domingo, 15 de octubre de 2017

Surcos del Siglo XXI - 274

Desde el lugar donde lo prohibido comienza a tener sentido


Don Juan Matus (Visiones Paganas) 2008


Es evidente que la Música (así lo he defendido desde que la amo) no tiene fronteras, ni sabe de ellas ni... pero también es obvio reconocer que según el lugar de la Tierra donde se haga, sea el estilo que sea, se le confiere unas características que son y beben de todo lo que es ese mismo lugar, por lo cultural, lo social y lo humano.
Don Juan Matus hacen un Hard Rock de mucha calidad, con una letras en castellano que no se permiten la simplicidad, y que buscan esa manera poética de expresar los pensamientos y las creencias, eso sí, a través del Rock. Que es Hard es indicutible, que se dejan llevar por algunas gotas de Psycho undergraund sacadas de las entrañas de sus vivencias, también, y que por ser de Perú su Música se impregna de un toque especial que la hace distinta, por descontado.
La preciosa portada nos da la bienvenida a un disco que rezuma energía por todos lados, con un envite salvaje cuando el Hard arranca y estalla en cada surco y momentos de delicado lirismo con acústicas y percusisones que se pierden por valles y montañas ajenos al mundo que nos ha tocado vivir.
La parte en la cual se ocultan en lo oscuro y duro de la Música me hacen estremecer y son las que más me agradan, gustándome todo el disco en conjunto mucho, pero ese sonido oscuro, casi lacerante, buscando la parte en la que sabes que no vas a salir una vez que entres en aquello que se encuentra enterrado a mucha distancia de la luz, recuerda a tonos de épocas brillantes.
Sorprendente la capacidad de variación en las composiciones, con unas maravillosas envolturas de piano y teclados para hacer en ciertos momentos que el sentimiento de vagar por la nada nos lleve en volandas hacia donde sólo la Música te puede llevar. "Las Niñas De la Luna" es de una belleza terrorífica que abruma y emboba por igual.
Un disco que sugiere un viaje hasta donde quieras soñar, de la mano del ángel que te cuida o del que cayó al inicio de los tiempos, a través de la Música de un grupo de calidad (más de lo que se supone) que derrama esa tendencia tan maravillosa y vital de hacer que lo que cree se transmita.
Richard Nossar guitarras. Manuel Garfias bajo y guitarras. Veronik voz y flautas. Alex Rojas voz. Joaquín Cuadra batería.

side one:  Foresta esmeralda;  Canción para Nuada;  Ritual;  Misquamacus;  Las niñas de la luna
side two:  Siervo;  Desierto rojo / A 10 grados del cénit;  Sol Poniente;  Adiós Afallenau

Surcos del Siglo XXI - 273

Desde el lugar donde lo prohibido comienza a tener sentido


Wolf People (Fain) 2013


Hay cosas que no cansan, o al menos al que suscribe no le cansan, sobre todo porque se percibe que te derraman toneladas de creatividad a través de la Música, y esta amante que me posee desde hace cuatro décadas no me cansará jamás.
Puede que todo esté inventado y que sea buscar la vuelta de tuerca para llegar un poco más allá con la base de lo que se conoce, quizás no nos planteamos lo que cuesta hacer que algo suene como distinto sabiendo que la calidad se disparó hace muchas décadas y desde ahí... pero lo que es cierto es que sin abandonar ese poso que nunca dejará indiferente, hay creadores que pueden sugerir algo que aunque no lo parezca es una tuerca girando libre hasta donde uno quiera.
"Fain" es otro de esos intentos sacados de la experiencia de lo que uno aprende, disfruta y te hace creer (en este caso la Música) y con la calidad de la gente de Wolf People creyendo en lo que hacen se convierte en una andanada de frescura metidos ya en la segunda década de un siglo que aún puede dar y girar mucho a la hora de ofrecer.
La Psycho, eso que no muere y que se esparce por los sentidos cuando se hace con clase y calidad, no sabe de fechas, por eso en este caso de la mano del grupo nos llega nítida, clara y arrebatadora, con un componente poderoso de Hard que en algunos momentos se dulcifica (y es lo que menos me agrada) para seguir las guitarras rasgándote suavemente la piel, pero que durante casi todo el disco se enciende y te envía hacia los confines de tus sueños.
Y no es que necesiten de virtuosismo extremo para hacer lo que hace décadas era el pan que daba de comer al espíritu, porque si bien la sección rítmica cumple sin excesos y apoya a las seis cuerdas, éstas demuestran que con unos buenos mimbres compositivos se pueden comer lo que haga falta, especialmente cuando los riff apabullan y el solo académico marca con precisión las notas para llegar hasta tu cerebro.
Al final, nos encontramos con una obra de un grupo que va madurando cada vez más a través de la experiencia de sentirse seguro, y Wolf People ofrece uno de esos trabajos que rezuman clasicismo en el estilo y gusto por lo que les gusta, y eso se convierte en un placer.
Jack Sharp. Tom Watt. Joe Hollick. Daniel Davies.

Side A:  Empty vessels;  All returns;  When the fire Is dead in the grate;  Athol
Side B:  Hesperus;  Answer;  Thief;  NRR

jueves, 12 de octubre de 2017

Radio Moscow (Kafe Antzokia - Bilbao)

Desde el lugar donde lo prohibido comienza a tener sentido


Tenía muchas ganas de ver en directo a Radio Moscow, pero la verdad es que de no ser por el entusiasmo de mi querida Amiga Mª Paz, las ganas se fueron difuminando al enterarme del lugar donde tocaban.
Los eventos en el Antzokia no dejan de ser atractivos, pero la nefasta y lamentable manera en la que tratan todo lo relacionado con el sonido y el ambiente me han dejado sin más de un concierto de calidad por el nombre de los intérpretes, y ya voy estando muy quemado con estas cosas (ya sé que será la edad y todo eso, pero si no me exijo yo... mal vamos)


Una vez convencido y con las entradas ya conseguidas, sólo me quedaba desear que los planetas se alinearan y que los encargados del sonido y las luces no estuvieran a la altura de los mediocres que van a los conciertos a flipar porque tienen la entrada para enseñarla en las redes sociales.
Otra noticia que no me convencía mucho era el hecho de que hubiera telonero; me parece muy respetable que todos los músicos tengan la oportunidad de girar y tocar para ser conocidos, pero con el nivel musical de este país se suele aceptar de todo, y no muy bueno.
En fin, que como era imposible pensar en librarme del pack completo porque mi compañera de concierto no iba a pasar por ahí, me zambullí de lleno en el mudo del ruido salvaje sin mucha conciencia y como afortunadamente había en la sala una mesa solitaria pegada a la pared, allí que me fui a pegarme a ella y dejar que Kaleidobolt (el grupo telonero de Música stoner) se desahogara y me dejara llegar a lo que había ido.


Una hora después, los 45 minutos del telonero y 15 de cambio equipos, los más o menos 33,5 espectadores que estábamos en la sala (si me paso con el número que me lo digan) nos pusimos a disfrutar de lo que nuestros amigos de Radio Moscow (porque mientras siga siendo un grupo me niego a decir el nombre del maligno) quisieran ofrecernos.
Primera canción, primera andanada directa a los sentidos y ¡¡¡Oh, Sorpresa agradable!!! el sonido me llegaba nítido y puro, como un orgasmo provocado por eso que se llama Música. Además, los dos tíos de la mesa de mezclas nos deleitaron con un juego de luces que ayudaba a la entrada de Parker Griggs y sus secuaces, y me sentí más tranquilo.

No es que se esté permitiendo este músico de técnica arrolladora y gustos exquisitos como base de su Música muchas alegrías a la hora de crear, pero es algo que debe quedar entre él y lo que pretende dar, lo cierto es que tener como la parte más intensa de su concierto los temas de "Brain Cycles" ayudan a sentir que te patean el alma de una manera maravillosa, más aún cuando lo que te rodea es Música de la buena y sensaciones de puro Hard Psycho del nuevo siglo.
A partir de aquí se desarrollaron 75 minutos (no se cansaron mucho ¡¡Vive el cielo!!) de puro fuego, con un desvarío maravillosamente bello por lo salvaje de guitarras setenteras, pasadas por la calidad de un músico que es un portento cuando se trata de agredir su guitarra para, a su vez, asesinarnos a los 33,5 que estábamos allí con lo que nos enviaba.
Especialmente mencionable la calidad y facilidad de entonar riff asesinos mientras canta, una auténtica aberración para muchos vocalistas-guitarristas al uso y que Griggs hace como si no sintiera el esfuerzo, trasmitiendo esa misma facilidad en forma de ritmos enloquecidos y momentos estelares de lo que es la esencia del Rock, los rasgueos de guitarra que no todo el mundo sabe hacer.


Radio Moscow tiene muy claro a qué juega, aunque repita el "Game Plan" una y otra vez, su Rock es la esencia de lo que la Música dicta cuando tus sentidos se ven apabullados por ella, con una sección rítmica al servicio absoluto de un tipo que lo es todo, pero que aprovecha esa poderos sensación de acomodo rítmico para hacer que su guitarra y en menor medida su voz se eleven sobre el escenario donde las luces y los extras le confieren la imagen de un ente salido de la bruma de cualquier amanecer enloquecido tras una noche de pérdida de la realidad.
Esta vez, y espero que sirva de precedente porque me quedan más noches de mitos y recuerdos, el Antzokia (o los tipos que se pusieron a los mandos de la mesa) estuvo a la altura que se espera cuando traes a músicos que son un referente, y Radio Moscow me hizo sentir de nuevo lo que es hacer que lo salvaje se sienta tierno y cercano (a lo cual ayudó y mucho la buena compañía con la que compartí chascarrillos varios)




A Mª Paz, por sentir la Música y transmitirme ese sentimiento

viernes, 29 de septiembre de 2017

Prog. Sonidos Desde La Eternidad


Progresivo, Una Aventura Sin Límites XII

Desde el lugar donde lo prohibido comienza a tener sentido




DEDICADO...

A todos aquellos que piensan que aún es posible y sobre todo a los que creen que la Música nos hace ser, como en mi caso, porque gracias a ella aún soy.








Progresivo, Una Aventura Sin Límites XI

Desde el lugar donde lo prohibido comienza a tener sentido


DESDE LAS ENTRAÑAS II

Por supuesto nunca he ido solo en este viaje, de hecho no sería nada lo que la Música ha marcado, marca y marcará en mi vida sin los seres que desde su amor hacia mi persona y por supuesto los que aman la Música y decidieron acogerme como ese aprendiz de brujo con el cual compartir sus pócimas mágicas comenzaron a creer en lo que a su vez yo creía y me metieron de lleno en un mundo fascinante, mágico y único, a sabiendas o no me resulta de todo punto indiferente.
De igual manera que ahora mis ojos brillan cuando una melodía se mete en mi alma esos mismos ojos debieron delatarme desde los primeros instantes en los cuales escuchaba estas melodías u oía a quienes más y mejor sabían de esto, es por ello que no puedo olvidar (y por aquello de ser algo escrito para lo que creo y amo dejo constancia) que en el silencio de mis primeros tiempos alguien sin sabiduría musical ni interés por los sonidos abrió sin saberlo pero deseándolo mi mente un poco más con los primeros discos regalados de esta maravilla llamada Prog., un personaje al que debo haber acariciado por primera vez joyas del calibre de King Crimson, JethroTull… mi padre, un personaje único y como la Música que me apasiona fuera de tiempo, un ser que sabía ver detrás de mis ojos y leer a través de mis silencios, observando mi rostro de adolescente embobado por lo que me traía.


Primigenios momentos con joyas y artistas a los que no valoraba lo que debía pero que me decían algo “distinto” a pesar de no saber traducir de qué se trataba hasta llegar al encuentro con el primer dibujo animado que llegó a mi vida, una ficción tan real como la imaginación que destilaba, el primer contacto en el universo más allá de la realidad de la mano de Goyo, mentor y maestro desde la niñez a la huida volando libre cuando el destino comenzó a marcar mis pasos. Goyo y su mundo, la Música y el espacio que me dedicaba y entre él, mis deseos y los sonidos el Prog. tomado de manera pausada, tranquila, con la calma y la serenidad que se precisa para aprender, entrar y moverse por este universo de estrellas inexistentes, juglares que cuentan historias y mundos oníricos que cada uno crea como quiere; en esto Goyo era un pionero, un grano de arena difícil de encontrar en la inmensidad de la nada en la cual nos movíamos y gracias a él lo que era habitual pero yo no veía comenzó a mostrarse ante mis ojos y en esa primera década hubo poco pero intenso y después… el adiós y la búsqueda solitaria.

Poco a poco en la soledad de los años siguientes comenzaban a llegar a mí grupos y artistas que fueron abriéndome un poco más la mente y en ese caminar aún lento por los senderos del Prog. mi alma se dio de bruces con personajes que consiguieron que ocurrieran cosas en mi persona. 
La primera y más importante abrir el espectro del conocimiento en nombres y señas de una manera infinita en comparación con lo que yo podía saber, adentrándome dentro del Prog. al margen de los grandes y no tan grandes del universo de las Islas en un pequeño núcleo de artistas y autores que me fueron enamorando poco a poco, el Prog. italiano y sus sonidos. En segundo lugar y por encima de todo me hicieron conectar de manera definitiva y constante con quienes a lo largo de más de una década han sido los valedores de este sueño llamado Música y dentro de él esta Música para soñar, me hizo soñar despierto al conocer el universo de Discos Melocotón y sus dos personajes de cuento, Pablo y Eduardo. Todo lo que parecía imposible impreso en las páginas del libro se iba convirtiendo en real a través de las manos y el espacio en el cual entraba sintiéndome distinto, y fueron apareciendo en mi vida nombres e iconos que han dado un salto de calidad a lo que mi mente esperaba, primero con pequeñas listas escritas en papeles de notas que llevaban en sus palabras el miedo por no saber, poco después en conversaciones eternas que me llevaban hasta el Olimpo de esos dioses que me hacen ser.


Comus, Cressida, Catapilla, Edgar Broughton Band, MellowCandle, Arzachel, Bakerloo, Fairfield Parlour, Hawkwind, Jade Warrior… y ese larguísimo etcétera que aún hoy se estira y estira hasta el infinito. El reinicio de la aventura, asentamiento de ideas, creencias y sobre todo la capacidad para creer, crear y vivir dentro de la Música de una manera distinta; el Prog. me ha dado la posibilidad de pensar, buscar y escudriñar el porqué de los sonidos, a veces lo necesito y en ocasiones sólo escuchar y dejarme acariciar es suficiente, pero al menos la posibilidad para hacerlo existe y son mi mente y mi alma las que eligen, un lujo llegado a mí a través de estos seres que he nombrado y a los que no podré pagar nunca todo lo que me han dado.
También me ha provocado conocer el Prog. (y esta es una mención aparte para ese cerebro privilegiado que en lo humano atiende por el nombre de Pablo) a adentrarme en universos más radicales y profundos, como el Rock Japonés, el Krautrock de ideología extrema y alguna que otra lindeza que no puedo describir… pero eso realmente es otra historia.

El Prog. ha sido, es y será en mi vida una aventura apasionante, parte de eso que me lleva y me hace ser llamado Música, pero una parte que me hace vibrar de una manera distinta a lo que otros sonidos consiguen, ni mejor, ni peor, ni todo lo contrario, distinta y fascinante, por eso me he atrevido a escribir sobre él y lo que en mi espíritu provoca.

Prog. Imaginería De Una Época Irrepetible