Eso sí, las voces continúan su exhibición por encima del conjunto, llevando todo de la mano en una Música que necesita esos momentos corales como el maná.
Un disco valiente, de mucha calidad, llegando al final de una década y empapándose de nuevos sonidos, propuestas que iban abriendo la mente a lo que venía, intentos muy logrados de compaginar el duro empaque de un Rock más seco con toda la frescura y abundancia de la Psycho más florida.
De nuevo algo a conocer, ni más ni menos que otras cosas, los caminos que recorrieron grupos con tal cantidad de ideas que hoy es imposible pensar y que llegaron a la orilla de un mundo plagado de tal calidad en los grandes que abrían todo lo que les llegaba que no pudieron ir más allá, pero obras como esta siguen siendo una maravillosa manera de saborear tanto de todo que me apasiona.
Philip Fox batería. Timothy Du Feu bajo. Terry Martin guitarra y voz. Mike Brain guitarra y piano.

Side 1:  Dear Louise;  Try another day;  I feel the same way too;  My mind cries;  Can't you see?;  Thor the thunder god;  Magic potion
Side 2:  Horses and chariots;  Before my time;  Free as the breeze;  Girl I'm so alone;  Soul and my will;  Falling again;  Cast a spell

De Vinilos y Otras Glorias CMXXXIV

Uno de los muchos casos de grupos, músicos en general obviamente, en los cuales la fortuna no se cebó principalmente, a saber.


The Blue Things (Listen & See!) 1966


Me sorprende cuando alguien me recomienda un disco o me habla de un grupo o solista y al darme de bruces con la obra en cuestión me llega un ramalazo de Música maravillosa y poderosa y al intentar buscar más o mejor o de... me doy cuenta que eso es lo que hay y nada más.
Son tantos los casos en cualquier estilo y situación, especialmente esas décadas gloriosas de los sesentas y setentas, que sólo me cabe pensar que entre tal calidad lo muy bueno o casi excelso en ocasiones no tenía cabida. Parecerá un sin sentido pero visto lo visto una y otra vez no me deja otra forma de pensar, porque muestras hay muchas y este "Listen & See!" es una más.
Un disco completísimo, de canciones cuidadas hasta la médula, composiciones excelentes e interpretaciones con un gusto y clase que abruman, un disco de canciones y cantantes, una verdadera delicia que apenas tuvo repercusión y ya no digamos el grupo que casi no salió de la zona por donde deambulaban queriéndose hacer un hueco en el mundo de los sonidos.
Notables influencias de grandes, desde Dylan, Beatles y por supuesto (porque me suenan mucho más a ellos) Byrds, influencias plasmadas en doce piezas que no tienen desperdicio, con voces cuidadas hasta el extremo, guitarras que en ocasiones nos hacen recordar el mejor Pop Rock, toques garajeros que se deslizan de vez en cuando y poderosos ritmos intercalados entre melodías que se escuchan como un suspiro, una maravillosa experiencia sensorial dentro de ese espectro que en el año 66 exigía mucho y entre los que se encontraban sin duda para el que suscribe este "Listen & See!".
Las composiciones al uso ¡¡y qué uso, rediéz!! pequeños disparos al alma que te penetran sin esfuerzo. Quizás, y digo quizás porque sigo sin entender el olvido de obras como esta, todo el disco rezuma un toque de eclecticismo que pudiera en un momento dado perturbar lo que se hacía en la generalidad del momento, pero aún así me parece una pena porque el disco es una maravilla.
Por ser una pequeña joyita olvidada, un artefacto tan extraño como sublime para la época merece la pena zambullirse en la Música de este disco y descubrir lo que se hacía considerado "menor" en esos días, algo que hoy sería un top ten en cualquier lugar sin ningún esfuerzo.
¡¡Atrévete!! no cuesta más que el esfuerzo de disfrutar una vez hallado.

Side 1:  High life;  Girl of the North Country;  Doll house;  La do da da;  Look homeward angel;  It ain't no big thing, babe
Side 2:  Ain't that lovin';  I can't have yesterday;  Now's the time;  The man on the street;  I must be doing something wrong;  Honor the hearse

De Vinilos y Otras Glorias CMXXXIII

Un poco de West Coast para movernos por esos caminos de flores y creencias de mundos sin conflictos rodeados por mucha Música, amor y lo que viniera.


The Serpent Power (The Serpent Power) 1967


Efectivamente nos encontramos ante una pequeña delicatessen de la West Coast, esos sonidos amables y magníficos que nos llevan a hacer el amor a través de la Música (aunque yo soy capaz de pensar en ello con muchos más estilos a pesar de parecer otra cosa) ritmos para estremecerse y melodías que sugieren belleza por donde las mires. 
Un disco que como no podía ser de otra manera sin ser de esa vertiente más dura y radical del género se basa en las portentosas voces y coros que realizan un trabajo absolutamente mágico apoyadas en letras sublimes, no en vano el vocalista y guitarrista David Meltzer era también escritor de poemas con algún que otro libro publicado, y que en los duetos entre David Meltzer y Tina Meltzer llegan a cotas de auténtica belleza sensorial.
El resto de la banda reproduce a la perfección el estilo clásico de una época particular y genuina, ritmos cálidos y melodías exquisitas en temas en la mayoría de los casos cortados entre los dos y los tres minutos, salvo esa exhibición de 13'13'' llamada "Endless Tunnel" donde todo es posible y todo ocurre, con guitarras a cargo del propio David y Denny Ellis que igual te entran en arpegios preciosos y sugerentes ("Flying Away" es algo para mecerte en el aire) como se mantienen en ritmos que nunca resultan estruendosos y siguen la línea de delicado mensaje que nos deja todo el disco.
Un punto de apoyo en los temas más elaborados es el órgano de John Payne, también sutil como un susurro o arañando el aire en esos momentos en los cuales el "Hammond" hace suyos los sonidos. La sección rítmica pausada, cálida y embriagadora para seguir, seguir, seguir... a cargo de David Stenson al bajo y Clark Coolidge en la batería.
Un disco que rezuma momentos de dulzura junto a otros emocionantes instantes de dejadez mental, un sonido que se sitúa en lo mejor de la Música de la West Coast, entre esos portentos que fueron Jefferson Airplane y el particular sonido hippie de Country Joe todo ello distinguido por un sonido personal y la manera particular y genial de componer de David Meltzer.
Déjate embaucar, embriagar y abducir por algo que fue lo que aún deseamos que sea, una manera de pensar y vivir a través de la Música, esencia de casi todo lo que rodeaba.

Side One:  Don't you listen to her;  Gently, gently;  Open House;  Flying Away;  Nobody blues;  Up and down
Side Two:  Sky Baby;  Forget;  Dope Again;  Endless Tunnel

De Vinilos y Otras Glorias CMXXXII

No nos caemos del burro (ya lo hice hace mucho y la costalada fue de espanto) y seguimos con esas delicatessen que se hacían mucho antes de...


The Strawberry Alarm Clock (Incense And Peppermints) 1967


Otra demostración del Psycho más puro llegando poco a poco al final de una década simplemente mágica, prodigiosa, única. Otro de esos grupos para enseñar en las escuelas públicas como apoyo a la cultura general y la musical particularmente, porque este "Incense And Peppermints", primer trabajo de The Strawberry Alarm Clock es una joya de enormes proporciones que nos cae como una lluvia fresca en mitad del desierto.
Legendario y mítico el grupo, legendario este disco que aglutina todos los elementos del mejor Psycho para disfrutar de una experiencia emocional brutal, desde esa animalada que abre la cara A llamada "The World's On Fire" que en sus 8'21'' es un tratado de Música, interpretación y sobre todo composición pasando por todas y cada una de las piezas que lo componen, diez en total, entre las que nos encontramos melodías exquisitas y conjuntos corales de un nivel espectacular.
Seis músicos entregados a una obra compacta, enorme y genial, todos son voces en esos conjuntos corales que llevan al cielo ¡¡cómo se puede hacer tan bello!! desde las baladas que acarician la piel como "Birds In My Tree", "Rainy Day Mushroom Pillow" pasando por melodías de ritmos sostenidos y guitarras quejumbrosas a golpe de una sección rítmica que se sale (preciosa hasta aburrir "Strawberries Mean Love" o "Hummin' Happy") hasta las intrincadas canciones de cambios y giros continuos que parecen más complejas andanadas Prog. como "Lose To Live" un temazo que no para de sorprender.
Ed King antes de ser quien fue en el mito Skynyrd nos deleita con su manera personal de tocar la guitarra con esos efectos que te envían a otro lugar lejos, acompañado en la segunda guitarra por Lee Freeman. Los teclados de Mark Weitz (el líder según créditos ¿?) acariciados para que el ambiente se llene de emociones que surcan el espacio buscando tu mente, una delicia (la entrada al tema "Unwind With The Clock" es de escándalo) y con la flauta... para derretirse. Una sección rítmica atípica con dos bajistas Gary Lovetro y George Bunnell y un batería Randy Seol que lo borda, especialmente en percusiones que calman los temas hasta casi adormecerlos, tremendo.
Un disco genial que ayuda a entender por qué la Música de calidad y otras cosas son muy distintas entre sí, porque si esto llega hasta donde quiere es por algo.
La portada... ¡¡¡Pura Psycho!!! para que no se diga.

SIDE ONE:  The World's On Fire;  Birds In My Tree;  Lose To Live;  Strawberries Mean Love
SIDE TWO:  Rainy Day Mushroom Pillow;  Paxton's Back Street Carnival;  Hummin' Happy;  Pass Time With Sac;  Incense And Peppermints;  Unwind With The Clock




De Vinilos y Otras Glorias CMXXXI

Una pequeña obra de arte nos visita ¿otra? realmente sí, y que sigan porque esas tres palabras no están limitadas a dos o tres creaciones que pululen por ahí.


Apple (An Apple A Day...) 1969


Cuando muchas veces (entre otras cosas porque es una Música que considero lo más de lo más si se trata en los niveles en los que nos movemos) hablo de Psycho siempre me pregunto, ya que no me pregunta ni Cristo por esto que hago, en lo que es, de lo que hablo... porque sigo pautas de comentarios y enseñanzas hechas por gente que sabe y que me han introducido en este mundo y los estilos.
Pues bien, si queremos hablar de Psycho y poner un ejemplo para las escuelas, donde me consta que la educación musical es excelsa y amplia en todos sus ramos, éste "An Apple A Day" sería un ejemplo tan claro como evidente, porque nos encontramos ante una joya del mejor Psycho, pero Psycho puro y duro, sin aditivos ni conservantes.
Las doce composiciones del álbum destilan un aire tan festivo como emocional, guitarras que percuten contra tus sentidos para meterse en ellos con esos efectos y agudas sensaciones. Lo de las voces para dar de comer aparte, la garganta de Dennis Regan nos lleva entre estrofas y calma, no hay atisbo de esfuerzo en unos temas que lo requieren, realmente prodigioso y cuando los coros entran para arropar esa voz todo se eleva a las estrellas.
Un piano maravillosamente bien metido a cargo de Charlie Barber, tan clásico como excesivo en ocasiones dando réplica a seis cuerdas demoledoras que te arañan la piel con un gusto exquisito, porque Robbo Ingram además de tocar la guitarra habla con ella y nos transmite lo que dice.
La sección rítmica hace su papel de manera solvente y segura, Jeff Harrod en el bajo y Dave Brassington en la batería forman un perfecto complemento a los instrumentos que ejercen de solistas (incluida la voz, por supuesto) 
Aún así lo mejor de todo es la sensación compacta que da todo el conjunto, un bloque sin resquicio en el cual los temas van pasando sin esfuerzo, se asumen porque son buenísimos y de una calidad incuestionable, con esos toques de maravillosa locura mezclados con las melodías que de manera constante van entrando en tus sentidos.
Un disco fantástico, perfectamente estructurado con unas creaciones en el papel geniales, trasladadas a los surcos del negro vinilo con clase, estilo y mucha alma.
Para disfrutar del Psycho más abrasador y genuino, ese que pone la piel de gallina cuando entra en los sentidos.

SIDE ONE:  Let's take a trip down the rhine;  Doctor rock;  The otherside;  Mr. Jones;  The mayville line;  Queen of hearts blues
SIDE TWO:  Rock me baby;  Buffalo Billycan;  Photograph;  Psycho Daisies;  Sporting Life;  Pretty girl I love you



martes, 18 de febrero de 2014

No Sé...


... de Música ni de notas, no entiendo de instrumentos que cortan el aire y rompen el silencio, no puedo leer el pentagrama que se convierte en eso que siento como la magia, no sé y no he podido saber nunca, pero sí sé una cosa.
Cuando escucho Música mi alma se estremece, mis sentidos nacen de nuevo y todo el universo a mi alrededor se transforma. Quizás no sepa y es verdad, pero siento y me llega, voy y vengo, viajo hacia lugares donde nadie puede estar.

Sueños Rotos


Hay gente feliz y cansada... es probable que sea así, pero la mayoría no se cansa y es feliz, se cansa y le pasa algo.
Dicen que soñar es gratis, incluso yo lo he dicho alguna vez, pero soñar me ha costado la vida y me ha quemado tanto que ahora sueño lo que debería ser y nunca es, un deseo que dificilmente se cumple.
La Música me ha acompañado siempre desde que tenía catorce años, al principio era una pasión oculta, sin ver la luz porque en aquellos tiempos no estaba bien visto gastar lo que no se tenía ni te merecías en unos artefactos de color negro y portadas malignas que además hacían un ruido del averno. Poco después me aferré a ella y nadie osó quitármela porque le hubiera quitado el alma.
Desde entonces seguimos juntos a pesar de los sueños convertidos en pesadillas, las lagunas emocionales de demasiadas cosas y lo que fue, nunca pudo y jamás se dio y por eso nunca me canso de escucharla, sintiendo lo que me dice y dejándome amar por ella.
Estoy cansado y soy feliz cuando la escucho, capaz de esbozar una sonrisa, tirar de retranca con el gris ocupando mi mente y saber que aunque no sueñe porque no me queden fuerzas las pesadillas acaban cuando la noche da paso a lo que queramos que sea. 
Hay gente feliz y cansada y un viento que todo lo esparce... quizás nos cubra la losa cuando queramos vivir con nuestros sueños, pero en mi caso la Música está tan dentro que no vale la pena buscar en otro lugar.

domingo, 16 de febrero de 2014

Eigh Miles Hight


Pye


Who's It Gonna Be


De Vinilos y Otras Glorias CMXXX

Nos desenvolvemos por esos caminos de extraños momentos en el mundo de la Música y lo que fue efímero porque nos apasionan las cosas que demuestran y no pueden seguir.


Ithaca (A Game For All Who Know) 1973


Legendaria formación por lo oscura y fascinante, responsable de un sólo disco en su breve historia, este "A Game For All Who Know" que se convirtió y aún sigue siendo uno de los más extraños y curiosos discos del período Prog. inglés, tanto como para ser publicado en su día en edición privada.
Folk acústico, melódico y en cierto modo más allá de los límites del propio estilo, con claras influencias de los grupos del período de oro, Pink Floyd, Moddy Blues... realizado a través de un viaje en seis largos temas en los cuales los instrumentos nos van asaltando los sentidos sin pausa, una maravillosa sensación tras otra gracias a las composiciones exquisitas y la interpretación impecable de los músicos.
A pesar de esa base Folk Prog. que se degusta en todo el disco hay lugar para acariciarnos los sentidos con momentos de inspiración mística como en las preciosas "Dreams" y "Times", instantes de delicado y sugerente Folk Psycho que envuelve por su belleza e incluso un poco de aires Space Prog. cubriendo aquello que los sentidos perciben.
Un disco tan exquisito como completo, una obra que se desliza por los sueños como un viaje programado a través de los seis temas que en sus títulos y comentarios nos aboca a este paseo a través de lo que se puede soñar en clave de Música.
Tremendo el trabajo de los teclados, dulces y melodiosos, las flautas y oboes dan un aire más clásico y nos envían a tiempos pasados para que las guitarras, acústicas o eléctricas nos recojan y acaricien la piel con arpegios tan bellos como sostenidos en el aire.
Las voces, exquisitas tanto en John Ferdinando como Lee Menelaus son un susurro que simplemente se mete en los sentidos y en la piel sin esfuerzo, dándote la mano para guiarnos por ese viaje.
Un disco para disfrutar y emocionarse, dejar que la piel absorba y que las entrañas lo sientan, delicadeza y seda en una Música que permite soñar sin esfuerzo, algo muy de agradecer y a lo que nunca se debería renunciar.

Side One:  Journey;  Questions;  Times
Side Two:  Feelings;  Dreams;  Journey II

De Vinilos y Otras Glorias CMXXIX

Una manera de hacer Música que siempre nos ha sugerido, quizás porque ser un espíritu libre (al menos intentarlo) no es fácil y si veo algo de eso me enardece hasta el infinito.


Chillum (Chillum) 1971


Curioso artefacto surgido de las entrañas del azar, en pleno apogeo del Prog. más absoluto y maravilloso y de la mano de Músicos especiales.
Mientras comenzaban las sesiones de grabación de su segunda obra, el grupo Second Hand realizó pruebas para la incorporación al mismo de un nuevo guitarrista, y mientras esto ocurría y con las sesiones en las cuales Tony McGill probó con ellos salió este disco de sensaciones ilimitadas que más parece una jam continua que una grabación al uso pero que nos deja un maravilloso disco de Prog. libre y sin cadenas en el cual la imaginación y el talento de los músicos toman los surcos para hacer los que les da la gana y como les apetece.
De hecho las sesiones se realizaron de forma informal y sin cohesión alguna en lo referente a los temas que se plasman en el disco y lo del nombre del grupo para la obra, Chillum, no se modificó y así se mantuvo, porque de hecho volvieron a ser Second Hand en la siguiente grabación.
Uno de los discos más extraños e interesantes del período por todas las circunstancias en las que fue parido, con una larga suite de introducción que unida en dos temas "Introduction By Brain Surgeons St The Royal Free Hospital" y "Brain Strain" ocupan toda la primera cara en un alarde de improvisación Prog. absolutamente libre y fascinante, un continuo devenir de instrumentos entrando y saliendo con las pautas de los teclados.
En la segunda cara "Yes! We Have No Pajamas" se convierte en la segunda suite que a modo de jam vuelve a sorprender por la calidad en la creatividad de todo lo que exhibe, junto a un pequeño momento de Prog. sinfónico llamado "Land Of A Thousand Dreams" y un corte en línea de virtuosismo instrumental que se cimenta en un solo de batería llamado "Too Many Bananas". El espectacular disco se cierra con otro instante tranquilo y sereno denominado "Promenade Des Anglaises" y con ello esta pequeña pieza de museo desconocida y poco valorada en su momento cierra el círculo a las sensaciones de un maravilloso y excitante momento de libertad creativa.
Para mentes abiertas, espíritus libres y creyentes de la Música en su expresión más pura, sin límites ni cadenas.
Ken Elliott teclados y voz. Tony McGill guitarra. George Hart bajo, violín y voz. Kieran O'Connor batería, percusión y voz.  

viernes, 14 de febrero de 2014

De Vinilos y Otras Glorias CMXXVIII

Seguimos paseando por los caminos que nos llevan a nuestros sueños y que pasan curiosamente todos ellos por la Música.


Vagrants (I Can't Make A Friend) 1965-1968


Desde los USA un grupo con mucho que enseñar, una recopilación de sus temas comprendidos en el período de cuatro años que son pura fuerza garajera con toques de Soul llevados hasta las entrañas.
Tremendos ritmos de guitarras de la mano de Leslie West antes de convertirse en mito por mor de muchos avatares en el mundo de los sonidos, seis cuerdas que cortan el aire con fuerza, saña y poderío. Una voz solista solvente y poderosa en la garganta de Peter Sabatino perfectamente secundada por los coros del resto de los componentes que elevan hasta muy arriba los niveles de las melodías y hacen de los conjuntos corales una gozada digna de escucharse ("Your Hasty Hear" es una preciosidad a varias voces para relamerse de gusto, pero en los temas de pura fuerza...).
Un toque más desgarrador y oscuro que el Pop habitual que se desliza hacia ese Garaje ya comentado por el sonido de la armónica en los espacios que se la requiere y el órgano que acompaña metiéndose hasta el alma cuando puede romper el ritmo.
La sección rítmica contundente, poderosa y sin fisuras, especialmente la batería de Roger Mansour, un pegador fiero. En el bajo Larry West da la réplica y cierra el círculo del combo, un quinteto que suena como un bloque, fantástico y genuino.
Alternancia de temas propios, especialmente firmados por el teclista Jerry Storch, y otros tomados de algunos de los grandes del Pop y el Soul transformados con clase por un grupo que no se arredra ante el reto.
En definitiva un muy buen disco de Garaje con toques descarados de Música negra que destila por los surcos, un impactante sonido y la fuerza suficiente para meterse en los sentidos y hacerlo de uno, ritmos salvajes, momentos de calma sensual excitante y sobre todo mucho feeling en las venas.
Para no parar de sentirse inundado por los ritmos que salen del alma y embriagarse de una Música tan visceral como intensa.

A:  Oh those eyes;  You're too young;  I can't make a friend;  Young blues;  The final hour;  Your hasty heart
B:  Respect;  I love, love you (yes I do);  Beside the sea;  A sunny summer rain;  And when it's over;  I don't need your loving


De Vinilos y Otras Glorias CMXXVII

Otra más (es lo que tiene esto de meterse en terrenos de sensaciones especiales) de las perlas ocultas a los ojos de la mayoría de la gente que durante tiempo no fue ni estuvo...


Plastic Cloud (Plastic Cloud) 1968


Desde Canadá se acercan a este "Paseando Por Los Sueños" una banda exquisita y realmente sorprendente que nos ofrece ¡¡¡cómo no!!! su único trabajo conocido entre andanadas de buen y genuino Psycho con poder suficiente para hacer temblar a más de una mente que no se espera estos sonidos.
Me encuentro entre los que piensan que "Plastic Cloud" es un grandísimo disco Psycho, una maravilla enterrada por el tiempo e injustamente olvidada, porque esta obra tiene todos los ingredientes que esta Música ofrece pero además con una calidad muy sobrada. Y apunto lo de ser de los que piensan lo dicho porque de la misma manera existen quienes creen que es un disco pasable dentro del estilo (no malo, pero pasable) y realmente me resulta sorprendente porque escuchar esos coros y voces maravillosas que elevan las melodías a la categoría de arte, las composiciones realizadas con gusto y emoción en las cuales todo está en su sitio y no precisamente encorsetado, porque para eso nos demuestran su capacidad instrumental en dos trallazos ajenos a todo lo que se espera cuando comienzas a escuchar el disco, "You Don't Care" de 10'25'' y "Civilization Machine" con sus 8'55'' de espectacular orgía sensorial.
Como ya se ha dicho las voces marcan la pauta en este Psycho melódico y sensual que nos abriga desde el principio para dejar paso a guitarras en notas elevadas y extremas casi de otros sentimientos, seis cuerdas exuberantes y machaconas que se meten en el cerebro haciendo suyo lo que nos ofrecen.
Impecable trabajo de la sección rítmica que especialmente en las jams sirven como soporte de lo que se va digiriendo a través de las gargantas y guitarras.
Precioso disco de calidad incuestionable, melodías de alta escuela y referentes clásicos, una sensación preciosa con la Música como acompañante de los sueños, vuelos sin límites a paraísos perdidos donde uno se encuentra como y con quien quiera.
Escucha "Plastic Cloud" y decide si el ostracismo de algunas cosas sugieren que muchas veces nada es lo que parece.
Mike Cadieux guitarra. Don Brewer guitarra y voz. Brian Madill bajo. Randy Umphrey batería.

SIDE ONE:  Epistle to paradise;  Shadows of your mind;  Art's a happy man;  You Don't Care
SIDE TWO:  Bridge under the sky;  Face behind the sun;  Dainty general rides;  Civilization Machine