martes, 7 de abril de 2020

Poster


54 - 2

Como espectador de la obra de teatro que se representa en el mundo en el que habito, no puedo por menos que sentirme impresionado por los distintos personajes que utilizan sin ningún pudor a otros actores de dicha obra. Pretenden hacer ver amistad donde sólo hay interés, y tarde o temprano la enemistad surge, una y otra vez, sin posibilidad de excepción alguna. 

Aunque los actores lo ignoren, la obra tiene una moraleja que va más allá de la realidad catódica; el estar dispuesto a todo por el propio interés significa recurrir a cualquier acción que les lleve a él. 

Si no lo consiguen con el halago, recurren a la cizaña, a hacerse los indignados o las víctimas para justificar sus cambios de imagen, su egolatría, su falta de escrúpulos, y no dudan en manipular a cuantos, en algún momento de debilidad, se jugaron el culo por ellos.

Hay veces, demasiadas veces para mi desdicha y demasiadas pocas para desdicha de ellos, que dejo de ser espectador y me convierto en actor, y es entonces cuando la droga de la escena se apodera de mí, y sin saber cómo ni cuando necesito mis quince minutos de gloria, esa gloria que me proporcionan los personajes que utilizan a los actores.

Pondré la sonrisa perfecta, elevaré mi ánimo y se reflejará en mi rostro. Miraré a mi alrededor para que los demás sepan quién soy, que me conocen, y conseguiré que en algún momento sus ojos brillen para que crean lo que siento.







54

Siempre sonríes, pero en tus ojos hay tristeza. 

Esa dura sensación de saber que no volverán los días felices, de buscar sin encontrar alguien a quien mirar a los ojos, de soñar despierta por miedo a la oscuridad.

Has enseñado a tu rostro a mentir, pero a mí no puedes engañarme. Estuvimos juntos en los días de vino y rosas, y lloré contigo camino del infierno.

En aquellos días no hablabas, sólo me mirabas, y con tus ojos me lo decías todo, por eso sé cuando finges, cuando mientes, cuando sufres.

Tomaste el camino sin retorno, ese que en realidad te ha convertido en todo lo que no quieres ser. Nunca sabrás andar sobre tus pasos, porque eso es nuevo en tu vida. No puedes volver atrás, no puedes empezar de nuevo, ahora el día que amanece se encuentra en un lugar donde decidiste enviar a aquellos que te amaban, donde purgan los pecados de tus deseos inconfesados.

Por mucho que te empeñes, no puedes crear lo que no existe; todo te ha venido dado siempre, y levantarte para hacer que las pesadillas desaparezcan es más difícil de lo que nunca te enseñó nadie ni quisiste aprender.

Prueba a pensar en esos sueños que creías no te harían falta, quizás en ellos encuentres la justificación para saber diseñar esos caminos paralelos que nos lleven a ninguna parte, donde los carteles que indican una dirección no se vean a través de lo que realmente deseamos.

Siempre sonríes, pero en tus ojos hay tristeza.



Poster


de Vinilos y Otras Glorias MMCCLXXV

Desde el lugar donde lo prohibido comienza a tener sentido


John Martyn (Grace & Danger) 1980


Todos tenemos nuestros mitos, y esos grandes que lo son por derecho propio y porque marcan a fuego la historia de nuestra Música; todos tenemos esos geniales músicos y grupos que nos han hecho soñar, pero además (supongo que como todos pero como no lo sé hablo por mí) esos artistas que son parte del universo íntimo y personal que cada uno se crea cuando les escucha, estén en lo alto del Olimpo o hayan sido olvidados por todo lo que la Música representa.
En mi caso, por suerte más de uno de esos geniales músicos o grupos me han marcado a fuego, y cada poco vuelvo a ellos para recordarme lo que fui, donde estuve o lo que ahora escucho; entre ellos, y ocupando un lugar de privilegio en mi alma se encuentra John Martyn, un genial creador y maravilloso intérprete que me ayuda a recordar que lo que no se ve no tiene por qué no estar.
"Grace & Danger" es un disco que nace desde el desgarro, desde las entrañas de la oscuridad provocada por un drama personal, y un tipo como este (que estaría dándose una vuelta por los infiernos) transforma esos sentimientos en una obra de maravillosa Música que te agarra por el cuello y te hace sentir lo que debes.
Desde la primera sílaba escupida en el primer tema la voz de John Martyn se hace una con su estómago, y ayuda a escupir todo lo que lleva dentro; una manera de cantar, de iniciarte en lo que cuenta que se mete muy adentro, hasta donde puedas aguantar sin sentir esa congoja que a veces ahoga (incluso en la personalísima versión que hace de "Johnny Too Bad" parece que se quiere comer el mundo, y eso que el tema no es ningún dramón al uso, más bien todo lo contrario)
Su voz es la que maneja los sentimientos, pero su guitarra es la que te da esa vuelta de tuerca cuando tira del acero y arranca melodías de puro fuego a golpes de notas paridas en la penumbra.
Una banda de músicos tremendos ayuda a que todo suene como debe, y arropan en los momentos de intimismo perdidos en los pensamientos a John Martyn para que el desasosiego sea un poco más llevadero con una Música magistral hecha por tipos que van muy sobrados (especial la colaboración a la batería y las voces de Phil Collins que parecía también intentar renacer de un desgarro)
Un disco para ahuyentar a los demonios o para perderse con ellos en los infiernos, pero sobre todo para entender que este hombre, cuando componía con la inspiración que muchas veces le llegaba como un torrente, sabía hacer de la Música un vehículo para expresarse en lo más íntimo, y llegar al alma no es tan fácil como pueda parecer.
John Martyn voz y guitarras. Tommy Eyre teclados. John Giblin bajo. Phil Collins batería y voces.

SIDE ONE:  Some people are crazy;  Grace & Danger;  Lookin' On;  Johnny To Bad
SIDE TWO:  Sweet little mystery;  Hurtin your heart;  Baby please come home;  Save some (For Me);  Our Love

De Vinilos y Otras Glorias MMCCLXXIV

Desde el lugar donde lo prohibido comienza a tener sentido


Bob Seger (Beautiful Loser) 1975


Este maravilloso músico, que sabe más del Rock que muchos que parecen marcar pautas (que ya se encontraban marcadas por gente como él) ha sido uno de los valedores del estilo en los USA e influencia destacada en muchos grandes que así lo han hecho ver siempre.
Tras su etapa de The Bob Seger System y unos álbumes en solitario como Bob Seger, todos absolutamente recomendables, entre los que se encuentra este tremendo "Beautiful Loser", se colocó a las puertas de tener una banda con la que alcanzó (esta vez sí) además de la fama la fortuna, The Silver Bullet Band, que participa con sus miembros a título personal en partes del disco.
Sin embargo este disco parece que fue realmente el disparadero de todo lo que vino después, porque su trabajo es fácilmente reconocible especialmente en los discos en directo, que beben de muchos temas plasmados en este vinilo y que son seña de identidad del autor.
El disco me parece un tratado de Rock y sobre todo de cómo debe interpretarse la Música, con un control absoluto de todo lo que ocurre, que está perfectamente colocado para que lo que llegue sea eso, momentos de Rock sin fisuras, puro tratado del estilo.
Lo que más me llama la atención del disco es la cadencia de los temas más roqueros, que a pesar de la intensidad con la que están grabados, parecen como retenidos a conciencia en la capacidad para parecer aún más duros (sobre todo sabiendo que en directo eran puro fuego) aunque eso deja la posibilidad a que cualquier versión pueda ser tan distinta como impactante ("Katmandu" o "Travelin' Man" son una buena muestra de lo que son y en lo que se transforman)
Donde se pone en órbita y hace lo que le da la gana es con los temas melódicos, momentos de altísimo nivel en los que consigue que la sensibilidad se desparrame por la piel y te haga suyo; una belleza al alcance de muy pocos, con la voz especial y única de Seger susurrándote para hacer que el placer sensorial te inunde ("Jody Girl", "Fine Memory" son delicadas piezas que podrían aparecer en cualquier imagen sensual que nuestra memoria recuerde)
Como en muchos de sus trabajos en solitario, la grabación se realizó en Muscle Shoals, al norte de Alabama, donde tenían su sede la M.S.R.S. (Muscle Shoals Rhythm Section) un grupo de fantásticos músicos de estudio que eran requeridos por muchos grandes para traducir en Música las composiciones, y en los que Bob Seger confiaba (no me extraña viendo los resultados) plenamente.
Un discazo de Rock, auténtico, visceral, brutal y emocionante, entregado por uno de los grandes del estilo, un músico único y maravilloso, el gran Bob Seger.

Side One:  Beautiful Loser;  Black Night;  Katmandu;  Jody Girl
Side Two:  Travelin' Man;  Momma;  Nutbush City Limits;  Sailing Nights;  Fine Memory



De Vinilos y Otras Glorias MMCCLXXIII

Desde el lugar donde lo prohibido comienza a tener sentido


Tom Waits (Closing Time) 1973


Para ser el artista que es, su irrupción en el mundo de la Música como Tom Waits se me antoja bastante tardía, pero al menos esa espera mereció la pena, porque su álbum de presentación, este "Closing Time", al margen de parecerme una gran obra como tal, me cuesta mucho creer que deje indiferente.
Aún así, cuando el álbum salió no tuvo ni mucho menos el reconocimiento que creo que se merecía, y dicen (en mi caso desde que lo escuché la primera vez) que con el tiempo ha ido ganando en adeptos y convirtiéndose en un disco de culto para los amantes del Rock (no sé si creerme ésto último, más bien sería lo del culto por los cuatro chorras que van de popes y eligen porque sí según el aire que sopla, en fin...) 
Será que Tom Waits ha sido durante mucho tiempo un músico de otros músicos, y una gran cantidad de sus temas han sido conocidos gracias a la voz y las manos de otros intérpretes.
Lo cierto es que por mucho que se empeñen en encasillarlo en un estilo, desde el Jazz pasando por el Blues, el Bluegrass hasta el Rock, el disco creo que tiene su valor en hacer que parezca de muchos estilos y ordenarlos todos para que suene como Música.
Es cierto que el tono jazzy lo da el piano cuando se acompaña sólo (o casi con algún instrumento aislado) de la voz de Waits, pero es indudable el toque Blues de algunas de las composiciones, especialmente las más profundas. En cuanto a los momentos de Rock suelen ir junto al intimismo del Folk Rock más ecléctico, y la verdad es que nada desentona.
En definitiva, y en lo que a mí respecta, me parece un disco muy completo, que saca partido de todos los momentos en los que desarrolla la Música pasada por cualquier tamiz que se le ocurre, y los momentos delicados e íntimos (lo mejor del disco y los que mejor lo representan) son sublimes, con una sensibilidad realmente maravillosa.
Un disco para disfrutar de la buena Música, que como siempre decimos, no es poco, más bien es muchísimo, y un privilegio.

ONE:  Ol' '55;  I hope that I don't fall in love with you;  Virginia Avenue;  Old Shoes (& picture postcards);  Midnight lullaby;  Martha
TWO:  Rosie;  Lonely;  Ice cream man;  little trip to heaven (on the wings of your love);  Grapefruit moon;  Closing Time