domingo, 31 de julio de 2016

Berry


Jessica


Poster


De Vinilos y Otras Glorias MDCCXLI

Giramos en la dirección que nos sugiere el cartel en el cruce de caminos y nos vamos de nuevo hacia las praderas que pueblan nuestros sueños.


Amazing Rhythm Aces (Toucan Do It Too) 1977


Tercer trabajo del grupo de Country Rock (y en más de una ocasión de Rock de raíces americanas) Amazing Rhythm Aces, uno de esas bandas que me mecen y dan tranquilidad al escucharlas, siempre con un toque de calidad, mucha clase en sus composiciones y el exquisito manejo de la Música que hacen.
Ni serán uno de los más grandes de los estilos que realizaban (Country, Country Rock, Rock Sureño...) pero lo que sí está claro es que lo que hacían sabían expresarlo con una delicada y maravillosa sensación.
La voz de registros ensoñadores a cargo de Russell Smith, ya sea en las baladas, donde el susurro se convierte en deseo, ya en los temas con melodías de ritmos cortados o vencidos por la cabalgada, en los cuales se lanza sin contemplaciones, va marcando la idea de las composiciones, que sobre todo en estos primeros trabajos que ocupan desde la mitad de década hacia unos cinco años, son elaborados temas del más genuino estilo americano. Perfectamente acompañado por sus compañeros en los conjuntos corales, una de las más bellas uniones del sureño en la época.
A la hora de interpretar lo derramado en el pentagrama, los instrumentos propios del estilo, guitarra, dobro, pedal steel, mandolina, slide... todos ellos manejados por Barry Burton, se enfrentan en un alarde de exquisitez al piano de James Hooker y el órgano de Billy Earheart, dando a las canciones una amplitud realmente notable, porque en algún momento todos actúan como solistas o llevan el peso de la melodía.
Disco de estilo, con deslices de creatividad para que la imaginación se eleve, buscando el siguiente paso en canciones que sobrevuelan las formas de una Música que es parte de un sentimiento, nacida desde lo más profundo de muchos lugares que al final son uno cuando el silencio se rompe por esas acústicas que te enseñan cómo, la voz que sigue despejando la mente, los conjuntos corales que se unen para llevarte en ese viaje a través de los espacios que parecen no acabar.
Si te gusta el estilo, escucha "Toucan Do It Too" y de paso saborea el delicado placer de un grupo como ARA.

De Vinilos y Otras Glorias MDCCXL

Seguimos endureciendo nuestra piel, a base de guitarras asesinas y algún que otro momento de inspiración de los dioses de otras tierras.


Blackfoot (Tomcattin') 1980


Tras dos discos que a decir verdad no fueron nada especiales, comenzó la aventura de calidad de Blackfoot con una trilogía que les hizo merecedores de un lugar en el Rock Sureño de final de época, comenzando con "Strikes" (ya presentado en este espacio) y continuando con el disco que hoy nos visita.
"Tomcattin'" sigue la línea de su predecesor, y es que jugar sobre seguro tras pasar del fracaso al éxito se hacía casi obligado, porque el grupo se había asentado y no quería dejar la senda del reconocimiento.
Quizás se eche de menos en el álbum el tema que se convierte en himno nada más escucharlo (tan dado en los grupos sureños) pero a falta de esa cabalgada eterna que te permite estar sobre el escenario apurando las notas cientos y cientos de minutos, nos dejan un disco muy uniforme, con diez temas que nivel que no suben en exceso pero que por supuesto nunca se quedan cortos.
Las guitarras de Ricky Medlocke y Charlie Hargrett son, como no podía ser de otra manera en un Rock Sureño poderoso como éste, las reinas de la función. Bien en solos aguantados desde la sombra por los riff secos y desafiantes de la guitarra que "descansa" en esos momentos, como en dobles punteos que consiguen momentos de espectacular belleza por el sonido limpio y claro que llega a los sentidos.
La sección rítmica a cargo de Jakson Spires golpeando la batería de manera nada sutil y Greg T. Walter en el bajo, dejan muy claro que el Rock que destilan no se anda con florituras y van camino de un Sureño de desmadrada energía.
Temas fáciles de asumir, que van pasando sin esfuerzo hasta coronar una obra que se escucha con el convencimiento de recibir una buena dosis de sureño, impactante, duro y sin fisuras. Los chicos de Blackfoot siguieron apostando por esos riff machacones que se te meten hasta dentro, los momentos de furia nada contenida y les salió "Tomcattin'", un disco para paladear el buen Rock.

Side One:  Warped;  On the run;  Dream On;  Street Fighter;  Gimme, Gimme, Gimme
Side Two:  Every man should know (queenie);  In the night;  Reckless Abandoner;  Spendin' cabbage;  Fox Chase

De Vinilos y Otras Glorias MDCCXXXIX

Grupo con propósitos que quedaron un unos principios demoledores y la lenta imagen de lo que no debería ser nunca.


Molly Hatchet (Molly Hatchet) 1978


El Rock Sureño de finales de los setenta, comenzó a cambiar hacia un Hard más evidente pero menos expresivo de lo que habían sido las grandes bandas que comenzaron la aventura, especialmente porque el componente de la Música tradicional refundida en el Rock ya se hacía menos obvia, desapareciendo en algunos casos.
Aún con el toque sureño en sus guitarras, especialmente cuando se iban cambiando cada uno de los solistas, pero agarrado sin remisión al Hard Rock, se presentó en sociedad Molly Hatchet, banda originaria de Jacksonville, Florida.
Su primer disco, el homónimo "Molly Hatchet" deja bien claras las intenciones de los seis componentes, que con la formación de voz solista, tres guitarras, bajo y batería, pretendían arrasar a base de cuerdas de acero demoledoras y muy, pero que muy ardientes. Liderados en el primer impacto auditivo que llega por la poderosa y más que particular voz de Danny Joe Brown, el resto se basa en los riff frenéticos exaltados por solos que van despejando el camino a cada miembro del grupo que se cuelgue una guitarra.
También es destacable escuchar al animal de Bruce Crump aporreando su batería para ver si es capaz de romperte algún timbal en la cabeza, pero sobre todo, los temas giran con ese componente que hace seguir los ritmos endiablados de los riff desbocados.
Como en toda su primera producción, y su debut fue bastante evidente, se encargan de crear uno o dos himnos que son santo y seña del grupo, donde ese juego guitarrero llevado al paroxismo se convierte en la motivación para una audiencia que reconoce con facilidad al grupo.
En el caso que nos ocupa, la canción elegida es "Gator Country" un riff Hard que comienza cayendo como una losa y se desmelena en una cabalgada infinita con las tres guitarras en perfectos (y demasiado estudiados para mi gusto) solos que se alejan sin un final escrito. El homenaje un poco escondido entre títulos y acero llamado "Dreams I'll Never See" es otro tema que ayuda a meterse de lleno con lo que querían.
Disco de Sureño, duro y más Hard de lo que parece, el comienzo de un grupo que aún lleva sus portadas a lo largo del orbe pero que en estos comienzos desprendían una energía innegable, con momentos para dejar grabados y que te hagan saltar al volver a ellos.
Danny Joe Brown vo. Bruce Crump batería. Banner Thomas bajo. Duane Roland guitarra. Dave Hlubeck guitarra. Steve Holland guitarra.

CARA 1:  Bounty Hounter;  Gator Country;  Big Apple;  The creeper;  The price you pay
CARA 2:  Dreams I'll Never See;  I'll be running;  Cheatin' woman;  Trust your old friend


miércoles, 27 de julio de 2016

Berry


Long Time Gone


Penthouse Pauper


The South's Gonna Do It


Poster


De Vinilos y Otras Glorias MDCCXXXVIII

Una banda al amparo de un apellido, o quizás según se mire, lastrada por él. De todas maneras han sido lo que no les pueden negar.


38 Special (Special Delivery) 1978


Uno más de la saga Van Zant (en este caso Donnie) buscándose la vida entre los complejos caminos del Rock Sureño.
A pesar de los pesares, por mucho que digan algunos que aman a esa familia de manera casi hipnótica, no es Donnie el alma ni el abanderado de esta banda sureña con nombre definitivo de disparo al entrecejo.
Don Barnes y Jeff Carlisi hacen suya la máxima de llevar a las guitarras como la luz que ilumina cualquier grupo de Rock Sureño que se precie (y como las excepciones, siempre en positivo, las sabemos todos, las obviamos) y en ese sentido, a la hora de componer e interpretar se nota y mucho, y se siente más.
Este disco que nos visita, "Special Delivery", es su segundo trabajo, queriendo de alguna manera seguir la línea de su debut, un gran disco de Rock Sureño al uso, y aunque lo consigue en la mayoría de los pasajes, falta algo de ese empuje que lo hubiera hecho demoledor.
Cuando compartes época, espacio y estilo con mitos intocables de la historia, es complicado seguir una línea, y en este caso, creo que 38 Special opta por ser un buen grupo de sureño (en sus principios, por supuesto) y dejar el Olimpo para quienes se lo comían crudo.
Vuelvo a lo de siempre, la composición es esencial y en eso las diferencias se marcan desde la primera nota, al margen de que los músicos sean (que lo son) excelentes instrumentistas que no tienen problema para levantarte cualquier tema, pero esos temas se hacen en el papel y se convierten en leyenda en el vinilo.
Con ello quiero darle al disco el valor que merece, porque las primeras obras del grupo lo tienen, pero colocando esa calidad donde es, porque el Rock Sureño tiene mucho y bueno, pero cuando hablamos de lo sublime... y "Special Delivery" se escucha con un gozo tremendo, como una buena andanada de Rock Sureño desde la primera nota, con esos detalles de guitarras, voces incandescentes y secciones que te quieren apalear, y después... a otra cosa.
Disfrutar, lo vas a disfrutar, seguro, y así conocemos mucho más de una Música en sí misma apasionante.

Side One:  I'm a fool for you;  Turnin' to you;  Travelin' man; I been a mover
Side Two:  What Can I Do;  Who's been messin';  Can't keep a good man down;  Take me back



De Vinilos y Otras Glorias MDCCXXXVII

Un grupo al que le tengo especial cariño, por momentos que me dejaron, hace muuuucho tiempo ya, el regusto de una Música especial.


Point Blank (Airplay) 1979


Llegué a Point Blank antes que a muchos de los grupos sureños clásicos, sería casualidad o el buen hacer como coleccionista de un viejo amigo, pero el caso es que, sin tener ninguna lógica, así ocurrió.
Es obvio que con el tiempo en mi lista particular de emociones primarias los he colocado donde corresponde al ir descubriendo la esencia de la Música sureña y a sus mitos, pero ellos siempre han tenido ese algo que me hace volver a sus obras, especialmente las primeras.
"Airplay" es su tercer trabajo, salido tras dos monumentales obras del Rock Sureño más crudo y desgarrador, y aunque no se debería comparar porque siempre saldría perdiendo, es inevitable que este disco, en el cual giran hacia unos terrenos menos escabrosos, se le recuerde como el siguiente a...
Si nos ponemos duros, el disco pierde mucho con lo que el grupo comenzó siendo, y se convierte en un trabajo de Rock Sureño para escuchar y disfrutar, especialmente a los que nos apasiona este estilo; si somos más justos y analizamos este "Airplay", nos encontramos más de lo que parece, especialmente, y eso es innegable, en forma de temas más que de obra en sí misma.
El disco se escucha y te quedas satisfecho, buen Rock y a gusto con los tiempos, pero esos teclados, que por primera vez se asoman a la formación... lo dulcifica en exceso. Por eso, aquellos temas en los cuales las guitarras siguen sonando oscuras y desgarradoras, aunque sea al salir de una melodía que invita a volar para luego pegarte la patada en el culo, son lo mejor del disco y sí tienen la esencia de los primarios Point Blank.
Varias andanadas te revientan en esa línea, y se agradecen, porque los chicos de Irving, Texas, no dejan de ser los duros abrasadores que saben componer en temas tan suyos con constantes cambios de ritmos, idas y venidas y solos desafiantes. Entre ellos, "Mean To Your Queenie", "Two Time Loser", la tremenda "Penthouse Pauper" o ese final de disco memorable "Changed My Mind".
Insisto en ello, más de temas pero en conjunto un disco aprovechable, porque la vieja guardia del grupo aún seguía y se nota a la hora de componer y usar ciertos sonidos, especialmente la voz particularísima de John O'Daniel y las guitarras de Rusty Burns y Kim Davis.
Si el Rock Sureño te gusta, este es un disco para disfrutar, las apreciaciones en otro sentido son, como siempre, ese momento de amor que a todos nos lleva.

side one:  Mean To Your Queenie;  Two Time Loser;  Shine On;  Penthouse Pauper
side two:  Danger zone;  Louisiana Leg;  Takin' It Easy;  Thunder And Lightning;  Changed My Mind

De Vinilos y Otras Glorias MDCCXXXVI

Mitos y leyendas unidos con otros que lo intentaron y no llegaron a serlo; todos tienen en común creer en la Música desde un lugar llamado Sur.


The Charlie Daniels Band (Fire On The Mountain) 1974


Al margen de la leyenda en sí mismo para el Rock Sureño y la Música americana de Charlie Daniels, su banda se hizo un hueco entre los grandes del estilo que aspiraban a crear (y a fe que lo consiguieron) una manera propia de hacer sentir los sonidos del Sur. 
Al final, estilos se unieron muchos y en el grupo que nos ocupa, no se puede obviar la tendencia hacia el Rock Sureño más puro, a pesar de no desechar nunca esa base blusera que se le nota en según qué casos y por supuesto las reminiscencias de otros conceptos como el Country.
El año 74 fue especialmente prolífico para la banda, y en él parieron este "Fire On The Mountain", uno de los mejores discos del grupo, porque era su mejor y más inspirada época. Por encima de todo y por descontado, la voz, el violín y el liderazgo de Charlie Daniels dirigen al combo, con su maravillosa forma de cantar y la demostración de multi instrumentista excelso. 
Nueve temas componen el álbum, siete en estudio y dos fantásticos trallazos en directo grabados a mayor gloria del grupo en Nashville, Tennessee, donde demuestran la capacidad como instrumentistas alejándose en uno de ellos del tópico que le achacaban no llegar a esos monumentos de temas inacabables con los que otras bandas sureñas deleitaban hasta la extenuación. En este caso "No Place To Go" es una demostración de recorrido y cada músico tiene su espacio, y "Orange Blossom Special" sirve para el homenaje a la capacidad como violinista de Charlie Daniels, una cabalgada absolutamente demencial.
El resto del álbum se convierte en eso, un típico (pero muy bueno) disco de Rock Sureño, con temas clásicos como "Caballo Diablo", "The South's Gonna Do It" o "Trudy", y otros que están a la altura como "Georgia", "Long Haired Country Boy", "Feeling Free" o New York City Size Rosewood Bed", donde el estilo definido de CDB se siente en cada nota. Los teclados de Joel Di Gregorio, el fiel escudero, se encargan de ese contrapunto que dulcifica un poco los cortes más duros en una banda que se permite una sección poderosa para soportar esos desvaríos de las guitarras (dueñas del estilo) violines y pianos.
Un gran disco de Rock Sureño para disfrutarlo cada vez que se vuelve a él, porque no es más de lo que se escucha, pero no es menos de lo que se pretende. Preciosa la portada y el conjunto con fotos interiores.
Charlie Daniels violín, guitarra, banjo, slide, voz. Barry Barnes guitarras, voz. Mark Fitzgerald bajo. Joel Di Gregorio teclados, voz. Fred Edwards batería y percusión. Gary Allen batería y percusión.


lunes, 25 de julio de 2016

Jimi


Distancia

LLamarte entre plásticos y distancias
pendiente de cables y números terribles,
se me antoja frío por sí mismo. Horrible.
Pero, al tener tu voz en mi mano
se convierte el frío invierno en verano.
Soy entonces barco buscando puerto.
Soy gaviota de espuma y viento
arrastrada por la estela de tu pecho.
Tempestades de silencios nuevos
arrojan sobre mi frente nublada
lluvias de primavera sofocada.


Diego L. "Y, Otros Poemas" (Extracto)
Reproducido con el permiso de Vicky

Poster


De Vinilos y Otras Glorias MDCCXXXV

Otro de los mitos (y alargado en el tiempo) de la Música tradicional americana nos visita en nuestro paseo para que paseemos juntos con aires de sueños eternos.


Nitty Gritty Dirt Band (Stars & Stripes Forever) 1974


Dentro de la discografía de la Nitty Gritty Dirt Band, que más que inmensa es inacabable, se puede considerar este "Stars & Stripes Forever" un rara avis que si bien musicalmente es lo que es y está fenomenal, parece que no se decidían cómo considerarlo a la hora de ser parido por el grupo.
Doble disco que mezcla todo tipo de estilos y que tiene como curiosidad el hecho de ser grabado en su mayoría en estudio pero con amigos y familiares animando la fiesta con aplausos, gritos, susurros y demás. También tiene momentos hablados que en ocasiones se pasan un poco (en mi opinión) entrevistas con miembros del grupo que se alargan entre canción y canción (de hecho la primera se va a los 3'39'' y sin problema alguno)
Un trabajo que demuestra la habilidad de la Nitty Gritty Dirt Band para dominar todos los estilos tradicionales y los que salían de ellos, como el Blues, Blues Rock, Bluegrass, Country, Country Rock... y cualquier otro que sea parte de todos o de alguno más. 
Período de cambios e inquietudes y cuatro miembros componiendo la banda, Jimmie Faden, Jeff Hanna, Jim Ibbotson y John McEuen. No les hizo falta más (salvo la ayuda de algunos amigos y colaboradores en momentos puntuales del disco) para sacar adelante un tremendo disco de estilo, el tercero de la década setentera, con la elegancia y el saber que ponían en cada grabación. Temas tan escuchados como parte del colectivo cuando te dejas llevar por este tipo de Música, composiciones cuidadas, unos conjuntos corales que quitan el hipo y la calma para llevar adelante melodías que se hacen parte de uno a poco que las escuches un par de veces.
Disco clásico de una Música clásica, que se escucha fácil por la calidad que atesora, temas para todos los gustos, cabalgadas a ritmo de vaqueros lanzados en praderas y baladas para achucharse alrededor de la cerveza o el bourbon, momentos inspiradores y otros que puedes llevarlos donde quieras.
Un disco de NGDB es una buena forma de pasarlo bien, si además es de la época en la que componían con una calidad fuera de toda duda, el placer suele ser siempre mayor.

domingo, 24 de julio de 2016

De Vinilos y Otras Glorias MDCCXXXIV

Grupo de uniones y desarraigos anteriores, durante unos años se marcaron una parte de esa pequeña historia que todos desean escribir alguna vez.


Kingfish (Trident) 1978


Tercer disco oficial de Kingfish, y realmente el que marca el final de la banda como dadora de trabajos que merecían la pena y estaban a la altura de lo que eran como músicos. 
Problemas dentro del grupo (algunos de ellos físicos y médicos, que no siempre son lo que el Rock parece crear) y algún que otro bache creativo dieron lugar a este "Trident", y después un silencio de muchos años del que no volvieron a recuperarse, porque de reuniones y demás, el que me conozca sabe lo que pienso.
Aún así, este disco deja algunos momentos más que interesantes, pero ya se pierde por los caminos (estamos a final de época y eso se nota bastante) del Rock más comercial, el que se quería escuchar y no el que se debía dar. Claro que como todavía les quedaba sangre en las venas, algunos temas nos invaden y hacen que pensemos que estros tipos llevaban la Música metida en vena ("Magic Eyes" es una preciosidad inspiradora)
Dave Torbert tirando de la máquina, haciendo suyos los mejores momentos, acompañado de unos músicos solventes y capaces de cualquier cosa, aunque falte ese instante de inspiración que en otros discos les había dado luz. 
Mucha guitarra, más guitarra y las voces (especialmente) como el sonido visible, audible y esperado del disco. Lo de las voces es algo evidente, porque en eso el grupo lo ha cuidado siempre, pero las guitarras por encima de todo... lo dicho era una época de final de década y en esos momentos las seis cuerdas debían abrasar. Lo único malo es que con un guitarrista excelso, los solos y el ataque que viene desde atrás en las canciones hubiera quedado simplemente sublime, así se me queda un poco corto, pero como intención, bastante bien.
Se escucha bien, si no quieres mucho más allá de temas de buena factura y por supuesto te gustan tipos como Torbert, que merece todo el respeto, y pasas un buen rato de Rock llegado en un momento en el cual no se sabía muy bien si íbamos o veníamos (como ahora, vaya)

SIDE ONE:  Hard to love somebody;  Cheyenne;  Hurricane;  My friend;  Magic eyes
SIDE TWO:  Movin' down the highway;  Hawaii;  You and I;  Feels so good;  Take It too hard

De Vinilos y Otras Glorias MDCCXXXIII

Es lo que pasa, que cuando algo te va enganchando y recuerdas los buenos momentos pasados no sólo no lo dejas, sino que de vez en cuando el enganche te lo hace cercano.


The Earl Scruggs Revue (Volume II) 1976


Segunda parte del homenaje a uno de los mitos más grandes del Country americano, que con el tiempo, sus hijos y unos cuantos bourbons (si es que bebía que no lo sé ni me importa) se fue decantando hacia el Country Rock, atreviéndose con momentos de eléctricas sostenidas y algún que otro desliz de los que nunca se suelen confesar.
Otra reunión de amigos, en este caso algunos menos que los correspondientes al "Volume I" en el que se encontraban la flor y nata del Country, el Rock, el Bluegrass, el Blues y todo lo que uno quiera imaginar; aquí son menos pero más íntimos. No hay tanto nombre de relumbrón pero hacen que todo quede muy en casa, que el viejo Earl Scruggs se sienta querido y que sus familiares sientan que era lo que era, una leyenda de la Música americana.
Tras la voz de Gary Scruggs, que salvo en dos momentos que deja la garganta a un ilustre como Johnny Cash y uno a su hermano Randy se las come todas, los instrumentos van haciendo suyo este collage de Country con aderezos del Rock más primitivo que nos mete de lleno en esas fiestas campestres pero con el toque refinado de los que ya han ido más allá.
Algún que otro destello instrumetal (especialmente bello "Broad River" y para degustar "Instrumental In D Minor") y muchas melodías tranquilas y sosegadas, de las que se disfrutan con la mano en el bolsillo trasero del vaquero del que tienes al lado (quien sea, que me da igual y me la...) para mirar con los ojillos de carnero degollado esperando que se sepa lo que suena.
The Earl Scruggs Revue es un mito, y como tal, a quien le guste el estilo, debe al menos probar una vez (luego puede ser el gatillazo de tu vida, pero es lo que hay... en todo) porque se puede llevar una sorpresa más que agradable, siendo quienes son y haciendo lo que hacen con una clase que si se les supone, lo dejan más que claro.

Como la versión que tengo es española, lo pongo tal cual (como siempre hago, por otra parte) y así me quedo mucho más ancho. Eso sí, las canciones en su lengua, que otra cosa me da vergüenza.
CARA 1:  Rita Ballou;  Harbor for my soul;  I've got a thing about you baby;  Instrumental in D Minor;  Every man has got his own price
CARA 2:  Harley;  Broad River;  Fairytale;  I still miss someone;  My ship will sail


Música


El arte de escuchar lleva aparejada la capacidad de entendimiento

A.R.

Música


Hay una parte indiscutible de la Música que me entusiasma, que me ha hecho amarla desde que tuve la suerte de acceder a su universo, el hecho de ser eterna en la memoria.

Pero al mismo tiempo el componente de instantaneidad en el momento de recibir la caricia de sus sones, justo esa porción del tiempo en el cual te seduce, me hace sentirla con el convencimiento de encontrarla tras cada esquina, en cada rincón de mi alma.

Es como si pudiera (de hecho lo intento siempre que la escucho) alejarme del mundo y quedar encerrado con ella en un lugar inexistente salvo para mis entrañas, como si echara el cerrojo a esa puerta que sirve para vivirla, tenerla y entregarme a ella.

Poster


De Vinilos y Otras Glorias MDCCXXXII

Seguimos cabalgando por las praderas, o los desiertos de interminables distancias, al son de una Música que ayuda a llevarlo todo un poco mejor.


New Riders Of The Purple Sage (Powerglide) 1972


Segundo trabajo de otra de las bandas clásicas del Country Rock americano, con varios de los nombres propios del estilo, que fueron parte importante no sólo por lo hecho de estar en la NRPS sino por la influencia en bandas posteriores, con o a través de ellos.
Disco completo, intentando seguir los pasos del monumental debut, y que sin poder compararlo con aquél (porque tampoco sería justo) mantiene una línea de calidad que el grupo nunca abandonó en sus primeros años.
Elegante, sobrio, con una demostración de creatividad por los compositores en todos los temas, un nivel de excelencia en los conjuntos corales, apoyados siempre por la capacidad solista de cada uno de ellos que llevaban impresa cuando se exigían en coros.
Guitarras, dobro, banjo, steel... todos los elementos clásicos para el sonido del Country Rock más elegante, con clase y realizado sin ningún pero, impecable sonido y monumento a la forma de tratar las composiciones mezclando sonidos, voces, instrumentos y dejando el sello de un grupo que lo hacía más que bien.
Ayuda inestimable de amigos de siempre, Nicky Hopkins al piano, el eterno Jerry Garcia (con cuyas bendiciones contaron desde el nacimiento de la banda) haciendo de todo y Billy Kreutzmann en la percusión. 
La verdad es que me parece un disco mucho mejor de lo que se ha valorado, quizás porque es el que une el periodo de debut y otra de sus obras emblemáticas, pero este "Powerglide" representa un abanico de sonidos de muy diversa factura dentro de lo que es la Música tradicional, el Rock, la base Country y las influencias de Músicas más ajenas pero que se dejan sentir, y eso no es nada fácil de hacer con el resultado que se ha conseguido.
Para amantes de la Música en general, de este estilo que pone en órbita y de un grupo que fue mucho más de lo que parece, una obra completa y muy aconsejable.
John Dawson guitarras y voz. David Nelson guitarras y voz. Dave Torbert bajo, guitarras y voz. Buddy Cage pedal steel guitar, dobro y voz. Spencer Dryden batería, percusión, whistle.

SIDE ONE:  Dim lights, thick some (and loud, loud music);  Rainbow;  California day;  Sweet lovin' one;  Lochin var;  I don't need no doctor
SIDE TWO:  Contract;  Runnin' back to you;  Hello Mary Lou;  Duncan and Brady;  Willie and the Hand Jive


De Vinilos y Otras Glorias MDCCXXXI

Tradición, progresión, avance hacia otro de los momentos en los que la Música se convierte en algo diferente, con lo que es, a pesar de todos.


Pure Prairie League (Two Lane Highway) 1975


Tercer trabajo del grupo de Country Rock que tiene también un lugar destacado entre los amantes de esta Música que levanta el ánimo y lo que haga falta.
Cambio drástico en la formación y una apuesta arriesgada con este tercer álbum que salía tras tres años desde su segundo trabajo. Lo que no variaba (afortunadamente) era otro de los símbolos de la banda, ese maravilloso logo que ejercía de portada en cada uno de sus discos, el viejo vaquero perdido entre aventuras y momentos según el título.
Indiscutible toque Country en sus composiciones, pero un sonido mucho más rockero que el de otras bandas de la época, con las eléctricas llevando el peso del grupo, entre riff, solos y cabalgadas, ayudadas por una sección rítmica al uso en este tipo de Música y los teclados que aparecen de manera puntual. El ya mencionado toque del terruño se hace ver a través de la habilidad de John David Call con la Steel Guitar, el banjo y el dobro.
Conjuntos corales excelsos, con varios solistas que se alternan en los distintos temas, acompañados siempre en los mismos por dos o tres voces más que consiguen un efecto realmente precioso, también más que típico en muchos de los grupos del estilo.
Lo que sí me parece un pero en el disco es la duración del mismo, apenas 32' de una Música que puede estirarse hasta donde uno quiera. Quizás el momento del grupo, delicado y tras un período de incertidumbre, les hizo ser más conservadores de lo habitual, pero es cierto que los once temas que lo componen son clásicos de la Pure Prairie League, un sonido impecable, la producción a la altura y con ritmos para cabalgar en algunos de ellos ("Two Lane Highway", "Pickin' To Beat The Devil", "Kansas City Southern", "I'll Change Your Flat Tire, Merle") melodías para ver caer el sol desde el porche de cualquier casa en el campo ("Runner", Memories", "Sister's Keeper") y otras que pueden cambiarse según les pille, algunas incluso más duras de lo habitual, como "Harvest".
Disfrutar del Country Rock es más fácil si te decides por grupos como éste, de modo que si te apetece, cierra los ojos y a volar.
George Ed Powell guitarra. Larry Goshorn guitarra. John David Call Steel Guitar, banjo y dobro. Michael Connor teclados. Mike Reilly bajo. William Frank Hinds.

De Vinilos y Otras Glorias MDCCXXX

De la misma tierra y del Rock, con nosotros, visitas de un estilo que se hace fácil cuando la calidad lle el silencio.


Ozark Mountain Daredevils (Still Alive And Well!) 1975


Un extraño artefacto llega hasta nuestras manos de paseo por los sueños que aquí se crean. Disco inusual en la discografía del grupo, no reconocido como oficial y eludido en muchas de las listas de su producción, este trabajo en directo del año 1.975 se convierte sin serlo en una pieza fundamental para entender lo que hacían en estado puro.
Si bien su doble directo oficial se va al año 77 y no parece que fuese mucha la diferencia temporal, en la Música de Ozark Mountain Daredevils sí lo es, porque esos tres primeros años de auténtico grupo del campo trasladado al Rock es básica para entender a una banda que no debió ser lo que era y sin embargo destilaba un Country Rock auténtico.
Un sorprendente disco en todos los aspectos, comenzando por el increíble sonido que consiguen en directo, resaltando de manera espectacular la perfecta fusión entre el Country y el Rock, con la mezcla de instrumentos más dados en la Música de raíces que significan la base del sonido del grupo y esos trallazos eléctricos que tanto enaltecen a un estilo que se iba forjando poco a poco con grupazos como este.
En ese sentido, si ya sus discos de estudio de la época eran una auténtica maravilla de evolución musical, este "Still Alive And Well!" demuestra que en vivo eran capaces de trasladar de manera clara y diáfana lo que pretendían, a través de unas composiciones con una energía tremenda. La armónica parece sacada de un western envalentonando al resto de los protagonistas para lanzarse a tumba abierta; el dobro, el banjo y la percusión, incitan a esas raíces a salir de lo profundo y abrirse a una sección rítmica, guitarras y teclados que las acogen para romper la linealidad de lo que se espera.
Una gozada para escuchar a un grupo que fue parte fundamental en el desarrollo del estilo, además en directo y sin trabas, con la frescura de sus comienzos y la calidad de lo que ofrecían. Para todos los que quieran esbozar una sonrisa, un poco de Ozark Mountain Daredevils es mucho.
John Dillon. Steve Cash. Michael Granda. Buddy Breyfield. Larry Lee. Randle Chowning.

SIDE ONE:  Absolute zero;  Walking down the road;  Black sky;  Chicken train;  Noah;  Road to glory
SIDE TWO:  Out on the sea;  Jackie Blue;  E.E. Lawson;  If you wanna get to heaven;  Fifteen chihuahuas;  Time warp

domingo, 17 de julio de 2016

Takeda


Música


Sin Música la vida sería un error, y con ella, cualquier error parece remediable.

Música


Furibundos latigazos fustigan mi alma. Siento vibrar mis entrañas con los golpes que se repiten. 
No deseo que pare, es el placer que lacera mis sentidos cuando ella llama a la puerta. 
Es la sensación que me hace esta vivo, a pesar de sus secuelas en mi piel, es la Música, que me posee hasta hacerme suyo.

Música


El devenir de los tiempos hará que el ser humano se hunda en su propia mediocridad, ahogado por el sin sentido que él mismo ha creado. 
Será entonces cuando sólo se pueda visionar su legado, porque el resto no será sino vergüenza y podredumbre, y entre todo lo que fue, la Música como parte del alma que aún merecía la pena.

Poster


De Vinilos y Otras Glorias MDCCXXIX

Dando vueltas por la geografía italiana, nos detenemos en un grupo de los que fueron en poco tiempo un fogonazo que iluminó la escena Prog.


Procession (Frontiera) 1972


Y es que el Prog. italiano se nutre en mucho de lo que es de esto, grupos y artistas que dejaron su sello en uno o dos álbumes con lo que la historia de esta Música en el país mediterráneo se formó, al margen de los mitos, iconos y grandes nombres.
La irrupción de Procession en el panorama de la Música Prog. italiana se concretó en el año 1972, cuando se dieron a conocer en el festival de Música de Gualdo Tadino. A partir de aquí, el grupo de Torino consiguió durante un par de años dejar su impronta con dos trabajos que no desmerecen en calidad a lo bueno que se hacía en el panorama de la época referente a este estilo.
Su debut en el mismo año con este "Frontiera", fue sorprendente y más que interesante, comenzando con la espectacular portada en forma de maleta (asa incluida en las ediciones originales) que ya permitía dar una idea sobre el contenido del álbum.
Disco conceptual sobre el tema de la inmigración, que si bien en sus textos denota una cierta ingenuidad, en la Música dota a los temas de una fuerza más que notable debido en gran parte (a pesar de no ser lo más habitual del Prog. y menos del italiano) a la ausencia de teclados, y a las dos guitarras que forman parte de la banda, Roby Munciguerra y Marcelo Capra.  De hecho hay pasajes del disco que son de un claro contenido Hard Prog., momentos donde la expresividad de las guitarras hacen más intensa la escucha, que se rubrica con la sección rítmica que las apoya en cada momento a cargo de Angelo Girardi en el bajo y Giancarlo Capello en la batería.
La voz de Gianfranco Gaza, bellísima, se ve un poco limitada por la falta de intensidad de las letras, aunque su labor no desentona de todo el conjunto final.
Un disco que si bien no se puede considerar la joya de la corona, tiene un valor incuestionable en cuanto a la propuesta y el gran sonido que ofrece, cosas que merecen la pena para su escucha. Parte de lo que el Prog. de aquellos lares ofrecía con un cierto sonido Hard que le hace diferente en muchos aspectos.

A:  Ancora una notte;  Città Grande;  Un mondo di libertà;  Uomini e illusioni
B:  Incontro;  Solo 1 - Solo 2;  Anche Io sono un uomo;  Un'ombra che vaga

De Vinilos y Otras Glorias MDCCXXVIII

Algunos no se aclaran con las fronteras, otros, afortunadamente, nos pasamos por el forro ciertos límites impuestos.


Dalton (Riflessioni: Idea D'Infinito) 1973


Con este título que en sí mismo podría ser una obra en diez volúmenes sobre todo lo que nunca llegaremos a conocer, se presentaban en sociedad Dalton, grupo original de Bérgamo. En sociedad en cuanto a su obra de larga duración, dado que el grupo existía desde finales de los años sesenta y había publicado infinidad de singles, entre ellos una versión más que aceptable del "Venus" de Shocking Blue.
Como tantos grupos de la época, el éxito, aunque fuese efímero y con un par de obras entre las cuales este primer disco es la mejor, les vino tras presentarse a uno de los muchos festivales que jalonaban la geografía italiana, gracias al cual pudieron acceder a la grabación de este "Riflessioni: Idea D'Infinito", con pocas copias y escaso soporte en la edición.
Un disco de buen nivel, especialmente la parte instrumental, en la cual destacan y mucho los teclados de Temistocle Reduzzi, auténtico líder del grupo y único miembro que quedaba de sus comienzos en los sesenta. Un trabajo intimista y de corte propio y clásico del Prog. italiano, con la flauta de Alex Chiesa enfrentada en los sonidos a esos teclados que cubren casi toda la obra y a la guitarra de Aronne Cereda que se erige como el segundo de a bordo, reclutado por Reduzzi y pieza importante también en las composiciones del disco, así como en los pasajes donde su guitarra se desliza entre el Hard y lo oscuro. La sección rítmica, a cargo de la batería de Walter Locatelli y el bajo que maneja Rino Limonta son el complemento ideal para que el sonido sea compacto y muy efectivo.
El disco peca un poco de inconsistencia, con momentos de beat tardío que lo convierten en ingenuo y previsible, a pesar de ser los menos y contados, como "Cara Emily" e instantes de vanguardia muy interesantes en los cuales el grupo demuestra su capacidad musical, como la preciosa "Idea D'Infinito", que une a su valor musical las bellas letras de su historia. 
Disco clásico del Prog. italiano, poco o nada conocido pero con muchos e interesantes pasajes dentro de sus surcos, del que se puede sacar una escucha tan cómoda como gratificante.

sábado, 16 de julio de 2016

De Vinilos y Otras Glorias MDCCXXVII

Las ideas no saben de normas (las que no tienen por qué saberlo, por otras...) y en Música, en ocasiones esto puede dar lugar a desafíos como el que nos visita.


Perigeo (Genealogia) 1974


Una formación insólita en el panorama del Prog. italiano, los romanos Perigeo nacen de la base jazzy de un músico curtido en mil batallas y acompañante de muchos grandes del Jazz, Giovanni Tommaso. A éste se unen otros músicos de contrastada experiencia que mezclan de manera fácil estilos con un descarado toque jazzy que va cambiando a medida que el grupo avanza, con el Rock más metódico y por supuesto el Prog. que estaba tan de moda en ese período.
En el año del disco que nos visita, telonean a los Soft Machine, llegando a uno de los momentos álgidos del grupo, que se decantan por una experimentación mayor si cabe y abren la puerta a un disco como "Genealogia" tercero de su producción y un giro tan complejo como difícil, que hace que el público se divida.
Para algunos, este trabajo es un paso atrás en la historia del grupo, porque a pesar de haber defendido esa libertad creativa que a su vez los ponía en contra de los puristas de estilos tratados de manera muy particular, piensan que el exceso en el uso de sintetizadores e instrumentos clásicos del Prog. más al uso es ir en una dirección que se aleja de la propia esencia de la banda. 
Sin embargo, para otros (entre los que me encuentro) "Genealogia" es lo más personal que han hecho, el momento cumbre entre las ideas como músicos clásicos y las intenciones de investigar y atreverse en terrenos nada sencillos y delicados. De hecho, las canciones plasman vivencias de los miembros del grupo, y dan en cada una de ellas un toque personal que se siente especialmente en los solos y los momentos instrumentales, donde cada uno brilla de manera especial.
Los instantes de soledad representados por los instrumentos llevados hasta ese mágico halo en el cual lo que uno siente se transforma en Música impregnan todo el disco, y la calidad de los músicos a la hora de interpretar consigue el resto.
Uno de esos discos para que la mente vuele sola hacia donde las ideas se transforman en Música, acompañada de la calidad indiscutible de un grupo que hace valer el placer por escuchar todo lo que nos llega.

Songs:  Genealogia;  Polaris;  Torre del lago;  Via Beato Angelico;  (In) Vino Veritas;  Monti Pallidi;  Grandi Spazi;  Old Vienna;  Sidney's call

De Vinilos y Otras Glorias MDCCXXVI

De paseo, o paseando, o vagabundeando por esos sueños que me llevan hasta donde nadie (o casi nadie) puede alcanzarme.


Città Frontale (El Tor) 1975


Osanna fue uno de los más grandes iconos de la Música Prog. italiana, pero al mismo tiempo contaba con unos músicos que solían tener inquietudes musicales ajenas al propio grupo.
Durante unos años, se formaron proyectos paralelos (o no tanto, simplemente ideas que no cabían en la propia naturaleza de la banda) que acabaron con mayor o menor fortuna en ideas generadas por esas inquietudes.
Città Frontale fue uno de los proyectos con más éxito, y su disco, "El Tor", una idea que tenía de todo para ser una verdadera aventura musical. Junto a dos de los miembros de Osanna, Vairetti y Guarino, se unieron el guitarrista Gianni Guarracino, el bajista Rino Zurzolo, el flautista Enzo Avitabile y el teclista Paolo Baffone; Juntos crearon una idea conceptual que dio lugar a un álbum de lo más interesante. Una historia de oscuros nubarrones, pesimista, llena de lo que el hombre teme cuando su propio yo no es lo que él mismo desea, una historia alrededor de un ser que busca sanar una sociedad anquilosada en el mal, y que en lugar de eso se ve absorbido por la misma sociedad transformándose en "El Tor", un ente que va acumulando víctimas.
Un disco en clara línea Prog. mucho más excedido que otras obras del grupo madre de donde proceden los iluminados creadores, con un toque del folclore y las leyendas de siglos pasados unidos a los experimentos de fusión que aportan Zurzolo y Avitabile.
En lo que a mí respecta, me parece un disco muy aprovechable, una idea que supera en sí misma la repercusión que tuvo en su día (casi ninguna) quizás porque el peso del nombre Osanna era demasiado o porque no estuvo bien visto el giro dado por alguno de sus miembros, pero creo que musicalmente se acerca a una aventura compleja y llena de matices de la que aprender en muchas facetas.
Para amantes del Prog. italiano (sin excepción) y de la Música valiente y que intenta descubrir nuevos caminos a través de ideas llenas de imaginación y talento.

De Vinilos y Otras Glorias MDCCXXV

Viaje que de vez en cuando me apetece hacer, tanto en lo musical como en lo físico, para descubrir algunas obras ocultas del que fue, en lo que mereció la pena, fascinante panorama del Prog. italiano.


L'Uovo Di Colombo (L'Uovo Di Colombo) 1973


Como tantos y tantos exponentes de la Música Prog. italiana, el grupo que nos visita es el creador de un único álbum, y a partir de aquí, como banda, la nada.
Una lástima, una vez más, si nos atenemos a la calidad de este disco que nos visita, su homónimo "L'Uovo Di Colombo", que como tal salió y sufrió el más absoluto anonimato, en primer lugar porque el soporte promocional fue nulo, y también porque en la época, la cantidad muchas veces cerraba los ojos a la calidad, y era tal la proliferación de grupos y artistas encuadrados en el estilo que demasiados se fueron como vinieron.
Musicalmente se trata de un disco muy completo, procurándose una cuidada instrumentación que abunda en la elegancia de las composiciones y los arreglos, con lo que consigue una sonoridad notable.
Los temas están cuidados en una especie de trabajo conceptual que no llega a serlo, sin embargo la trama musical así lo parece. Preciosa la voz de Toni Gionta, una verdadera delicia que aúna el vigor, la capacidad de diversos tonos, con el equilibrio que requieren las melodías creadas por Enzo y Elio Volpini, teclados, guitarra y bajo respectivamente, que junto a la batería de Ruggero Stefani conforman una banda compacta, donde esa voz surge impetuosa y se siente abrazada por los instrumentos que van tras ella.
Enormes momentos instrumentales, como "Turba", la única canción sin la voz de Gionta donde el grupo demuestra su más que notable habilidad como músicos. Espacio para un solo de batería de escuela en "Scherzo" y algunos momentos con la voz llevándonos a lo alto.
Disco para sorprenderse y disfrutar, dentro del espectro de una Música singular y por supuesto desde la perspectiva de lo desconocido, lo que no fue y creo, en mi opinión, que debió ser mucho más.
Si quieres un poco más de lo que nunca te van a decir, "L'Uovo Di Colombo" puede ser una escusa para reírte de los que saben tanto y no dejan que otros aprendan.

Canzioni: L'Indecisione;  Io;  Anja;  Vox Dei;  Turba;  Consiglio;  Visione de la morte;  Scherzo

domingo, 10 de julio de 2016

Gerry


Burce Springsteen Madrid 21.05.2016


Bruce Springsteen San Sebastian 17.05.2016


Poster


De Vinilos y Otras Glorias MDCCXXIV

De vuelta por los USA, en una zona donde las influencias, cuando no se lo creaban ellos, eran tomadas con la seriedad que se merecían.


Stack (Above All) 1969


Nacido como grupo en Los Angeles (CA) Stack se convirtió en uno de los primeros grupos californianos de Hard Rock, pero el que reivindicaba un sonido hecho especialmente en las Islas. De ahí que las influencias nada ocultas (lo cual me parece muy loable, ya que es así) de la Música de grupos como Who o los mismos Zep. salpiquen sus composiciones.
Siendo de la zona de donde son, lo que sí es distinto y en eso se alejan bastante es del concepto coral, especialmente con las letras de los temas y el contenido de los mensajes, en el caso del grupo que nos ocupa con claras influencias al momento social, temática teenegers y ciertos desarreglos emocionales con miembros de la familia.
En lo que sí quieren y buscan acercarse a las influencias ya mencionadas es en lo musical, especialmente esa guitarra que escupe fuego en el mejor estilo Hard del momento, con salvajes acometidas y riff que te dejan seco al rozarte los sentidos.
Un sonido que en ocasiones se desliza hacia el compacto muro que crea una Música más oscura, aunque no sea la norma de los temas que componen. Reminiscencias de la Música de donde todo (o casi todo) proviene, el Blues, con un descarado toque llamado "Da Blues", quizás el tema, junto a "Everyday" en los que se pone de manifiesto la capacidad interpretativa de la banda.
En definitiva, en pleno apogeo Psycho, con California y las zonas adyacentes dominando en este sentido el universo sonoro, Stack realiza una propuesta que acerca al otro lado del océano buscando esa Música poderosa y contundente. Un buen disco del Hard más absoluto, con el toque de donde procede y el instante emocional que nunca muere.
Si necesitas momentos de descargas que te lleven a otro lugar, "Above All" puede ser un buen ejemplo, el resto... como siempre.

SIDE 1:  Poison Ivy;  Only forever;  Da Blues;  Cars
SIDE 2:  Everyday;  Valleys;  Time seller;  Hot days;  Do It

De Vinilos y Otras Glorias MDCCXXIII

Un poco de lo que nos gusta mucho, una verdadera maravilla que se asoma por este espacio sin límites ni fronteras.


Lightdreams (Islands In Space) 1981


Todo el disco en sí mismo es una referencia a lo que la Música que contiene quiere expresar. El nombre del grupo (que en realidad es un proyecto) el título tan sugerente para que la imaginación haga todo lo que quiera, la explicación en la contraportada del álbum en la cual se indica (entre muchas cosas) que el disco está dedicado a la colonización del espacio y a Gerard O'Neil II autor del libro "High Frontier"...
Con todo esto y el talento de Paul Marcano como maestro de ceremonias desde la creatividad y la traducción a sonidos, con la ayuda de incondicionales que creen en sus ideas, se nos presenta una pequeña obra maestra del Space Rock, que ya metido en la década de los ochenta se me antoja una joya de dimensiones poco apreciadas.
La atmósfera que los músicos son capaces de crear, te invitan desde el primer momento a un viaje interestelar a través de tus sentidos, con la maravillosa Música que envuelve todo lo que nos rodea y embellece cualquier entorno que la imaginación pueda pensar. Pura alegoría de lo desconocido, con temas en cuya textura se encuentran los momentos de inspiración más allá del universo conocido, instantes a través de las guitarras especialmente (maravillosa lujuria de sonidos recreados con efectos y endiablada técnica) los teclados y efectos de sonido pensados especialmente para aumentar esa sensación de infinito.
Un disco excepcional que te envuelve, te atrae hacia él, te provoca seguirle en su imaginario deambular por los confines de la mente, el único lugar donde, según y cómo, aún somos libres. 
Y eso es lo quiere conseguir este colectivo embarcado en la aventura, y creo que lo logra tras su escucha,  que la libertad de pensamiento y percepción en lo musical sea absoluta, y a partir de ahí todo vaya en la dirección que deseemos.
Escucha si lo deseas "Islands In Space", una de esas experiencias que difícilmente se olvidan, porque cuando eres parte de algo, eso suele quedar.
Paul Marcano guitarra, teclados, efectos, bajo y voz. John Walker guitarra. Cory Rhyon guitarra. Andre Martin teclados y ecos. Art Lowe bajo. Tim Moore teclados y saxo.

A:  The high frontier;  Islands in space;  Voiceless voice;  I ride the wind
B:  Atmospheric dreams;  Solar Winds;  Farewell Goodbyes 

sábado, 9 de julio de 2016

De Vinilos y Otras Glorias MDCCXXII

Cuando digo aquello de "nos vamos de marcha" la referencia es tan alejada a la marcha, que ya me marcho sólo por los senderos de mi Música.


B.F. Trike (B.F. Trike) 1971


Lo que no se puede negar al escuchar los primeros compases del disco de B.F. Trike es que de energía van más que sobrados. Si a eso unimos que el Power Trío que nos visita hace una propuesta de muchísima calidad desde la Psycho más contundente, nos encontramos con un disco más que interesante, esencialmente bueno y en algunos momentos tremendo.
También es verdad que puestos a quedarnos con algo, su Música es más que suficiente, porque lo que es en el disco, los encargados de la edición que nos ocupa no se han molestado en dar demasiadas pistas de nada. No importa mucho, estos tipos nacieron musicalmente en una época de gloriosas emociones y lo que está claro es que supieron aprovechar las influencias, especialmente en cuanto a composición y traducción de las ideas.
Conjuntos corales que levantan el ánimo con ritmos endiablados para no parar en ningún momento. La guitarra es una auténtica maravilla, sonido ácido que se te mete en vena sin remisión, subiendo por la garganta hasta agarrarte y apretar; una sensación única que desde hace mucho tiempo me encanta, esas seis cuerdas chirriantes, abrasadoras, capaces de arrancarte la piel con sus sonidos. La sección rítmica a lo suyo, especialmente la batería, que no cesa en constantes recorridos por los timbales, aportando un punto más a esa energía que todo el disco desprende y que se contagia.
También tienen tiempo para algunos momentos más pausados, si entendemos por ello melodías que se siguen sin dificultad e incluso animan a mover el body, pero en el tono del disco son la excepción.
Un buen disco de buena Psycho, con una guitarra que no dejará indiferente y momentos de solos incandescentes que se hacen notar ¡¡y de qué manera!! para amantes de esos sonidos que te suben muy arriba y hacen que los sentidos no se preocupen de nada más que no sea la Música.

side A:  Times and changes;  For save or leave;  Wait and see;  Lovely lady;  Sunshine
side B:  Bench of wood;  Three piece music;  Six "O" clock sleeper;  Magic makin music man;  Be free