domingo, 29 de marzo de 2015

De Vinilos y Otras Glorias MCCCXXXVI

Sonidos de alto voltaje para preparar la mente y el resto del cuerpo a un encuentro de amor con la Música, su esencia y lo que nos entrega.


Morgen (Morgen) 1969


Tras el nombre del grupo neoyorquino de Long Island, Morgen, se encuentra especialmente la figura de Steve Morgen, guitarrista y voz solista de la formación, que además lidera con su manera particular de tocar la guitarra el sonido del grupo.
La entrada del álbum con "Welcome To The Void", una cabalgada de Acid Guitar Psycho que arranca la piel a tiras, junto a los salvajes tambores de Bob Maiman reventándote las tripas, ya deja muy claro por dónde iban los tiros.
Mucha Acid guitar, fuzz y efectos para que el sonido suene tan salvaje como poderoso, sin tregua a la hora de arrancar sensaciones con los solos envenenados que se marca y los riff que parecen cortar el aire de un sólo golpe. La Música es tan impactante que las letras explícitas en lo sexual quedan en un segundo plano, especialmente porque Morgen toca la guitarra mucho mejor que canta y llega menos con sus mensajes, aunque adorne la voz con gemidos orgásmicos como en "Beggin' Your Pardon (Miss Joan)", menos mal que sabe acompañarse de las seis cuerdas para elevar el tono de lo que dice.
Siete temas componen el álbum, elaborados y libres al tiempo, se notan momentos de inspirada improvisación (no muchos por la propia composición de las canciones pero se sienten) y el grupo sonando como un bloque brutal cuando la guitarra se desvía hacia el infinito para salirse de los altavoces (un agudo pinchazo en la columna el final de "Of Dreams" con el sonido de la guitarra perdiéndose hacia arriba, muy arriba)
La batería continúa durante todo el álbum exhibiéndose, contrapunto medido de las seis cuerdas, en ocasiones incluso excesivo (es la opinión del que suscribe, pero si los dos minutos de solo de "Eternity In Between" los evitara el tema sería una burrada maravillosamente demencial) aunque en general me gusta que se saque de quicio a base de timbales rotos al golpear.
Disco intenso, emotivo y por supuesto salvaje, enorme en lo que la interpretación deja y mucho mejor de lo que parece, porque esa guitarra y la elaboración de los temas es pura dinamita ("Purple" es una pieza para recordar y el final apoteósico con los 10'50'' de "Love" se degusta hasta dejar agotados los surcos con la banda dejándose ir, bajo y teclados incluidos)


De Vinilos y Otras Glorias MCCCXXXV

"Paseando Por Los Sueños" no encontramos límites a nuestros deseos por llegar a lugares donde la Música se siente como parte del alma.


Ache (De Homine Urbano) 1970


Uno de los máximos exponentes (se podría decir el que más pero lo definitivo en muchos casos casi asegura el error cuando se trata de gustos y arte) del Prog. en Dinamarca nos visita con su álbum "De Homine Urbano", un trabajo que el grupo Ache creó para su presentación en sociedad.
Como muchas veces digo, porque creo firmemente que es así, las enseñanzas e influencias de los grandes grupos de las Islas a su paso por los países del norte de Europa dejaron una huella que fue transformada por los grupos y solistas de la zona en algo que tenía ese toque especial de la tierra de donde habían salido, y en este caso se siente el poder auténtico del Prog. más clásico con el misticismo de los países escandinavos y su entorno.
Dos largas suites de más de veinte minutos cada una componen el disco, una demostración instrumental de alto nivel que no reniega en los sonidos de las influencias Psycho que los miembros del grupo habían bebido años antes en distintas formaciones.
Si bien la sección rítmica realiza un gran trabajo como muro de contención por el que nada escapa y todo fluye, no por ello detiene la capacidad instrumental de los músicos solistas, especialmente la guitarra de Finn Olafsson y sobre todo el órgano de Peter Mellin, que se da un festín entre solos chirriantes, momentos de conseguida calma emocional y partes en las cuales el ambiente y lo que se crea dentro del grupo suena a través de esas teclas que llegan muy adentro.
El disco es un trabajo que mezcla de manera perfecta las improvisaciones con las estructuras marcadas por los temas, una especie de historia dentro de la historia con pasajes melódicos, apasionados, impactantes o de pura emoción que se mezclan sin ningún problema creando una amalgama de sonidos y giros maravillosos.
Sonido que va puliéndose a lo largo de la escucha, nunca en una sola dirección, cambiante y de exigencia para la atención, los diversos espacios en los cuales se divide la cara A "De Homine Urbano" nos llevan por una aventura donde todo es posible. "Little Things" ocupa la cara B, un tema de virtuosismo realizado por músicos excepcionales a los que hay que valorar en su justa medida.
"De Homine Urbano" es un disco de Prog. maduro, exquisito y elegante, un viaje hacia una aventura musical que emboba por su belleza, disfrutarlo o no... pues eso.
Finn Olafsson guitarra. Peter Mellin órgano y piano. Torsten Olafsson bajo y voz. Glenn Fischer batería y percusión.

sábado, 28 de marzo de 2015

Siena Root 20.03.2015


Jonas


Siena Root, El Viejo Hard Nunca Muere


La excusa era la presentación de su nuevo disco "Pioneers", la mía era ver en directo a una de las bandas que mejor reflejan el espíritu del Hard de los setenta que tanto amo.
Una sala de apenas 50 metros cuadrados (por decir algo) un escenario donde tipos de los países escandinavos no llegaban al techo de milagro y apenas podrían moverse y la incógnita de saber si se escucharía algo de esa Música poderosa que hacen como pocos.

A las diez entramos en la sala y cuando solicité saber de qué iba el local vacío me dijeron que los chicos de la banda estaban cenando. "Se lo toman con calma..." y me pedí una cerveza. Entre el humo que mi cerebro iba soltando, el que llevaban algunos impregnado en ropa y pelo y las fotos de rigor al escenario vacío, la sala casi a oscuras y el pequeño tenderete para vender discos de vinilo del grupo y camisetas varias se pasó la hora de espera hasta que con la segunda botella en la mano escuché la introducción que ya es un clásico en la presentación del grupo y que termina con el nombre del mismo mientras los miembros van apareciendo y haciéndose hueco (en este caso) entre escasos metros cuadrados e instrumentos.

No hubo un "Buenas Noches" para comenzar, ni una palabra de más del vocalista Jonas Ahlén, a una señal del batería comenzaron a sonar... y comenzó la fiesta.
Recordé de inmediato las tardes con mis dieciséis años escuchando a escondidas con los amigos el "Made In Japan", las cintas de casettes grabadas de mala manera que nos acercaban a nuestros ídolos y como si la diosa del tiempo me transportara a décadas de sueños e ilusiones el viejo Hard volvió a invadir mi alma.


Siena Root no engaña, hace lo que ha mamado y por lo que se les ha parido, Hard setentero en el siglo XXI con una calidad que abruma, Música poderosa, brutal y elegante que transforma el silencio en belleza, y esa noche nos dio cien minutos de orgía para que los sentidos se volvieran, de nuevo, esclavos de la magia.
Una sala por la que no daba un duro para que sonara, todo en contra de que un grupo de su estilo se sintiera a gusto, apenas recluidos en un espacio donde oler a Música podía ser un milagro y ellos lo consiguieron. Perfecto el sonido abrumador del viejo "Hammond", manejado con clase y elegancia por Erik Petersson que se empeñaba en arañar notas a los solos poderosos, técnicos y salvajes de las seis cuerdas, donde Matte Gustafsson daba una lección de clasicismo musical demostrando de qué y quienes ha mamado eso que nos hacía llegar. 

Los viejos de la banda, los que quedan del grupo original, Sam Riffer en el bajo y la batería de Love Forsberg, nos patearon las tripas con un gusto tal que llegar al orgasmo era cuestión de tiempo, y la voz de Jonas entraba entre jams salvajes para poner de aquella manera los cuerpos y entrepiernas de quienes saborean el gusto por una época que aún es capaz de vivirse.

Amor por la Música, convencimiento por lo que hacen y una forma de vida que les lleva exclusivamente a sentir que el escenario es su forma de viajar hacia el infinito, eso es Siena Root y por eso lo que hacen es puro lujo, por eso les importa una mierda el aspecto del local, los cincuenta del público o los diez mil si se tercia, porque hacen Música, la entregan y viven de sentirse más allá de las estrellas cuando lo expresan.

Ver el rostro de los músicos gozando con el solo del compañero, la entrada a degüello en un tema que es una cabalgada con el diablo, el final perfecto en un corte salvaje y reír y disfrutar entre ellos no tiene precio, porque se nota que están, lo saborean y te lo dan a probar.

No escuchaba riff cortados a saco tan brutales desde hace décadas, rasgarme la piel como hizo esa guitarra me produjo placer y gozo, ese "Hammond" me elevó sobre el universo entre chillidos y aullidos de épocas pretéritas y la descomunal sección rítmica hizo que la botella de cerveza sirviera para... eso.

Transcribieron los cuarenta minutos del "Pionners" en noventa de jams sin final, temas antiguos lanzados a las estrellas como los interminables minutos (afortunadamente ¡¡por Dios!!) de sus clásicos y terminaron embaucando a los que escuchábamos sin pretenderlo, porque ellos están a otra cosa.
Es cierto que quería ver en acción a KG West y su memorable capacidad como instrumentista, pero la formación de quinteto al uso del mejor Hard si bien no lo suple por lo que es sí da lo que el grupo quiere entregar, y es mucho, algo enorme, brutal y si ellos quieren sin límites.

Como auténticos hippies de carretera tras el concierto se mezclaron entre los cincuenta o sesenta que andábamos por ahí y compartieron momentos, fotos, firmaron discos (no he visto vender tanto vinilo junto en mi vida) todos de vinilo, pasándose unos a otros los que compraban para sellarlo (el detalle fue la búsqueda de Jonas de un rotulador para cumplir algo que creen de recibo) y no hicieron ascos a comentarios, diálogos y momentos entre todos, eludiendo el divismo y "viviendo" el momento de lo que fue un fin de show simplemente genial.
Cuando la Música es pasión, amor y entrega, la piel se eriza y las entrañas tiemblan, y en eso Siena Root van sobrados para conseguirlo.





A Pedro, Noni, Jim, Teo y Juan Luis, porque treinta y cinco años después el viejo casette grabado a pelo volvió a sonar ¡¡y de qué manera!!



Matte


Rock Sureño 10



NUEVOS SONIDOS ROMPIENDO EL SILENCIO: PARTE I

La crisis de ideas y por ende de la Música que se surtía de ellas de los años ochenta fueron engullendo poco a poco a muchos de los mitos e iconos del Rock y en esto como en tantas cosas comunes por ser Música el sureño no se libró. Las desgracias, los avatares de una vida en la carretera y la máxima de vivir rápido y dejar un bonito cadáver fueron apagando la estrella de muchos de los ídolos de esta Música tan especial, pero de la misma manera que la tradición y las décadas de enseñanzas musicales crearon su entorno esa misma tradición fue haciendo que generaciones posteriores de músicos tomaran el relevo y comenzara, especialmente desde los años noventa, una nueva hornada de grupos de Rock Sureño que con mayor o menor fortuna han continuado la estela de esta increíble manera de ver la vida.

Algunos surgidos de clanes familiares que dejan la huella en sus descendientes, como la saga ligada a la ABB con los hijos de Dickey Betts (DuanneBetts) y Bucht Trucks, éste último Derek Trucks uno de los más importantes guitarristas del Sureño desde hace más de una década, otros de las propias bandas ya creadas pero que se formaron en generaciones posteriores y aún pueden aportar desde otro punto de vista continuando ese camino (Warren Haynes desde sus proyectos particulares al margen de la ABB se ha convertido en un referente por su constatada calidad y la búsqueda de nuevos sonidos) y por supuesto aquellas que en el final del siglo XX y ya metidos en este XXI intentan mantener la esencia de la Música cuando no intentar avanzar en lo que los nuevos sonidos dejan, como Drive By Truckers uno de los más importantes grupos de la escena sureña que desde el 98 arrasan con momentos memorables e ideas brillantes.

Algunas bandas que lo intentaron quedaron en nada por la leyenda negra del Sur, como The Four Horsemen, poder y gracia en la Música, muerte y destrucción en lo personal, o Copperhead con la autodestrucción por bandera.

Entre la querencia a seguir y la búsqueda de nuevas ideas se desenvuelven bandas que son tan agradables de escuchar como poco exigentes si nos movemos con la medida de los setenta, pero realmente todo evoluciona y esos días de gloria es complicado que se repitan. Aún así combos como Hogjaw, acariciando el Hard más poderoso, Preacher Stone que tuvieron clara la idea de volver a los eternos himnos sureños de largos minutos con fortuna desigual, Alligator Stew que vuelve a esa base Blues de los comienzos o Blackberry Smoke, una de las mejores.


Poster


De Vinilos y Otras Glorias MCCCXXXIV

Nos descolgamos por el Viejo Continente y bajamos hacia el sur para disfrutar de nuevo de una Música con un sello tan personal como las gentes que la crean.


Pangea (Invasori) 1976


El comienzo con guiño descarado al sonido de Pink Floyd te pone en el camino para saber qué intentan estos chicos italianos que se marcaron un álbum de Prog. poco conocido pero de mucha calidad.
Alegórica la portada y el momento de Prog. Espacial que rezuman los temas cuando van pasando por delante de tus sentidos, profusión de teclados para que todo el ambiente sugiera un viaje a lo desconocido y la creación del álbum sin pausas en los temas que lo hacen ver como un todo lleno de ideas que se conectan entre sí.
Creado, sugerido, producido y parido (con la ayuda de sus compañeros músicos) por Mauro Paoluzzi, el concepto de viaje no se detiene en ningún momento, una visita a pasajes de espacios ancestrales como la bella "Corallo", pérdidas de conciencia envueltas en el infinito ("Invasori", "Miraggi") momentos de sueños imposibles que te llevan a lo desconocido "Naufragio" y la textura delicada de su melodía unida sin un silencio con la flauta a "Arcipelago" invitan a hundir la nave para no volver; búsqueda de nuevos caminos con melodías que se atreven a vencer al ritmo como en "Bazaar" o la suite "Xanadu" y vuelta a la calma para terminar el viaje suspendido en el espacio con "Njama", todo lo que acontece cuando la mente se ve invitada a recorrer la Música de este álbum.
Prog. de ideas valientes y estructura como una historia sin final, todo puede ocurrir mientras la aguja sigue acariciando el vinilo sin pausa, los sentidos expectantes y la mente dejada para que puedan darse todos los condicionantes.
Disco de autor a pesar de la banda, personal e íntimo, de ideas y fantasías, una delicada caricia que transforma el silencio en seda y las sensaciones en algo para no olvidar.
Nunca es tarde para disfrutar de lo desconocido cuando se sirve en recipientes de esta índole y Pangea nos ofrece un disco hecho por el placer de quien ama la Música, "Invasori" es una experiencia (una más, todo sea dicho) de pequeños momentos olvidados en el tiempo y que los sentidos agradecen.
Mauro Paoluzzi guitarra, voz y batería. Luciana Paoluzzi voz. Gianfranco Pinto teclados y voz. Alessandro Zanelli bajo y voz. Claudio Pascoli, flauta y saxo.



De Vinilos y Otras Glorias MCCCXXXIII

Una vuelta de tuerca más a la Música que me hizo creer que aún era posible, o al menos que me hizo tener sensaciones que rayan en la imaginación más desbordante.


Jody Grind (One Step On) 1969


Con una portada que provoca entre miedo y mucha sonrisa (lo segundo más que lo primero) se presenta "One Step On", álbum de Hard Prog. guitarrero para incendiar lo que se ponga por delante.
Álbum sólido, madurado y que concentra la energía de la Música del grupo demostrando de lo que son capaces con la tremenda entrada a degüello que es "One Step On", 18'43'' de suite al más puro estilo Prog., monumental y exquisita, aprovechando todos los instrumentos que van desarrollándose con el propio tema. Técnica y libre creación en la guitarra de Ivan Zagni, los teclados del líder Tim Hinkñey van envolviendo todo el conjunto entre melodías y solos alternos con las seis cuerdas, mientras que la batería de Barry Wilson se encarga de dirigir de alguna manera los ritmos para que todo siga la dirección buscada (solo incluido para darse el gusto)
La devastadora versión de "Paint It Black" que cierra la suite y la cara A no deja sino la idea de lo que el grupo busca, Música demoledora y ritmos con una cadencia que te cae encima como una losa, realmente una sensación.
El timbre del "Hammond", manejado con gusto y clase por Hinkley, marca en momentos ese toque Dark que las composiciones ofrecen, aunque el Hard Prog. más clásico está antepuesto a lo demás, especialmente en los arreglos y la grandiosidad de algunos momentos orquestales. 
Momentos de Blues Rock más clásicos pero sobre todo la querencia hacia las improvisaciones y las jams instrumentales Prog. con continuos cambios de ritmos y giros imprevisibles dentro de los temas, basados en la técnica de sus dos solistas, reputados músicos de sesión. Al margen del grupo, trío clásico de Prog. con teclados, participa al bajo Louis Cennamo que ayuda y mucho en la base rítmica.
Un álbum para disfrutar del Hard Prog. más puro en la variante de teclados y guitarra, composiciones de calidad y por supuesto una interpretación fuera de dudas. Algo más de esta Música apasionante que hace que los sentidos se disparen sin descanso, y en mi caso lo agradezco.

Side One:  One Step On;  Paint It Black
Side Two:  Little Message;  Night Today;  U.S.A.;  Rock'n Roll Man


De Vinilos y Otras Glorias MCCCXXXII

Giros y más giros "Paseando Por Los Sueños" que la Música nos ofrece, sin límites para el entendimiento y mucho menos para la imaginación.


German Oak (German Oak) 1972


Los discos que buscan ser a pesar de todo siempre me han merecido respeto, si la Música se intenta con pasión y amor puede resultar un experimento fallido, pero con la calidad algo siempre queda.
German Oak es un grupo alemán de Dusseldorf que desde lo más profundo del Underground intentó una aventura que en su día no salió nada bien (como tantas otras obras incomprendidas o fuera de tiempo) pero que con el transcurso de los años se ha ido revitalizando, ayudada por el ansia desde muchos sectores por conocer un tipo de Música marginal y hecha desde las vísceras. A Eduardo, mentor de una nueva visión de la Música por mi parte y genio de la comprensión musical, debo el reconocer este disco como una más que interesante pieza del Prog. Underground teutón, una obra de Música psicológica para que los sentidos no descansen y la mente se prepare a un viaje emocional sin límites.
No era fácil triunfar y hacerse valer en la época cuando Alemania bullía con cantidad de grupos que hicieron del Krautrock casi una religión, y quizás bandas como German Oak no fuesen comprendidas entre la marea de Música excelsa que se escuchaba.
Grabado en un bunker usado como refugio antiaéreo en su ciudad natal, la atmósfera de "German Oak" se convierte en una agobiante sensación de delirio que cada vez te atrapa más, con las grandes jams instrumentales recorriendo el espacio sin pausa, un sonido tan oscuro como brutal manejado para que parezca sucio y llevado a las cloacas, un disco que enerva o eleva por igual, que sugiere la suciedad que destila o la belleza en esa misma manera de sonar.
Quizás no ayudó mucho ese sonido áspero, negro como el tizón y elevado con los instrumentos a la enésima potencia, quizás por eso de los 213 discos originales sacados 202 fueron guardados en el sótano del teclista, pero lo que más me gusta de este disco y lo que llega es la propuesta y la idea a través de una Música valiente que no exenta de calidad hay que saber comprender. "Si sólo tienes el papel, es difícil escribir la idea".
Wolfgang Franz Czaika guitarra. Ullrich Kallweit batería y percusión. Harry Kallweit bajo y voz. Manfred Uhr órgano y voz. Norbert Luckas guitarra y ruidos.

Seite 1:  Airalert;  Down in the bunker
Seite 2:  Raid Over Dusseldorf;  1945-Out of the ashes





De Vinilos y Otras Glorias MCCCXXXI

Seguimos avanzando por los insondables caminos de la Música, Nuestra Música, la que puede ser de muchas maneras pero siempre de calidad.


Kaleidoscope (Faintly Blowing) 1969


Tras un primer trabajo que está considerado (con razón, por supuesto) una obra maestra de la Freak Beat, no tenían fácil los ingleses de Kaleidoscope continuar sus andanzas por el mundo de la Música.
Quizás por eso y para que las comparaciones no fueran ni odiosas ni de ningún otro tipo, su segundo trabajo, este "Faintly Blowing" que nos acompaña en nuestro "Paseando Por Los Sueños", se desvió hacia otros sonidos que hicieron surgir un disco maravilloso y genuino del Folk Psycho de las Islas.
Con un Eddie Pumer en estado de gracia a los mandos de la composición, los temas se van creando desde ese único sentimiento de la delicadeza que emana del Folk más mental unido a la magia de la Psycho más iluminaria. Teclados y flauta van sumiendo en un bello letargo a quien escucha, unidos a las guitarras que te van acariciando sin ningún pudor cada poro de la piel.
Conjuntos corales excelsos a cargo de Peter Daltrey, autor de las letras del disco que a modo de historias entre reales e imaginarias cuentan toda la aventura de un trabajo hecho con gusto y clase.
El espacio en el que se desenvuelve el disco se llena de melodías que absorben la imaginación, un conjunto de poesías (una apreciación del que suscribe, no la creación de lo que nos llega) que desean unirse a tus sentidos, un disco realizado para que la Música sea el placer de escuchar, desde la preciosa portada ya te engancha y abre la puerta a la inquietud por lo que viene, una manera sugerente de estremecer cuando la sensibilidad puede con todo lo demás.
"Faintly Blowing" es un disco para degustar con pausa, sonidos y emociones a flor de piel, dejándose llevar por lo que ofrece y haciendo que todo lo que nos rodea se convierta en un torbellino de sonidos donde desaparecer. Es tu opción, pero para disfrutar de la buena Música escuchar trabajos como este puede ser un buen comienzo.
Peter Daltrey voz y teclados. Eddie Pumer guitarra y teclados. Dan Bridgman batería y percusión. Steve Clark bajo y flauta.

Side 1:  Faintly Blowing;  Poem;  Snapdragon;  A story from Tom Bitz;  (Love Song) For Annie;  If you so wish
Side 2:  Opinion;  Bless The Executioner;  Black Fjord;  The Feathered Tiger;  I'll kiss you once;  Music




viernes, 20 de marzo de 2015

Música


La necesidad de saciarme de Música es directamente proporcional a la necesidad de respirar para seguir escuchándola

Jim "Dandy" Mangrum

Antes...


... Y Durante


Rock Sureño 9



OTROS MÁS Y MUCHOS QUE NO ESTÁN…

Que el Rock Sureño significa tanto a nivel musical que nombrar cuatro o cuarenta bandas es quedarse corto es un hecho, como lo es que quizás con la diferencia de gustos y sobre todo lo que a uno le gusta de otros tipos de Música que se deslizan entre las notas del Sureño los nombres variarían en cada lista, cada forma de verlo y sobre todo según la sabiduría de quien pueda escribirlo.

Los cuatro mitos de los que he escrito unas pequeñas pinceladas sirven para situar el tipo de Música que considero son para mí vértice de la Música sureña, lo cual no quiere decir que sean y punto. En un estilo en el cual el virtuosismo de los músicos es un hecho así como lo visceral de la propuesta en algunos casos, grandes intérpretes han sido parte histórica no sólo de la Música sino influencia directa en otros casos. Entre los más reconocibles sino el que más se encuentra Charlie Daniels, maestro de maestros y gran artista a nivel individual, aunque su producción en la banda con la que se ha comido cuatro décadas de sonidos no haya sido de tanta calidad como su talento atesora, porque su contribución a grabaciones de otras grandes bandas son más míticas aún que su propia creatividad musical.

Entre las variaciones que el estilo provocaba con los años, especialmente por esa amalgama de mezclas a las que no era ajeno, una anterior incluso a muchos grandes vino dada por el Rock más descarnado sacado directamente de la tierra, con el uso incluido de instrumentos rústicos directos de lo profundo del Sur mezclados con esas guitarras demoledoras que arrasaban el aire. Grupos como Black Oak Arkansas hicieron suyo el grito más aldeano con la salvajada hippie en directo (de hecho a algunos grupos entre ellos estos BOA sólo les faltaba los animales de granja para que el combo fuera completo aunque sin camisa y a medio pelo)

Por otro lado el Rock más duro y salvaje que arañaba espacios en el mundo, incluido el Hard, tuvo su impronta con ese toque tan especial de los sureños en bandas que no dejaban títere con cabeza sobre el escenario, pura energía y demostración de poder a base de guitarras salvajes, demoledoras, tremendos artefactos de Música para romper, grupos que elevaban a los altares ese gusto por la Música desde las andanadas directas al cuello. Uno de los exponentes más clásicos y de mayor calidad de esto que decimos son Outlaws, el tremendo grupo de otro mítico guitarrista, Huggie Thomasson que junto a sus compañeros (especialmente Billy Jones) siguieron la estela de los Skynyrd llevando el sonido de las seis cuerdas a momentos de inusitada belleza dura y desgarradora. Poderosos en directo y tremendos en sus ilimitadas jams para deleite de quienes amamos esta Música.

Junto a ellos bandas como Point Blank, con dos monumentos al Rock Sureño más duro en sus primeros elepés intentando llenar ese espacio para mentes de golpes en el entrecejo; Blackfoot, la alegoría anti racismo de las naciones indias con un cuarteto que recordaba tanto a sus antepasados como a los que les arrancaron el alma, liderados por otro mito (más tarde que pronto dado su relación con los Lynyrd) Rickey Medlocke el batería que amaba las seis cuerdas y las cambió desde sus inicios con los Skynyrd hasta su grupo de indios abrazados a la modernidad. En ese Rock sin ser tan duros como otros se ha ganado buena fama (especialmente por el apellido del líder y sus dos primeros discos) 38 Special otro grupo de la saga Van Zant que si bien nunca han hecho esos descomunales trabajos sus dos primeros álbumes son trallazos de buen Rock Sureño.

En una Música como ésta, que al igual que otros estilos no es lineal y se alimenta de muchas cosas que sin dejar el sello que le hace ser lo que refleja van aumentando las influencias y relaciones entre estilos, las bandas que han ido incorporando sonidos llegados de otros campos, instrumentos diversos… tienen su lugar en esta maravillosa recreación de la Música de un pueblo que se convierte en una forma de vida. Así muchos grupos unen el cálido encanto de los ritmos con las guitarras eléctricas en eternas baladas de sentimiento con clase y calidad, dulces sones a golpe de acústicas que viajan junto a las voces, las composiciones como un letargo en la tormenta que se supone y no siempre es del Sureño.


Es un hecho que entre estas bandas cuyo sonido es una mezcla perfecta de grandes temas sureños con otros estilos se considera a la Atlanta Rhythm Section, una fina y elegante formación en cuyo nombre la palabra banda toma sentido por el concepto de composición compacta, aunando Sureño, Blues, Rock y ritmos cálidos. Un atrevimiento por mi parte que como todo este escrito es parte de lo que me sale del alma es el grupo Little Feat, inmenso en sus primeros discos y especiales hasta decir basta sobre todo cuando aún eran liderados por ese talento puro llamado Lowell George; mezcla de calidad en sus miembros como músicos con esa forma tan especial de hacer Música, especialmente las composiciones de una calidad excelsa plasmadas en sus obras.


Poster


De Vinilos y Otras Glorias MCCCXXX

Algo de lo que no mucha gente puede beber porque se atraganta, pero que de vez en cuando es un bálsamo para irse de este mundo.


Harmonia (Musik Von Harmonia) 1973


Dejando de lado que "Musik Von Harmonia" es el típico disco que nunca escucharía nadie si se fija en la espeluznante portada que lo soporta, cuando te atreves a poner la aguja sobre el vinilo y dejar que las notas te acaricien te encuentras ante uno de esos momentos en los que los músicos han decidido saltarse todo lo establecido, escrito o estipulado y hacer lo que les salía del alma.
De la unión de Michael Rother de Neu! y D. Moebius y J. Roedelius ambos de Closer, el disco es una de esas exhibiciones musicales que cualquier estilo que ronda lo radical y extremo en su concepción se permite de vez en cuando, en este caso el Krautrock más experimental y abrasivo.
No voy a negar que el disco se compone de ocho temas como rezan los créditos, perfectamente nombrados y con la duración señalada, pero en mi opinión la obra surge como concepto y unión musical de los artistas, que dejan correr libre la imaginación para llenar el silencio de sonidos que pueden llevarte a cualquier parte o no decirte absolutamente nada.
Música Prog., Rock Cósmico, Experimental... realmente el disco es la esencia que quería plasmar el Krautrock cuando nació años antes, esa sensación de viaje infinito y radical en el concepto mental que permite la libertad creativa por encima de todas las cosas, y en eso "Musik Von Harmonia" no se aleja ni un ápice.
Teclados por todos los rincones, percusiones que no cesan de machacarte el cerebro y ritmos mantenidos para que se te metan hasta lo más profundo, guitarras tratadas con efectos y desgarradas en su esencia y la creación de un ambiente sofocante que permite la sensación de búsqueda para escapar y vaciarse de todo lo que se tiene.
No es nada más pero creo que es nada menos, esto sí que se toma o se deja, y si es lo primero prepararse para un viaje alucinante al fondo de los propios sentidos es lo mínimo que puede pasar, una experiencia vacía de superficialidad porque la esencia de todo lo que se recrea es la propia mente y lo que nos sugieren los sonidos que nos ofrecen Harmonia.

seite 1:  watussi;  sehr kosmisch;  sonnenschein
seite 2:  dino;  ohrwurm;  ahoi!;  veterano;  hausmusik

De Vinilos y Otras Glorias MCCCXXIX

De nuevo viajando, en este caso por Centro Europa (como tantas veces, por cierto) para buscar algo original dentro de lo que ya conocemos.


Earth And Fire (Earth And Fire) 1970


Los Países Bajos y su manía (¡Bendita y productiva manía!) de hacer suyos a su manera los sonidos que les enamoraban llegados de esos monstruos sagrados que habitaban las Islas y que cuando pasaban por el país dejaban huella profunda y seguidores de mucha calidad.
Earth And Fire siguen la tradición del mejor Hard Prog. llevando esos sonidos hasta los momentos de inspiración para arrancar astillas de los sentidos, con una Música dura, potente y llena de calidad.
Por supuesto que uno de los atractivos del disco debut de la banda es la voz de Jerney Kaagman, una preciosa melodía que se desliza por los temas, en la mayoría de las ocasiones actuando como solista, en otras recibiendo la ayuda de coros o arreglos vocales. Una voz que es el punto de partida de las canciones, composiciones de preciosa factura que Jerney hace distintas con respecto a los instrumentos, momentos de puro Prog. con cambios continuos e idas y venidas constantes.
A partir de aquí comienza el aspecto más duro y directo del álbum, con la guitarra de Chris Koerts dejándose caer de manera dura y contundente con riff pesados, cortados a cuchillo; ritmos sostenidos a la espera del cambio brusco o buscando esa salida de forma salvaje y contundente. 
Gerard Koerts en los teclados da calma a los momentos de espera, especialmente el órgano, cuando la banda parece sostenida en el aire hasta volver a crujir como un todo con la sección rítmica rompiendo el silencio y la guitarra arañando todo lo que toca.
Tremendos temas de corte más que impactante, sonido Prog. por los cuatro costados, furia ciega a la que la voz es ajena porque no lo necesita, mientras la banda se lanza a cabalgadas sin descanso o se deja caer en seco, esperando, buscando el ritmo y la melodía donde no debería estar.
Clásico, habitual y escuchado muchas veces, pero Música de calidad para disfrutar del Prog. narrado desde la perspectiva de un colectivo, el de los grupos holandeses, que sabían darle a lo que tocaban un sello de especial belleza.

Side one:  Wild and exciting;  Twilight dreamer;  Ruby is the one;  You know the way;  Vivid shady land
Side two:  21st. century show;  Seasons;  Love quivers;  What's your name

jueves, 19 de marzo de 2015

De Vinilos y Otras Glorias MCCCXXVIII

Para que nos pasemos por el infierno antes de lo que nos dé la gana, un poco de fuego que nos caliente las partes que más duelen.


Buffalo (Volcanic Rock) 1973


No voy a centrarme en la polémica portada que significa (o así lo parece) una demostración de misoginia en grado superlativo, porque me importa una mierda y suelo fijarme en otras cosas.
La segunda entrega de Buffalo, otro de los iconos australianos que dejaron su huella en la Música de su país y trasladaron parte de su curriculun al exterior, no puede equipararse a su álbum debut porque eso sería un sacrilegio que no viene a cuento, pero como disco que busca un giro dentro de ese Hard Prog. que proponían y que se quedó en un Hard Rock poderoso y contundente sin más preámbulos sí merece la pena.
Quizás era mucho arriesgarse seguir la estela de su antecesor por si acaso y se centraron en algo que hacían muy bien, machacar a base de una Música potente y explosiva los sentidos de quienes les escuchaban, y a fe que lo consiguieron. "Volcanic Rock" es una patada en el culo de tamaño más que superlativo, un impacto auditivo brutal que te hace vibrar a poco que no estés muerto, y en esto sí que acertaron, eso sí, sabiendo que hacían una obra como muchas de las que pululaban por la época de buen Hard creado a saco.
Grandes jams (que en mi caso agradezco por lo que me gustan) en las cuales se permiten gustarse y gustar, vivir la excitación de una Música visceral que te ataca por todos lados y provocar sensaciones llenas de poderosos golpes a los sentidos. Voz que me deja a la espera de llegar un poco más por parte de Dave Tice, una guitarra abrasadora de la mano de John Baxter que en los riff lo borda, pesado, contundente, escalofriante y fiero, y en los solos tiene momentos de absoluta emoción contenida, como en "Freedom", un momento para excitarse. Sección rítmica de alta escuela para una Música que busca golpearte una y otra vez, sencillo y cumpliendo Peter Wells al bajo y más impactante, implicándose en lo que da Jimmy Economou con la batería.
Oscuro, bajo de instintos y buceando en lo más profundo, como me gusta cierta Música que me hace buscar en las entrañas de lo negro y nebuloso, esto sí que lo dan, en cuanto a lo que podía haber sido, quizás esperaba una descarga que me hiciera temblar de pánico y sólo me hace deslizarme por el gusto a lo que araña, pero es cosa del que suscribe, quizás busco más de lo que debo.
La portada... para provocarme hace falta mucho más de lo que proponen, pero gente sensible hay en todos los lugares, por lo tanto ellos mismos.
Para amantes del Hard más pesado y duro, se atrevan o no me da igual, pero tras la Música (que es lo único que debería importar) un nombre de mitos e iconos, de modo que...

Side One:  Sunrise;  Freedom;  'Till My Death
Side Two:  The prophet;  Pound of Flesh / Shylock



De Vinilos y Otras Glorias MCCCXXVII

Como no todo va a ser lo que se conoce porque debe ser así, algo con lo que nuca se cuenta y que nos deja un regusto de mucho gusto.


Jasper (Liberation) 1969


A fin de cuentas sólo es Blues Rock, o lo que cada uno quiera pensar cuando lo escucha, y si nadie se atreve a escucharlo se quedará igual que antes de pensarlo y sin saber lo que pasa, que puestos a pasar, no pasa ni tampoco nada.
"Liberation" se mueve en esos intrincados caminos que no son autopistas donde todo se encuentra señalizado, es un disco que lleva el Blues en las venas de cada nota, con el toque eléctrico que lo hace más duro, impactante y lleno de fuerza, esa Música que saca desde dentro lo que tiene y lo transforma en sentimiento.
No se conoce lo suficiente, o se desconoce del todo a quienes lo han creado, pero da igual, es Música surgida de las entrañas del alma, como la parte del "Hammond" que te degüella vivo en los solos de "Baby Please Don't Go" antes de que la guitarra le salte a la yugular y lo quite de en medio con un brutal solo que hiela la sangre en las venas. Es Música para que sientas cómo las venas se van de la piel y hacen estallar todo lo que tienen en mil pedazos, desde la más profunda intensidad con la armónica que chilla hasta la percusión que mantiene el ritmo sin esfuerzo por encima (o debajo de... que diría el otro) de todo lo que suena.
Sigo pensando que todo es relativo, y en Música mucho más. Los que solemos amar estas pequeñas piezas surgidas de la nada estamos equivocados, estoy seguro de ello, porque nos centramos en lo que no es dejando lo que es en realidad, pero lo que es ya está puesto donde debe, y "Liberation" seguro que no. La guitarra me come el alma, me rasga la piel mientras la voz quiere dejarme fuera del mundo en el que vivo ¡¡mejor así!! la Música desconocida tiene eso que no se encuentra en ningún lugar, la sorpresa por lo que vale la pena sin saber qué coño es, o quizás algunos lo saben y no quieren decirlo, nunca los van a escuchar y así el negro vinilo sigue siendo un pedazo de sueño que puede envolvernos y hacernos un poco más felices.
No voy a soltar lo de ¡¡atrévete!! porque no merece la pena, cada uno con sus historias y la Música en mi alma, como cada nota que escapa del álbum de Jasper, algo a tener en cuenta, aunque no se sepa.
Steve Radford guitarras. Alan Feldman piano, órgano y harpsichord. Jon Taylor bajo. Nick Pain voz, armónica y flauta. Chico Greenwood batería.

Side One:  Liberation I;  Ain't no peace;  Baby please don't go;  Shelagh;  Liberation interlude
Side Two:  Liberation interlude;  Confusion;  St. Louis Blues;  Cuitin' out;  The beard;  Liberation II;  Finale



Neil... Más o Menos


Música


He cruzado el desierto en un caballo sin nombre. He cruzado océanos de tiempo para llegar a ti. He andado por los caminos sin saber si llegaría al final del día. He buscado entre las piedras algún escrito que me dijera quién soy. He asumido mi desdicha, esa que vivo, solo pero he encontrado una Amiga que me sabe comprender.

Rock Sureño 8



LOCOS ILUMINADOS: PARTE IV

ZZ TOP (TRES TÍOS DE TEXAS)

Podrían estar en el segundo lugar de cualquier lista, en el tercero, en… pero este trío que comenzó con el Blues Rock en su venas y consiguieron un sonido tan contundente como compacto especialmente en sus primeros elepés han sobrevivido a lo que no está escrito durante cuatro décadas de Música, bien es cierto que desde hace dos como dios les da a entender, pero sin ellos el rock Sureño no sería lo mismo.

Creadores de himnos eternos que se conocen en cualquier lugar del mundo, particulares y ajenos a casi todo, estos tres tíos de Texas viajaron desde el Blues más eléctrico que a su vez habían mamado de esos primeros mitos para convertir su guitarra, bajo y batería en un icono de la Música sureña y por su longevidad en piezas indiscutibles del Rock de raíces.

Si evitamos a la ABB que aún desgranado lo último de muchos de ellos siguen haciendo piezas de orfebrería, ZZ Top son el único grupo que aún puede destilar gotas de dignidad muchos años después de aparecer en tromba en el escenario del sureño, casi coetáneos de los creadores de esta magia y por supuesto continuadores de una Música muy especial.

Únicos y genuinos por su independencia, al margen de la mayoría de los eventos y tragedias del estilo, este trío ha sabido unir e ir modificando su propia visión de la Música desde el Blues, pasando por el Rock’N’Roll hasta deslizarse por momentos de duros envites en discos llenos de variedad y energía. Hasta el hecho de ser tres sus miembros va en contra de las orgías musicales e instrumentales que la mayoría de las bandas exhibían y en esto las composiciones y su Música son una demostración de saber hacer para enganchar con un grupo muy variopinto de fans.

ZZ Top se lo deben todo a ellos, son por ellos y en cierto modo provocan esa envidia sana de los grandes que una vez dejados sus orígenes han buscado reinventarse al margen de lo que fueron sin conseguirlo, algo que estos tres tíos llevan desde que nacieron a la Música.


Poster


De Vinilos y Otras Glorias MCCCXXVI

Bienvenidos a lo clásico, a lo que hizo que todo rodara aún bebiendo ellos mismos de otras fuentes, lo que nunca muere porque es Música.


Free (Free) 1969


El segundo álbum del grupo Free, en mi opinión su obra más completa, comienza impactando (al menos en mi caso, que todo hay que decirlo) con la monumental portada que te hace verlo todo desde otra perspectiva, mirando al cielo desde abajo, a través de... y con las estrellas ocupando lo más importante, realmente genial.
Lo mejor y más reseñable es que no se queda en eso, una presentación bonita y con gusto, sino que cuando que la aguja acaricia por primera vez el vinilo todo va en la dirección de una Música eterna hecha por un grupo que sabía cómo llevarla a cabo. 
Blues Rock, un poco de Rock Duro y momentos que lindan con el Hard es lo que nos ofrece el grupo que comienza a definir en este trabajo mucho y de manera radical los roles de cada uno de los componentes, especialmente el compositivo, con Andy Fraser y Paul Rodgers llevándose todos los honores, firmando los nueve temas del álbum y marcando el estilo reconocible de la banda.
La voz de Rodgers ya es el vértice a partir del cual todo cae en cascada, una de las más impresionantes y clásicas voces del Rock, vocalista de registros increíbles y unos recursos asombrosos.
Me encanta la sección rítmica de Free por lo que ofrece, Andy Fraser en el bajo y Simon Kirke a la batería son un perfecto entramado de ritmos y pausas que permiten que todo se desarrolle de manera natural, tanto los juegos vocales de Rodgers como la guitarra de Paul Kossoff que siempre me ha parecido que podía haber llegado a más pero que también forma parte del sonido inconfundible del grupo, especialmente en los riff que marca con un gusto exquisito (aunque se permita deslices como "Mouthful Of Grass")
Mientras se puedan escuchar discos como "Free" se podrá seguir soñando a través de la Música eterna que el Rock nos brinda, para cualquier momento y lugar un trallazo de adrenalina que te hierve la sangre sin desdeñar esas raíces bluseras que se les nota de aquellas maneras. Lo clásico hecho por un grupo clásico en su mejor momento.

SIDE ONE:  I'll be creepin';  Songs of yesterday;  Lying in the sunshine;  Trouble on double time;  Mouthful of grass
SIDE TWO:  Woman;  Free me;  Broad Daylight;  Mourning sad morning

De Vinilos y Otras Glorias MCCCXXV

Ya sé que me repito mucho, pero es que es así. Nos visita de nuevo un grupo más que importante para entender muchas cosas, y eso es como está escrito en esa historia de la Música que nunca se sabe por dónde aparece.


Humble Pie (Town And Country) 1969


Como el Rock es lo que es, y el talento viene dado por muchos lados, siempre me ha encantado un grupo como Humble Pie porque es capaz de aunar el talento de sus componentes, que era mucho y bueno, con la búsqueda de todas las formas en la cual el Rock puede hacerse ver.
Desde el poder de las guitarras eléctricas y una sección rítmica demoledora atravesando el aire, hasta los momentos más calmados con acústicas que son como un pequeño regalo para la piel, especialmente porque los conjuntos corales son tan buenos que todo ayuda a que la seda acaricie.
"Town And Country" es esto y mucho más. Un disco de Rock realizado desde la base de muchos estilos que confluyen en uno mismo, por eso nos podemos encontrar preciosidades corales con un sitar embelleciendo el conjunto, como en "The Light Of Love" o la entrada dulce e íntima que nos ofrecen en "Take Me Back", con Peter Frampton tirando de registro vocal para que parezca un suave despertar. No faltan los momentos de puro Rock cuando todo estalla en la maravillosa Música que nos lleva, esfuerzos vocales incluidos arañándote el alma, ritmos a golpes de sección rítmica clásica y contundente ("Cold Lady" cae de golpe y "Down Home Again" comienza a galopar con lo que marca la batería de Jerry Sherley)
Disco de grupo, todos participan en las composiciones y como buenos multi instrumentistas te los encuentras por todos lados haciendo de todo, a pesar de la imagen (cierta por otra parte) de lo que cada uno se encargaba, especialmente en directo. Aún así, cuando Frampton y Steve Marriott se dedican a rasgar las seis cuerdas todo se convierte en un concierto de Rock de muchos quilates, momentos estelares de dos artistas increíbles.
Segundo disco, segunda parada en las estrellas y la continuación de lo que fue desde el principio (especialmente cuando la banda original se mantuvo) un grupo muy especial, de calidad y belleza por donde lo pillaras.
Atrévete (otra vez, de nuevo, por si acaso...) con una banda especial, parte de esa historia del Rock que hace que la Música sea mucho de lo bueno que se escucha, cuando lo que nos llega es bueno y de calidad.
Peter Frampton, voz, guitarras, bajo, batería, percusión, piano. Steve Marriott voz, guitarras, sitar, percusión, piano, batería. Greg Ridley bajo, voz, guitarra y percusión. Jerry Sherley batería, tabla, percusión, voz y piano.

1:  Take me back;  The sad bag of Shaky Jake;  The light of love;  Cold lady;  Down home again;  Ollie Ollie;  Greg's song
2:  Every Mother song;  Heartbeat;  Only you can see;  Silver tongue;  Home and away


De Vinilos y Otras Glorias MCCCXXIV

Banda mítica y recordada por los amantes al buen Rock Duro, nos visitan por segunda vez ¡y que sigan haciéndolo, que es un placer!


Blue Cheer (Vincebus Eruptum) 1968


Debut salvaje y tremendo de la banda americana Blue Cheer, uno de los nombres fundamentales para entender el Rock de finales de los sesenta y principios de los setenta por aquellos lares.
Vaya por delante que este maravilloso trallazo que es "Vincebus Eruptum" no está considerado su mejor trabajo, pero para mí lo descarnado del sonido y descubrir una banda que se quería comer el mundo me hace sentirme más que a gusto escuchándolo, un auténtico placer sensorial en cada instante de sonidos que llegan a mi piel.
En formato de Power Trío salvaje y genuino, la banda nos entrega desde la entrada con "Summertime Blues" una auténtica descarga de clase y Música para estremecerte y arrancarte la piel a tiras, ¡¡bendita salvajada!! que comienza desde la voz del líder e imagen del grupo Dickie Peterson, una garganta que quiere comerte entero desde la primera estrofa que sale hacia el infinito, descomunal, esforzándote para hacer más duro e intenso el sonido global de la banda. Con el bajo tampoco se anda con chiquitas y estrella toda su furia contra quien se atreva a escucharle (la animalada que se marca en "Doctor Please" es para que se lo miren y morirse de gusto)
La guitarra demoledora de Leigh Stephens es el otro leitmotiv que hace de guía para la escucha de la obra. Rompedora, intensa, emocional y en ocasiones tan "sucia" como bella, sus solos rasgan la piel sin compasión, arrancan de cuajo todo lo que se ponga por delante y dejan agotado tras sus riff pesados y duros que caen como una losa o esos solos que me parecen una furia desencadenada.
No falta a la fiesta la batería de Paul Whaley que cuando hace la guerra por su cuenta es un huracán y cuando cubre los espacios de sus compañeros es como un muro por donde no se escapa nada.
Disco clásico de Rock Duro, toques de Blues que se quieren hacer ver tratados de manera especial, un tremendo poder de seducción desde esta Música que te levanta a patadas donde estés, absolutamente visceral y bella en todo lo que aporta (la belleza no es sólo el susurro, la dureza puede estar impregnada de ella por igual) 
Un disco de comienzos, me encanta por esa sensación de estar montando algo creíble, aún buscando el camino pero por senderos de auténtica Música para soñar. El principio de todo lo demás desde lo más primitivo y encantador.

A:  Summertime Blues;  Rock me baby;  Doctor Please
B:  Out of focus;  Parchment Farm;  Second time around