domingo, 23 de julio de 2017

Paul


The Weight


Helpless


Poster


De Vinilos y Otras Glorias MCMXLVI

Desde el lugar donde lo prohibido comienza a tener sentido.


Bob Dylan / The Band (Before The Flood) 1974


Desde luego, si se puede hablar de colaboraciones entre un grupo como The Band y alguien como Bob Dylan, al margen de ser durante una época la banda de acompañamiento del músico quedó más que clara su relación en la gira que realizaron juntos en el año 1974, de la cual salió este doble álbum en directo.
Un disco que musicalmente siempre me ha parecido mejorable, pero que como historia tiene ese punto emocional de comprobar la unión de los músicos implicados, lo que eran capaz de hacer y hasta donde podían llegar. Los temas de Dylan, mayoría en los veintiuno que componen el álbum, ya de por sí se sustentan solos, y de no ser porque el genio americano no se hallaba muy allá con la voz en ciertos tramos de la grabación, hubieran lucido como soles, porque musicalmente The Band hace un gran trabajo con arreglos bastante buenos a esos temas eternos.
Pero el tiempo es lo que es y en un momento de transición a muchas cosas Bob Dylan al menos se unió a gente que le entendía mejor que nadie y que transportaba su Música donde y como quería, porque Robertson, Hudson, Helm, Manuel y Danko sabían qué hacer con estos temas que en boca de cualquier músico enorme del Rock se convierten en gloria.
La verdad es que se trata de un disco que se escucha sin esfuerzo (dejando de lado lo que hemos comentado y dejando que el cariño pueda con lo que te llega en ocasiones) y como las canciones se pueden tararear de cualquier manera porque uno se las sabe del derecho y del revés, hacer la propia versión mientras las escucha tampoco requiere nada que no sea degustarlas y hacer que te lleguen... otra vez.
Lo dicho, si te encuentras con él y te sirve para volver a un puñado de clásicos de The Band y sobre todo a un puñado más grande aún de clásicos de toda la vida, merece la pena pararse a saborearlo, de lo contrario, te haces con los discos que estos tipos han hecho y que son parte de la leyenda y ya está.
Bob Dylan guitarra, armónica, piano y voz. Robbie Robertson guitarra y voz. Garth Hudson órgano, piano, clavinete. Levon Helm batería y voz. Richard Manuel piano, batería, órgano y voz. Rick Danko bajo y voz.




De Vinilos y Otras Glorias MCMXLV

Desde el lugar donde lo prohibido comienza a tener sentido.


Bob Dylan (Desire) 1976


A veces lo prohibido tiene mucho sentido cuando la Música se empeña en ello, y a pesar de los pesares puede enfrentarse a esas barreras y cadenas que se empeñan en decirnos que no existen pero que son tan diáfanas como las puerta de la cárcel que se cierra con mil cerrojos.
Porque a través de la Música y lo que dice la garganta del músico que escupe al viento se puede provocar ira si es un negro que ejerce de boxeador el que acaba entre rejas, o se eleva a los altares a un violento asesino en un tema de once minutos. Todo es relativo, y lo prohibido tiene mucho sentido en la relatividad del Rock ejercido por uno de los más grandes compositores de canciones de la historia, cuando la acústica se convierte en eléctrica y el violín aúlla de manera desgarradora para atravesarnos las entrañas, y esas estrofas que hieren a los que no quieren saber se escapan para que el piano las recoja y te las lance de nuevo.
Es cierto, quizás perdemos la perspectiva de lo que somos y de lo que pasa, por eso la Música de vez en cuando requiere nuestra atención para muchas cosas que se van difuminando en el aire, y quizás por eso y porque musicalmente me atrae mucho me encanta este "Desire" del que creo que no fue lo que fue (hasta número 1 en las listas ¡¡vive el cielo!!) por la polémica, sino porque se lo merecía como disco.
Bob Dylan hace un ejercicio de contorsionista y se revuelve sobre sí mismo para crear un álbum donde todos los colaboradores se sienten cuando ponen su grano de arena (los coros maravillosos de Emmylou Harris, el violín doloroso de Scarlet Rivera, la escritura de Jacques Levy...) y a partir de aquí se saca de la manga la magia de su genio y crea un álbum diferente, distinto, pero para el que suscribe soberbio. 
Es lo que tiene, gusta o no gusta, se hace de uno o se deja olvidado porque no era el "Dylan de siempre", pero si te atreves con él, puedes disfrutar de la Música con algún que otro doloroso margen para la redención.

SIDE ONE:  Hurricane;  Isis;  Mozambique;  One more cup of coffee;  Oh, Sister
SIDE TWO:  Joey;  Romance in Durango;  Black diamond bay;  Sara


De Vinilos y Otras Glorias MCMXLIV

Desde el lugar donde lo prohibido comienza a tener sentido.


Eric Clapton (No Reason To Cry) 1976


Como ya saben los que siguen "Paseando Por Los Sueños" (¡¡casi nada yendo de lo que vamos!!) el E.C. que me pone las pilas hasta llegar a las estrellas se encuentra unos cuantos años antes de esta época, pero lo que no voy a hacer es caer en la tentación de defenestrar su época en solitario de los setenta porque algunos álbumes siguen siendo de traca, y sin comparativas, muy buenos.
Este "No Reason To Cry" es de esos discos que se pueden poner en cualquier momento y te dejan el regusto de saber que están hechos por quienes saben de esto y llevan la Música en vena, a pesar de los pesares y de todos los popes del mundo mundial.
El guitarrista que creó una forma de interpretar las seis cuerdas y que suena como dios cuando quiere hacerlo se agarró a lo seguro rodeándose de músicos que en nivel eran como él, entendían todo lo entendible como él y además se lo pasaban como los indios cuando tocaban con él. La verdad es que en la foto no caben más, porque están los que son y son los que están si no pillaron a algunos haciendo algo ajeno a lo que debía en ese momento.
Junto a los colaboradores habituales de la época que eran la base de la banda con la que giraba y volvía a los escenarios, se encuentran iconos del Rock universal como Dylan, Ronnie Wood, todos los miembros de The Band, el utillero y los que pasaban por allí. Lo mejor de todo es que el resultado es fantástico, y de ser un disco que podría pensarse "de transición", este "No Reason To Cry" es una obra que divierte por lo que rezuma, por todo lo que ofrece y porque los temas, mezclas de E.C., Dylan, Dick Simms, The Band... son puro Rock del de siempre, Blues del bueno, con una mezcla descarada a esos sonidos de terruño y a vibraciones de lo más profundo de las raíces de la Música.
¡¡Qué le vamos a hacer!! incluso me emociono con E.C. después de muerto, y lo de los popes me lo paso por ahí, de modo que a quien interese, este es un disco hecho por musicazos, con temas solventes y que da una imagen más que brillante de lo que un tipo sin estar en la cumbre era capaz de entregar porque ha sido uno de los más grandes (sin deidades de por medio)

Side One:  Beautiful Thing;  Carnival;  Sign language;  County jail blues;  All our past times
Side Two:  Hello old friend;  Double Trouble;  Innocent times;  Hungry;  Black summer rain


De Vinilos y Otras Glorias MXMXLIII

Desde el lugar donde lo prohibido comienza a tener sentido.


The Band (Music From Big Pink) 1968


Evidentemente, el nombre del grupo es en sí mismo el nombre de unos músicos que se consideraron siempre, en la primera década en la cual actuaron y por decisión propia dejaron de serlo (lo de las reunioncitas y demás ya es otra cosa) como tal una banda.
El combo canadiense puede presumir de haber sido la banda de acompañamiento de varios grandes de la Música americana y mundial y a la vez ser grandes ellos mismos con su carrera en solitario, y eso no es muy fácil de hacer.
Nos visita su primer trabajo, "Music From Big Pink", que es una clara demostración del estilo de The Band y una muestra más que significativa de ese Rock de raíces que realizaban de manera exquisita y que les daba un sello de identidad propio.
Cinco músicos de categoría, curtidos en las carreteras y las cunetas, los garitos y las giras para buscarse algo que les llevara al siguiente escenario, y que junto a su colega y colaborador habitual Bob Dylan (del cual fueron la banda de acompañamiento durante un tiempo) lograron crear un puñado de canciones que son parte del ideario del Rock más auténtico de américa.
Esa forma pausada de componer, casi al tran tran, con ritmos que parecen mantenerse en el aire, cuando no baladas que emocionan y elevan la piel, les hace ser un grupo inolvidable que en este su debut ya dejan claro lo que vendría durante una década de enorme calidad.
Aunque Robbie Robertson se cuenta como el compositor más prolífico del grupo, lo mejor de ellos es que todos podían (y lo hacían según el caso) crear sin perder la seña de su Música, al margen de los tres vocales solistas (Danko, Helm y Robertson) que dan una variedad y unas posibilidades vocales enormes y preciosas a los temas.
Para que se aprecie la buena Música, muchas veces hay que saber de dónde y por qué existe, y en este caso, el origen de The Band es la senda para descubrir unos sonidos que regaron de magia mucho de lo que más adelante fue.
Jaime Robbie Robertson. Rick Danko. Richard Manuel. Gart Hudson. Levon Helm

SIDE ONE:  Tears of rage;  To kingdom come;  In a station;  Caledonia Mission;  The Weight

SIDE TWO:  We can talk;  Long black veil;  Chest Fever;  Lonesome Suzie;  This wheels on fire;  I shall be released


sábado, 22 de julio de 2017

Van


Música



Conocemos las miserias y solemos cerrar los ojos para que no nos molesten. Sabemos de la podredumbre humana y los auriculares con el volumen a tope sirven para que todo se difumine en la nada.

La Música me hace creer que es posible, pero siendo como es la soga que me salvó de esas miserias y de mi propia podredumbre, siempre que la escucho puedo percibir lo que tras ella sigue siendo mediocridad, porque en eso, los sentimientos que me llegan a su través no pueden viciarse.

Poster


De Vinilos y Otras Glorias MCMXLII

Desde el lugar donde lo prohibido comienza a tener sentido.


Richard Last Group (Get Ready) 1972


Extraño y suculento artefacto el que nos visita a este nuestro espacio que es el de todos los que deseen, "Paseando Por Los Sueños", una formación que llegó, vio, realizó el trabajo que nos ocupa y desapareció con la misma facilidad.
Considerado como un disco de la época del Prog. italiano, lo primero que llama la atención del mismo es que está cantado en inglés, y aunque no es la única demostración de que la lengua de Shakespeare inundaba incluso un estilo tan propio y particular en la zona mediterránea, sí que era bastante atípico, sobre todo porque los grupos italianos amaban ser ellos mismos y su lengua en ese sentido era un sello indeleble para demostrarlo.
A partir de aquí lo que llega, Música Prog. Rock en el sentido más puro del término, clásico y reconocible en lo instrumental, es un intento con luces y sombras de acercarse a lo que se destilaba por las Islas y que además podía abarcar un sin fin de intentos tocando otros estilos dentro del mismo (los toques jazzy son evidentes, las baladas con cierto regusto al Blues y por supuesto el Rock que se maneja entre el clasicismo y el Hard que se abría camino)
Este "Get Ready", que vaya por delante no es la joya de la corona ni en su propio país del Prog., sí que nos deja pinceladas de magia traducidas desde una interpretación lujosa en lo instrumental, con momentos de alto nivel como la versión tremenda (y no es nada fácil siendo el tema que es) de "Sad And Deep As You" con la que abren el álbum, pinceladas de intimisno como "I Have A Dream" y una preciosidad versioneada que te eriza la piel llamada "Lalena". 
Tras lo que dejamos y entre lo que queda por hacer, que es escuchar el disco si apetece, sólo decir que arriesgarse con obras como estas no sólo no defrauda sino que además abre la mente a lo que jamás (¡¡vaya usted a saber por qué!!) nos van a contar, y eso es un lujo tal y como está lo que nos rodea.

Side One:  Sad and deep as you;  Eye to eye;  I have a dream;  Dharma for one;  He has gone away;  Confusion
Side Two:  Fire and rain;  Break down;  Lalena;  Thank you;  Colour my world;  Naple In rock

De Vinilos y Otras Glorias MCMXLI

Desde el lugar donde lo prohibido comienza a tener sentido.


Status Quo (Dog Of Two Head) 1971


Tras su gloriosa época Psycho que casi nadie recuerda ni reconoce (de hecho muchos ni saben de su existencia cuando a veces comento el tema) y que en mi opinión fue mucho más de lo que parecía, Status Quo comenzó su andadura por el Rock puro y duro con este "Dog Of Two Head", donde demuestran que querían y deseaban hacer otras cosas más que bien.
Al margen de lo que les saliera treinta años después de comenzar, en este inicio de su nueva andadura las ideas, las ganas y el resultado no podían ser más esperanzadores, porque el disco es una gran muestra de Rock'N'Roll con temas concebidos desde la sabiduría de quienes lo han mamado en un lugar que ha enseñado al mundo lo que es la Música, y lo que era un reto tras su anterior etapa, el traslado a la interpretación es una demostración de sonidos emanados de las ganas hasta decir basta.
Con la base ya establecida de lo que sería el grupo más conocido, cuyos cuatro nombres se decían de carrerilla, este "experimento" les salió bastante bien, desde los temas más pegadizos y que sus acólitos de décadas atrás se saben de memoria, hasta las aventuras instrumentales en temas de larga duración donde salen bastante bien parados.
Base guitarrera con dos solistas que se turnaban en los riff y los solos, Ritchie Parfitt (que además era la voz solista) y Mike Rossi, y una base rítmica que como buen sonido rockero se supeditaba a los solistas dándoles la protección necesaria para explayarse (a cargo de Alan Lancaster en el bajo y John Coughlan a la batería) hacen de este primer disco del estilo Status Quo una diversión continua, sin que la calidad falte en ningún momento y el Rock'N'Roll se disfrute con cada nota que te llega.
Si una buena dosis de Rock'N'Roll no te despierta y te hace saltar, míratelo porque estás muy para allá, y si lo que quieres es demostrarte (a modo de tests de esos que están tan de moda) que estás más para acá, escucha "Dog Of Two Head" y déjate llevar por la magia de este estilo que es... pues eso.

Side One:  Unleitung;  NaNaNa;  Something's going on;  In my head;  Mean girl;  NaNaNa
Side Two:  Gerdundula;  Railroad;  Someone's learning;  NaNaNa 

De Vinilos y Otras Glorias MCMXL

Desde el lugar donde lo prohibido comienza a tener sentido.


The Eric Burdon Band (Stop) 1974


La verdad es que el título sería una alegoría de alguna cosa que el gran Eric Burdon tuviera en su cabeza (al margen de la canción que cierra el disco) porque lo que es parar, este tipo que es historia de la Música por donde se le mire y además de varios estilos sin que se tenga que mirar mucho más de lo que se escucha, no paraba ni de broma, y este disco es otra demostración.
Pasada la época Animals y esos primeros encuentros con el ácido y lo que suponía a nivel personal y musical, la carrera de este enorme músico se centraba en bandas que llevaban su arte hasta donde quería, y este "Stop" es una muestra más de lo que decimos.
Brutal con la garganta, algo que no ha perdido en más de medio siglo de historia en la Música, en este trabajo vuelve a tocar todos los palos y haciéndolo como los ángeles; un poco de Soul, con la enorme calidad que atesora y que nos hace viajar a muchos años atrás para escuchar a viejos mitos (él lo es también) del estilo. Toques descarados de Blues cuando se pone a bramar agotando al micro que toma en sus manos y lo transforma en la continuación de una voz privilegiada, y ¡¡cómo no!! el Rock que lleva en vena destilado de una manera tan personal que abruma.
Rodeado de músicos que ya vienen de vuelta, excelentes intérpretes y fieles a las directrices de uno de los genios con mayúsculas de la Música desde la segunda mitad del siglo XX, los temas son una sucesión de impactos emocionales que hacen que los sentidos se disparen cuando les llega. Un iluminado llamado John Sterling en la producción, a las guitarras y como compositor, es la primera emoción que hace que todo funcione en lo musical, junto a otro enorme músico llamado Kim Kesterson, encargado del bajo y de crear muchos de los temas junto a Eric Burdon y Sterling. Las barbaridades que unen lo real con lo espiritual hacen de "Stop" un disco para disfrutarlo en cualquier situación, cuando el silencio no debe existir y lo que te sugiere el mundo es escuchar un puñado de Música de muchísimo nivel.
Eric Burdon voz (¡¡y no veas qué voz!!) John sterling guitarra. Alvin Taylor batería y percusión. George Suranovich batería. Kim Kesterson bajo. Randy Rice bajo. Terry Ryan teclados. Moses Wheelock percusión.

SIDE ONE:  City Boy;  Gotta get It on;  The man;  I'm lookin' up;  Rainbow;  All I do
SIDE TWO:  Funky fever;  Be mine;  The way It should be;  Stop




A Eduardo, que sabe de qué hablo

domingo, 16 de julio de 2017

Bruce



El pope de turno dirá que no, pero sí, es Bruce.

Call It Democracy




Ojo, que con un par y muchas agallas, seguimos llamándola democracia. ¡¡¡Ya nos vale!!!

¿Popes? No Gracias



Con toda la retranca de la que soy capaz (según quien me mire) a quienes creemos que las emociones y lo que nos provoca la Música de calidad no está escrito en ningún lugar, ni depende de ese primer tema encontrado en el primer surco del primer vinilo de alguien apasionado.

A todos los que somos capaces de estremecernos porque la Música nos hace vibrar, que nos dejen esta carita de guasa y ponernos el mundo por montera.

Poster


De Vinilos y Otras Glorias MCMXXXIX

Desde el lugar donde lo prohibido comienza a tener sentido.


Spirit (Spirit) 1968


Hay otros discos de Spirit que me llegan más, y especialmente que me parecen más completos, pero he de reconocer que su álbum debut, este homónimo "Spirit" tiene muchos momentos que me apasionan, y realmente como álbum en sí mismo es una pedazo de obra.
La portada ya dice mucho de la idea del grupo como tal, ese collage con un rostro compuesto por una parte de cada miembro del grupo me parece maravillosa, muy comunal y realmente impregnada del espíritu de la época, aunque en esta primera entrega fuese Jay Ferguson quien se llevara la mayor parte de los créditos en las composiciones.
Un álbum difícil de definir en un estilo, porque aunque es cierto que la Psycho se siente en la mayoría de las partes del disco, presente y con ganas de llenarnos, a mi entender se trata también de un disco experimental donde se da cita un cierto aire Prog. que se extiende sobre todo en las suites más alargadas en lo temporal, donde los instrumentos se permiten llevarnos por un paisaje de intrincados rincones, con idas y venidas constantes que no se adhieren a una melodía al uso (el tema con el que se despide el álbum, "Elijah" es una brutal exhibición de manejo de la composición, el tempo, el espacio y la ortodoxia menos ortodoxa)
Al tiempo que se identifica este "Spirit" con el nacimiento de un gran grupo del período, también se detecta (en positivo para el que suscribe) esa frescura de la primera obra, ese camino que se traza y que se piensa va a irse haciendo a medida que el tiempo disponga, como realmente fue así con el grupo.
Para los seguidores de Spirit, uno de sus discos significativos, para los que amamos los sonidos y ese Rock que nunca pasa, un buen disco de Psycho con toques de muchas más cosas, todas ellas interesantes, y para quienes creen que aún es posible, una muesca más en esa época maravillosa donde se creía en lo que se hacía a pie juntillas.

SIDE 1:  Fresh-Garbage;  Uncle Jack;  Mechanical world;  Taurus;  Girl in your eye;  Straight arrow
SIDE 2:  Topanga windows;  Gramophone man;  Water woman;  The Great Canyon fire in general;  Elijah

De Vinilos y Otras Glorias MCMXXXVIII

Desde el lugar donde lo prohibido comienza a tener sentido.


The Youngbloods (Elephant Mountain) 1969


Tercer trabajo de la banda americana de Rock, Country Rock, y alguna que otra cosa más, primero sin uno de sus miembros fundadores Jerry Corbitt.
Con esta marcha, Jesse Colin Young toma el mando de las operaciones, aunque hay que decir que en las doce canciones del álbum participan los tres miembros acreditados, algunos con mayor presencia que otros (caso de Young) y por lo tanto el álbum en cuanto a la composición se convierte en un trabajo coral en el cual las distintas influencias de los músicos quedan patentes.
El Rock americano de toda la vida se da cita en la base rítmica de la obra, mezclado sabiamente con momentos de baladas y melodías típicas del estilo y la zona oeste donde se desarrollaba su Música (canciones como "On Sir Francis Drake" comienzan con una melodía de sueños imposibles para ir tomando ritmo y acabar con influencias del Folk Rock más auténtico) sin desdeñar el Folk que aparece en momentos puntuales del álbum con las acústicas acariciando los sentidos, algún que otro instante jazzy (especialmente trabajado por la sección rítmica y los teclados) y las influencias de la costa oeste.
La suave y melodiosa voz de Jesse Colin Young  mece como una canción de intimista belleza, suave, embaucadora, especialmente en temas que requieren ese sentido de lo que uno se guarda para las emociones ("Sunlight" es una delicia) y a partir de ella, salvo cuando los temas se alargan y los instrumentos llenan el silencio, todo estalla desde las guitarra de Rock clásico y los intervalos llevados de la mano por una sección rítmica tan simple como efectiva.
Quizás en eso radica el éxito de un disco como "Elephant Mountain", la sencillez de las creaciones (no lo simplistas porque no tiene nada que ver) que llegan de una manera directa y sin complicaciones, se hacen de uno de manera fácil y a partir de aquí... todo fluye.
El Rock americano de siempre al servicio de la belleza haciendo Música, y en eso si te gusta el estilo este disco no te puede defraudar.
Jesse Colin Young voz, bajo, guitarra acústica. Lowell Levinger guitarra, piano, voces. Joe Bauer batería.

SIDE 1:  Darkness, darkness;  Smug;  On Sir Francis Drake;  Sunlight;  Double sunlight;  Beautiful;  Turn It Over
SIDE 2:  Rain song;  Trillium;  Quicksand;  Black mountain breakdown;  Sham;  Ride the wind


sábado, 15 de julio de 2017

De Vinilos y Otras Glorias MCMXXXVII

Desde el lugar donde lo prohibido comienza a tener sentido.


Small Faces (Small Faces) 1967


Parece increíble lo que se hacía en la segunda mitad de la década de los sesenta en lo relativo a la Música, y no sólo por la calidad, que era una auténtica barbaridad, de hecho los pilares de todo lo creado hasta cuatro décadas después, sino también por la cantidad, porque los grupos y solistas que se unían a la creación de enormidades eran tremendos.
Es obvio (creo) que esta introducción perfectamente evitable me sirve para anunciar a uno de esos grupos que seguían la senda de la clase y la gloria en esta inspiradísima década, porque Small Faces fue en sus comienzos uno de los grupos que mejor representaban esa nueva forma de entender los sonidos y que más adelante fue... pues eso.
Su tercer trabajo no deja lugar a dudas, porque tras dos entregas brutales de Música no se bajaron del tren de la calidad y con este "Small Faces" nos dejan un puñado de canciones que para sí quisieran muchos de los iluminados que soñaron con ser músicos.
Con el binomio Steve Marriott (pero qué pedazo de músico) y Ronnie Lane (de leyendas nos vienen dados) en la composición, salvo tres de los catorce temas donde se les une otro músico, la base ya está asegurada, y a partir de aquí todo es más fácil. Pop Rock de calidad, con unos toques Psycho que no se esconden y parte de la esencia de esas Islas que cuando se ponían la liaban. 
Un disco maravilloso, donde todo está en el lugar que corresponde (de acuerdo, para los popes que saben más que dios todopoderoso y piensan que lo mejor es la primera canción de la cara A del primer single... no va este comentario) conjuntos corales preciosos, cuando no una voz solista que se sale por parte de Ian McLagan, Steve Marriott y Ronnie Lane, tremendos ritmos y una interpretación de los temas a la altura, dejándose la piel con la intensidad que Small Faces solía hacer, y era mucha (vale popes, el primer tema de su primer single) porque estos tipos eran una bomba cuando de trasladar la energía a lo que te llega se trataba.
De esa era gloriosa, uno de los que te hacían disfrutar a tope, con momentos de seda que acaricia la piel y otros de inusitada furia para sentirse vivo y con ganas de patear cualquier trasero.
Vive la Música de Small Faces y sé parte de lo que no es un nombre en una acera escrito.
Kenney Jones batería y percusión. Ian McLagan voz, teclados, guitarra, bajo, armonías. Steve Marriott voz, guitarras, piano y armonías. Ronnie Lane voz, guitarras, bajo y armonías.

Side One:  Have you ever seen me;  Something I want to tell you;  Feeling lonely;  Happy boys happy;  Things are going to get better;  My way of giving;  Green circles.
Side Two:  Become like you;  Get yourself together;  All our yesterdays;  Talk to you;  Show me the way;  Up the wooden hills to bedfordshire;  Eddie's dreaming


De Vinilos y Otras Glorias MCMXXXVI

Desde el lugar donde lo prohibido comienza a tener sentido.


The Human Instinct (Kiwi Psych Heads - Singles 1966-1971) 1966-1971


Al iluminado que se le ocurrió la idea realmente lo bordó, porque esta colección de temas sacados en singles del grupo de Nueva Zelanda es una verdadera delicia.
Como se intuye en el título de la recopilación, su era más Psycho, antes de lidiar (muy bien también, por cierto) con ese Rock más duro e impactante de años posteriores, pero igualmente brillante. Y es que Human Instinct siempre tuvieron las mejores referencias para su Música con las influencias venidas de los U.S.A. y las Islas y ese toque personal e intransferible que provoca estar en las antípodas de todos los lugares.
Doce temas que recogen una época primeriza del grupo (cuando ya eran conocidos, porque lo que es como banda se remontaban a bastantes años antes) con una frescura tremenda, una manera de componer e interpretar realmente brillantes, dando prioridad a los conjuntos vocales que comienzan y en muchos casos terminan los temas, arropados instrumentalmente por arreglos preciosos que no dejan lugar a nada que no sean unas composiciones perfectamente elaboradas.
Una primera cara con temas del año 66 y 67, donde todo rezuma Psycho iniciática, dejándose caer con momentos de melodías suaves, incluso melancólicas; preciosos momentos de intimismo y un regusto a lo que empieza que realmente agrada.
La cara B se la llevan los temas creados desde el 68 al 71, con un poco más de Psycho impactante y dura, incluso momentos de Hard y Música con toques raciales de su tierra, ritmos más duros y cabalgadas en las versiones de temas eternos ("You Really Got Me" y "Highway")
En conjunto, un disco para saborear la buena Música del estilo y conocer los comienzos de un grupo señero no sólo en su tierra sino más allá de las fronteras. La Psycho pura y dura a través de los ojos de músicos que supieron sacar la esencia de lo que eran y además unirla a lo que les venía, que era todo lo que hizo gloria de los sonidos.
Bill Ward guitarra. Dave Hartstone guitarra. Frank Hay bajo. Maurice Greer batería.

SIDE A:  Can't stop around;  Rich man;  Want to be loved by you my friend;  Death at the seaside;  Go-Go,  A day in my mind's mind
SIDE B:  Renaissance fair;  Pink dawn;  You Really Got Me;  Black Sally;  Midnight sun;  Highway


Javier


Poster


De Vinilos y Otras Glorias MCMXXXV

Desde el lugar donde lo prohibido comienza a tener sentido.


Centipede (Septober Energy) 1971


Hay proyectos que suponen una idea de tal magnitud que en muchos casos no llegan ni tan siquiera a acercarse a lo que pretendían.
En mi opinión, esto es lo que sucedió con "Septober Energy", un proyecto que se quedó en menos porque lo que se buscaba era en cierta medida rizar el rizo de una Música tan especial como compleja.
La escuela de Canterbury en estado puro, con mil millones de músicos afines a ella (un poco menos quizás) metidos en sacar adelante una aventura que en sí misma parece, y creo que lo es, fascinante, pero que se quedó ahí.
El Prog. especial y enigmático, complejo y rallando el jazzy (en los momentos en los que no se zambulle de cabeza en él) de estos músicos, fluye de manera libre y salvaje en un doble disco que buscaba una obra conceptual sobre esa Música que traspasó durante una época todo lo que se conocía, especialmente gracias a genios y creadores que hacían de la libertad de creación su santo y seña. 
"Septober Energy" es Música sin tapujos, sin trabas, sin ataduras, una suite concebida en cuatro partes por motivo de las caras del vinilo, sin descanso porque es un todo que convierte los 85 minutos largos de Música en una continuación de sonidos que brotan de la propia concepción que los músicos tienen sobre ellos.
Con los cincuenta y seis músicos acreditados dejándose llevar durante todo el espacio que dura la obra, la profusión de vientos parece envolver en una cúpula todo lo que suena, dejando esos resquicios que las cuerdas se encargan de arrebatarles, en una intensa experiencia de Prog. experimental, libre y de mucha calidad instrumental por quienes se ven implicados.
A partir de aquí, se trata de buscar lo que nunca te explican ni se escribe si la Música te llena de una manera que puede llevarte al infinito, o como suele ocurrir, pasar página hasta ese trabajo que sí se acerque más a lo que necesitamos.

SIDE A:  Septober Energy Part 1
SIDE B:  Septober Energy Part 2
SIDE C:  Septober Energy Part 3
SIDE D:  Septober Energy Part 4

De Vinilos y Otras Glorias MCMXXXIV

Desde el lugar donde lo prohibido comienza a tener sentido.


Ya Ho Wha 13 (To The Principles For The Children) 1974


Lo del año de edición parece constatado en este álbum, algo que no se puede decir de todo lo que nos ha llegado de Ya Ho Wha 13 según qué épocas, especialmente cuando eran parte de la comunidad en vida de Father Yod.
Tras identificar la creación de esta obra, decir que nos encontramos ante otra de esas piezas que hacen que la mayoría de las locuras trascendentales que algunos iluminados creen extremas se queden en simples amagos de la contracultura. Y es que "To The Principles For The Children" es uno de los mejores ejemplos de la Psycho extrema elaborada a través del ideario de uno de los muchos iluminados bajados a la Tierra para "enriquecerla" con su pensamiento, pero eligiendo como vehículo de comunicación (amén de la vida en comuna que llevaban) la Música y lo que ello significa.
Psycho extrema, con un concepto sin dimensiones ni límites, alcanzando el cenit de esos momentos que se otorgaban en cierta época donde todo era posible y más allá de eso daba igual cualquier cosa. La banda creada al amparo del gurú Father Yod, que parece ser es la voz que durante toda la parte vocal del disco nos riega con sus plegarias, pláticas y mensajes sobre el infinito (aunque lo de la voz sí es una suposición porque en los créditos no aparece) se dedica a destruir lo habitual con una sección rítmica que asoma a la boca del infierno y una guitarra desmesurada en las distorsiones, los acordes chirriantes, las notas apocalípticas y esos ritmos que entran a degüello para cortarte la yugular.
Disco de momentos indescriptibles y que hay que tomar como vengan, no se puede buscar esta Música y esperar que llegue, tienes que sentirte parte del universo que recrea y a la vez crearte el tuyo mientras te atraviesa, porque lo incomprensible se puede convertir en belleza, pero al mismo tiempo derrumbar cualquier posibilidad de razonar sobre lo mismo.
Para quienes son capaces de tener esos instantes donde todo es posible, Ya Ho Wha 13 puede ser un antídoto a la basura que nos rodea, pero si no se es capaz de escapar de muchas cosas, lo mejor es no intentarlo y dejar que "To The Principles For The Children" descanse en paz.
Octavius batería. Sunflower bajo. Djin guitarra.

A:  To The Principles For The Children
B:  To The Principles For The Children

miércoles, 12 de julio de 2017

Miradas Que No Son


Los necios siempre buscan su lugar alejados de la belleza, porque quien no puede entender, y en la ira que anida en su alma por no hacerlo se llenan de inmundicia, tampoco perciben desde esa lejanía lo que siendo natural hace que todo se convierta en magia.

Esos son los pilares de la nueva sociedad, esa es la zorra que acecha para robar las viandas que no sabe degustar, esos son los que creen que la verdad absoluta radica en las miradas de asco hacia quien pretende, simplemente, vivir.

Música


No es el ánimo que despiertan en mí los suaves sones de cualquier melodía, ni tan siquiera el placer de despertarme ante la mágica oda que riega mis oídos.
Es todo lo que conlleva que mi ser sienta, se emocione, haga crecer de la nada lo que mi mente puede soñar.
Cuando la mediocridad no puede alcanzarme, y los que no llegan llaman elevado a emocionarse, sé que la Música está conmigo, y con ella cualquier cosa puede ser posible y no una necesidad.

lunes, 3 de julio de 2017

Música


"Donde Música hubiere cosa mala no existiere"
No está mal el dicho y realmente se acerca a la realidad, pero por aquello de que soy un inconformista y ese alimento para el alma llamado Música me da lo que no es posible conseguir en ningún lugar, puntualizaría que esa Música, la que hace que los malos presagios se conviertan en delicados bocados de realidad, debe ser la de calidad, la que llega desde lo más profundo de los sentimientos y llena los sentidos, previa vía de las entrañas.

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domingo, 2 de julio de 2017

De Vinilos y Otras Glorias MCMXXXIII

Desde el lugar donde lo prohibido comienza a tener sentido.


The Velvet Underground (Loaded) 1970


El cuarto álbum del inmenso grupo neoyorquino The Velvet Underground fue la despedida del mismo de Lou Reed, alma y carisma, creador y todo lo demás de una época irrepetible del Rock'N'Roll con mayúsculas.
No sé por qué en algunos círculos está considerado un disco menor de la banda (y ya me parece atrevido decir o insinuar que esta banda tiene algún disco menor) porque a mi entender se trata de una joya, una manera única de expresar la esencia de la Música a través del Rock. Y puede ser que me ciegue la pasión por este grupo y lo que significa, pero a veces, cuando vuelvo a él y me doy el gustazo de dejar que acaricie mis sentidos, me convenzo de que la pasión (que existe, por supuesto) en este caso es parte de la verdad absoluta que lo envuelve musicalmente.
Diez temas maravillosamente compuestos, clásicos entre clásicos y parte de la ideología más primaria de un Rock suburbano que crece desde las entrañas del asfalto hasta la piel de quien lo escucha, una auténtica lección de lo que debe ser creer en lo imposible.
La voz del amigo Reed es un eslabón entre el infierno, los sueños y la esperanza, perfectamente acoplada a esos temas que van pasando como una letanía por delante de nuestras mentes y que poco a poco van formando el conjunto que es "Loaded", para que junto a todos los instrumentos que se adhieren a su garganta sintamos el poder de la Música.
El amigo Lou se despidió a lo grande del principio de una historia mágica, y sus compañeros le dieron un adiós con todas las de la ley, porque "Loaded" es parte de esa historia que se hace cuando el silencio te rodea y buscas alguno de los temas que sabes que te va a sacar de él; en este disco hay diez razones para que la mente encuentre sin problemas.
Para amantes de la Música, sin estilos, sin etiquetas, sin nada que no sea lo que significa la palabra en sí misma, un disco que llenará los sueños para que sigamos pensando que aún es posible, y que siga.
Doug Yuel teclados, bajo, batería, guitarra y voces. Sterling Morrison guitarra. Lou Reed guitarras, piano y voz. Moe Tucker batería.

SIDE ONE:  Who loves the sun;  Sweet Jane;  Rock & Roll;  Cool It Down;  New Age
SIDE TWO:  Head Held High;  Lonesome Cowboy Bill;  I Found A Reason;  Train Round The Bend;  Oh! Sweet Nuthin'

De Vinilos y Otras Glorias MCMXXXII

Desde el lugar donde lo prohibido comienza a tener sentido.


Canned Heat (Boogie With Canned Heat) 1968


Segunda entrega del grupo de Blues eléctrico (y de R'n'B, y de Boogie...) Canned Heat, uno de los grandes mitos de la historia de esta Música allá por los sesenta y setenta, y no sólo por sus creaciones musicales, sino por llevar impresa a fuego la leyenda de "vivir rápido, morir joven y dejar un bonito cadáver" (aunque esto último siempre es discutible según quien deje lo que deje)
Un disco que contiene alguno de los grandes clásicos del grupo, esos himnos que vinculan no sólo a una banda sino a una época y su generación, como "On The Road Again", "Amphetamine Annie" (considerada la primera canción anti drogas, y ya vale por quienes la escribieron) o el que fue el primer Boogie de Canned Heat, la tremenda y extensa "Fried Hockey Boogie".
El grupo está en su mejor momento, los temas son solventes y buenísimos, y la producción acorde al sonido áspero que la banda quería transmitir, por lo que todo junto hacen de este "Boogie With Canned Heat" un grandísimo disco y en mi opinión uno de los mejores de su carrera. Se puede disfrutar de todas las facetas que hacían de la banda algo muy especial, con la voz de Bob Hite manipulando a su antojo los tiempos, las melodías y todo lo que quería, la guitarra de Henry Vestine arrancando lamentos de los sonidos, ese toque tan especial y blusero que la armónica interpretada por Alan Wilson conseguía y que se te mete en el alma y ¡cómo no! la sección rítmica a cargo de Larry Taylor y Fito de la Parra para que el Blues se lleve en los ritmos hasta la extenuación (y no hablemos del Boogie, donde lo bordan)
Un gran disco del estilo para disfrutarlo desde la primera nota hasta que el silencio vuelve a acompañarnos, con todos los ingredientes para que el Blues y algo más se te vaya metiendo poco a poco y se quede ahí instalado (donde se quiera ¡¡qué joooooooé!!) hasta que todo estalle y la gozada sea completa, porque los chicos de Canned Heat se marcaron un pedazo de historia y en este trabajo lo trasladan de maravilla.

Side 1:  Evil Woman;  My Crime;  On The Road Again;  World in a jug;  Turpentine moan;  Whiskey Headed Woman nº 2
Side 2:  Amphetamine Annie;  An Owl Song;  Marie Laveau;  Fried Hockey Boogie

De Vinilos y Otras Glorias MCMXXXI

Desde el lugar donde lo prohibido comienza a tener sentido.


Spooky Tooth (The Mirror) 1974


Curioso caso el de la banda inglesa Spooky Tooth y este disco, "The Mirror", que sirvió como legado póstumo y sin embargo llevaba dentro más calidad que los trabajos realizados anteriormente, cuando el desgaste se había apoderado de ellos.
Ya sin uno de sus creadores, Mike Harrison, y a punto de buscarse la vida cada miembro del grupo en proyectos ajenos (de hecho una vez terminado el álbum la banda como tal ya no existía) realizaron esta grabación que en una vuelta de tuerca de lo más sorprendente vuelve a sus orígenes y rescata el sonido tan especial de la banda cuando comenzaban, además de ofrecer un plus de calidad en las interpretaciones gracias sobre todo a la maravillosa voz de Mike Patto, que al igual que el resto de sus compañeros parecía querer despedirse a lo grande.
Las composiciones dedican gran parte de su tiempo a ese Rock clásico que lleva sin esfuerzo al que lo escucha, cuidado y elegante, con una textura casi de seda. Los teclados de Gary Wright componen el ambiente perfecto en el cual se desenvuelve el resto de las melodías, además de la ya mencionada voz de Patto, y dentro de esta cúpula de cristal pueden desarrollarse los solos de la guitarra de Mick Jones, sus finos riff y los momentos en los que decide ir un poco más allá, en contrapunto con los teclados pero nunca enfrentado a ellos.
El trabajo de los conjuntos corales vuelven a crear un tono de preciosa inquietud, y la sección rítmica se encarga, sin ningún tipo de aspavientos, de hacer que todo ruede de manera perfecta.
No estoy hablando de un disco fastuoso, único y de leyenda, pero me apetecía traer a nuestro espacio un trabajo realizado cuando ya no se tiene nada que decir porque todo ha terminado y sin embargo las ganas y calidad de los músicos consiguen una obra más que digna y en algunos momentos de una intensidad maravillosa.
Disfruta, si lo deseas, de "The Mirror", la última apuesta de un grupo que si lo conoces puede que te sorprenda, especialmente cuando podían hacer mucho y bueno. El Rock es eterno y discos así lo atestiguan.

SIDE 1:  Fantasy satisfier;  Two time love;  Kyle;  Woman and gold;  Higher circles
SIDE 2:  Hell or high water;  I'm alive;  The mirror;  The hoofer



De Vinilos y Otras Glorias MCMXXX

Desde el lugar donde lo prohibido comienza a tener sentido.


Quicksilver Messenger Service (Happy Trails) 1969


Si por algo se caracterizaba Quicksilver Messenger Service era por su pasión desmesurada por el directo. Una banda típica y clásica creada para el escenario, donde realmente desarrollaba todo lo que llevaba dentro y estiraba hasta el extremo el placer y el gusto por tocar sin límites.
Quizás por eso no sea tan raro que su segundo álbum oficial, "Happy Trails" sea una grabación en directo (salvo unos detalles sin apenas importancia en lo temporal) y además en dos de los lugares míticos para el mundo de la Música y donde la banda se sentía como en casa, el Fillmore East y el Fillmore West.
John Cipollina, Gary Duncan, Greg Elmore y David Freiberg se desmelenan en esta grabación y nos ofrecen cincuenta minutos de Música sin pasar para tomar aliento y descansar, salvo cuando giras el disco para cambiar de cara, demostrando en estado puro el espíritu de las grandes sesiones y jams donde todo podía ocurrir.
La cara A se la lleva la mítica "Who Do You Love" y durante 25'22'' los solos, los cambios de ritmo y las cabalgadas (sean sostenidas o a galope tendido) se van sucediendo a mayor gloria de los que amamos esa manera de creatividad que nunca se debe perder. El tema se divide en títulos a modo de movimientos que cada intérprete hace suyo, dejándonos una exhibición de buen hacer, con unas improvisaciones sobre la base rítmica del tema alucinantes.
En la cara B más de lo mismo, especialmente los tres primeros temas, "Mona", "Maiden Of The Cancer Moon" y "Calvary", excepcionales interpretaciones con el gran John Cipollina y Gary Duncan dándose un festín a la guitarra mientras sus compañeros se salen en una sección rítmica que te lleva en volandas hacia donde quieras.
Un disco para saborear la Música, nada más y sobre todo nada menos, recuperar el placer de crear y crear sin límites impuestos y degustar de nuevo a un grupo excepcional que lo era todo cuando los focos se encendían.

sábado, 1 de julio de 2017

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En El Lago


Jaime


Johnny Be Good


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De Vinilos y Otras Glorias MCMXXIX

Desde el lugar donde lo prohibido comienza a tener sentido.


West Coast Pop Art Experimental Band (Where's My Daddy?) 1969


Como no podía ser de otra manera, siguiendo los cánones de toda su carrera, el quinto álbum de West Coast Pop Art Experimental Band es un desvarío Psycho que ya terminando la década se me antoja de esos viajes interestelares con los que perderse sin miedo, porque al final donde llegues va a dar igual, lo importante es lo que hayas "visto" durante el mismo.
Con un gusto por las melodías un poco más dulzón de lo habitual, que no se exige mucho porque los temas apenas llegan a los tres minutos de duración, la Psycho que era marca de la casa se diluye sin perder ese aire entre locura y raciocinio que parecen coger para esta obra, pero aún conservan momentos en los que da gusto creer que todo es posible entre percusiones insistentes y guitarras que intentan taladrar tu cerebro con un poco de distorsión (aunque no se pasen mucho, como en "Give Me Your Lovething", que parece va a reventar y se rompe sólo por un lado)
Los conjuntos corales siguen siendo lo que comienza el viaje en cada tema de este "Where's My Daddy?" que por cierto en el tema del mismo título se superan, con preciosas voces para comenzar la aventura, incorporándose poco a poco los instrumentos en una demostración de composiciones muy del estilo y de la época, añadiendo en cada una ese toque que la banda tenía y que les hacía... digamos un pelín distintos.
No obstante es un disco que sin desagradar, porque tiene momentos que siguen inspirando a lo que eran, adolece de la fuerza y la energía de anteriores trabajos, perdiéndose un poco en la parte más habitual de la Psycho que se hacía por aquellos lares, todo dicho en conjunto, porque ramalazos de furia les queda.
Si se compara, defrauda un poco, si se escucha tal cual es el disco, los momentos de lucidez dentro de la locura no faltan y se agradecen, por lo que se puede pasar un buen rato escuchándolo para disfrutar de una Música tan especial como lo quieran tus sueños.

SIDE ONE:  Where's my daddy?;  Where money rules everything;  Hup two! Hup two!;  My dog back home;  Give me your lovething;  Outside/Inside
SIDE TWO:  Everyone's innocent daughter;  Free as a bird;  Not one bummer;  Have you met my pet pig;  Coming of age in L.A.;  Two people

De Vinilos y Otras Glorias MCMXXVIII

Desde el lugar donde lo prohibido comienza a tener sentido.


Q 65 (The Life I Live - The Decca 45s) 1966-1967


Maravilloso testimonio del grupo holandés, uno de los grandes de su país en la Psycho Pop de la época, que recopila los singles de su etapa en un momento crucial de su carrera. Y es que Q 65 fueron una banda que supo evolucionar con los años, y desde sus comienzos a mitad de la década de los sesenta hasta entrados los setenta fueron completamente distintos (dentro de la calidad que atesoraba el grupo) sus planteamientos.
En esta recopilación de dieciséis canciones, todas ellas comprendidas entre los años 66 y 67, se nota de manera obvia esa tendencia más Pop que sus creaciones tenían, con un sonido muy de las Islas, influenciados por los grandes grupos del momento.
La verdad es que a pesar de ser un conjunto de canciones sacadas de singles tienen todas ellas la capacidad de poder aglutinarse sin parecer ajenas, con una continuidad descarada y que hace que el disco no tenga altos y bajos, entre otras cosas porque la calidad es muy alta en todas ellas, y eso que (como no podía ser de otra manera) la mitad son las caras B de los singles, que se podría pensar que en ocasiones servían para completar según qué grabaciones, pero no es el caso.
Resulta una verdadera gozada seguir cada tema, con ese toque entre inocente y cálido de los comienzos de un grupo y la calidad y el atrevimiento que a pesar de ésto se desprende de las canciones, con unas composiciones cuidadas, elegidas con mucho estilo y llenas de matices, trasladadas luego a la grabación que nos llega.
Los ocho singles fueron en su día la guía primaria (especialmente los del 66) de los instantes en el nacimiento del grupo y a partir de aquí el resto es historia, el camino de una de las bandas más influyentes en Holanda y piedra angular de la Música que en los países del norte de Europa seguían lo que iba a ser (de hecho era ya en esa época) los cimientos de lo mejor que se ha hecho en el Pop Rock universal.
Un disco completo, para conocer si no se conocía a un grupo tremendo, de ideas claras y calidad contrastada.

CHAPTER A:  You're the victor;  And your kind;  The life I live;  Cry in the night;  I despise you;  Ann;  From above;  I was young
CHAPTER B:  World of birds;  It came to me; Ain't that loving you babe;  Rambling on my mind;  No place to go;  80% 0;  So high I've been, so down I must fall;  Where Is the key