viernes, 29 de septiembre de 2017

Prog. Sonidos Desde La Eternidad


Progresivo, Una Aventura Sin Límites XII

Desde el lugar donde lo prohibido comienza a tener sentido




DEDICADO...

A todos aquellos que piensan que aún es posible y sobre todo a los que creen que la Música nos hace ser, como en mi caso, porque gracias a ella aún soy.








Progresivo, Una Aventura Sin Límites XI

Desde el lugar donde lo prohibido comienza a tener sentido


DESDE LAS ENTRAÑAS II

Por supuesto nunca he ido solo en este viaje, de hecho no sería nada lo que la Música ha marcado, marca y marcará en mi vida sin los seres que desde su amor hacia mi persona y por supuesto los que aman la Música y decidieron acogerme como ese aprendiz de brujo con el cual compartir sus pócimas mágicas comenzaron a creer en lo que a su vez yo creía y me metieron de lleno en un mundo fascinante, mágico y único, a sabiendas o no me resulta de todo punto indiferente.
De igual manera que ahora mis ojos brillan cuando una melodía se mete en mi alma esos mismos ojos debieron delatarme desde los primeros instantes en los cuales escuchaba estas melodías u oía a quienes más y mejor sabían de esto, es por ello que no puedo olvidar (y por aquello de ser algo escrito para lo que creo y amo dejo constancia) que en el silencio de mis primeros tiempos alguien sin sabiduría musical ni interés por los sonidos abrió sin saberlo pero deseándolo mi mente un poco más con los primeros discos regalados de esta maravilla llamada Prog., un personaje al que debo haber acariciado por primera vez joyas del calibre de King Crimson, JethroTull… mi padre, un personaje único y como la Música que me apasiona fuera de tiempo, un ser que sabía ver detrás de mis ojos y leer a través de mis silencios, observando mi rostro de adolescente embobado por lo que me traía.


Primigenios momentos con joyas y artistas a los que no valoraba lo que debía pero que me decían algo “distinto” a pesar de no saber traducir de qué se trataba hasta llegar al encuentro con el primer dibujo animado que llegó a mi vida, una ficción tan real como la imaginación que destilaba, el primer contacto en el universo más allá de la realidad de la mano de Goyo, mentor y maestro desde la niñez a la huida volando libre cuando el destino comenzó a marcar mis pasos. Goyo y su mundo, la Música y el espacio que me dedicaba y entre él, mis deseos y los sonidos el Prog. tomado de manera pausada, tranquila, con la calma y la serenidad que se precisa para aprender, entrar y moverse por este universo de estrellas inexistentes, juglares que cuentan historias y mundos oníricos que cada uno crea como quiere; en esto Goyo era un pionero, un grano de arena difícil de encontrar en la inmensidad de la nada en la cual nos movíamos y gracias a él lo que era habitual pero yo no veía comenzó a mostrarse ante mis ojos y en esa primera década hubo poco pero intenso y después… el adiós y la búsqueda solitaria.

Poco a poco en la soledad de los años siguientes comenzaban a llegar a mí grupos y artistas que fueron abriéndome un poco más la mente y en ese caminar aún lento por los senderos del Prog. mi alma se dio de bruces con personajes que consiguieron que ocurrieran cosas en mi persona. 
La primera y más importante abrir el espectro del conocimiento en nombres y señas de una manera infinita en comparación con lo que yo podía saber, adentrándome dentro del Prog. al margen de los grandes y no tan grandes del universo de las Islas en un pequeño núcleo de artistas y autores que me fueron enamorando poco a poco, el Prog. italiano y sus sonidos. En segundo lugar y por encima de todo me hicieron conectar de manera definitiva y constante con quienes a lo largo de más de una década han sido los valedores de este sueño llamado Música y dentro de él esta Música para soñar, me hizo soñar despierto al conocer el universo de Discos Melocotón y sus dos personajes de cuento, Pablo y Eduardo. Todo lo que parecía imposible impreso en las páginas del libro se iba convirtiendo en real a través de las manos y el espacio en el cual entraba sintiéndome distinto, y fueron apareciendo en mi vida nombres e iconos que han dado un salto de calidad a lo que mi mente esperaba, primero con pequeñas listas escritas en papeles de notas que llevaban en sus palabras el miedo por no saber, poco después en conversaciones eternas que me llevaban hasta el Olimpo de esos dioses que me hacen ser.


Comus, Cressida, Catapilla, Edgar Broughton Band, MellowCandle, Arzachel, Bakerloo, Fairfield Parlour, Hawkwind, Jade Warrior… y ese larguísimo etcétera que aún hoy se estira y estira hasta el infinito. El reinicio de la aventura, asentamiento de ideas, creencias y sobre todo la capacidad para creer, crear y vivir dentro de la Música de una manera distinta; el Prog. me ha dado la posibilidad de pensar, buscar y escudriñar el porqué de los sonidos, a veces lo necesito y en ocasiones sólo escuchar y dejarme acariciar es suficiente, pero al menos la posibilidad para hacerlo existe y son mi mente y mi alma las que eligen, un lujo llegado a mí a través de estos seres que he nombrado y a los que no podré pagar nunca todo lo que me han dado.
También me ha provocado conocer el Prog. (y esta es una mención aparte para ese cerebro privilegiado que en lo humano atiende por el nombre de Pablo) a adentrarme en universos más radicales y profundos, como el Rock Japonés, el Krautrock de ideología extrema y alguna que otra lindeza que no puedo describir… pero eso realmente es otra historia.

El Prog. ha sido, es y será en mi vida una aventura apasionante, parte de eso que me lleva y me hace ser llamado Música, pero una parte que me hace vibrar de una manera distinta a lo que otros sonidos consiguen, ni mejor, ni peor, ni todo lo contrario, distinta y fascinante, por eso me he atrevido a escribir sobre él y lo que en mi espíritu provoca.

Prog. Imaginería De Una Época Irrepetible


Prog. Sonidos Desde La Eternidad


Progresivo, Una Aventura Sin Límites X

Desde el lugar donde lo prohibido comienza a tener sentido


DESDE LAS ENTRAÑAS I

Creo sinceramente que no sirvo para la analítica en algo que me surge de lo más profundo de mi ser, y posiblemente estos folios en los que he pretendido plasmar mi amor por una Música que provocó un giro radical en mi manera de comprender los sonidos hayan salido demasiado técnicos, demasiado estilistas, demasiado… pero no veía la forma de plasmar lo que el Prog. y lo que supone ha supuesto en el universo en el cual me muevo y que me provoca la vida que respiro, la Música y su sentimiento.
No estoy seguro ni tan siquiera de haber podido dar algunas pinceladas de razones para zambullirse en la maravillosa sensación de esta Música única, genial y trasladada a la mente con todas sus consecuencias, pero el intento por querer que se atreva al menos a buscar en el fondo de lo que nunca dicen o comentan ese diferente modo de vivir los sonidos que provoca la Música progresiva ha ido impresa con cada palabra escrita, con cada frase relatada, otra cosa es que se consiga o no porque la mayoría de lo que escribo son cantos lanzados al viento.


Amo la Música y como dice el dicho que ya es algo grabado en mi piel “Sólo la Música de calidad” independientemente de estilos y maneras, épocas y edades, lugares y personas, la amo a sabiendas que hay mucha otra Música (también de calidad) que no me llega o no puedo entender, sin hablar de la que no abarco porque en el propio sentido de ser humano soy finito, y es por eso que he querido expresar, ya dudo si por un deseo propio o un convencimiento de deuda a esa pasión que me supone, parte de ese amor por la que me hizo crecer de manera radical en una proporción que ninguna había conseguido.
No es mejor ni peor que otros estilos que me hacen vibrar, no es más ni menos ni regular ni de otro color, soy capaz de sentir las mismas sensaciones con el Rock, el Blues, el Pop, el Sureño o el Hard, pero sí es cierto que globalmente la posibilidad de ser yo mismo a través de la Música me ha venido dada de manera superlativa por el convencimiento de crear mi propio universo como nunca me había ocurrido y es por ello que necesitaba (de nuevo la duda, de nuevo el interrogante) echarlo hacia fuera, a la nada o al vacío… eso me da igual.

En realidad puede parecer que el Prog. llegó a mi vida hace escasas fechas, que no lo he vivido hasta la madurez musical y casi la vejez emocional, pero ha sido un recorrido desde la noche de los tiempos de mis sensaciones, no con tanta importancia ni con la intensidad de hace casi dos décadas, pero con el constante goteo de los vinilos adquiridos a lo largo de casi cuarenta años de pasión y amor. Era al principio el génesis de lo que se conocía como el Rock Sinfónico, esos grupos que hacían lo que no podía escucharse de otra manera, más adelante otros iluminados que fueron entrando en mi vida y de pronto esa explosión de hace casi un mundo y casi nada que me metió de lleno en el universo de lo que ahora marca de una manera muy especial cierto espectro de esa apasionante aventura que llamo Música.


Prog. Imaginería De Una Época Irrepetible



Prog. Imaginería De Una Época Irrepetible





Progresivo, Una Aventura Sin Límites IX

Desde el lugar donde lo prohibido comienza a tener sentido


DESDE DÓNDE VINO Y HASTA DÓNDE FUE

De lo que no cabe duda es de saber en cierto modo y de una manera casi precisa cuando el Prog. invadió los límites de la Música que existía y se introdujo en todo el espectro musical de las Islas, lugar en el cual se puede decir nació el fenómeno tal y como lo conocemos, pero si bien no cabe duda que la época de oro de la Música progresiva fue la primera mitad de los setenta, casi para todos los estudiosos del tema y los que realmente saben de esto se extiende su área de influencia en la creación de sonidos del estilo desde el año 67 (con esos matices de fechas, día, meses… que me niego a creer como un hecho matemático en algo tan genérico como la Música) hasta la segunda mitad de los años setenta, bien sabido que a fines de esta época aún se realizan creaciones de nivel y con una calidad enorme.

Quizás el advenimiento de la Música y ese matizar fechas hacia el año 76, 77… viene dado por el nacimiento (y aquí de nuevo se debe negar la creencia de un corte seco y brutal en el espacio) del fenómeno Punk que además de ser un inicio salvaje en la concepción social de la Música mucho más combativa que lo que se hubiera tratado décadas antes, deja de lado ese estilo preciosista, elegante y por qué no decirlo tan aislado del mundo real en muchas ocasiones que el Prog. conlleva, con sus creaciones de fantasías y mundos de epopeyas y literatura onírica; una sociedad cambiante y que hace que ese mismo sentido provoque el descenso por las ideas que ya no decían gran cosa.


Por supuesto que el Prog. no murió de un día para otro, de hecho como ya hemos comentado no murió, se fue difuminando lentamente hasta décadas después, pero especialmente los grandes grupos icónicos del período supieron de una u otra forma mantener su estatus en el universo musical, algunos con el mismo planteamiento vagamente modificado, como King Crimson o TheMoody Blues, en ocasiones cambiando completamente y entrando en estilos que sin perder ese toque de sinfonía ya estaban más cercanos a los planteamientos del Rock, como Genesis (irreconocibles en la nueva propuesta ya alejados de ser uno de los vértices creativos del Prog.) o Pink Floyd, iconos de generaciones posteriores pero también fuera de lo que supusieron.
Algunos casos de inmensos creadores se perdieron ante la imposibilidad de salir de su propio rol creativo, como los tremendos GentleGiant, grupos únicos y fantásticos como Van Der GraafGenerator (en este caso el talento y la magia de Peter Hammill le permitió continuar con desigual fortuna) otros han seguido manteniendo lo que fueron sin llegar más allá pero sin bajarse de su status prisioneros en cierta manera de su propio estilo, como Yes, ELP…

La continuidad dada por grupos como Marillion y en décadas posteriores grupos que volvieron a recrear la Música Prog. ante el vacío a veces de ideas, a veces de contenido musical vino a llamarse neo-progresivo, un término que no indica nada pero que al mismo tiempo genera dudas sobre lo que podría ser el concepto de Música progresiva cuando en muchos casos la vuelta a esos sonidos se busca a través de lo que fueron, independiente de las nuevas tecnologías y posibilidades “arquitectónicas” de la Música en la actualidad.


domingo, 24 de septiembre de 2017

Prog. Sonidos Desde La Eternidad


Prog. Sonidos Desde La Eternidad


Progresivo, Una Aventura Sin Límites VIII

Desde el lugar donde lo prohibido comienza a tener sentido.



ESTILISMO E INFLUENCIAS... DE SABER E IMAGINAR

INFLUENCIAS

Puede pensarse que el Prog. nació de la nada y a partir de aquí fue creándose de una manera propia, tomando elementos que le nutrían de la misma forma de expresión musical que buscaba crear, nada más lejos de la realidad y nada más absurdo cuando todo en la Música sea del estilo que sea proviene del proceso (cada uno según estilos y complejidades musicales) de maduración de otros condicionantes que los propios estilos o momentos históricos van poniendo y de los cuales se nutre cualquier idea que intenta ir hacia adelante.

Porque en la Música progresiva es indudable que los artistas querían avanzar más allá (mucho más allá según lo que proponían) de lo que se hacía en esos momentos, pero creo que hubiera sido absurdo incluso para estos enormes creadores de la nueva Música desdeñar las maravillosas sensaciones y la base musical que el Pop, el Rock y la Música Psycho recreaban con tan buen gusto, tanto como para haber abierto a su vez en los años anteriores las puertas a expresiones en sí mismas influyentes. Es por eso que desde el inicio de los tiempos del Prog. las influencias de los diversos estilos se plasma en la manera de componer. De hecho se cree (idea a la que me adhiero tras escuchar y sentir la Música de estos grandes) que una de las ramificaciones fundamentales y básicas en el desarrollo de la Música progresiva, la llamada “Escuela de Canterbury” proviene de manera más o menos directa de la psicodelia de la mitad de los años sesenta, así como elementos del Rock Blues más duro labrado a fuego por mitos e iconos de la escena musical (Hendrix, Cream, Zepp…) dan forma y energía a ese sugerente y emotivo grupo de la llamada “Escena Underground” londinense, un puñado de maravillosos grupos que son una pequeña debilidad del que suscribe y que me han llenado de extremas sensaciones que están escritas a fuego en mi mente, músicos capaces de crear bandas como Deviants, Edgar Broughton Band, ThirdWorldWar… que a su vez recrearon gracias a esa creatividad extrema y dura en innovadores momentos como el HardProg. y el DarkProg. Incluso la Música tradicional tiene su parte de influencia en el Prog. deslizándose por las influencias de algunos grupos, creando momentos de inspiración bellísimos como el Folk Ácido de la IncredibleString Band, Forest, Trees, MellowCandle…

Hemos hablado (o escrito en este caso) de uno de los componentes típicos de lo que la Música Prog. de sus inicios ofrece como cualidad y giro en sus composiciones, las suites y la idea del concepto gracias a la historia que define en sus obras o en las cuales se basa su Música, pues bien puedo pensar que esa idea del álbum conceptual tome alguna base (ésta por supuesto ajena a componentes musicales de aires Prog.) de lo que se dio en llamar la Ópera Rock creada por grupos míticos y pioneros de los sesenta como TheWho, Kinks, PrettyThings y que con esos cambios e influencias musicales se convirtieron en las obras que conocemos de la escena Prog.
Ni que decir tiene que la Música Clásica deja su impronta de manera clara y evidente en muchos de los grupos que buscaban componentes barrocos y románticos para entrelazarlos con otros de la vanguardia contemporánea, lo que permitió surgir esa magia creativa en los grandes grupos de progresivo sinfónico.
Algunos autores del Prog. más excelso provienen de otros estilos y las influencias se dejan notar de manera evidente, tanto como esa riqueza en las composiciones y la búsqueda constante de interconexión entre ellos.

Si hemos comentado las influencias que han hecho de esta Música que me enamora lo que es, también es cierto (creo sinceramente que sería injusto olvidarlo) que el propio Prog. ha influido con su estilo a muchos modelos de sonidos creados bien a partir de las raíces más puras del mismo bien a partir de las distintas búsquedas para que todo fuera un poco más allá, pero casi siempre desde una perspectiva estrictamente musical. Es difícil encontrarse con modelos de grupos o solistas que utilicen el Prog. como choque revolucionario o cultural, búsqueda de mensajes sociales que provoquen ruptura o influir de una manera clara en el pensamiento socio político cultural del tiempo en el cual se alzaba como una Música poderosa y excelsa (hay excepciones no cabe duda y especialmente fuera de las Islas por mor de momentos culturales bastante abruptos, casi siempre con movimientos vinculados a la izquierda política más combativa, como en Italia o Alemania) porque quizás el componente culto y exquisito de la propia Música, sus raíces buscadas de manera creíble en los albores de una historia de dioses y leyendas, fantasías y oníricas percepciones no daban lugar a esa aproximación de una manera tan fiel o intensa como otros movimientos musicales buscaban (curiosamente el declive en los setenta del Prog. casi coincidió con el Punk y la revolución social buscada a través de la ruptura absoluta con el sistema, así como el empeño de otros modelos de seguir y avanzar hacia la simbiosis de Música, razas y culturas)

Influyó sobremanera en esos instantes de emocionada belleza que se buscaron más allá de las normas nunca escritas de la Música y no debió ser tan banal lo que fue regando en su trayectoria cuando, ya pasada la época gloriosa de los grandes grupos y artistas fueron retomándose poco a poco sus maneras e ideas,con algunos casos aislados en un principio en la década de los ochenta cuyo máximo exponente para mí fue el nacimiento de un grupo como Marillion que era fiel reflejo de lo que se creaba, y después hacia el final del siglo XX para resurgir con fuerza en sectores concretos de músicos ya en el siglo XXI, admiradores y amantes de esos grandes iconos del Prog. que jamás se han bajado del pedestal intocable que forjaron a través de un sueño (maravillosos ejemplos de esta influencia labrada a sangre y fuego nos dejan grupos como PorcupineTree, los japoneses Ghost, Airbag… grandes y excelsos en lo que crean y cómo lo viven)
En cierto modo pensar que la Música progresiva influyó en otras formas y conceptos es creer (como realmente creo y de lo cual estoy convencido) que el contacto permanente entre los estilos existe y muchas veces se difuminan las fronteras de paso entre unos y otros, eso sí ciertos aspectos son lo que son y no pueden dejarse de lado cuando se realiza la Música buscada.

Prog. Imaginería De Una Época Irrepetible




Prog. Imaginería De Una Época Irrepetible




Progresivo, Una Aventura Sin Límites VII

Desde el lugar donde lo prohibido comienza a tener sentido.


ESTILISMO E INFLUENCIAS... DE SABER E IMAGINAR

ESTILISMO 3

En algunos grupos las letras cobran una importancia capital hasta el punto de ir indisolublemente unidas a la Música o no poder interpretarse una sin la otra, como la joya escrita para ser degustada en lo oral y musical llamada “In The Court Of The Crimson King”de King Crimson uno de los vértices del Prog. como concepto de Música culta, avanzada, por encima de lo banal y simple, un disco que abrió demasiadas cosas que pudieran parecer cerradas y que no es más que un ejemplo (bello, increíble, sublime y básico) de todo lo que se proponía en esa idea de la literatura, los textos, las historias ligadas al Rock.
No es casualidad que muchos grupos tuvieran como parte fundamental de los mismos y registrados en los créditos de los discos autores exclusivos para las letras, cuando no eran los propios componentes de la banda los que ayudaban en esa tarea indicando lo que deseaban para acoplar las melodías o viceversa, la Música que se iba formando en sus mentes tomando forma con textos que se unían a ellas según la creación se desarrollaba.

Letras, textos, obras literarias extraídas de la historia o la propia época en la cual se formaban los grupos, fantasía de territorios inexistentes y recreados a imagen y semejanza de los universos de escritores alabados, muchas veces como vehículos para hacer que las letras llegaran de manera que pudieran ser sustentadas por la Música de las grandes suites, los temas de desarrollos infinitos, las obras conceptuales que servían para contar historias en clave de sinfonías con una creatividad simplemente mágica. No obstante, no se puede obviar el hecho de que el mismo interés que suscitó este interesante y emocionante suceso de enlace entre la palabra y la Música llevó a igual nivel de incomprensión por una Música que superaba los niveles de lo que había sido ese concepto de diversión del Pop Rock para adentrarse en caminos más intrincados, oscuros en ocasiones, búsqueda de la idea por encima de lo simple, algo que no siempre es fácil (aún hoy lo sigue siendo) de asumir.

No sé, quizás suene un poco artificial lo que voy a exponer en las siguientes líneas pero para alguien que cree y ama la Música como un todo y además es un fiel defensor de las ideas de los grupos y artistas en lo referente a la obra que quieren ofrecer, el conjunto de un disco desde la primera nota que suena al acariciar el diamante al negro vinilo hasta el producto final consistente en el envoltorio en forma de carátula y lo que ello representa de manera artística es algo indisoluble y que creo en el Prog. llegó a límites como nunca antes se había cuidado.
Si hablamos de Música que pretendía pasar de la superficialidad y zambullirse en los terrenos de la dificultad creativa, es fácil imaginar que los artistas vieran en la presentación de su obra la posibilidad de “dibujar” los espacios musicales encerrados en los círculos que giraban en el tocadiscos y la presentación de la idea en portadas que comenzaron a ir cada vez más allá se convirtió en un elemento importante y fundamental para muchos de ellos. Es por eso que creo que la creación artística llevada a la Música a través de las carátulas y los “insert” de los discos son una pieza más en el desarrollo del Prog. como Música que pretendía mucho más de lo que se daba por aquél entonces. Y no podemos hablar de la dejadez en este sentido de los grupos y solistas de otros estilos, porque algunos fueron pioneros en esa visualización de los sonidos, pero sí creo que se puede afirmar que es el Prog. el que con más ímpetu realiza la aproximación de la “Música visual” y presenta a través de las imágenes lo que se desea expresar con los sonidos.

Hay grupos que se preocupan tanto en su forma de hacer llegar lo que componen y recrean como en la propia Música, universos de maravillosas visiones que son pequeñas obras de arte más allá de la propia concepción de lo que se ve, monumentos al grafismo y la idea visual que incluso provocan la especialización de artistas dedicados a grupos que piden sus servicios como una parte más de la Música. Casos como el de Yes, Pink Floyd, Greenslade, King Crimson, Jethro Tull, Gentle Giant, Caravan y tantos otros que llenarían páginas con sus nombres provocan que sus carátulas sean tan conocidas como la Música que las sustentan y crean al mismo tiempo un universo visual difícilmente de separar (creo que de todo punto imposible) de la creación musical que presentan, un universo de maravillosas sensaciones que ayudan y mucho a que la imaginación vuele y se pierda con esas imágenes ofrecidas.

Esta expresión de belleza a través de las obras musicales se extiende de tal manera que en otros lugares ajenos a las Islas, cuna y germen del Prog. se recrean auténticas maravillas de presentaciones en la Música, en algunos casos oscuras y radicales representando una Música desgarradora, como el caso del Krautrock más abrasivo (brutales las portadas de grupos como Can, Ammon Düüll II, Eloy, Nektar…) en otros casos bellezas inmensas acorde con el sentido artístico de donde se producen, como las portadas geniales de grupos del Prog. Italiano que en ocasiones son una oda a la estética.
La importancia dada a la imagen en el Prog. fue tan grande que en algunas compañías discográficas que previamente habían creado secciones dentro de las mismas para la difusión de la Música progresiva o incluso sellos independientes para la misma se hicieron contratos a artistas específicos o se relacionaron de manera casi exclusiva con casas de diseño gráfico que plasmaran toda esta explosión de ideas.
Quizás pueda parecer exagerado (y en mi caso nunca ha ocurrido pero en esto como en todo cada uno es libre de elegir) pero en ocasiones la marca de un artista, la casa específica donde grababan los grupos, sellos determinados inclinaba a la adquisición de obras de Prog. mucho antes que las críticas vertidas en medios de comunicación.

Prog. Sonidos Desde La Eternidad


Prog. Sonidos Desde La Eternidad


Progresivo, Una Aventura Sin Límites VI

Desde el lugar donde lo prohibido comienza a tener sentido.


ESTILISMO E INFLUENCIAS... DE SABER E IMAGINAR

ESTILISMO 2

Los comienzos del Prog. recrean una diferenciación acentuada con la Música existente en esos momentos, la búsqueda por nacer al margen de la Psycho y el Rock sobre todo, pero creo sinceramente que nunca se desligó completamente de ellos y poco a poco se convirtió en una “mezcla de culturas musicales” rica y llena de matices, aunque en estos comienzos no quisiera que fuese así. Eso sí, la Suite como primera piedra de toque para esa escapada en otra dirección marcó y mucho este génesis fascinante.
Aunque en esto que voy a decir ahora se puede ver una ruptura con cierta manera de entender la Música (nada más lejos de la realidad ¡¡vive el cielo!!) creo que una característica propia del Prog. (que insisto no quita que otros estilos la usen aunque de manera más aislada) es el Uso de Instrumentos Poco habituales en el Rock y el Pop y que el propio concepto de esta Música invita a utilizar. Por lo pronto ese aire barroco, medieval, romántico como giro y vuelta al clasicismo que pretende la Música progresiva de sus comienzos y que poco a poco gira en otras direcciones más diversas implica que instrumentos que vienen de la leyenda del tiempo vuelvan a aparecer de manera tan importante como para convertirse en la base de muchas de las composiciones, y aunque la guitarra sigue siendo ese líder indiscutible que el Pop Rock proyecta y que el Prog. no deja de lado (salvo excepciones empeñadas en lograr un estilo propio y personal) se convierte en una más de la diversidad de sensaciones que los sonidos buscan y permiten.

Quizás el caso más flagrante de importancia visualizada en primer plano es el de los teclados, en algunos casos su profusión es tal que sustentan la base melódica de infinidad de temas y obras creadas para que su desarrollo sea casi el todo, en otros momentos viaja de tú a tú con la guitarra u otros de esos nuevos héroes que esta Música sugiere y lo más increíble de todo, convierte en héroes a músicos virtuosos de los teclados que pocos años antes eran parte del grupo con una posición secundaria en su presentación (Keith Emerson, Rick Wakeman, Rod Argent… son líderes de sus propias formaciones o partes fundamentales de las bandas en las que actúan)

Junto a los distintos teclados, sean clásicos como pianos, órganos, piano fortes, clavicémbalo… o creados por las nuevas tecnologías muchos de ellos evoluciones directas del legendario, queridísimo y en mi caso alabado “Hammond”, como el moog, sintetizadores y demás, se convierten en figuras habituales en las composiciones y sonidos del Prog. las flautas, saxos de diversos tipos, oboes, percusiones de diversas procedencias y épocas, guitarras primitivas usadas en épocas pretéritas que dotan a esta Música de una riqueza instrumental enorme y que permiten a los virtuosos mezclar y unir de una manera fácil todo lo que supone la diversidad que la propia sensación musical de libertad creativa exige. Músicos que en muchas ocasiones provienen de formaciones clásicas a la hora de aprender instrumentos o que surgidos de bandas de Psycho Rock giran en este sentido para desarrollar su capacidad tanto compositiva como creativa a través de estas nuevas implicaciones de los instrumentos de siempre.
No obstante lo dicho la existencia de bandas que siguen usando los instrumentos base del Rock, guitarra, bajo y batería-percusión es un hecho, por lo que el Prog. no desdeña esa nueva forma de creación a través de lo que había como un avance hacia los caminos abiertos, lo que sí es cierto es que resulta más complicado la existencia de solistas que recreen esta amalgama inmensa de posibilidades desde un punto de vista individual fuera de un grupo a pesar de talentos y genios que se lanzan a la aventura, pero de manera menos habitual que en otros estilos.

La maravillosa riqueza instrumental va acompañada en la mayor parte del Prog. de sus comienzos por la intensidad en los textos y las letras, auténticas historias contadas en las suites o en los temas que se entrelazan para formarlas. De hecho hay ocasiones en las cuales se notan de manera más que evidente la formación universitaria y literaria de muchos de los músicos que tienen un interés en la propia literatura llevada a la Música o la transformación de la misma a base de imaginación desarrollando textos, inventando lugares en los cuales se desarrollan las “aventuras musicales” e incluso personajes que son el centro de todo el universo sonoro que recrean en las obras musicales (ejemplos maravillosos de lo que indico pueden ser esos personajes libres e inconscientes de lo que les sucede que nos van guiando a través de la Música en el “Aqualung” de Jethro Tull o la compleja historia sin pausa de un delincuente y los bizarros personajes que se encuentra en su camino que nos ofrece Peter Gabriel y su desbordante y desmedido genio en “The Lamb Lies Down On Broadway”) cuando no esos mismos universos de fantasías irreales que ocupan el centro de toda la obra y a través de la cual la Música viaja por donde desean los genios (como muestra ese inmenso doble conceptual según las escrituras hindúes de Yes “Tales From Topographic Oceans”)

Prog. Imaginería De Una Época Irrepetible




Progresivo, Una Aventura Sin Límites V

Desde el lugar donde lo prohibido comienza a tener sentido.


ESTILISMO E INFLUENCIAS... DE SABER E IMAGINAR

ESTILISMO 1

Por no querer ni pensar en el erudito modo de los que realmente saben de qué va esto sino intentar expresar lo que mis sueños me dictan, puedo ser tan excesivo en las distintas partes de las que hablar como indolente en el escribir, pero si se perdona el hecho que de alguna manera debo separar en (digámoslo así) capítulos lo que me sugiere “hablar con la escritura” dentro del todo al tratar de la Música y en este caso del progresivo, con el título quisiera decir lo que me sugiere esta maravillosa Música por ser como es y por venir de dónde viene.
Mucho se ha hablado de los elementos que definen la Música progresiva para considerarla como tal dentro del batiburrillo de influencias y el espectro de los sonidos en la universalidad de este Arte, pero entre las discrepancias habituales, sesiones de horas apasionantes con las personas que saben lo que se debe (tener el placer y el privilegio de escuchar a estos amantes de lo transformado en genialidad como Música hablando de ella y el porqué de cada cosa es uno de esos instantes que me hacen sentir diferente, capaz de comprender la magia de todo lo que me rodea cuando escucho Música más allá de cualquier palabra escrita, desde dentro del alma) y mi propio instinto como amante de todo lo que me supone y la intuición me dicta, creo que hay algunos elementos que si no formales, sí de manera estilística pueden dar una idea para lo que es o pretende ser el Prog. especialmente en esos comienzos que marcaron todo su devenir posterior.

Una característica de la Música en esos años de nacimiento del progresivo era la importancia capital de los singles como manera de expresar los temas que marcaban en cierto modo la calidad y la forma de sentir de los grupos y artistas, esos maravillosos 45 rpm que servían como guía para mucho de lo que se esperaba. Pues bien, creo que en cierto modo la manera de plantearse la creatividad en el Prog. rompe un poco con este, digámoslo así, sello sagrado para acceder al conocimiento de los artistas, y su manera de “hablar” se sale de esta pauta (no de manera absoluta pero sí en multitud de ocasiones que antes eran impensables) por ello creo que uno de los primeros elementos fundamentales del Prog. pudiera ser la Suite considerada como temas que se van más allá en lo temporal de lo que hasta ahora se conocía de manera habitual, incluso en algunos momentos ocupando todo el disco en esas obras conceptuales que se basan en la continuidad de la historia más allá incluso de la propia historia, continuidad dada por enormes desarrollos ligados entre sí en lo musical o piezas de larga duración que mantienen ese engarce entre ellas. En otros momentos los discos se convierten en una manera expresiva del virtuosismo instrumental de los componentes de las bandas aunando en varias instancias los temas más desarrollados y creando discos de mayor duración temporal que lo que se conocía hasta entonces de manera más usual.

Esta manera de entender la Música, menos supeditada a la duración de los temas y las obras, dan lugar al acercamiento de los nuevos sonidos a aquellos conciertos sinfónicos (salvando las distancias de épocas y conceptos históricos) en los cuales el Rock encuentra un campo abierto para expresarse, enorme y llamativo para el talento de esos músicos sin cortapisa alguna en su creatividad. No quiero decir en ningún momento que los instantes fugaces de sonoridad y emotividad dentro de los discos desaparezcan, son usados cuando se necesitan, instantes de escasos minutos o segundos que por sí mismos enseñan el camino dentro de la obra o que sirven en algunos momentos para enlazar piezas con otras o incluso para romper la dirección que se toma de manera voluntaria con enormes intervalos de rompedora belleza. Muchas veces la unión de la Música con otras formas de expresión ya comentadas como la literatura, el teatro… provoca que el formato de larga duración que sostiene los vinilos de 33 rpm deje espacio para imaginar esa Música unida a los otros modelos de arte y cultura.

De igual manera toda esta forma de entender la Música hace que el Prog. se distinga por los continuos y constantes cambios de ritmo, sonoridad o melodías que le insuflan una riqueza estilística enorme, casi siempre respaldada por la calidad musical de los intérpretes que en muchos casos incluso provienen de una formación escolástica de origen clásico y que pueden entender esa variedad sin una ruptura con la linealidad (esto dicho sin ánimo de crítica, porque cada estilo musical es lo que es y tiene sus valores que lo hacen particular y rico, sea en estado puro, sea como influencia de varios estilos) más acentuada del Rock, el Blues, el Pop… y que la escucha exija de alguna manera una mayor intensidad y concentración por la densidad de muchos de sus aspectos, tanto a la hora de componer como a la hora de interpretar.

Prog. Sonidos Desde La Eternidad


Prog. Sonidos Desde La Eternidad


sábado, 23 de septiembre de 2017

Progresivo, Una Aventura Sin Límites IV

Desde el lugar donde lo prohibido comienza a tener sentido.


¿ALGO MÁS QUE MÚSICA?

Es indiscutible que como forma de Arte, y aquí la mayúscula viene obligada porque es una manera de expresión tan importante como cualquier otra más que les pese a muchos, la Música siempre ha buscado aliarse con otras formas de personalizar las ideas que el ser humano ha extendido a lo largo de los siglos y como no podía ser de otra manera unos sonidos para los cuales la imaginación es algo más que pensar, es una de sus fuente de inspiración, desligarlos de cualquier otro evento resulta difícil de creer.
No quiero decir con esto que el Prog. y sus distintas variantes impliquen demostraciones escénicas, visualizaciones de obras, lecturas de textos o cualquier otra idea como base de su proyección a la hora de crear los discos y sobre todo a la hora de expresarlos en vivo, pero sí es cierto que la Música progresiva significó un gran impulso para conseguir que cohabitaran muchas formas de planteamientos que el ser humano daba a entender, y en ocasiones esas grandes obras conceptuales basadas en historias y magia sí se servían del soporte de lo visual, la palabra o los efectos para recrear con los sonidos todo lo que se pretendía “contar”.


El espaldarazo que a mi entender dio toda la psicodelia a la Música nacida de la revolución de sonidos brutales que con The Beatles, Bob Dylan y otros pioneros querían ir más allá del puro divertimento sin desdeñar esa explosión del colorido escénico y la búsqueda de la paz, el amor y todo lo que significaba vistió los comienzos del Prog. con un halo de infinito entusiasmo por lo que venía y apoyándose en esas ideas surgidas de la gloriosa década de los sesenta dio un paso adelante convincente y definitivo para unir lo que había con todo lo que podía, y a entender de músicos y creadores, debía haber. Ahora pecaré un poco de prepotente al considerarme descendiente de la cultura que movió la humanidad durante siglos y que a lo largo de la historia ha hecho de Europa la fuente de inspiración del modernismo y de otras ramas del intelecto, pero siempre he creído que el hecho de que el Prog. como Música, concepto y manera de entenderse dentro de su espacio en el Arte se desarrollara en la Vieja Europa y no en los Estados Unidos donde existían otras formas musicales importantes venía dado por esa tradición cultural tan arraigada y abierta que ha hecho posible que todo lo relacionado con las artes a través de las ideas germinara en esta zona del universo donde el infinito es el límite. De hecho es en Inglaterra, cuna de toda la Música moderna, donde se unieron conceptos intelectuales sin mesura alguna provocando que el Prog. ya naciera con un marcado carácter de libertad creativa acorde a toda esa estela de historia rica y fructífera.
Abundando en esto que comento, otras formas surgidas del progresivo que los grandes mitos ingleses nos dejaron no hicieron sino tomar la raíz de la Música como tal y marcarles un sello propio según el lugar donde se parieron, y como muestra botones tan importantes como el Krautrock en sus variantes más extremas, el Pop Italiano (llamado así en el Bel Paese para definir al Prog.) los destellos surgidos en Holanda, Francia y centro Europa.

Por supuesto si con esto alguien entiende que se puede minimizar la importancia de la Música americana en la historia está leyendo al revés o con un importante grado de enajenación comprensiva, porque la Psycho, el Folk, el Rock en diferentes variantes, el Blues, el Soul o el Jazz por citar algunos ejemplos no se entienden sin esa zona del planeta, pero es cierto que el Prog. nunca cuajó como centro y núcleo de las nuevas tendencias que se avecinaban en los setenta, quizás por ese legado cultural del cual adolecen, quizás porque las creencias, normas y el poso intelectual devienen por otro lado, quizás… pero es una realidad que creo se asume sin necesidad de rasgarse las vestiduras; simplemente el Prog. surge como un tipo de Música venida de educación y cultura, tradición y exquisitez intelectual y la Vieja Europa aúna todo este concepto a diferencia del país cuyos valores se cimentan en otro tipo de energía.

El nacimiento de la Música progresiva en ambientes culturales como las universidades, escuelas o barrios de ciudades en los cuales los aspectos revolucionarios eran altos en conceptos y formas de vida, claustros y foros de intelectuales no se antoja una casualidad sino una búsqueda de otra forma de Arte a través de la Música uniendo todo lo que las condiciones sociales exigían en esos momentos. Al principio conjugando la Música clásica pura con pequeñas piezas que se convertían en canciones de un impacto tremendo, tomando temas de calado social en claves de Pop y Folk pasados por orquestas y sinfonías, todo ello en estos comienzos como experimentaciones entre ingenuas y valientes, pero creo que siempre sugestivas y por supuesto maravillosamente viscerales. Algo tan novedoso y que no se preveía hizo que se quisiera descubrir de dónde, por qué, la manera y el modo de llegar a ella, a entenderla y absorberla y esto ocurrió tanto con la gente que veía una nueva forma de pensamiento en las notas de siempre como con músicos que abandonaron lo que eran como forma de expresión para abrazar este nuevo sentimiento en el cual las ideas  podían llegar incluso más allá (y en algunos casos como Pink Floyd y su giro desde esa Psycho pura y majestuosa ya era difícil de lograr o el cambio del Blues Rock eléctrico y salvaje de JethroTull hacia estas nuevas tendencias, por citar ejemplos de los más claros) transformando el espectro musical en una amalgama de maravillosas emociones que iban surgiendo sin vislumbrarse el final de esta increíble historia.

Prog. Imaginería De Una Época Irrepetible



Prog. Imaginería De Una Época Irrepetible


Progresivo, Una Aventura Sin Límites III

Desde el lugar donde lo prohibido comienza a tener sentido.


CRECE LA MENTE, VIAJAMOS HACIA EL INFINITO

No me es posible equiparar la Música de épocas, ni estilos, ni tan siquiera sé la evolución que pudiera acontecer sabiendo como sé que no sé nada desde el momento en el cual considero la Música como una pasión que me invade el espíritu y atraviesa los sentidos, una emoción global que me lleva a poder sentir cualquier tipo de sensación. No es que no sepa (en lo que aprecio por décadas de escucha) lo que me acaricia si es un Blues, el Soul, el Rock o la sinfonía hecha melodía, pero si hablamos del Prog. puede que la diferenciación en la base de lo que escuchamos sea una manera (la mejor manera en mi opinión) de demostrar que la Música se difumina en sonidos que la mente acepta y transforma más allá de los propios estilos.
La creatividad llevada más allá, la libertad de la mente a través de la propia mente con los sonidos como ese eslabón que provoca el estallido de todo lo que nuestros sentidos reciben al acariciar unos instrumentos que transforman en notas lo que los artistas sugieren que pensemos, tal cantidad de posibilidades que previamente no se habían dado en esa magnitud y que hacen del Prog. el primer compendio de todo lo que pudiera hacerse al margen de lo escrito en cerrados cánones que no permitían salir a la luz lo que en realidad podía hacer crecer de manera infinita todo aquello destilado desde una idea o una forma de imaginar esa idea.

No obstante tal y como se concibió, se gestó y fue tomando forma, la libertad propuesta nunca se tradujo en caos sin orden ni concierto, la seriedad de la Música que se proponía era la base de todo lo que se consiguió a partir del germen de la evolución (esto sí lo fue) de lo que existía, ese Rock, Psycho, Blues… que a finales de los sesenta dominaba el espectro musical. No ha sido la Música progresiva el paradigma (y volvemos a la generalidad de la creencia por lo que se hizo pensar, no porque pudiera ser o no así) de la fiesta por la fiesta, de los días de gloria y alegría, del entusiasmo en el ánimo del ser cuando los sonidos invaden el alma… más bien al contrario, y es algo con lo que discrepo porque es quitar o dar lo que no se debe a todos, cuando se ha hablado a lo largo de la historia del Prog. siempre se ha hecho desde el punto de vista de la seriedad, de la intelectualidad por encima de todo, de la más alta cota de la Música como representación artística de los sonidos desde la época lejana en la cual la Música Clásica definía incluso un espectro de la sociedad que lindaba con la nobleza de clases y espíritu.

No digo que gran parte del Prog. se empeña en buscar en la mente y lo que siente la manera de expresarse pero todo tipo de Música bien hecha y con calidad en la manera de componer tiene ese grado (digámoslo así a pesar de rechinarme un poco) de “seriedad” que creo es exigible siempre que la calidad se eleva por encima del resto. No puedo pensar en el Pop, el Rock, el Hard, el Blues o el Soul sin ese momento en el cual el artista cuya inspiración le hace escribir magnas obras no crea que esa manera de componer seria y con gusto, independientemente de los condicionantes que se exige por lo que crea o el momento en el cual se crea. Obras sublimes del Pop-Rock-Hard… universal como las creadas por The Beatles, Kinks, The Who, Rolling Stones, Isaac Hayes, Led Zeppelin, Black Sabbath, The Doors, Allman Brothers, Fleetwood Mac… y así hasta acabar agotado con la lista llevan esa seriedad que se impone con la genialidad y la categoría, no hay lugar para lo superfluo ni banal.


No obstante si la Música “seria” nos dirige a esos estadíos en los cuales los impulsos van detrás de la mente y su genio para recrear formas en modo de Música, quizás en eso el Prog. sí llevó más allá la capacidad para que la mente, los recursos de las ideas y la imaginación se expandieran al margen de lo establecido incitando a que la libertad creativa soltara las cadenas de lo escrito como normas de décadas y se pudiera pensar en la posibilidad de que todo es posible, todo se puede trasladar al pentagrama, todo absolutamente puede transformarse de la idea por muy extrema que se suponga al papel para hacerlo llegar a los distintos instrumentos. En esto sí creo que el Prog. lanzó un reto que quienes le siguieron tomaron para liberarse y también que la posibilidad en el uso de instrumentos que parecían caídos en desuso por el paso de los tiempos pareciera tan natural como los que “exigían” los cánones de la Música existente, especialmente la guitarra, la sección rítmica y la voz.

De lo que no me cabe la menor duda es pensar que la Música progresiva hizo crecer de manera notable y posiblemente más que definitiva al rock, por eso sí pienso lo que en tantos ámbitos se ha dicho algunas veces que el Prog. ha sido la Música de los años setenta, y que ese crecimiento mental ha sido uno de los principales impulsos para acercarse al infinito. Y esta afirmación que puede discutirse (como cada palabra de las escritas que surgen exclusivamente de mi pasión por la Música en general y el Prog. en particular) figura en pretérito pero no dudo que el tiempo verbal sea no obstante el presente ya que creo firmemente que aún sigue siendo una de las guías de lo que los sonidos nos descubren y la base de mucho de lo que actualmente figura en lo más excelso de la producción musical.

Prog. Sonidos Desde La Eternidad


Progresivo, Una Aventura Sin Límites II

Desde el lugar donde lo prohibido comienza a tener sentido.


DE UN LUGAR LLAMADO MENTE

En una Música compleja, llegada de muchos lugares e influencias y que tiene tantas formas de verse y sentirse como problemas a la hora de delimitarla decir quién fue el primero que dirigió la Música que sentía hacia estos sentimientos que nos hicieran llamarle Prog. sería tan complejo como absurdo, porque el vértice de la pirámide en los sonidos suele achatarse para dejar espacio a varios de los que comenzaron a sentir de otra manera lo que en una época determinada se hacía como Música y que al final nos llegó como lo que hoy en día es Prog. esencia y valor de unos sonidos muy especiales.
¿Nacimiento por omisión o pensamiento legado de otras formas de expresión? quizás sea tan osado plantearlo como loco negarlo cuando en una época de libertad mental y musical como fue la década de los sesenta autores de los más diversos estilos y formas se involucraban en proyectos que en muchas ocasiones ni ellos mismos sabían cómo iban a acabar. En realidad creo que fue un conjunto de tantas cosas que sólo así se puede explicar la complejidad en las obras de mayor nivel de los sonidos que expresan, porque si de un solo hecho hubiera surgido algo tan magistral verdaderamente hubiera sido un sin sentido; tantas cosas, tantos personajes y tantas partes del mundo, porque también creo que las ideas que jalonan el Prog. especialmente en sus comienzos estaban ahí esperando que se tomaran, pero de una manera tan universal que quizás estemos hablando de la primera forma musical en la cual la globalización de la libertad artística sea un hecho.

Pienso que esa misma libertad hizo que en un principio el complejo mundo de los inicios del Prog. se dispersase buscando espacios oníricos y fantasías que por otra parte pudieron dar lugar a que se considerare una Música demasiado abstracta que pululaba por historias e histerias sin saber muy bien qué pretendía o quería, pero es indudable que ese mismo rechazo a lo que era por el paso adelante que supuso fue uno de los baluartes para que poco a poco se hiciera un hueco primero entre una minoría de músicos y público y más tarde en una mayoría (nunca de números abrumadores pero significativos) de público primero y músicos que buscaron ese escape a lo que pudiera ser otra forma de expresarse a pesar de tener o llevar un desarrollo en sus carreras que iban por vías bastante claras y evidentes.
El comienzo de lo que se fue considerando el final de la era Psycho pura (aunque estoy convencido que jamás se han difuminado del todo sus planteamientos y de hecho actualmente existe un renacer de lo que fue) el máximo esplendor de una historia musical fascinante fue mezclándose poco a poco con los conceptos del Prog. formando una simbiosis que se entrelazaba a la hora de la creatividad y poco a poco desenlazándose de una fue haciéndose más fuerte la otra, porque además músicos señeros de la psicodelia más creativa tomaron partido en experimentos y emociones por esos nuevos conceptos que se atrevían con tantas cosas. Hablamos de la segunda mitad de la década de los sesenta, comenzando a gestarse de una manera enigmática y fascinante lo que será uno de los momentos más cruciales, creativos y geniales de la historia de la Música contemporánea.

Es cierto que la obsesión por determinar momentos concretos, fechas exactas y definidas para el nacimiento de todo evento surgido de la mente humana llevan a nombrar como inicio del Prog. la grabación de ciertas obras que aúnan esos conceptos tan del género como el Pop y la Clásica señalando la “contaminación” buscada entre ambos para llevar el Rock al Arte, ese sinfonismo que denotaba un paso hacia adelante, obras como las que se dieron en un período de escasos meses en los cuales vieron la luz discos de Procol Harum, Moody Blues y Nice todos ellos grabados en el año 1967. Obsesión por fechas, momentos, instantes (sólo faltaba fijar la hora exacta del primer evento Prog. tras la grabación de…) absurdas leyendas en lo que pienso puede ser una pista para entender lo que se proponía pero no una línea que separara definitivamente una Música que buscaba su espacio de otras de las cuales (y esto creo que no se debe olvidar) provenía transformándolas a su manera.

Para alejarse más de la propia incomprensión los creadores que se lanzaron al vacío de esta aventura no hablaban de los problemas sociales, el día a día de los seres humanos, las diversas formas de injusticias ni los enormes problemas creados por guerras y conflictos de todo tipo, en un principio y como seña de identidad de lo que querían, quizás como un rechazo al propio sufrido por su valentía exponiéndose a lo que creaban, su mundo se deslizaba entre paisajes oníricos, personajes de ficción, historias inventadas más allá de los sueños y sentidos que traspasaban lo real para convertirse en alucinógenos viajes provocados o intuidos desde la manera más libre y errática (eso sí desde el concepto de calidad que sustentaba todo el sentido de su Música)  fantasmas y cuadros sobre la nada, paseos en equilibrio constante por los sueños que conseguían que sus creaciones, el concepto global de su Música estuviera en continua evolución, una maravillosa manera de hacer que nada fuera lo mismo en el siguiente impulso, la siguiente forma de verlo, el continuo paso hacia adelante que todo lo renueva.

Quizás es en cierta medida la primera gran idea que se puede decir como unidad (si es que no se considera atrevida la palabra) del concepto de Prog. por sus primeros creadores, ese sentimiento de escapar de la realidad para evitar que la realidad de lo que la Música era como propuesta les comiera de alguna forma la libertad que como seña de identidad postulaban. Tal era esa necesidad para no parecer que muchos artistas, público y por supuesto los medios reacios a cambios que les dejaran fuera de la comprensión para sus eruditas plumas consideraron estos primeros pasos del Prog. como una búsqueda de Música antigua, relativa a lejanas épocas e incluso relacionándola con el deseo de olvidarse de la modernidad, algo que se ha demostrado estaba a años luz de lo que realmente esta Música pretendía.
Para alguien como el que suscribe que cree en la libertad mental a todos los niveles considero que la propuesta de los primeros años del Prog. fue tan maravillosa en la forma como difícil de realizar en el fondo, porque no se suponía nada y además se permitía todo, pero muchos fueron los artistas en grupos o en solitario que pasaron desapercibidos cuando realmente se convirtieron en parte importante de una manera especial y maravillosa de entender los sonidos, una forma de inspiración que a su vez provoca la de quien lo escucha, un sentido global de la capacidad para entender cosas realizadas en forma de notas difícilmente asumibles de ninguna otra manera.

Como en cualquier tipo de arte o estado de creación del ser humano en el cual los sentidos son más que la propia forma de realización del proyecto, transcribir esas ideas a formas distintas en las cuales todo nuestro ser puede percibir lo intangible a partir de una idea, los comienzas son tan complejos como abruptos, porque hay que girar el entendimiento y lo que está como aceptado para, sin olvidarlo, dar una oportunidad a lo que no existe. El Prog. de los inicios es la lucha de esas ideas que deambulaban por mentes de músicos y bandas empeñadas en dar un paso más en la manera de expresión “corporal” más etérea que tiene el ser humano huyendo de los convencionalismos a pesar de buscar en cualquier lugar temporal la inspiración para hacer lo que pretendían. En cierto modo es triste pensar (esto ha ocurrido en cualquier expresión mental del hombre pero en la Música se sugiere mucho más por la cantidad de creadores) que muchos de estos nombres desconocidos o que jamás van a saberse ayudaron como el que más a que la Música de la mente, el Prog. iniciara su andadura compleja y difícil en el mundo de los sonidos.

Me sigue fascinando a medida que las posibilidades para conocer artistas, músicos y bandas nos viene dada de una manera más global, universal y sin límites de espacio descubrir cómo la idea de la Música progresiva se convirtiera en un concepto en el cual se creyó no sólo para cambiar la Música o en definitiva el Rock tal y como se conocía, sino en cierto modo la historia del mundo desde una perspectiva de libertad a partir de los sonidos; decirlo así y decirlo desde las entrañas de un apasionado de lo que representa y aún quiero creer que seguirá representando puede sonar tan prepotente como vacío de contenido casi cincuenta años después, pero no puedo por menos que seguir viendo los pilares de ese cambio y esa idea cuando marco a fuego en mi mente el arrullo de cualquier tema templado bajo las ramas de la libertad en estado puro. No fue una quimera pensarlo ni lo es ahora saborearlo, ni tan siquiera creo que lo sea el llevar la idea a lo que viene porque a pesar de los cambios y de la evolución natural de la Música en la base de mucho de lo que se hace, que además pretende una vuelta de tuerca en la apertura mental dentro de una sociedad en continua involución y decadencia emocional, se puede ver claramente dibujado el perfil y la esencia del Prog. como excepción para todo ese estallido de lo que no se deja y debe ser.

Será siempre un peligro para lo establecido como norma abstracta que nos ata y obliga pero nunca podrá encorsetarse lo que la imaginación y el poder de las ideas expresan de un modo u otro y en esto que nos ocupa derramado en líneas que se convierten en parte de lo que siento menos aún si el susurro de una melodía es capaz de atravesarme el alma y erizarme la piel. No creo que hablar del Prog. deba hacerse en pasado aunque el verbo lo exija cuando recorramos sus inicios o el tiempo de su influencia en el mundo, porque creo firmemente que es una Música tan actual como el deseo que despierta cada vez que la escucho.