lunes, 30 de diciembre de 2013

domingo, 29 de diciembre de 2013

John Lee


Pink Lady Lemonade


De Vinilos y Otras Glorias CM

Como podemos celebrar algo (aunque sea entre cuatro, uno más y yo mismo) lo hacemos a lo grande para que todo quede como debe, que no en vano es un número con el que no hubiera soñado jamás.


Led Zeppelin (III) 1970


Cuando se habla de mitos, leyendas y el top de la Música en general sin pensar en conceptos, en estilos ni lo que ocurrió más allá de sus creaciones cada cual se hace sus cábalas y se crea sus favoritismos por uno u otro álbum, uno u otro artista.
Celebrar el CM no es fácil, realmente nunca me habría imaginado que llegara sin cansarme (dato este fundamental y básico) más allá de unas semanas o meses, pero mi amor por esta magia a la que llamo Música ha desbordado mis propias pretensiones y ya que estamos aquí nada mejor que algo de lo que nadie se olvida (salvo los miles de millones que no leen esto, obviamente)
Led Zeppelin es lo que es y su producción siempre la he considerado como un bloque que no se entiende si no es como un todo con sus álbumes en completo y siguiendo cronológicamente lo que hicieron, porque creaban tanto e influían de tal manera que cada trabajo provocaba giros en lo que ocurría a su alrededor.
Gustos más o menos extendidos que no me paro a valorar este CM debía ser dentro de la discografía de los Zepp su "III" simplemente porque es mi disco favorito del grupo y ya es decir con lo que me apasionan, pero este trabajo tiene algo que me hace enloquecer, algo...
En mi opinión el primer gran giro dentro de su Música, con un sonido tan suyo como todo lo que hacían pero ese momento en el cual se detienen a disfrutar de la intimidad en temas acústicos como no habían hecho antes con esa frecuencia y además con una clase superlativa ampliando su registro de manera enorme siendo más buenos si cabe que en lo que propusieron cuando reventaron el mundo de la Música irrumpiendo como un huracán.
"III" lo tiene todo, ese poder del Hard que sólo ellos podían hacer en temas que te aplastan como una losa ("Inmigrant Song", "Celebration Day", "Out On The Tiles"), la mejor canción de amor que el Rock Duro haya hecho jamás con esas notas de Blues que se pierden en las entrañas cuando te desgarran por dentro ("Since I've Been Loving You") una demostración de sonido acústico en la mejor tradición de lo sublime ("Friends", "Gallows Pole", "Tangerine", "That's The Way", "Bron-Y-Aur Stomp", "Hats Off To (Roy) Harper") y una banda que por ser era capaz de hacerlo todo de golpe. Por eso es mi disco favorito de Zepp, por eso me estremezco cuando lo escucho y reviento de placer al dejarme llevar por ellos golpeando mi alma en cada instante de salvaje acometida con esa sección rítmica que es una patada en el culo tras otra o con los dedos de Page acariciándome a través de sus cuerdas, la voz de Plant haciéndome el amor cuando me atraviesa con sus endemoniados agudos.
En cuanto al disco pararme a decir lo que se sabe de una obra como esta es aburrir a esos cuatro  y uno más a los que tengo en mucha estima porque me siguen sin saber muy bien por qué (yo no lo sé, intuyo que ellos sí) pero que merece por historia, leyenda y magia ser un disco que marque un número redondo en este "Paseando Por Los Sueños" que me hace saber que mi locura no es transitoria si de Música se trata.

















Aprovecho (que para eso me dejan escribir aquí) ¡¡cómo no!! para agradecer a esos cuatro más uno o una porque hay que tener valor para seguir en esta locura y encima gustar hacerlo.
Gracias y Mucho Amor por ser como sois

De Vinilos y Otras Glorias DCCCXCIX

De nuevo paseando por océanos de sueños para encontrar esas maravillas que nos dieron y que me apasiona hacer llegar (por si hubiera momentos en los cuales los sueños se pudieran compartir)


The New Age (All Around) 1967


Siempre que me repita en situaciones como esta y no parezca un disco rallado en las tonterías que por doquier me encuentro en este mundo que me rodea todo va bien, por eso es para mí un placer repetirme de nuevo y decir que esta obra que traemos a "Paseando Por Los Sueños" y que sus creadores han puesto en nuestras manos es una obra maestra, una joya del Psycho Acid Folk que por donde lo cojas te deja calidad y sensaciones de estar ante algo grande, muy grande.
En un momento en el cual el concepto musical iba hacia la libertad absoluta en creatividad (¡¡lástima de aquellos maravillosos tiempos!!) "All Around" se convierte en una amalgama de estilos especiales y maravillosos que pueden ser degustados sin ningún tipo de problemas porque la enorme calidad en la creación de los temas hacen de ellos joyas dentro de la joya que es el conjunto, pequeños pedazos de gloria donde degustar ese Folk que tanto nos apasiona con el Psycho más descarnado y ácido, auténticas barbaridades emocionales que son un escalofrío en la piel.
Cuando uno de los padres del denominado Acid Folk se encuentra delante de las composiciones seguro que pasa algo grande y en este caso no es una excepción. Patrick Kilroy da una lección de creatividad para acercarnos a ese universo tan fantástico como irreal, tan emocional como instintivo, un mundo lleno de acústicas que parecen sacadas de algún libro de cuentos orientales, una constante en el álbum, caricias suaves y gotas de seda en las manos de este músico que además aporta una voz privilegiada para cerrar ese círculo que nos lleva tan lejos como soñemos.
Junto a la magia de las cuerdas flautas suaves y dulces, violas y percusiones con aires de remotos entornos a cargo de Susan Graubard que nos deleita con una sensibilidad tremenda a la hora de interpretar sus instrumentos. Todo fluye en la misma dirección y la percusión nos ofrece otras maneras, otros ritmos, otro sentido de la Música de la mano de Jeffrey Stewart que con las tablas y los instrumentos de percusión deleita para que sigamos el hipnótico paraíso en el cual toda la Música del álbum nos sumerge.
Maravilloso, bellísimo en su concepto, su construcción y sobre todo en la interpretación que llega como de un sueño este "All Around" es una pieza de museo sin límites temporales, sin fecha de caducidad y sobre todo un disfrute para los sentidos que uno no se puede perder.

Side A:  When I walk in the trees (La la la);  Sun song ridge;  Dance around the sun;  Alone in a Wonderland
Side B:  Bhairavi;  Higher than a kite;  All Around (Adagio)

De Vinilos y Otras Glorias DCCCXCVIII

Una vueltecita por los países escandinavos para recordar una banda que con un trabajo memorable dejó huella más allá de sus fronteras.


Young Flowers (Blomsterpistolen) 1968


Una maravillosa recreación de Psycho Blues de altos vuelos, un disco que en su momento causó un impacto tremendo por su calidad y por el lugar de donde provenía, la gélida Dinamarca que es donde estos tres iluminados nacieron y formaron la banda para mayor gloria de un disco imperecedero.
Con un par de todo lo que se pueda imaginar y en plena vorágine Psycodélica finalizando la década sesentera Young Flowers se marcó una joyita de muchos quilates cantada en danés con algún que otro desliz en inglés (no muchos, todo hay que decirlo) y con un concepto musical verdaderamente genial.
Las luces multicolores, las flores cayendo de todos los lados y los efectos que uno quiera imaginar para que así se puedan a su vez imaginar cosas se mezclan a través de los sonidos de este álbum brutal que además dota a todos los temas de un toque de Blues de raíces que hace del disco un disfrute continuo. El único pero que le pongo (y aún así me sigue pareciendo una joya de cuidado) es la escasa duración de esta preciosidad que me deja un regusto a... porque no debería acabar nunca, pero en lo que ofrecen marcan a fuego la Música en la piel de quienes lo escuchamos.
Sonando como un bloque compacto y seguro las guitarras de Jens Dahl nos van sumergiendo en esa atmósfera Psycho con la voz en danés de Peter Ingemann llevándose ese momento en el cual la Música se hace un susurro tras ella, con el bajo del mismo Ingemann y la batería de Ken Gudman provocando la cadencia para esos toques de Blues que me vuelven loco.
Temas que son parte de la historia de la mejor época Psycho danesa, como ese monumento llamado "25 Ore", maravillosos 7'53'' sostenidos entre la voz, esa guitarra en graves y la base cogiéndote al vuelo; "April '68" se convirtió en un himno y no me extraña, porque sus 8'56'' son un monumento de composición y desarrollo instrumental excelso.  Guitarras exuberantes como el solo desgarrador de "Down Along The Cove" se mezclan con delicias suaves y delicadas como "To You"; pura Psycho desmandada en la entrada al álbum con la "Ouverture/Take Warning" y el impacto de inicio de la cara B "Oppe I Traeet" para conseguir esta obra completísima y maravillosa de Música que no sabe de fechas, épocas ni momentos. 
"Blomsterpistolen" o el gusto por lo bien hecho, venga de donde venga.

De Vinilos y Otras Glorias DCCCXCVII

Vamos quemando etapas y como casi siempre sucede en una de estas me viene la inspiración y recuerdo esos momentos que me hicieron sentir de manera especial.


Neil Young (Harvest) 1972

Ni que decir tiene que el cuarto disco de este maravilloso artista canadiense es una joya como la copa de un pino, y ni que decir tiene que como casi toda su producción de finales de los sesenta y gran parte de la década de los setenta, espacio temporal este donde unió talento y capacidad creativa con una particular forma de entender la Música y ese Folk Rock en el cual se manejaba como nadie.
No soy quien para desmentir a quienes dicen que "Harvest" es el mejor disco de la inmensa producción de Neil Young por encima de cualquier otro, pero a pesar de no pensarlo así porque para gustos... pues eso, sí que me parece lo que he comentado, una joya y una obra maestra (otra más) de las que nos regaló cuando era lo que era por encima de todas las cosas.
Siempre me ha parecido este disco una obra intimista, casi como un intento por mirarse hacia dentro y sacar lo que tenía en los surcos ayudado por esos amigos con los que alternaba en la época gloriosas grabaciones y conciertos en un momento en el cual aún se pensaba que era posible. David Crosby, Stephen Stills, Graham Nash, James Taylor y Linda Ronstadt abundan para mí más en esa idea de intimismo con instantes de melodía que rayan lo lacónicamente bello.
Incluso los temas en los cual suena la orquesta ("A Man Needs A Maid" y There's A World") están tratados con un toque de tristeza contenida que destila esa manera tan especial de Neil Young para llegar a la fibra.
Por lo demás un disco de este artista en su mejor época es un puñado de canciones que se escuchan solas, preciosas, maravillosas, compuestas y arregladas con un gusto exquisito y llevadas hasta el alma de quien escucha como pocos saben hacerlo, una Música intemporal y emotiva que se te mete en vena y se hace parte de ti, simplemente magia hecha por un genio que nunca daba poco.
Algunos temas son santo y seña en la carrera de Young, polémicas palabras en la bellísima "Alabama", precioso ese final con "Words", una declaración en forma de poesía nos deja con "Old Man" y así hasta completar diez momentos intensos, tremendos que completan en su conjunto una obra magna.
Cuando hablamos de un grande en su época dorada sólo queda escuchar y disfrutar de lo que realmente se llama Música con todas las mayúsculas que se le quiera poner.
Neil Young guitarra, voz y armónica. Ben Keith steel guitarra. Kenny Buttrey batería. Tim Drummond bajo. Jack Nitzsche piano y slide guitar. John Harris Piano

Side 1:  Out On The Weekend;  Harvest;  A Man Needs A Maid;  Heart Of Gold;  Are you ready for the country
Side 2:  Old Man;  There's A World;  Alabama;  The needle and the damage done;  Words



Neal



sábado, 28 de diciembre de 2013

Stairway To Heaven


Hay Ocasiones...


Hay ocasiones en las cuales intento comprender qué tiene la Música para sentirla como la siento. No son muchas las veces que me viene a la memoria algún por qué preguntado por amigos y conocidos sobre el tema, porque nunca he sabido responder.
No creo que sea algo descriptible, nada que se pueda transformar en palabras a pesar de mi amor por ellas y la posibilidad de expresarme, es una sensación, un sentimiento y eso lo llevo tan dentro que cuando sale puede parecer cualquier cosa.

Ahora soy capaz de intentar entender lo que me llega a través de la Música, las creaciones de la gente que ha sido capaz de enseñar lo que se puede hacer con siete notas entrelazadas cuando el amor se convierte en eso, eso que no sé qué es pero que yo siento cuando me llega.

Supongo que no importa que escriba estas palabras, quizás porque cada uno es como es y lo siente de la manera en la cual se atreve a hacerlo suyo, pero este espacio que es de quien quiera y nunca es de nadie porque ninguno lo desea así me permite dibujar en la pantalla blanca letras para decir una vez más que...

¡¡¡Amo La Música, Joder, La Amo!!!

De Vinilos y Otras Glorias DCCCXCVI

Una delicia (otra más dirán algunos, pocas son para lo que yo desearía, dicen mis entrañas) para que nos empapemos un poco más de toda esta magia que nos lleva.


Heron (Heron) 1970


Tras escuchar este disco de "Heron", su presentación en sociedad de una manera abrumadora, sabes que hay lugares donde nadie puede alcanzarte, esos rincones del alma en los cuales estás tú con las emociones que te provoca algo tan mágico como intangible llamado Música.
Heron son un mito por derecho propio dentro del Folk Psycho de los setenta y de la Música que se considera eterna en cualquier década donde te pongas, pero además ésta su primera obra es una delicatessen de tal calibre que me atrevería a decir que es una obra maestra sin más que añadir, o mejor añado que es una joya y aún así puede que con esto no exprese lo que realmente me hace sentir.
Es maravilloso sentir la Música que surge de los surcos de este disco, una avalancha de sensibilidad en estado puro que te arrastra hasta lo más profundo de tus sueños, maravillosas guitarras acústicas acariciándote los sentidos cuando las cuerdas son rozadas por los dedos de los músico, una delicia comprobar cómo ese acero se puede moldear hasta parecer seda pura.
Lo de los caros y las voces es para darle un apartado al margen de la propia obra, simplemente genial, unas gargantas privilegiadas al servicio de la sensibilidad extrema, una caricia en cada palabra, un susurro con cada estrofa y la sensación de estar delante del grupo y parecer que todo te lo están haciendo para tu disfrute, porque se envuelve de tal manera en los sentidos que sólo estás tú y lo que te llega ¡¡Maravilloso, rediéz!!
Añadir más puede resultar difícil cuando la perfección se desliza con cada nota, pero los arreglos de piano dan otra vuelta de tuerca para que nada escape, el órgano hace que el ambiente se expanda o que todo el entorno se convierta en una escalera hacia el infinito y la mandolina o la armónica ponen el lazo para el regalo perfecto.
No hay tema que no se entrelace con el anterior y el siguiente, todo sigue un ritmo con esa suavidad y dulzura que atesora el conjunto que es como un collar enlazado al cuello en un continuo lazo que no se desprende por ningún lugar, algo sublime.
Un disco para saborear cuando el alma descansa, está en disposición de hacernos sentir como somos o simplemente dejemos ir nuestra mente hacia donde nadie, absolutamente nadie que no queramos pueda alcanzarnos, porque allí estaremos con Heron y su Música. ¡¡¡Que la Disfrutes!!! los paladares exquisitos nunca se cansan de estos manjares.
Roy Apps guitarra, piano y voz. Tony Pook voz. Gerald T. Moore guitarra, mandolina, armónica, piano y voz. Stephen Jones piano, órgano, acordeón y voz.

Side 1:  Yellow roses;  Car Crash;  Harlequin 2;  Smiling ladies;  Little boy;  Sally Goodin;  Upon Reflection
Side 2:  Lord & Master;  Little Angel;  Goodbye;  For You;  Sally Goodin;  Carnival & Penitence

La reedición tiene un 7'' y cuatro temas más, el disco que me hace soñar no (pero no me molesta en absoluto)


De Vinilos y Otras Glorias DCCCXCV

Uno es como es y ahora que se ha vuelto a recordar a modo de edición un disco que me influyó mucho con respecto al músico cuando lo conseguí allá por... pues lo dejamos caer en este "Paseo Por los Sueños" porque lo que merece la pena siempre es agradable retomarlo.


The Gary Moore Band (Grinding Stone) 1973


Sería muy fácil calificar este primer disco en solitario de Gary Moore aunque sea bajo el nombre de The Gary Moore Band como una obra de Hard y punto, porque a pesar de que es un trallazo directo a los sentidos de buena y excepcional Música dura y sin concesiones es a mi entender mucho más compleja de lo que parece, y parece mucho más de lo que se piensa.
Entre su etapa Prog. donde dejó dos ramalazos de auténtica clase con Skid Row y su salvaje entrada en el mundo Hard Rock donde se labró su fama está este "Grinding Stone", un discazo de Hard Prog. de muchos quilates, de hecho para mí es la obra cumbre de Moore en cuanto a composición, elaboración e interpretación.
Sin ningún tipo de pudor (algo que agradezco infinito) se marca un álbum de temas eternos, verdaderas orgías instrumentales a través de su guitarra a la que destroza tema sí, tema también y da un recital de temas enormes en formato de jams inmensas como nunca ha hecho.
Power Trío para sacudir las conciencias en un Rock elegante y exquisito a pesar de la fiereza, incluso la voz de Moore está más a tono que de costumbre pero su guitarra hecha fuego y se sale en los innumerables solos que jalonan toda la obra, especialmente ese instrumental brutal que da título al disco y que en sus 9'42'' deja una serie de riff y solos descomunales. 
Guitarra, Bajo y Batería para sacudirte el alma ayudado en temas pausados por teclados ajenos a la banda pero metidos con mucha clase (el trabajo del piano en "Sail Across The Mountain" es una preciosidad) una estampida de sonidos con toques de Prog. cuando desarrollan esos temas que no tienen fin como la suite "Spirit", 17'16'' de continuos cambios, idas y venidas para volverse loco.
Un disco hecho por y para Gary Moore, en el cual el músico irlandés pone sobre la mesa todo su talento y realiza una obra contundente, preciosa y completa de buena Música primero y de genial Hard Prog. después donde nada está de más y todo encaja en un momento de perfecta armonía.
"Grinding Stone" es un disco para disfrutar de un grande cuando era más grande de lo que parecía, una leyenda en un momento precioso de su carrera, irrepetible y único.
Gary Moore guitarras y voz. Pearse Kelly batería y percusión. John Curtis bajo. 

Side One:  Grinding Stone;  Time to heal;  Sail Across The Mountain
Side Two;  The Energy Dance;  Spirit;  Boogie My Way Back Home

De Vinilos y Otras Glorias DCCCXCIV

Un pequeño desliz por el olvido en estos sonidos que me hacen ser quien soy y que ahora vamos a intentar poner en el lugar que corresponde.


Big Country (The Crossing) 1983


Si de desfacer entuertos se trata cuando me pongo a recordar cosas y hechos en este "Paseando Por Los Sueños" llega el momento por fin de hacerlo con uno de esos grupos que en mi historia como loco amante de los sonidos tuvo una impronta por el momento, la situación y lo poco que podía hacerse.
Desde Escocia con amor, mucha magia y un sin fin de emociones en clave de Rock llega este primer trabajo de un grupo inolvidable para el que suscribe y que intentó llevar un poco más allá y según la época en la que apareció en la escena musical esa exquisita manera de entender la Música en las Islas, especialmente dotados en lo que a composición e interpretación se refiere.
Un canto a las guitarras que como almas gemelas se elevan a las estrellas cuando Stuart Adamson y Bruce Watson se dedican a jugar entre ellos con solos inmensos, dobles punteos o arpegios infinitos que llevan los sonidos hasta ese margen en el cual el Rock te hace el amor como pocas cosas.
Una primera obra que es santo y seña de su Música, ni mejor ni peor que lo mejor que hicieron pero donde demuestran el estilo inconfundible de Big Country, una manera de crear que es un sello indeleble cuando se les oye y que además tiene algunos de los himnos que han acompañado a la banda por siempre jamás ("Chance", "Fields Of Fire", "Lost Patrol")
Y es que este "The Crossing" nos demuestra unos músicos que recogen muchos testigos de todo lo que se elaboraba en sus tierras y en plena década ochentera se lanzan a esta aventura de Rock con delicadas composiciones que intercalan con fierezas demoledoras donde la Música te atraviesa en una sinfonía de notas rockeras exuberantes. La maravillosa voz de Stuart Adamson como solista se encarga de dar belleza a las estrofas que en muchas ocasiones son cantos a problemas y hechos sociales de la época, acompañado por coros inmensos realizados por toda la banda. Guitarras maravillosas, e-bow, acústicas, sitar y mandolinas se entrelazan en según qué casos para dotar a los temas de un toque muy especial, junto al bajo de Tony Butler y la batería de Mark Brzezicki que hacen en conjunto que todo sea ese sonido en el cual Big Country se desenvolvía como los ángeles.
El comienzo de uno de los mitos de esa década que tuvo lo que fue pero que afortunadamente nos presentó gente como esta que aún sabían qué hacer y cómo.

A:  In a big country;  Inwards;  Chance;  Fields of fire;  The storm
B:  Harvest Home;  Lost patrol;  Close action;  1000 stars;  Porrohman

De Vinilos y Otras Glorias DCCCXCIII

Belleza y algo más en evocadores momentos que nos trae un artista tan efímero como interesante en lo poco que hizo o quiso hacer.


Mark Fry (Dreaming With Alice) 1971


Cuando alguien es capaz de sacar la sensibilidad de unos sonidos tan emotivos como bellos puede ocurrir cualquier cosa y en eso nos encontramos al escuchar esta obra de Mark Fry, un autor tan poco prolífico como para sacar dos discos en su trayectoria (los intentos cuarenta años después se me quedan un poco en sonidos lanzados a la nada) y esta su primera intentona en el mundo de los sonidos ser una pequeña delicatessen de emociones y sentimientos unidos a través de la Música.
Folk Psycho tremendo, con ese aire melancólico que esta Música transmite, pedazos de piel hecha sonidos a través de la voz lacónica, triste y emotiva de Fry que nos lleva por esos caminos de sueños imposibles, alejados de lo que la realidad nos ofrece como opresora de nuestras necesidades.
Un susurro en cada tema, una bienvenida al mundo onírico de lo que nos propone entre guitarras acústicas rasgadas con suavidad y acariciadas con mimo tanto en momentos de soledad de las seis cuerdas en los temas como acompañadas de instrumentos que no hacen sino ayudar en esa textura de suavidad inmensa. Flautas que como una melodía de noches en vela se te meten por los sentidos y ayudan a levitar entre momentos de calma chicha y ritmos nunca enloquecidos porque la obra no lo permite junto a ese sitar tocado con maestría y que sabe a gloria de tiempos y épocas pasadas, lugares lejos de nuestra cultura tan ancestrales como lo que saboreamos por aquí. Percusiones maravillosamente enlazadas con la Música melódica que nos abraza, tablas y timbales que ayudan al tempo de los temas, algunos suspiros de segundos que se te van en la primera nota, otros elaboradas composiciones que recorren todo el espectro en el cual el autor se maneja como quiere.
Un disco donde la delicadeza se suma a la calidad de toda la obra dejándonos una sensación de paz y encantamiento que no cesa porque son sonidos embaucadores, maravillosos, pura orgía sensorial más allá de todo lo que nos pueda indicar cada tema, cada nota tocada con esa sensibilidad abrumadora que nos hace suyos.
Una pequeña obra de arte para disfrutar de todo lo que es la belleza a través de los sonidos, algo que tanto se desea y a veces tan pocas veces aparece, aunque se encuentre en eso que llamamos magia.

Songs:  Dreaming with Alice;  The Witch;  Song to wild;  Roses for Columbus;  A Norman soldier;  Lute and flute;  Narrow street;  Mandolin man 

De Vinilos y Otras Glorias DCCCXCII

Una vuelta por algún que otro lugar donde la música se siente de esa manera en la cual sale de las entrañas, y eso es un lujo.


Life (Life) 1970


No se trata de una de las bandas punteras en el siglo XXI, ni esos descalabros mentales que me hago cuando hablo de la Música que se hace por esos lugares de Vikingos y redes asociales, Life es un Power Trío espectacular y de muchos quilates que nació en Suecia allá por el final de la década sesentera y que nos dejó esta grabación de altos vuelos basada en un Hard Prog. tan emocionante como refrescante y sentido.
Hard del que por esos lares mamaban cuando los grandes de la Música se detenían en sus giras para llenarlos de gloria y algunos tenían la desfachatez y el valor de hacer con sus manos lo que les daban transformándolo en esa Música con el toque tan especial de las tierras del norte.
Disco especial y precioso con un trío que lo da todo para enardecer los ánimos de quienes les escuchan, lanzados a tumba abierta sin "respetar" esos cánones no escritos del inglés como lengua habitual de la Música dura y genial y cantando canción sí, canción depende en sueco a pesar de títulos anglosajones y momentos de inspiración con la lengua de Shakespeare.
Voces en coro realmente gratificantes, la preciosidad de esa guitarra rasgándote en poderosos riff o solos más allá del propio tema, como si se saliese de la composición para llegarte a las entrañas y una sección rítmica en la mejor tradición de los Power Trío de toda la vida, potente, descomunal, evocadora y sugiriendo ese poderío en el cual se sustenta la obra.
Teclados que en ocasiones (sobre todo de la mano del piano suave y sugerente) dulcifican los momentos de entrada o salida de los temas hasta que todo estalla en una brutal anarquía de sonidos perfectamente controlados por estos tres músicos que llevan muy arriba sus composiciones, temas que con un suspiro (no pasan de los dos minutos cinco de ellos) nos van guiando de camino a los emocionantes momentos de poderío musical con tenazas al cuello en forma de maravillosas y pesadas descargas que se hacen con tus sentidos.
Un disco para dejarse hacer, dejarse aplastar y viajar por los senderos del Hard más primerizo dotado de ese toque Prog. que tanto bien hace cuando se usa con clase como es el caso.

Side A:  Quo vadis (I);  Nobody was there to love me;  Many years ago;  Experience of love;  She walks across the room;  Sailing in the sunshine;  Quo vadis (II)
Side B:  Living is loving;  Every man;  Experience of life;  One of us;  Yes, I am;  Once upon a time;  Quo vadis (III)

domingo, 22 de diciembre de 2013

Telegram


Esencia


Pasajes ciertos, o no tanto, veraces en la forma, o quizás en el fondo, el arte de la mentira piadosa y de la verdad absoluta. No saber nunca qué saldrá cuando tomamos nuestros amigos de negro vinilo y acariciamos con ellos nuestras almas, esperando que de nuevo se enrosquen a nuestros sueños y nos hagan pasear con ellos cuando se trata de eso que llamamos Música, Nuestra Música, quizás y por descontado lo único cierto de lo que soy capaz de “vomitar”

Voodoo Child


Miradas


Hay miradas que desprenden ese sentimiento que las palabras no pueden recoger, miradas que nos dicen lo que es y quien lo expresa, miradas que callan cuando una melodía atraviesa el alma para que nada disturbe el acto de amor que la Música nos propone.

De Vinilos y Otras Glorias DCCCXCI

No soy quien para hablar de Música en cuanto a datos, créditos y cosas por el estilo, pero me mueve la pasión de lo que siento y en este caso por quienes me hacen comprender maravillas como esta.


Paul Adolphus (The Dawn Wind) 1973


Extremecedoramente bello, quizás con esto se podría decir casi todo lo que este álbum ofrece pero me parece que es reducirlo demasiado porque las sensaciones son de tal intensidad que me descubren caminos insondables en estos sonidos.
Folk Psycho excepcional para conformar una obra inmensa, una verdadera joya del estilo donde perderse a través de las composiciones de este australiano que vive en Japón desde el año 1968, más concretamente en Kyoto. Absoluto seguidor de los grandes valedores de la expresión del sentimiento a través de las acústicas y con la suave caricia de una voz muy particular en registros de altas notas y altísima calidad nos deja un puñado de canciones que son juntas como un sueño provocado para que nuestros sentidos no se detengan.
"The Dawn Wind" es una obra íntima, entregada desde lo más profundo por este músico que junto al mito nipón Mitsu Harada se encarga de transmitir en pinceladas hechas notas todo lo que sus composiciones pueden llegar a ser, que es mucho.
Las acústicas como centro de este universo sonoro mostrado con delicadeza y sensibilidad, flautas sobrecogedoras que resultan una caricia y el arrullo de las seis cuerdas, arpegios impecables mezclados con riff para profundizar en nuestros sueños, y para que todo sea la delicia que se supone el genio de Harada manejando el piano y el órgano con ese toque de lejanas tierras que ofrecen algo distinto porque sus emociones son muchas y elevadas.
Piano y órgano que nunca atraviesan el muro de la voz sugerente que nos lleva, la acompañan para que se apoye en ellos mientras la guitarra sigue elevándonos más y más hasta encumbrarnos por un camino directo a las estrellas.
Un disco que deja la puerta abierta para saltar esa línea que separa la realidad de la pura fantasía, momentos que la piel hace suyos y la mente transforma en lo que quieras, instantes de Música sin voces ni instrumentos ajenos a esa guitarra que manejada con maestría se propone hacerte el amor a golpe de sentimiento y ese toque oriental impregnado en todo el conjunto para que sepas que el universo nunca acaba donde creemos, sino más allá de lo que la Música nos indica.
Una joya para degustar con la calma que merece, hacerla nuestra y a partir de ahí...

Side A:  The dawn wind;  Good morning;  She might love me;  Butterfly;  It's raining;  The new year
Side B:  Looking at the world;  Golden shore;  Evening Wind;  Forest lore;  Zandala;  The days end




Porque los sentimientos no se miden, para Eduardo, que simplemente dijo "Sí". 
Un Abrazo, Genio

De Vinilos y Otras Glorias DCCCXC

Un poco de historia particular y curiosa de la propia historia de la Música, que siempre hay y cuando algo es bueno gustan las curiosidades.


Fairfield Parlour - Kaleidoscope (White-Faced Lady) 1971


Aclarando un poco las cosas "White-Faced Lady" es el segundo álbum oficial del grupo de Prog. inglés Fairfield Parlour que a su vez fue el nombre que tomaron los cuatro miembros del grupo Kaleidoscope tras dos memorables y grandiosos álbumes de Psycho el primero de ellos una verdadera obra maestra.
El álbum salió editado con el nombre del grupo Kaleidoscope cuando años después de su grabación se editó en formato de doble vinilo (en la época no se publicó manteniéndose inédito veinte años) por eso me atrevo a poner ambos nombres al ser el grupo que es y un desaire a quienes lo grabaron y de la manera que lo hicieron de no aclararse los términos.
Se trata de un doble disco conceptual al más puro estilo del Prog. sinfónico, una especie de ópera que está inspirada vagamente en la figura de Marilyn Monroe (la dama del álbum se llama Angel) y realizada junto a la London Symphony Orchestra, dotando a la obra de un tono de majestuosidad y aires evocadores durante toda la duración de la pieza.
Como en el resto de trabajos del grupo, ya sea su etapa Pycho o esta Prog. las letras son cosa de Peter Daltrey que también concibe la historia siendo de alguna forma el narrador de la misma, mientras que la parte musical y todos los arreglos orquestales corren a cargo de Eddy Pumer. 
La obra se convierte de este modo en un continuo relato que no cesa a pesar de las distintas partes de la misma, una historia narrada y desarrollada en clave de Prog. sinfónico con todos los aditamentos típicos, eso sí de una calidad musical muy alta.
Un interesante disco que por un lado nos demuestra la capacidad del grupo para adaptarse no sólo por el cambio radical de estilo sino dentro de los mismos a su vez cambiar de manera clara y rotunda (su primer elepé Prog. "From Home To Home" era un Folk Barroco absolutamente intimista) sino que en esas obras conceptuales que tantas joyas dieron a los sonidos esta no es nada desdeñable en idea, composición y desarrollo interpretativo.
Para disfrutar de cuatro grandes músicos capaces de mucho a pesar de los pesares en una historia fascinante de supervivencia dentro de la Música gracias al talento y las ganas.
Peter Daltrey voz y teclados. Eddy Pumer guitarra y voz. Steve Clark bajo y flauta. Dave Bridgman percusión y voz.



sábado, 21 de diciembre de 2013

De Vinilos y Otras Glorias DCCCLXXXIX

Otro delicado viaje por entornos tan emocionantes como bellos, y para eso nos acompañan cosas como esta.


Joe Peace (Finding Peace Of Mind) 1972


A veces uno no sabe lo que tiene y simplemente se lo dicen. Es entonces cuando vuelves sobre lo que fuiste, escuchaste y te das cuenta de tantas cosas que ahora te parecen distintas. Afortunadamente no me ocurre a menudo con la Música, la tengo tan grabada a fuego que todo está en mi interior, pero pequeños retazos de lo que fue y yo no estaba afloran para recordarme que sigo aprendiendo día a día y cada vez que el brazo del tocadiscos acaricia esos surcos de negro vinilo.
Joe Peace llegó a mí hace tanto que ni lo recuerdo, me emocionó en esos años en los que la Música intentaba amarme a pesar de todo y quise amarlo también. Hoy me doy cuenta del calibre de esta obra magna al leer reseñas de gente que sabe de esto lo que no está escrito y una sonrisa se dibuja en mi rostro porque puedo volver a él sin necesidad de buscarlo fuera de mi pequeño mundo, ese universo que llamo magia.
"Finding Peace Of Mind" es una obra de arte, un disco imperecedero que además todavía tiene mucho que enseñar, con un puñado de canciones a cual mejor y de aquella manera, simplemente una joya de la Música.
Psycho puro, duro y algo más, un recorrido por temas que se hacen eternos por la calidad compositiva de los mismos y se mantienen allá arriba en esos sueños que creamos por la capacidad para traspasar las fronteras de los sentimientos al interpretarlos. Joe Peace y dos músicos en toda la obra para recrear un momento sublime de Música, un discazo como la copa de un pino donde la voz de Peace se deja caer para susurrarnos letras provistas de un significado brutal y emocionarnos cantando piezas para disfrutar de los sonidos a través del alma.
Calmadas melodías que se deslizan por la piel, instantes de mayor ritmo para no perder la visión de lo que nos enseña, acústicas y eléctricas en perfecta armonía, susurros a través de las cuerdas de acero y la percusión que en ocasiones parece no querer atreverse a surgir de la nada para continuar el ritmo pausado o la cabalgada entre furiosa y mística.
Un disco repleto de momentos íntimos, lleno de Música con mayúsculas que conforman una obra realmente extraordinaria y bellísima, momentos de querido letargo para adormecerse y soñar, todo alrededor de esas composiciones que te llevan de la mano hasta el infinito y una vez allí nada puede evitar que sean tuyas.
Escucha la delicadeza hecha Música de la mano de un artista sorprendente y especial, déjate embaucar por la belleza de "Finding Peace Of Mind".
Joe peace voz y guitarra. Tom Lanham batería y percusión. Mike Huffman bajo y guitarra.

Side One:  Reflections I See;  It's been so long;  Finding Peace Of Mind;  Welcome Aboard;  Sad Surprise
Side Two:  Hello my lady friend;  Higt time we made love;  Stop turn around;  Love me like a stranger;  Goodbye







De Vinilos y Otras Glorias DCCCLXXXVIII

Cuando está bien, es de buen gusto volver sobre ello para seguir disfrutando de lo que nos da y en este caso volvemos y con mucho gusto a...


Simones (Enchanted Forest) 1994


Como se suele decir, si algo no está roto no lo arregles, y esto debió pensar Al Simones cuando se embarcó por cuenta propia en su segunda aventura dentro del mundo de los sonidos, un segundo disco que siguiendo las pautas de su presentación nos lleva de nuevo a ese universo creado por el músico donde todo es posible dentro de ese mundo onírico que propone con los sonidos sacados de sus guitarras, sean eléctricas para arrancarnos la piel a tiras con los efectos, la fuzz, ese ácido que se desparrama por cada nota, sean acústicas que ayudadas por efectos varios se te mete en las entrañas por el acero nada contenido que en los riff o arpegios se lanzan a las estrellas.
La propia portada es un laberinto de paisajes fuera de este mundo, entre colores ocres, fotografías difusas y dibujos poco aclarados de muchas cosas y ninguna y el título del disco no deja lugar a dudas sobre lo que puedes encontrarte, un paseo para perderte por cualquier bosque encantado si cierras los ojos al amparo de la Música de este genio iluminado de épocas pasadas.
"Enchanted Forest" es la continuación del viaje, un paseo que no cesa entre Psycho pura, sin tapujos, desnuda y echada a tus sentidos, Música plena de emociones que te envuelve entre momentos de lujuria nada contenida y excepcionales instrumentales arropados por la voz mágica de Al Simones, una dulzura entre ecos, sonidos que se pierden en el infinito y efectos sonoros para descubrir un mundo dentro del propio mundo.
A pesar de los distintos temas que jalonan el disco no puedo pensar en esta obra sin tenerla en cuenta como un todo, un conjunto de piezas que se ensamblan para formar ese paseo dentro de tu mente a través del cual puedes irte desde donde estés hasta donde desees estar, un momento para escapar sin paradas intermedias, por eso el disco lo veo como un conjunto que no tiene alternativas, es o no, se toma o se deja, pero una vez dentro de él lo mejor es dejarte transportar y que la mente y si se puede el cuerpo hagan el resto.
Una nueva demostración de genio y clase elaborada con el alma, una sorprendente y maravillosa manera de llevarnos hacia su Música, sonidos excepcionales que no puedes dejar de degustar.
Él lo hizo, ahora depende de quien lo escuche pensar que es algo tan real como lo irreal que nos propone.

Side One:  The bee song;  Special place;  When We were children;  Sunday's Flight;  Soundhole;  Today's song
Side Two:  Average Joe;  Liquid sound;  Sunday's Flight (Part Two);  Window;  Enchanted Forest


De Vinilos y Otras Glorias DCCCLXXXVII

Un personaje singular, un músico tan auténtico como único, una extraña y afortunada manera de manejarse en el mundo de los sonidos que agradezco infinito...


Simones (Corridor Of Dreams) 1992


Al Simones es un músico que se lo montó solo porque nadie quería saber de montárselo con él. Este podría ser más o menos el título de cualquier artículo relacionado con el personaje que nos visita a este "Paseando Por Los Sueños" y que quizás mejor que nadie se merezca este paseo o que los demás (en este caso el que suscribe porque no quiero imponer obligaciones a nadie ¡¡vive el cielo!!) paseemos con él, porque su Música así lo merece.
Cuando alguien tira por el camino del medio y se lo monta solo creando esta barbaridad en su presentación en sociedad como músico, creador, cerebro e intérprete de un disco excepcional, mágico, maravilloso y único merece el calificativo de genio, y si eso es mucho decir porque genios son los que son merece el calificativo de sorprendente.
"Corridors Of Dreams" está ideado, creado, interpretado en todos sus momentos instrumentales, cantado y arreglado por Al Simones, una obra hecha por y para él en la cual demuestra que aún es posible y los que creemos en la Música por encima de todo lo que nos quieren vender dejando la mente dispuesta a la caricia del diamante con el vinilo pensamos que cosas como esta hacen que todo lo onírico sea real.
Psycho ácido por todos los lados, una vuelta al universo de treinta años atrás de la mano de un músico iluminado que cree y elabora una Música para soñar, auténticas andanadas de fuzz, wah-wah y efectos por cada poro de la piel, surcos que se salen del vinilo para abrazarte entre riff excepcionales y arañazos al alma de esa guitarra que parece no querer parase nunca, más efectos y la voz entre tus sueños, el acero estrujándote el estómago y apretando con cada solo, cada salida del pedal que nos ahoga para trasladarnos a otra dimensión, jams endiabladas y más de lo que decimos entre visiones de nada y todo, sueños alargados por las notas que no se acaban y entre solo y solo Acid guitar descomunal para elevarte al Olimpo con los dioses de la Música, ensoñación y laberínticos deseos de encontrarte contigo mismo donde nadie te puede buscar.
Al Simones nos deja en su debut una obra descomunal, una verdadera odisea onírica donde puedes jugar con tus deseos más allá de todo lo que sientes, Música de calibre y permisividad plena para recrearla donde tú quieras, una enorme sensación de libertad y poder sobre tus sentimientos y eso es algo tan difícil como deseable.
¡¡¡Que aproveche!!! aún es posible y espero que así lo sientas.

Side One:  Peakin';  Colors;  Look At Life;  Purple Jam;  Shot Down
Side Two:  Wizard Of Time;  Sinsemilla morning;  Fntasy Girl



Cruel World


Condenados


“Cuando adviertas que para producir necesitas obtener autorización de quienes no producen nada; cuando compruebes que el dinero fluye hacia quienes no trafican con bienes sino con favores; cuando percibas que muchos se hacen ricos por el soborno y por influencias más que por su trabajo y que las leyes no te protegen contra ellos sino por el contrario son ellos los que están protegidos contra ti; cuando descubras que la corrupción es recompensada y la honradez se convierte en un auto-sacrificio, entonces podrás afirmar sin temor a equivocarte que tu sociedad está condenada.”

AYN RAND (1950)

De Vinilos y Otras Glorias DCCCLXXXVI

Seguimos de viaje por esos caminos que nadie visita salvo los que sabemos qué nos vamos a encontrar, fantasías en forma de notas.


The Magic Mixture (This Is...) 1968


Desde las Islas con amor nos llega este disco de la más clásica Psycho que se encuadra dentro de esos grandes trabajos de la época, aunque en el caso del grupo no llegaran mucho más allá.
El disco que presentamos "This Is..." nos viene dado en formato de doble elepé por mor de las reediciones que nos regalan un disco para disfrutar (en este caso, realmente en otros la cagan que da gusto) de otros temas que son versiones de los creados o nuevos nunca editados, una cara para cada uno.
En cuanto al disco que salió como original allá por el año 68 es una gran obra de Psycho inglés, con un trabajo excepcional en las guitarras y los teclados, dos instrumentos que van alternando su rol de solistas durante algunos temas logrando un sonido brillante y muy al uso. Las seis cuerdas cuando puntean se van muy arriba, un trabajo excepcional de Jim Thomas, técnico y a la vez visceral, mucha improvisación y limpio en todo su recorrido, alternando riff demoledores con esos solos que se meten en mitad de los temas o acompañan los coros cortando como un cuchillo. Echo en falta incluso más amplitud en esos momentos de la guitarra como solista porque el tipo es buenísimo.
El órgano de Stan Curtis llena el espacio, ambientes que cubren todo el grupo y de vez en cuando (con menos profusión que la guitarra, eso sí) algún solo de ese "Hammond" que suena como los ángeles aunque el mejor trabajo me resulte en el conjunto.
La sección rítmica sobria y sin aspavientos acompañando a la banda Jack Collins en la batería marca los ritmos sin florituras y Melvyn Hacker en el bajo de vez en cuando se escapa del grupo pero vuelve enseguida para seguir apoyando a las seis cuerdas.
Lo que sí echo de menos es una voz poderosa y potente que llevara la batuta cuando las melodías van por la garganta, porque los conjuntos corales están muy bien metidos y estructurados pero esa falta de fuerza hace que se queden un poco a medias; una pena porque el concepto es perfecto.
Doce temas (en el álbum original, 18 con el doble) de Psycho en estado puro, sobrio y precioso, para quien guste de esta Música un gran álbum que da lo que debe ser, melodías, suaves ritmos para llevar sin complejos y buenos temas elaborados con gusto.

Side One:  (I'm So) Sad;  Urge to leave;  You;  Slowly the day;  New man;  Living On a hill
Side Two:  It's alright by me;  When I was young;  Hey little girl;  Tomorrow's sun;  Motor bike song;  Moonbeans

De Vinilos y Otras Glorias DCCCLXXXV

Gracias a aquellos que me dan lo que saben puedo disfrutar de maravillas como las que llenan mis sentidos, y en este caso un poco de gloria a mayor gloria de los que realmente saben de todo esto.


Blossom Toes (We Are Ever So Clean) 1967


Como siempre me pasa en estas situaciones puedo decir cinco palabras y acabar el comentario porque con escribir aquello de "este disco es una joya" ya iríamos listos. Realmente es así, no tengo más que decir o decirlo todo, quizás lo mejor es escucharlo y que yo calle, pero a veces (casi siempre que "Paseo Por mis Sueños" vamos) me puede ese ansia por expresar lo que siento cuando la Música me posee y decide amarme como yo la amo a ella.
"We Are Ever So Clean" es otra demostración más de amor, no sólo porque el disco sea una joya, sino porque siento cómo sus sonidos me aman al poseerme, y es que este pedazo de historia del Psycho más puro y emocionante es un trallazo directo a los sentidos que te deja K.O. tras su escucha a poco que tengas un poco de sensibilidad y te atrevas a dejar tu mente en blanco.
Maravillosas melodías creadas con una sensibilidad a prueba de bomba, un disco a la altura de cualquiera de los grandes de la época (¡¡y menuda época rediéz!!) este debut en el universo de los sonidos es otro de esos eslabones que sabes es la antesala de... y la continuación de todo lo que vendría posteriormente.
La maravillosa capacidad para mezclar el Pop Psycho más melódico con estructuras tan complejas que rayan esa psicodelia perdida entre ácidos y visiones multicolores dan a este álbum un toque tan especial como único, porque no sabes por dónde van a salir y lo mejor es dejarse llevar de manera libre y absoluta para que tu mente reciba lo que sea, como sea a sabiendas que es una Música de tantos quilates que no va a dejar títere con cabeza.
Instantes experimentales que vuelven a surgir en contraposición a esas melodías que son llevadas por las voces de manera excepcional, conjuntos corales bellísimos y unas gargantas para que el viaje sea sin paradas, arreglos orquestales que no tienen desperdicio y una continua sucesión de impactos a tu cerebro para no descansar.
Un disco que no tiene desperdicio desde la primera nota hasta el cierre del mismo, un conjunto de canciones tan diversas como complejas y que forman un todo absolutamente asombroso donde nada es lo que parece y todo llega de manera natural de la mano y la magia de los dos compositores del grupo Brian Godding y Jim Cregan y la interpretación de todos ellos, algo asombroso.
Brian Godding guitarras, teclados y voz. Jim Cregan guitarra y voz. Brian Belshaw bajo y voz. Kevin Westlake batería.

ONE SIDE:  Look at me I'm you;  I'll be late for tea;  The remarkable saga of the frozen dog;  Telegram tuesday;  Love Is;  What's It for;  People of the royal parks
THE OTHER SIDE:  What on Earth;  Mrs. Murphy's budgerigar;  I will bring you this and that;  Mister watchmaker;  When the alarm clock rings;  The intrepid balloonist's handbook, volume one;  You;  Tracks for Speedy Freaks 


De Vinilos y Otras Glorias DCCCLXXXIV

Como no solemos ponernos límites cuando de la calidad se trata, nos visita en nuestro "Paseo Por Los Sueños" una maravillosa emoción (toda ella, vamos)


Kaleidoscope (Tangerine Dream) 1967

Antes de nada aclarar que hablamos del grupo inglés Kaleidoscope, dado que fue un nombre usado por varios conjuntos de la época y de diversas nacionalidades y continentes, y hecho este pequeño comentario vamos a lo que nos interesa.
Como dice un tipo que sabe mucho de esto, pero mucho, mucho, mucho y que además me da lecciones cada poco para poder estar al día (en definitiva un Maestro, ¡¡qué jooooooooooooooé!!) "Tangerine Dream es una obra maestra del Freak Beat más puro y auténtico, encuadrado en plena Psycodelia se trata de una sucesión de sonidos magistrales en los temas de fantasía llevada al extremo más sobrecogedor y bello.
La responsabilidad de esta joya musical recae en el talento como compositor de la Música de Eddy Pumer, guitarrista y teclista del grupo, creador de los sonidos del álbum que nos llevan a ese viaje tan maravilloso por el tiempo y el espacio; la otra parte indisoluble de esta preciosidad la pone Peter Daltrey, culpable de las letras del disco y voz solista y teclista del grupo, una voz privilegiada que nos va contando las historias plasmadas en el papel y que son tan importantes como la propia melodía de los temas, canciones que versan sobre la gente, lo cotidiano, todo aquello que les ocurre o por lo que viven, tratadas con una dulzura realmente emotiva.
Guitarras que van rasgando el aire con esos arpegios continuos, casi constantes como un repetitivo y preciso golpe a las entrañas, teclados que ayudan a ese ambiente entre felicidad, optimismo y esperanza más allá de las propias Músicas y la sensación en conjunto de esa libertad musical que la propia Música crea a su alrededor.
La sección rítmica llevada por Dan Brigdman a la batería y Steve Clark en el bajo, la guitarra y la flauta sirve de apoyo efectivo a esas seis cuerdas que llevan la batuta junto a la voz en todos los temas del álbum.
Un disco precioso, realmente una obra magna porque los sonidos siempre te dicen algo más allá de lo que escuchas, una verdadera orgía de sensaciones de la mano de unos músicos que están de dulce y lo plasman en lo que transmiten.

A:  Kaleidoscope;  Please excuse my face;  Dive into yesterday;  Mr, Small, the watch repairer man;  Flight from Ashiya;  The murder of Lewis Tollani
B:  In the room of percussion;  Dear Nellie Goodrich;  Holydaymaker;  A Lesson Perhaps;  The sky children