domingo, 26 de enero de 2020

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Música


La Música expresa lo que no puede ser dicho y aquello sobre lo que es imposible permanecer en silencio.

Víctor Hugo

Música


Cuando busco refugiarme de las miserias de la vida, la Música se convierte en el bálsamo que necesita mi alma.
Ahora que lo miserable se eleva de tal forma sobre lo demás, es ella la que me infunde el ánimo a seguir amándola.

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De Vinilos y Otras Glorias MMCCXVIII

Desde el lugar donde lo prohibido comienza a tener sentido


Tangerine Dream (Phaedra) 1973


Una de las más legendarias y longevas bandas alemanas (y en este caso puede ser clasificada dentro del Krautrock, del Rock Sinfonico, del Prog., del Rock Espacial) nos visita de nuevo con otra de sus emocionantes y emocionales creaciones.
Como todos sus primeros trabajos, la idea base del disco es un tema, que normalmente coincide con el título, y que se convierte en una descomunal epopeya desarrollada en un tiempo que puede, según los deseos de sus creadores, no tener fin.
En el caso que nos ocupa, el viaje y los sueños de "Phaedra" ocupan toda la cara A del disco, y envueltos por los enigmáticos sonidos que te sobrevuelan desde los teclados, el universo creativo de Tangerine Dream comienza a hacer su trabajo. Poco a poco te sientes transportado en el laberinto de Música que se va creando, con los sintetizadores, moog, melotrones, pianos y demás efectos mezclándose de una manera sublime hasta hacerte perder la noción de lo que te llega y por quién.
Sonidos que van perdiéndose en la distancia, otros que se acercan, en ocasiones varios momentos superpuestos y cuando todo requiere un final, la mente sigue de manera inconsciente todo lo que le llega, acabe o comience de nuevo.
Pequeñas alegorías en el resto de los temas para que no te bajes de la nave, y el Rock Espacial que tan bien dominan haciéndose hueco en tu mente.
Edgar Froese, Christopher Franke y Peter Baumann dominan como pocos este arte de la transmigración a través de la Música, y en su quinto trabajo demuestran de nuevo que si te gustan sus sonidos y creaciones, la adicción es difícil de evitar.
Para soñadores impenitentes, que creemos en el infinito de la mente y las ideas, un disco para disfrutarlo sin límites.
Embárcate en la aventura sensorial que Tangerine Dream propone, y si te gusta, no dejes de gozar fuera del universo, porque al final el mundo lo recreas tú.

side one:  Phaedra
side two:  Mysterious semblance at the strand of nightmare;  Movements of a visionary;  Sequent

De Vinilos y Otras Glorias MMCCXVII

Desde el lugar donde lo prohibido comienza a tener sentido


Embryo (We Keep On) 1972


De las pocas ocasiones en las que acepto ciertos momentos musicales que contienen en sus composiciones descarados matices jazzy, se encuentran los trabajos primarios de una gran banda de Krautrock llamada Embryo. En ese sentido, el disco que nos visita, "We Keep On" es una prueba más que evidente de lo que decimos.
Y no es porque sea una excepción (amén de otras) que venga dada por un capricho en mis emociones, sino porque la manera de componer de la banda se enriquece con dichos sonidos, sin perder ni un momento la excepcional manera de hacer Música dentro del estilo.
Al margen de ser una banda con un estilo muy particular, que a lo largo de sus primeros años eran capaces de alternar locuras de libre pensamiento con parte del Rock sinfónico más clásico y el Prog. exuberante de los mejores grupos de la zona, el sonido de Embryo siempre está rayando lo inverosimil, gracias a la simbiosis que consiguen entre los instrumentos más clásicos del Rock y esos vientos (especialmente los saxos y las flautas) que de manera buscada rompen con las composiciones y desvían los sonidos en dos direcciones, que muchas veces son contrapuestas y que sin embargo siempre terminan encontrándose a lo largo de la obra.
Es evidente que la calidad instrumental de los miembros del combo ayuda y mucho, porque la sensación constante al escucharles es que pueden llegar a cualquier parte, especialmente si el comienzo con la tremenda cabalgada llamada "No Place To Go" ya te indica que lo imposible no existe. 
Todo el disco se dispara entre cascadas de sonidos superpuestos, luchas directas de los instrumentos en solos inacabables, tremendos momentos de cambios de dirección y la sensación de verte envuelto en un torbellino de Música demoledora.
Embryo no es una banda al uso, y su conquista por los sentidos tiene una dificultad añadida por la facilidad (para ellos, claro está) de fundir en uno solo estilos que van variando según el momento de la escucha, pero esto no hace (para los que lo sentimos así) sino enriquecer lo que te llega, Música de altísimo nivel.
Roman Bunka guitarra, saz, voz, percusión, bajo. Christian Burchard batería, percusión, voz, marimba, melotrón. Dieter Miekautsch piano, clavinet, Charlie Mariano saxo, flauta, nagasuram.

Side 1:  No place to go;  Flute and Saz
Side 2:  Ehna, ehna, abu lele;  Hackbrett-Dance;  Abul Malek;  Don't come tomorrow

De Vinilos y Otras Glorias MMCCXVI

Desde el lugar donde lo prohibido comienza a tener sentido


Ash Ra Tempel (Join Inn) 1972


Como no podía ser de otra manera en la forma de crear de As Ra Tempel, especialmente en sus primeros trabajos que son lo mejor de su discografía, el Krautrock se disfraza de navegante por los siete mares de la mente y nos entregan una obra más donde la Música es el auténtico instrumento para conocer sus sueños y deseos.
Dos suites componen este "Join Inn", una por cara, que podían ser perfectamente el conjunto de una odisea emocional llamada de dos maneras o la continuación a la epopeya surgida de la imaginación de los tres iluminados que como un todo forman la banda, y que firman los temas al unísono.
"Freak 'N' Roll" y sus 19'15'' sellan la cara A, y ya en su propio título da a entender por dónde va el viaje; en clave de Rock sinfónico enervante, hiriente en muchas ocasiones gracias a la guitarra de Manuel Göttsching que se agarra al cuello, la piel y los sentidos para arrastrarte con ella, el frikismo campa a sus anchas entre memorabilias de eternos temas que nunca acaban, con la sección rítmica (especialmente el bajo de Hartmut Enke) golpeándote sin piedad y empujando en ocasiones a las seis cuerdas para mantener él solo el tipo, y más salvajes riff y solos que no cesan. A la fiesta se une en los teclados y efectos el genio de Klaus Schulze, para que todo sea más friki si cabe.
Si uno quiere verlo de una manera simple, locura trascendental en forma de Rock libre y sin ataduras; si vamos un poco más allá, una demostración excepcional de calidad instrumental y desvaríos en clave de Krautrock.
El segundo acto, llamado "Jenseits", cuenta para sus 24'18'' con la voz cálida, suave, susurrante y enigmática de Rosi, que da la introducción a un tremendo universo de enigmática belleza, donde el ambiente espacial invita al viaje, para que poco a poco todo se desarrolle como un paseo por los sueños más cotidianos, mecidos entre los sonidos impecables de la banda.
"Join Inn" se convierte en una tremenda obra emocional que te lleva hasta donde quiere, subyugante y maravillosa si estás dispuesto a creer en la nada convertida en cualquier cosa a través de la mente.
Atreverse es una opción, sentirlo un desafío que creo que merece la pena.