sábado, 14 de septiembre de 2019

Mick


whole lotta love (o el exceso de algo así)


Música


Dicen, al menos los que yo conozco y que pensamos de la misma manera sobre la Magia, que escuchar Música es como un orgasmo continuo.

Quizás las experiencias más allá de los sentidos nos posean cada vez que un tema de los que abrasan la piel nos llega; puede ser que hacer que algo tan íntimo se pose en ti y no te abandone nunca sugiera esos momentos en los que eres con el calor de las sensaciones.

He tenido la suerte de poseerme cuando escucho Música, y no he necesitado embadurnarme de ningún ungüento que me ayudara a disparar mi piel. Sólo he tenido que sentirla cuando me acaricia, me abraza, me hace latir como si el mundo dejara de girar y fuese yo mismo quien lo hiciera alrededor de todo el universo.

Puede ser que sea un orgasmo continuo, puede ser que ese rincón de los deseos que cada uno tenemos esté en constante movimiento al escuchar las notas desparramadas, y es cierto, al menos en mi caso, que el placer sensorial puede convertirse en lo que que le dé la gana cuando ella, mi Amiga, rompe el silencio.

Música


Está de moda pensar que subirse a un escenario te hacer ser un genio, que escribir mediocres palabras que se transforman en sonidos te da ese lugar en el Olimpo de los dioses.
No estaría de más (y si no es así yo no creo que tenga remedio) que volviesen a viajar por la historia de todo lo que hace que estremecerse con una melodía merece la pena.


Jamás suspires por quien pasó de puntillas sin arrancar una emoción de tu piel, no recuerdes el nombre de quienes buscaban ser repetidos en los sueños, quedémonos con los que pueden hacer que las entrañas duelan de tanto gozar, con los que consiguen el estallido del cerebro al atravesar los sentidos con las notas que son pura magia, son quienes merecen estar escritos a fuego en la piel que se derrite sin las palabras vacías.

domingo, 8 de septiembre de 2019

David Gilmour (Un Músico Excepcional)



Dónde se habrá metido esta mujer



Cuando insisten los mediocres (con los y las, para que quede bien) suelen no saber, porque para eso son, eso, mediocres, que antes que ellos y ellas ya hubo muchísimos que lo tenían claro.
Y ahora que los y las mediocres venden que todo debe ser de una u otra manera, hace más o menos (casi no me acuerdo ¡¡¡rediéz!!!) 49 años, algunos que no eran ni de lejos gente de postureo, imágenes baratas y mierdas de esas (todo lo de los y las mediocres, vaya) sabían que había que hacer algo y a través de eso que se llama Música y a la que llamamos magia, decían verdades como puños y disturbaban las mentes "bien pensantes", y eran capaces, en un minuto y cincuenta y tantos segundos, de resumir lo que ellos y ellas (los mediocres) no son capaces de expresar en años de verborrea barata.
Por aquello de... para los que siempre, siempre, siempre, lo hemos tenido claro (Obviamente quien no se entere, será de lo que ahora se estila, que es la mediocridad ¡¡¡Por Dios!!!)

David (Para Ver, Disfrutar, Hacer, Deshacer... y lo que venga en gana, vamos)