domingo, 30 de junio de 2019

Master Of Disaster


Poster


Música


Ya soy ligero como la brisa que me envuelve, no pueden tocarnos, no mientras nuestras manos sigan buscándose, las almas desvaneciéndose en los sueños y las fantasías ocupando cada espacio en el contorno de nuestras vidas. 

El río cubre en su regazo los deseos más ocultos, esas mentiras que no podemos fingir y que nos hacen estar junto al otro, queriendo saborear el flujo de vida que corre por nuestras venas al escucharnos, encerrados en un espacio que sólo tú y yo conocemos.

Duermo sobre espinas cuando te deseo y no te encuentro, grito a la nada tu nombre empapado en mis historias, busco tras las esquinas tu rostro encendido por la pasión que nos envuelve, vuelo con tu cuerpo unido al mío hacia nuestros sueños, más allá de cualquier razón, inmerso en el imposible de tu mirada.




A la Gatita que nunca maullará

Alejándome


ALEJÁNDOME

Mis ojos aún te miran
aunque ya no estés entre mis brazos
la noche pasó como un instante
escapándose como siempre que te deseo
ahora sólo tengo mis pies sobre la acera
alejándome del lugar de mis sueños.
La cortina cerrada saluda la mañana
tú descansas del placer, mientras te observo aún
con tu mirada perdida mientras gozabas
sin conocer quién ocupaba tu mente
aunque fuese mi cuerpo el que llenara tu espacio.
Mis ojos aún te miran
aunque ante mí sólo haya asfalto
de nuevo terminó mi tiempo
marcado por el inexorable reloj de tu realidad
mis sentidos siguen llenos de ti
pero sé, es inevitable, que mi esencia se perdió en tu adiós.
Mis ojos aún te miran
y esperan la próxima noche
en la que no sabré, de nuevo, si me deseas
aunque tu intimidad se me ofrezca generosa
y tus ojos se pierdan donde yo no llego.
Mis ojos aún te miran

sábado, 29 de junio de 2019

Poster


Lazy


Orgasmo


Por Eso Nos importa Una Mierda...


De Vinilos y Otras Glorias MMCXIV

Desde el lugar donde lo prohibido comienza a tener sentido


Jeff Beck (Jeff Beck With The Jan Hammer Group Live) 1977


Este tipo, Jeff Beck, toca la guitarra como le da la real gana. Hace lo que le sale del alma y tiene una facilidad asombrosa para que parezca que todo es tan fácil como lo transmite.
Otra cosa es lo de escribir en un papel temas para llevar a las seis cuerdas (en el disco que nos ocupa sólo interviene en uno) pero es de los pocos solistas que pueden presumir de ser uno de los más grandes con ese debe en su historial.
Este directo con Jan Hammer y su grupo es una exhibición musical de todos los músicos que intervienen, porque realmente usan el directo como medio para desarrollar su talento instrumental, y vaya si lo consiguen.
Dicho esto, el que quiera ver más allá no lo va a encontrar, claro que hay poco más allá si lo que te pones es a escuchar a cinco animales desarrollando Música de la buena (creo que en casos como este lo de los estilos se queda un poco en segundo plano) y disfrutando en directo.
Por descontado que Jeff Beck se hace notar con las seis cuerdas, los efectos y esas diabluras que hacen de él uno de los más grandes, pero los teclados de Jan Hammer no le van a la zaga, y es que para eso están los dos, para hacer que se luzca el otro con lo que van dando de pauta.
La banda, enorme, les sigue, se divierte y de vez en cuando se sale (como el bajo de Fernando Saunders que parece que tiene vida propia colándose por todos lados) pero como todos están a lo que están, al final, aunque parezca mentira, los solistas se convierten en parte del todo y la conclusión es una Música poderosa que no deja resquicio por ningún lado, algo realmente maravilloso.
Un genio de las seis cuerdas en una época en la cual ya era lo que él quería pero no se acababa de asentar en algo más concreto, y sin embargo en este disco se deja ir de una manera endiablada clavándote esas cuerdas de acero donde más duele, en los sentidos, para que realmente sepas lo que es capaz de hacer.
Si te gusta Jeff Beck, ya sabes, si te gusta la Música... 

Side One:  Freeway Jam;  Earth;  She's a woman;  Full moon boogie
Side Two:  Darkness;  Scatterbrain;  Blue Wind

De Vinilos y Otras Glorias MMCXIII

Desde el lugar donde lo prohibido comienza a tener sentido


Nazareth (Close Enough For Rock 'N' Roll) 1976


Siempre me ha parecido una banda más de temas que de álbumes, por eso, quizás sólo por eso, lo primero que tuve de Nazareth fue un grandes éxitos, y poco a poco fui haciéndome con algunos de sus trabajos más señeros, que los hay.
Lo que no puedo negar, temas clásicos aparte, es que este "Close Enough For Rock 'N' Roll" es el disco que más me gusta de la banda como trabajo completo. Y eso que volviendo a lo de los temas, en el álbum se encuentra El Tema, quizás la canción más completa que hayan hecho nunca, esa maravilla llamada "Telegram" y que salvo por la relajación final marca una manera muy Hard de hacer Música, muy del estilo de Nazareth pero en su estado más alto.
Siendo ya su séptimo álbum, y con la banda clásica aún en estado más o menos de gracia, al menos mantienen ese sonido tan de ellos, porque estos escoceses se notan y se siente en su Música, más que influenciados por una tierra donde eso del clasicismo lo llevan en vena, y de vez en cuando les sale.
La verdad es que el disco es bastante completo, siempre me han parecido una banda a la que le ha faltado ese salto de calidad para estar en lo más alto del Hard, pero con trabajos como este demuestran que saben lo que se hacen, y a partir de aquí donde llegan es el lugar que les corresponde, un segundo escalón por detrás de los más grandes. Eso sí, que Nazareth tiene legión de seguidores es algo que no se les puede negar, por descontado.
La voz de Dan McCafferty, entre malhumorado y cabreado, clásica y típica, marca los temas, la mayoría entre los tres y cinco minutos (salvo la historia contada en el que da título al álbum) y la guitarra de Manny Charlton se deja caer con riff que no enseñan nada pero que nunca sobran, y de vez en cuando algún que otro solo bastante adecuado.
La sección rítmica a cargo de Pete Agnew al bajo y Darrell Sweet a la batería hace su trabajo más que bien y se convierte en el típico pateo al culo de una banda de Hard clásica.
Para escuchar, entretenerse, divertirse y poner unas quinientas veces el tema que abre el disco.

Cara 1:  Telegram;  Vicki;  Homesick Again;  Vancouver Shakedown
Cara 2:  Born under the wrong sing;  Loretta;  Carry Out Feelings;  Lift the lid;  You're the violin

De Vinilos y Otras Glorias MMCXII

Desde el lugar donde lo prohibido comienza a tener sentido


Uriah Heep (Look At Yourself) 1971


No se puede negar (o se puede a quien le dé la gana, pero no es mi caso) que Uriah Heep ha sido una banda de Hard Rock personal y en mucha medida atípica, y eso lo ha marcado siempre su manera de componer y de hacer temas realizados de una forma única.
Quizás, tras dos buenísimos álbumes especialmente el antecesor, el disco que marca el estilo del grupo sea este "Look At Yourself", en el cual dejan su sello más aún que en cualquiera de los otros, en cuanto a la cantidad y la calidad de los temas, sello indeleble de la marca Uriah Heep.
El trallazo con el que comienzan y que da título al trabajo es una cabalgada muy típica de su creador Ken Hensley, con los teclados arañándote el alma y la voz de David Byron en su máximo esplendor. A partir de aquí una sucesión de clásicos con la firma de Hensley en todos ellos y la ayuda de Byron y Mick Box en tres.
Un disco demoníaco, obscuro y tremendo en muchas de sus partes, como el desarrollo de tragedia griega que marca "July Morning", donde la voz se me antoja casi más importante que la propia Música (y ya es pedir mucho) por lo sobrecogedora que es en algunas partes del tema. Momentos de presagios que marcan una fase vital del Hard, como "Shadows Of Grief". Los coros, otro de los grandes valores de la banda, cuando quieren te llevan a los infiernos.
Puede ser que el tercer disco de Uriah Heep sea el primero donde lanzaron al infinito su portentosa manera de poder recrear en directo lo que hacían en un estudio, porque en sí el disco es una demostración de lo que podían hacer en un escenario, y el año de su lanzamiento demasiado fresco para lo que vendría después. De hecho la batería no se encuentra acreditada en la contraportada y figuran créditos con cinco fotografías y cuatro nombres, lo cual deja claro que el grupo aún estaba en plena formación.
Para los amantes de Uriah Heep, que si te engancha te hace realmente un adicto de ellos, un disco imprescindible, uno de los pilares de su discografía y con temas que son parte de la historia del mismo y por ende del Hard.

SIDE ONE:  Look at yourself;  I wanna be free;  July Morning
SIDE TWO:  Tears in my eyes;  Shadows Of Grief;  What Should Be Done;  Love Machine

De Vinilos y Otras Glorias MMCXI

Desde el lugar donde lo prohibido comienza a tener sentido


Rainbow (Ritchie Blackmore's Rainbow) 1975


Recién abandonada la nave Deep Purple, el genial guitarrista se agarró a lo seguro para iniciar una nueva aventura. 
Era obvio que montar una banda del calibre de la que quería no iba a ser sencillo, por lo que tomó "prestada" una en la que había una voz de lujo y el resto le sirvió para hacer este primer álbum (con su nombre como marca para que todos nos diéramos cuenta de quién estaba detrás) que no está nada mal, que es un clásico del Hard Rock por todo lo que significa y que además sirvió para lanzar la carrera, a lo bestia y sin frenos, de uno de los más grandes vocalistas de la historia del género, Ronnie James Dio.
Un disco que nos trae algunos de los clásicos de la banda, que posteriormente se convertirían en esas grandes epopeyas en directo de duración indeterminada y que (sobre todo y además de...) hacía hincapié en algo que Ritchie quería en su última etapa Purple, las baladas o los temas de textura suave que dentro del Hard iban a marcar estilo. La maravillosa "Catch The Rainbow", para mayor gloria de la guitarra en directo, o la sublime "The Temple Of The King", son dos obras de arte que apenas han sido comentadas fuera de lo que eran estos grupos que rompían muchas más barreras de lo que parecían.
El álbum es pura historia del Hard por todo lo que significaba, porque abría la puerta de un camino tras una odisea genial en una banda única y que en lo que fue el grupo nos dejó nueve temas que dan gusto escuchar. Quizás peca un poco de querer sacarlo demasiado rápido, porque se podrían haber desarrollado alguno de los temas de manera más extensa, pero en lo que hay, se nota ese halo de los dos genios que firman siete de los temas, Ritchie y Ronnie, y una banda de acompañamiento (porque es lo que deseaba el guitarrista y lo que se percibe en la grabación) que no desentona en absoluto.
"Ritchie Blackmore's Rainbow", el comienzo de una aventura que marcó una página gloriosa para los amantes del Hard, al menos durante cuatro o cinco años de gloria musical.
Ritchie Blackmore guitarras. Ronnie James Dio voz. Gary Driscoll batería. Craig Gruber bajo. Mickey Lee Soule teclados.

Side One:  Man on the silver mountain;  Self portrait;  Black sheep of the family;  Catch the rainbow
Side Two:  Snake Charmer;  The Temple Of The King;  If you don't like Rock'N'Roll;  Sixteenth century greensleeves;  Still I'm Sad




A Pedro, mi Amigo y queridísimo compañero de emociones. Gracias por acariciar esas cuerdas para mantenerlas en mi memoria.
Te Quiero

domingo, 23 de junio de 2019

Phenaphen No 3


Música


La vuelta a los orígenes nunca son fáciles. Hay momentos que desgranan el reloj de la vida con demasiada velocidad; sin embargo, algunos recuerdos vagan lentamente por el vacío que nos dejan las imágenes que no queremos rescatar.

Había una casa donde todo se hacía real, incluso la imaginación de la adolescencia, un lugar apartado del mundo en el cual la distancia no existía, donde el agua del río se escuchaba como un acorde que presagia el momento excelso de un increíble solo que te rompe al alma.

Fue en ese lugar, al calor de las estrellas en las noches de verano, donde comprendí que mi ser podía unirse a cualquier sonido que me delatara, que supiera que necesitaba escucharlo para vomitar mis miserias, para dejar de ser lo que no necesitaba, para llegar hasta el paraíso al compás de un tema brutal, emocionante, abrasador.

K.S.

Música


Podíamos verla a pesar de no encontrarse entre nosotros. Los momentos previos a los sueños eran eso que llamábamos la verdad en forma de notas. Quizás no sabíamos qué y por qué, pero intuíamos que los deseos nos venían dados al calor de sus sentimientos.

No éramos muchos, de hecho casi nunca ocupábamos por completo aquél lugar lleno de magia que nos parecía lo más cercano a la eternidad, pero jamás nos sobró un instante de nuestras vidas abrazados a aquellas melodías, esos sonidos entrelazados que nos daban la vida.

A veces, cuando creo que la inmensidad de la vida es una gota de agua resbalando por la piel, puedo verlos abrazados a nuestros sueños, llorando de emoción cuando la guitarra rasgaba el silencio, escuchando la garganta que nos quería hacer parte de la nada, y eso estoy seguro que me acompañará hasta que mis sentidos dejen de creer.

A.R.

Prove It All Night 1978 // 23.06.2019



A Mª Paz y Marian. Para que la Música no deje de llenarlas de sueños tantos años como podamos sentirla.
Besos

sábado, 22 de junio de 2019

Poster IV


Poster III


Poster II


Poster I


De Vinilos y Otras Glorias MMCX

Desde el lugar donde lo prohibido comienza a tener sentido


The Cosmic Jokers (Galactic Supermarket) 1974


Lo del nombre ya debe dar una pista de lo que va este segundo trabajo de The Cosmic Jokers, es decir, de nada y de lo que a ellos les dé la real gana.
Y es que en este disco a los creadores del grupo se les unen amigos, colegas de iluminarias ideas, emocionales músicos que entienden la Música como un sinfín de algoritmos mentales que se pueden trasladar al pentagrama... todo lo que el Krautrock puro imaginó desde la creatividad y la ausencia de límites.
Lo que no se puede negar, porque hay que ser muy necio o estar muy sordo para no percibirlo, es que se trata de Música libre, sin espacio para la especulación, se encuadre donde uno quiera dentro del género o se pierda en los confines de una galaxia lejana, muy lejana. 
"Galactic Supermarket" es la excepcional recreación en sonidos de la mente de varios iluminados, guiados por una misma idea (o millones de ellas, ¡¡vaya usted a saber!!) que se empeñan en recrear lo que les sale en una especie de espiral de sonidos que se torna evocadora y sugerente, brillante pasaje emocional para que no aterrices nunca una vez que el viaje ha comenzado. 
Dos temas, uno por cada cara, de 19'02'' y 19'24'' respectivamente, se encargan de servir de lanzadera a esas maniobras mentales en las cuales puedes ser el arquitecto de todo el conjunto o simplemente un espectador que toma lo que se ha hecho y lo deja estar, haciendo que cada nota sea un vínculo para esa unión con la Música. 
Como no puede ser de otra manera, poco más habría que añadir, porque se trata de un disco donde tú eres el protagonista a través de los sueños, donde además de la Música creada puedes imaginar lo que te plazca y dejar que todo se transforme alrededor tuyo, que nada sea lo que parece, que la realidad y la ficción se unan para formar ese todo ensoñador que resulta fascinante.
Amamos lo especial, lo ajeno a la norma, lo que no es y sin embargo es, por eso amamos Música como "Galactic Supermarket".
Gille & Rosi. Dieter Dierks. Jürgen Dollase. Manuel G¨ttsching. Harald Grosskopf.  Klaus Schulze

Side 1:  Kinder des Alls
Side 2:  Galactic Supermarket

De Vinilos y Otras Glorias MMCIX

Desde el lugar donde lo prohibido comienza a tener sentido


Tangerine Dream (Zeit) 1972


Para muchos, los creadores del Space Rock, para otros, un grupo de Música eléctrónica especialista en eventos varios, sobre todo bandas sonoras que llenan de sintonías imágenes creadas, para algunos más...
En lo que a mí respecta, Tangerine Dream son un grupo que saben penetrar en los sentidos a base de usar el ambiente y los instrumentos electrónicos casi como nadie. A partir de aquí, o te llegan o lo mejor es desaparecer y no escucharles mucho, porque el viaje no tiene retorno, especialmente el que ellos proponen.
En su primera época, al que pertenece este tercer trabajo "Zeit", esta singular manera de viajar por el espacio de las mentes la llevaban al extremo, y sus obras eran maravillosas odiseas de las cuales te podías colgar o simplemente perder cuando la Música penetraba en tus sentidos.
Subtitulado el doble disco "Largo In Four Movements", cada cara es un tema que representa uno de los cuatro movimientos a los que hacen referencia, excepcionales recorridos musicales (el más corto es de 17'43'') donde los efectos, los teclados y alguna que otra guitarra perdida en la inmensidad de los generadores describen un singular pasaje de mundos extraídos de la imaginación de sus creadores.
Siempre me ha parecido que la Música creada por Tangerine Dream te permite interactuar con ellos, y "Zeit" no sólo no es una excepción, sino que en este sentido es uno de sus trabajos más logrados. Con esto, el viaje está asegurado, y sólo depende de quien lo escucha que la mente esté dispuesta a no tener límites, porque desde luego ellos no los ponen.
Una maravillosa propuesta para escapar de todo lo que te rodea, una forma excepcional de ver algo más allá de lo que los sentidos habitualmente perciben, todo ello a través de la Música y de la mano de unos sonidos que te hacen ser uno mismo junto a lo que te llega.
"Zeit" es un disco soberbio de Space Rock, o de Música electrónica, o de Krautrock visionario, o... simplemente un trabajo para entender, comprender y decidir.
Chris Franke vcs 3, teclados, percusión. Edgar Froese guitarra, generator. Peter Baumann vcs 3, teclados.

side one: first movement: Birth of liquid plejades
side two:  second movement: Nebulous dawn
side three:  third movement:  Origin of supernatural probabilities
side four:  fourth movement:  Zeit

De Vinilos y Otras Glorias MMCVIII

Desde el lugar donde lo prohibido comienza a tener sentido


Amon Düül II (Carnival In Babylon) 1972


No creo que exista (al menos en la cantidad y calidad de su producción) un grupo más comunal que Amon Düül II a la hora de crear Música y sentirse como una unión en simbiosis de cada uno de sus miembros, y eso que son muchos y además suelen tener invitados en cada uno de sus trabajos.
Será que se tomaban lo de la Música como una traslación de su propia vida, será que la mayoría de sus miembros pensaban en los sonidos como un todo que traspasaba lo meramente mundano, será lo que sea, pero es cierto que cuando los escuchas sientes esa sensación del todo y de la banda a una queriendo enviarte sus mensajes.
Obviamente, tras lo dicho, no podemos negar que "Carnival In Babylon" da esa misma sensación, y eso que venían de la entrega de un trabajo excepcional que no les dejaba mucho margen a superarse. Pero la realidad es que un grupo como este no suele dedicarse a enviar imágenes y fotos para dejarse ver, porque su ideario musical va unido a su forma de pensar, y un disco como éste lo expresa a la perfección.
Es verdad que se nota (quizás el año, en el cual fueron un poco más internacionales que en sus comienzos, y a partir de aquí...) un Rock más clásico dentro de la capacidad para no serlo que tenía un grupo representativo del Krautrock más visceral, pero las guitarras se vuelven menos violentas, dan un margen a que lo oscuro no lo cubra todo y en momentos las piezas de Música suenan a algo que te puede parecer más lógico.
Lo que sigue embaucando es la voz de Renate Knaup-Krötenschwanz, que parece comerte con la sutileza de un monstruo que se acerca a tus pensamientos. Tras ella, al margen de los coros y las voces solistas del resto de los miembros, la Música de "Carnival In Babylon" es una descarga de Krautrock brutal que llega desde todos lados, especialmente con las guitarras arañándote la piel y no dejando resquicio a que te recuperes; tremendos los solos cuando parece que todo se va a terminar y surgen de la nada en dobles punteos descomunales. La sección rítmica acorde a lo que es el grupo, brutal y demoledora.
Para los amantes de esta Música más allá de lo escrito, un disco que se disfruta como algo que te empapa completamente.

SIDE A:  C.I.D. in Uruk;  All the years round;  Shimmering sand
SIDE B:  Kronwinkl 12;  Tables are turned;  Hawknose Harlequin

De Vinilos y Otras Glorias MMCVII

Desde el lugar donde lo prohibido comienza a tener sentido


Can (Ege Bamyasi Okraschoten) 1972


Si hablamos de Krautrock, del que se imagina ajeno a cualquier lógica y una de las corrientes musicales que más han influido en el radicalismo social y político de alguna época, nos referimos a los que realmente están fuera del alcance de cualquier género "habitual" de lo que consideramos Música.
Entre los más destacados creadores de todo un universo de ideas plasmadas en sonidos se encuentran Can, un grupo señero del Krautrock y que consideraba esas ideas radicales como parte de su propuesta para expresarse.
El disco que nos visita, "Ege Bamyasi Okraschoten", es su cuarta entrega (al margen de idearios de bandas sonoras, conciertos varios y demás parafernalia estilística de la época) y lo que no venden, y en eso me alegro por lo que me toca en cuanto a gustos musicales, es algo que no hayan dicho y que no deje claro su manera de entender quienes son.
Abigarrados momentos de emociones contenidas, con o sin sentido ya es cosa de cada uno, con una manera extrema de entrelazar los sonidos que mezclan la voz acalorada y enigmática de Damo Suzuki en un devenir de relatos vocales que otorgan a la Música que la acompaña ese carácter de sufrimiento extremo que los sonidos del grupo intentan enviarte.
La percusión, de la mano de Jaki Liebezeit, retrata de manera perfecta esa continua obsesión por el machaque mental de la Música de Can, ritmos constantes, que te traen de lleno hasta los límites de lo racional, con momentos de preciosa obsesión y largas noches en vela al son de unos golpes de la batería que parecen no tener fin; acompañado en ese trabajo por el bajo de Holger Czukay, la sección rítmica marca la pauta en cada tema.
Completan el engranaje de lo que es una Música especial la guitarra de Michael Karoli y los teclados (apabullantes para crear la atmósfera perfecta) de Irmin Schmidt.
Un disco clásico del sonido Can, el Krautrock más puro al servicio de la mente, la manera más directa para pensar y no dejar que los sueños te agobien, porque tú eres el creador de todo lo que te ronda por la cabeza, y a través de esta Música puedes llegar hasta donde quieras, que para eso está creada.

side one:  Pinch;  Sing Swan Song;  One more night
side two:  Vitamin C;  Soup;  I'm so green;  Spoon

domingo, 16 de junio de 2019

Toy


Because The Night


Música


Como cada mañana, el trovador se dejaba acariciar por los rayos del sol. Su deseo era volver a llevar la Música a los corazones de quienes habían muerto por la oscura obsesión de la nada. Parecía tan difícil como andar por los caminos sabiendo que nada levantaría las almas dormidas, pero como cada amanecer, su mano aferraba la guitarra como si le fuera la vida en ello.

A través de los caminos, algunas voces llevaban las historias que salían de su garganta a los lugares más recónditos del mundo, un halo de esperanza que no moría, una frases creadas a fuego sobre las tumbas donde se lloraba a quienes amaban los sonidos.

Poster


De Vinilos y Otras Glorias MMCVI

Desde el lugar donde lo prohibido comienza a tener sentido


Lou Reed (Live) 1973


Para aclaraciones varias de esas que merecen la pena según las lea, el año de grabación (parece certificado, no como algunos de los directos de Lou Reed que parecen salidos de no se sabe donde) es el 1973, en su ciudad natal, NYC, aunque la fecha de edición, vaya usted a saber, es el año 1975.
Dicho esto, el disco representa la época más canalla de Lou Reed en su etapa en solitario, y ya con eso merecería mucho la pena. Pero además la banda que le acompaña es mítica, y él se encuentra en un estado vocal tremendo; el juego que hace con los temas cantándolos como le da la gana (incluso con mucha desgana) y riéndose de sí mismo y de lo que le rodea es una barbaridad, consiguiendo esa simbiosis que sólo los grandes transmiten, a pesar de todos los pesares del mundo.
Para que todo sea casi perfecto, los temas son un pedazo de la historia del Rock, en esa época en la que ya Lou Reed había desconectado con todo lo que no fuera él mismo, y se sostienen por sí mismos sin esfuerzo; si a esto unimos que la banda les otorga un plus en cuanto a la creatividad de un directo realmente impactante, el disco merece la pena.
Un animal hecho para el directo, creado para el Rock y dándolo a través de una grabación que quizás ha sido siempre ocultada en parte por ese monumento llamado "Rock 'N' Roll Animal", pero que cada uno en su espacio no se pisan nada.
Parido en un período de oscuros deseos del artista, parece curioso que este "Live" estalle con una inusitada energía, una esperanza para los amantes del Rock, y que cada tema sea eso, un canto a una Música que Lou Reed ha sabido transmitir como pocos, de una manera personal y única.
Dicho todo esto, lo mejor con un disco como este es disfrutar de cada surco, cada impacto que el Rock te lanza a tu cerebro, cada nota salida por los maravillosos músicos que forman la banda y con un artista como Lou Reed que simplemente ha sido y será irrepetible.
Lou Reed voz. Dick Wagner guitarra. Ray Colcord teclados. Penti Glan batería. Prakash John bajo. Syeve Hunter guitarra.

A: Vicious;  Satellite of love;  Walk on the walk side
B:  I'm waiting for the man;  Oh, Jim;  Sad song



De Vinilos y Otras Glorias MMCV

Desde el lugar donde lo prohibido comienza a tener sentido


The Marshall Tucker Band (Long Hard Ride) 1976


Entre los grupos sureños que siempre me han levantado la moral y me han hecho amar el Rock Sureño con mayúsculas, The Marshall Tucker Band fueron los primeros en llegar a mi vida, y eso me es imposible olvidarlo.
El disco que nos visita, "Long Hard Ride" nunca ha sido considerado entre los mayores de su producción, y es algo que me parece un poco injusto. No porque no exista una diferencia entre los primeros trabajos de la banda (realmente monumentales) y el resto, porque existe, sino porque este disco tiene unas características que quizás hayan hecho que no calara tanto entre los que aman la Música del grupo.
Nació en un período de transición de la banda, sobre todo por temas contractuales que hacían prever lo que pasó poco después, la ruptura con su casa de discos original, y además pasea un poco más de lo que habitualmente el grupo hacía por una Música de tono más Country, vaquera y de lo profundo, y eso se nota.
En conjunto me parece un disco más que válido para una banda que ha sido y será por siempre uno de los iconos del Rock Sureño, y la verdad es que tiene temas que te llevan hasta muy arriba a poco que te sientas con ánimos para seguirlos.
La instrumental que da título al disco es tremenda, excelsa, y el juego de canciones más pausadas con otras que viajan por las praderas inmensas del Country Rock hacen que la mezcla merezca la pena.
Todo sea, o quizás sin parecerlo es así, que tengo debilidad por el grupo, que The Marshall Tucker Band es una de esas emociones a las que siempre puedo acudir cuando la noche cae demasiado pronto y las guitarras me ofrecen un ramalazo de luz que no me espero. No digo que no, pero como pasa en los grandes, hasta ciertos discos son una pieza preciosa donde acurrucarse mientras (y no es el caso ni mucho menos) no se arrastren por el fango.
Para esos momentos en los que uno está para cualquier cosa, de nuevo y por siempre un disco de esta banda maravillosamente ejemplar.
Toy Caldwell guitarras, steel, voces. Tommy Caldwell bajo y coros. Doug Gray voz y percusión. Jerry Eubanks flauta, saxo, coros. George McCorkle guitarras. Paul T. Riddle batería.

Side One:  Long hard ride;  Property line;  Am I the kind of man;  Walkin' the street alone
Side Two:  Windy City Blues;  Holding on to you;  You say you love me;  You don't live forever


De Vinilos y Otras Glorias MMCIV

Desde el lugar donde lo prohibido comienza a tener sentido


Dire Straits (Dire Straits) 1978


En el año 1978 las tendencias musicales estaban como las hormonas en primavera. La esencia de algunos estilos se estaba perdiendo, y el nacimiento de bandas que proponían otras cosas era un hecho tan necesario como ilusionante.
Es obvio que muchas cosas fueron a peor (solo hay que ver la marabunta ochentera de mierda que nos tocó oír) pero en algunos casos las propuestas fueron más que interesantes.
Dire Straits nació como algo completamente distinto y casi de la nada, debido a eso que se hacía y eso que no se hacía, y desde luego su primer disco no dejó indiferente a nadie. 
Con una base evidente de Blues, parte de Soul y por supuesto Rock, la manera de interpretar los temas y sobre todo de hacerlos llegar por parte del grupo era algo novedoso. Mark Knopfler transmitía una especie de hipnotismo único desde su voz, pero sobre todo el sonido de su guitarra era algo especial.
El trallazo a nivel de ventas e impacto de "Sultans Of Swing" fue algo tremendo, y la verdad es que este hecho marcó al grupo y su historia. Pero Dire Straits no era sólo Mark y ese grandioso tema, el grupo sabía cómo acoplarse perfectamente a las necesidades de las canciones creadas por el guitarrista, y el sonido de la banda era tan personal como su líder.
La epopeya de este intento de dar la vuelta a lo que había duró lo que quiso Mark Knopfler, o lo que su talento primario le dio de sí, dos tremendos álbumes labrados desde los orígenes de muchas cosas, y trasladados a la memoria colectiva para siempre.
El disco debut, este álbum que aún recuerdo con cariño de tardes con los amigos, es una vuelta de tuerca que nadie podrá borrar, y no es sólo un tema, son nueve canciones que le convierten en un trabajo muy completo de buena Música.
Por lo demás, como todo en esta vida, los detractores han encontrado mil maneras de abundar en lo que nunca debería haber sido, pero momentos como éste, en los que se descubre algo que con calidad te hace vibrar, siempre hay que disfrutarlos.
Mark Knopfler voz y guitarras. David Knopfler guitarra rítmica. John Illsley bajo. Pick Withers batería

1:  Down to the waterline;  Water of love;  Setting me up;  Six blade knife;  Southbound again
2:  Sultans of Swing;  In the gallery;  Wild West End;  Lions

De Vinilos y Otras Glorias MMCIII

Desde el lugar donde lo prohibido comienza a tener sentido


Blondie (Parallel Lines) 1979


Ya asentados entre un público que deseaba verles haciendo el Punk que querían proponer al principio de su carrera, y el Pop que por Música e imagen hicieron en los discos grabados, Blondie se lanzó a por su tercera entrega.
En mi opinión su trabajo más logrado, el más completo y su canto del cisne, porque a partir de aquí la cosa no fue igual. Bien es cierto que la imagen de la vocalista y el tirón de los primeros discos, incluido por supuesto éste, les hicieron seguir en la brecha algunos años más, pero la banda ya no fue lo mismo y ahí se quedaron.
En cuanto al disco, "Parallel Lines" comienza con un estruendoso comienzo llamado "Hanging On The Telephone", un trallazo que buscaba más allá del Pop elegante para intentar arrancar astillas con ese Rock de sus comienzos como grupo, y alguna que otra canción que marca y mucho una sección rítmica que en este caso va a por todas.
De lo que no hay duda es que la voz y la personalidad de Deborah Harry marcaban al grupo y su Música, y esa imagen de conejita Playboy elegante y ya de vuelta hacía que muchos de los temas no tuvieran el referente agónico de un buen tema Punk Rock, porque las melodías en su garganta se tornaban más suaves y deliciosas.
Por eso siempre me he tomado a Blondie como un grupo de Pop neoyorquino que quiso abrasar por otro lado, para que sus discos me entraran de esa manera. Los mimbres del Rock están ahí, eso no hay duda, pero el público se tornó visual con Deborah, y eso no encajaba mucho con los vinilos y el directo.
"Parallel Lines" es el disco que me hace volver al grupo de vez en cuando, un soplo de aire fresco en la escena Pop de finales de los setenta, un intento de gustar (y se consigue dentro de los esquemas que son) con un trabajo bien producido, que ha superado el paso del tiempo y que demostró que el grupo a esas alturas sabía lo que hacía, otra cosa es que se quedaran por ahí.
Jimmy Destri teclados. Frank Infante guitarra. Chris Stein guitarras. Nigel Harrison bajo. Clem Burke batería. Deborah Harry voz

SIDE ONE:  Hanging On The Telephone;  One way or another;  Picture This;  Fade away and radiate;  Pretty Baby;  I know but I don't know
SIDE TWO:  11:59;  Will anything happen?;  Sunday girl;  Heart of glass;  I'm gonna love you too;  Just go away


sábado, 15 de junio de 2019

Poster


Música


La mano que te da de comer no siempre es la que te enseña el camino que debes seguir. Un deber es lo que no se quiere, aunque a veces la devoción es parte de eso que nos enseña lo que nunca queríamos haber sido.

Falta la guinda en el pastel de lo libre, ese sonido que rompe las cadenas cuando realmente te sientes por encima de todo lo que te arrastra. Detrás de esa nota, nada es inalcanzable.

La Villa Strangiato


Palabras


Cuando lo accesorio se superpone a lo fundamental, se consuma el Caos

Poster


De Vinilos y Otras Glorias MMCII

Desde el lugar donde lo prohibido comienza a tener sentido


East Of Eden (East Of Eden) 1971


Por fin ha visto la luz (de nuevo, obviamente) el trabajo homónimo de East Of Eden, el grupo excepcional de Prog. británico que durante los primeros años de su existencia se mantuvo dentro de esa élite tan compleja tras los más grandes del estilo (que por otra parte eran, simplemente, intratables)
Un disco en la mejor tradición del Prog. de calidad, siguiendo la estela de sus primeros trabajos, quizás con unas ideas menos atrevidas en lo radical pero con un cuidado y muy trabajado detalle de producción y en la composición de los temas que lo hacen una obra de tremenda calidad.
Al margen de la calidad individual de los músicos, el conjunto suena de maravilla, y la vuelta de tuerca que consiguen con los intervalos de violín, saxo o flauta a cargo de Dave Arbus son maravillosos, rompiendo de manera magistral el ritmo que se supone y dando a los temas una visión mucho más amplia de la lógica. Puro Prog., una manera de componer y crear basada en los continuos cambios y elementos que rompen de manera salvaje el tempo de la canción para que no puedas dejar de estar alerta ni un instante.
Siete temas que pueden durar lo que quieran, porque los ritmos siguen una estela que parece infinita y que vuelve y se envuelve en sí misma una y otra vez, o que se desvía hacia donde no te esperas. Solos increíbles creados dentro de contra ritmos, Música que no sabe de finales, momentos en los que pareces estar y de pronto te transportan a cualquier otro lugar.
Cuando el Prog. se hace a este nivel, todo se dispara, y es que la Música se une de manera perfecta a una creatividad brutal, lo que provoca que no existan límites en lo que se pueda trasladar de la mente a lo interpretado. Un estilo que cuando se recrea de manera maravillosa, como es el caso, a quienes lo amamos nos lleva en volandas, porque la capacidad de recrear en tu interior lo que te llega no tiene fin y es simplemente maravilloso.
"East Of Eden", un disco brillante en una época donde crear Música no era una ilusión, sino una maravillosa realidad.
David Jack voz, bajo, guitarra acústica. Jim Roche guitarras. Dave Arbus violín, saxo y flauta. Jeff Allen batería y percusión.

Side 1:  Wonderful feeling;  Goodbye;  Crazy Daisy
Side 2:  Here comes the day;  Take what you need;  No time;  To Mrs. V.

De Vinilos y Otras Glorias MMCI

Desde el lugar donde lo prohibido comienza a tener sentido


Twenty Sixty Six And Then (Reflections On The Future) 1972


De entrada, y para que no nos llevemos a engaño, el disco original de la banda, "Reflections On The Future", era un vinilo simple, pero por aquello de las reediciones y las ganas de "agradar" (por decir algo que no suene muy grosero) el que ha llegado a nuestras manos hace no mucho es un doble vinilo con demos, adheridos, versiones alternativas y demás.
Manejos comerciales aparte, Twenty Sixty Six And Then son un grupo, mejor dicho un gran grupo, de Krautrock con las reminiscencias más abruptas del estilo. Porque de verdad que lo de patearte el culo es una realidad en un disco como este, y desde el principio lo van dejando claro.
Un trallazo tras otro, un impacto al que sigue otro mayor si cabe, y entre medias de todo una poderosa sección rítmica que no sabe de "seguirles porque allá que vamos", sino que "voy dando y si quieren que me sigan a mí".
Contra ritmos y cabalgadas furiosas ya sea con solos demoledores de los teclados (que por cierto dejan claro el pedigrí y la esencia del Krautrock oscuro y abrasivo, además de ser dos músicos que se van turnando para que no te pares a pensar) o las guitarras saliendo como pueden, por donde pueden y además por donde les da la gana, que es lo mejor.
Incluso en las suites donde la elaboración es excepcional, con largos recorridos de más de 9' o 15' según el caso, la ilusión de comienzos o descansos entre los solos con pausas buscadas para acoplar la Música son seguidas por tremendas cabalgadas y golpes de pesados momentos en la mejor tradición de los grandes del Hard alemán que se engloban (por aquello de las zonas geográficas que alberga el planeta) dentro del Krautrock.
Un disco oscuro, sombrío, en ocasiones maravillosamente doloroso, que no se toma la molestia de querer agradar cuando retuerce las entrañas con sus teclados emocionalmente ajenos al mundo, porque se basa en esa calidad instrumental que sabes que te va a llegar, estés como estés.
La voz abunda en esa sensación de pesadumbre y las estrofas van parejas a toda la atmósfera que rodea el trabajo, simplemente bello desde la Música.
Para los amantes del género, un gran disco de una Música eterna. Para los amantes, un orgasmo buscado entre notas que se pierden en los lugares más oscuros de la mente.
Veit Marvos teclados y voces. Steve Robinson teclados y voces. Geff Harrison voz. Gagey Mrozeck guitarras y voces. Dieter Bauer bajo. Konstantin Bommarius batería.

SIDE ONE:  At my home;  Autumn;  Butterking
SIDE TWO:  Reflections on the future;  How would you feel

De Vinilos y Otras Glorias MMC

Desde el lugar donde lo prohibido comienza a tener sentido


Lonnie Mack (Whatever's Right) 1969


No sé qué pensará la gente sobre artistas como Lonnie Mack; sinceramente no es que me importe mucho cuando se está fuera de esta maravillosa sensación que es la Música, pero dentro de ella, de la Música de calidad, hablar de artistas como éste es hacerlo de palabras mayores.
Para muchos, estamos tratando con uno de los creadores del sonido del Blues eléctrico, y no porque lo escriban críticos ni demás batiburrillos que hacen de ese negocio el devenir de lo que interesa, sino que esta creencia se pone en boca de muchos de los grandes de este estilo.
Y es que Lonnie Mack ha compartido escenario, clase y cuerdas de una guitarra con algunos de los iconos del género, y son ellos los que creen que es uno de los grandes, y además con razón.
Pero como pasa en muchas ocasiones, este artista no ha ido más allá (en su vida profesional) de un compendio de discos y obras que abarcan demasiado poco para los treinta años que se tiró en la carretera.
"Whatever's Right" es un disco maravillosamente Lonnie Mack, tremendamente atípico y sin embargo genial por lo que demuestra y representa. El Blues eléctrico se desborda por cada poro de los surcos del negro vinilo, pero las influencias que dan de comer y hacen ser de esa Música eterna salen a reducir de una manera tan espectacular que da miedo.
Porque alguien como él no se puede vincular exclusivamente a lo que da, sino a lo que le ha sido dado, y en este disco, uno de los primeros pasos grabados del tremendo guitarrista, el Góspel, el Soul y por descontado el Blues, se dan la mano para crear una simbiosis que da miedo (en lo positivo, claro está) porque parece que todo es uno, y en realidad Lonnie Mack consigue que sea así.
Hay músicos, creadores, imaginarios de la Música, y tipos como este guitarrista, que pasan sin parecerlo y lo son porque marcan lo que otros toman tras de él y lo hacen parte de esa esencia maravillosa que llamamos Música. Por eso, quizás y nada menos, los diez temas que suenan no se hacen extraños, significan parte del todo en una base musical que ha formado décadas de abrumadora pasión, y por eso, aunque puede que sea sólo por eso, Lonnie Mack es uno de los grandes cuando su guitarra brama al viento y el silencio le deja un espacio para expresarse.

SIDE ONE:  Untouched by human love;  I found a love;  Share your love with me;  Teardrops on your letter;  Baby what you want me to do
SIDE TWO:  Mt. Healthy Blues;  What kind of world Is this;  My babe;  Things have gone to pieces;  Gotta be an answer



De Vinilos y Otras Glorias MMXCIX

Desde el lugar donde lo prohibido comienza a tener sentido


The Damnation Of Adam Blessing (The Damnation Of Adam Blessing) 1969


Originarios de Cleveland, The Damnation Of Adam Blessing son uno de esos millones de grupos nacidos al amparo de una época irrepetible, y además muy buenos.
Se podría decir que hacen Rock y con esto ya acabábamos la entrada y tan frescos, pero ese sentido de llenar el blanco de la pantalla me impide quedarme ahí, y además me apetece decir algo más de estas bandas que son tremendas y que por desgracia llegan a muy poca gente y además gracias a las reediciones.
Las influencias les llegan, las asumen y las traducen en nueve trallazos de Música poderosa que no deja indiferente. El Pop se encarga de endulzar alguna parte mínima de lo que se escucha, pero esencialmente esta presentación en disco del grupo es un gran momento de Hard Psycho, empapado de esos aromas de finales de década que tan gloriosos momentos nos dejaba y sobre todo, porque el giro de la banda desde su creación hasta el momento de la grabación así lo hace ver, el potente sonido de un Hard emergente, maravillosamente primitivo y despojado de todo lo que no sea un momento tras otro de intensidad a la hora de golpearte con cada nota.
Arrollador comienzo con "Cookbook", una descarga que te pone en guardia; un manejo del tempo excepcional, en continuos cambios de ritmo para terminar la cara A a través de "Strings And Things" donde la banda se lanza en una cabalgada interminable al final del tema, guitarra desaforada incluida. 
El apoyo vocal y la tremenda sección rítmica ayudan a crear esa atmósfera en la cual el grupo se siente a gusto, regalando en los temas una capacidad para crear energía realmente digna de elogio.
La enigmática portada, con colores y elementos que representan quizás otros aspectos más oscuros del Rock, dignifica un poco más un trabajo de Música realmente notable y que da gusto disfrutar.
El Hard y sus comienzos, una Música a caballo entre lo más intenso para los sentidos y esa dulce sensación que sólo la calidad de una melodía puede regalarnos. "The Damnation Of Adam Blessing" es un disco para volver a esos inicios de una Música excepcional.

SIDE ONE:  Cookbook;  Morning Dew;  Le' Voyage;  You Don't Love Me;  Strings And Things
SIDE TWO:  Last train to Clarksville;  Dreams;  Hold On;  Lonely

De Vinilos y Otras Glorias MMXCVIII

Desde el lugar donde lo prohibido comienza a tener sentido


Major Arcana (Major Arcana) 1976


Evidentemente, por fechas y nacimiento, hablamos de un disco tardío en el concepto. Por otra parte, para los que pensamos que la Música es universal e intemporal, cualquier disco que se haga con gusto, clase y amor, ni sabe de fechas ni falta que le hace.
Gracias a mi querido Javi, colega y Amigo de episodios musicales y desvaríos sin límites y poderosos en Harmony Rock, ha llegado a mis manos este ejemplar de Major Arcana, un disco que tiene como mejor virtud dedicar su escucha a tantos estilos que agradan de cualquier manera.
La forma Psycho prevalece por la manera de componer y la estructura de sus canciones, pero al margen de lo acústico, que se eleva por encima de lo más duro, el Blues, el Rock, la Psycho entremezclada con todo y un toque Folk debido a esas acústicas ya mencionadas, se dan cita en el disco homónimo de la banda para deleite de quienes gustamos y nos gusta.
Otro aspecto a tener en cuenta es la voz solista de Jim Spencer, que se acopla sin dificultad a cualquiera de los momentos que la banda nos brinda, y ¡¡cómo no!! los preciosos conjuntos corales que el solista hace junto al guitarrista Randall Dubis, que en momentos de mucha melodía sí que nos recuerdan más esa Psycho de finales de los sesenta.
Un disco que se escucha sin aspavientos, con el placer asegurado de saber que te va a llegar Música de calidad, una continuación de temas que al final forman un trabajo muy compacto y lleno de matices.
No creo que sea fácil mantener una estructura acústica en un disco que abarca tantas cosas, pero "Major Arcana" lo logra, incluso en los momentos en los cuales las eléctricas también piden paso para aferrarse a ciertas composiciones.
En ocasiones, hay que fiarse del instinto, y ese mismo elemento que es parte indisoluble de quienes amamos los sonidos, te puede hacer descubrir cosas que suelen estar escritas de otra manera, por aquello de lo que siempre nos quieren vender.
Jim Spencer voz solista, guitarra acústica, coros. Randall Dubis guitarras, coros. Mike Burdecki bajo, guitarras, slide. Jim Kitchen percusión y armónica.

Side One:  Western wind;  Dark trip to edge city;  Shake me;  Steal your love back home;  Deanna Durbin Blues
Side Two:  Down under blues;  Papa doc;  Black in the spirit;  Fran's Blues;  Greensleeves