lunes, 29 de abril de 2013

De Vinilos y Otras Glorias DCXCIII

Una pequeña debilidad del que suscribe (o grande porque me apasiona) y que es bueno recuperar de vez en cuando por su Música.


Jane (Here We Are) 1973


Uno de los más grandes exponentes de la Música alemana progresiva, excepcional grupo y mito de los primeros setenta (y un poco más allá) un grupo maravilloso con un sentido de los sonidos sublime y de pura seda.
Dicho esto, hay que matizar que "Here We Are" el segundo álbum de Jane salió a la luz tras una obra maestra considerada uno de los mejores trabajos del Prog. alemán de toda su historia, el mítico "Together" y eso siempre es un hándicap para cualquier obra. Aún así, y con este matiz que no es poco, "Here We Are" es un disco maravilloso, puro Jane de la mejor época, con un sentido musical excepcional y un trabajo de composición excelso.
En cada tema se nota ese toque tan particular del grupo que le hacía deslizarse por momentos de increíbles melodías o arrancar en vibrantes instantes de puro fuego, esa pausa provocada que parece sostenerte en el aire cuando escuchas sus temas, con una mágica sensación de ser absorbido por esas notas que te atrapan.
Así es la Música de Jane y por supuesto la de este segundo vinilo, una obra maravillosamente bien montada para degustar de un trabajo exquisito. El pero, la duración, 33' y su pico correspondiente se me antojan muy poco cuando estás embutido dentro de lo que ofrece, pero en esos minutos dan una exhibición de cómo componer y dónde llevar esa misma composición.
Con cambios en su formación respecto al primer trabajo, el gran Peter Panka sigue golpeando con precisión los timbales y cantando con esa voz seca y quebrada. Klaus Hess en las guitarras, bajo y voz, fino y elegante, clásico con sus puntéos infinitos a dúo con Wolfgang Krantz, ese sonido Jane que me enamora. En los teclados y voces, elegido para los ambientes de melodías que nos abrazan Werner Nadolny.
Siete temas, composiciones de lujo para interpretaciones geniales y un disco brillante, genuino de Prog. Kraut en su línea más exquisita y de pura seda.
El comienzo del disco, los 8'54'' de "Redskin" ya te van poniendo en órbita, con esas guitarras que erizan la piel, "Waterfall" es un coro de ángeles abrumado por la Música, y ese esplendoroso final llamado "Here We Are" para morirse.
Elegancia, exquisitez, Prog. en estado puro... Jane y su magia para llenar los sentidos.

Seite A:  Redskin;  Out in the rain;  Dandelion
Seite B:  Moving;  Waterfall;  Like a Queen;  Here We Are



De Vinilos y Otras Glorias DCXCII

Vamos a sumergirnos durante un pequeño lapso de tiempo en el fascinante mundo de los Kraut, vertiente Rock, Hard, Prog., Sinfónica... ¡¡qué más da!! a fin de cuentas Música.


Karthago (Rock'N Roll Testament) 1974


Uno de los más grandes grupos de Hard de las tierras teutonas, integrado ¡¡cómo no!! por todos en el movimiento Krautrock por el origen, estilo y manera de llevar la Música, aunque precisamente ellos no fueron ni de lejos los más fieles seguidores del mismo.
Basada su Música en un Rock poderoso, duro y sin concesiones, influenciado por los grandes grupos Hard de la época, su Música estaba sin embargo tocada y dulcificada de manera consciente por ese integrante llamado Tomy Goldschmidt de raíces latinas cuya percusión daba el toque de otras latitudes al sonido de la banda, especialmente (por supuesto) en los temas compuestos por él o en los cuales intervenía.
Este "Rock'N Roll Testament", su tercer trabajo, es para la gran mayoría entre los que me incluyo el mejor de su discografía, que debería haber sido más extensa para hacernos degustar de una madurez que el grupo fue cogiendo precisamente a partir de este disco.
Composiciones del mejor Hard con el inevitable sello de esa guitarra elegante, salvaje y despiadada manejada por Joey Albrecht, seis cuerdas en las cuales los dedos del músico hacían auténticas diabluras, uno de los mejores guitarristas alemanes de su generación y un compositor de alto nivel.
Un disco fino, con clase dominado por las guitarras y en contrapunto por las percusiones, al mejor estilo del sur llevadas por Goldschmidt y la batería poderosa y fiera de Konni Bommarius. Los teclados perfectamente servidos para apoyar la Música a cargo de Ingo Bischof y el bajo de Gleen Coenick completando una sección de ritmos maravillosa. La parte vocal del grupo, tanto en los solistas como coros de lo mejorcito de la época en el estilo y en cuanto a los temas, muy elaborados, los mejores de su carrera y una producción que se nota y mucho.
Diez temas para cuarenta minutos de poderoso Hard, que en directo desarrollaban de manera ilimitada, momentos estelares como el trallazo "Rock'N'Roll Testament" demasiado profético y apocalíptico para el grupo, esa preciosidad llamada "Sound In The Air" y sus percusiones sin final, el comienzo arrollador con "Hard-Loving Woman", el riff abrasador de "See You Tomorrow In The Sky"...
La portada una preciosidad, en álbum se abre una primera carátula troquelada y deja al descubierto dibujos y fotos.
Un grupo mítico en el panorama del Krautrock, un disco tremendo y bellísimo, una Música original y un sonido especial para degustar el buen Hard en las dosis que uno quiera.

A:  Hard-Loving Woman;  We Gonna Keep It Together;  Now the irony keeps me company;  Rock'N'Roll Testament;  The Creeper
B:  Back Again;  Sound in the air;  Highway five;  For Kathy;  See you tomorrow in the sky




domingo, 28 de abril de 2013

Black Is The Colour

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Nudo


Observar su rostro se convertía en un momento inspirador como pocos. No necesitaba las palabras, sabía perfectamente qué deseaba, cómo conseguir que la sonrisa apareciera para iluminar la estancia.
La suave luz de la mañana convertía los colores, del gris y negro brotaban como un mágico truco los rojos, amarillos, sepias... y con ellos ese color tan suyo que cubría la piel tersa y suave. Aún hoy pienso en esos instantes y el Sol vuelve a iluminar todo lo que acaricia, mientras seguía observando las perfectas formas apenas cubiertas por la seda de una sábana que protegía nuestros sueños e ilusiones.

Nunca intenté averiguar el por qué de su presencia junto a mí esas noches de pérdida de la inocencia y búsqueda de nuestras propias almas, nunca quise saber si era un error o el resultado de un beso dulce y sentido que lleva a buscar el cálido confort de un cuerpo entregado, nunca, porque el miedo me atenazaba por perderla, pregunté por esa mirada que me hacía ser el dueño del universo.

Miro el horizonte más allá de lo que mis ojos perciben, dejándome ir con la imaginación viva, no me disturban los pensamientos que me indican su ausencia, la sábana vacía que ahora no cubre el pudor de la piel que comienza a sentir, los rayos de luz que vuelven para buscarla y dibujar de nuevo sus formas perfectas.
Estoy solo en la habitación, pero las cuatro paredes que albergaban los instantes imposibles que imaginábamos juntos ya no están, me he liberado de la tristeza por la soledad no buscada, y ahora siento el viento empujándome hacia el exterior, animándome a seguir construyendo ese camino que haría que nos perdiésemos, lejos del mundo.


A Ella, que vuela libre, por fin


En Casa nos dividíamos las tareas. Papá la acariciaba con las Palabras y yo le hablaba con las Caricias.







New York Girls

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De Vinilos y Otras Glorias DCXCI

De vez en cuando me doy cuenta de lo que falta, sobre todo buscando y rebuscando en la estantería, y disfruto con los viejos discos que esperan pacientes ser escuchados. 


Blue Öyster Cult (Secret Treaties) 1974


Rock Duro, poderoso, quizás rayando más al metal de los primeros tiempos (el que realmente me hacía vibrar, no las majaderías actuales) un Hard dirigido a la embestida sobre tu mente, eso hacía Blue Öyster Cult en sus primeros discos, una etapa en la que se ganaron un lugar con nombre propio dentro de este tipo de Música.
Nunca serán el grupo que inventó, evolucionó hacia... o trajo los nuevos sonidos de algo, pero su Música en esta etapa hasta finales de los setenta dejó algunos álbumes poderosos de sonidos incandescentes con una calidad fuera de dudas.
Siempre me he sentido despistado con la banda, desde trallazos directos a las entrañas con temazos que hacían vibrar sin esfuerzo a otros momentos de calma chicha donde no se podía navegar por esa Música que me apasiona.
Su "Secret Treaties" vino tras dos momentos de lo bueno del grupo, unos comienzos un poco a ver qué pasaba pero de calidad, y en esta su tercera obra volcaron lo mejor que tenían de una manera excepcional, consiguiendo un disco redondo (al margen del propio vinilo obviamente) con el mejor puñado de canciones juntas que se les recuerda.
Aún insuflados de la magia del Hard, la inspiración en los temas es de lo mejor que han hecho, algunos de ellos míticos en la banda durante toda su carrera, poderosos momentos de maravilloso Hard en un canto a las guitarras evidentes, con las seis cuerdas encendidas e incendiadas en continuas cabalgadas hacia el infinito. De hecho era bastante típico de la banda jugar en directo con el hecho de que toda la línea de músicos se colgaran la guitarra y comenzaran a pasarse riff durante alguna canción en el escenario (un pequeño desvarío pero que da idea de lo que realmente tenían en la mente a la hora de componer)
Temazos como "Career Of Evil" o ""Subhuman" son descosidos en el vientre cuando se te vienen encima, la barbaridad (y joya de la corona del grupo) "Astronomy" en la cual los solos infinitos parecen no acabar nunca, o esa preciosidad llamada "ME 262".
Al mando de las operaciones musicales todos los miembros, interviniendo en la creación de temas y participando activamente en lo instrumental y vocal, un grupo clásico en su composición y con una imagen particular (aunque yo no me vestiría así nunca)
Eric Bloom voz solista, guitarra y teclados. Donald Roeser guitarra solista y voces. Allen Lanier teclados y guitarra. Joe Bouchard bajo y voz solista. Albert Bouchard batería y voz solista.
La portada un clásico, con esa fotografía convertida en dibujo artístico de la banda junto a un Me 262 alemán y que inspiró el tema del mismo título.

Side One:  Career of evil;  Subhuman;  Dominance and submission;  ME 262
Side Two:  Cagey cretins;  Harvester of eyes;  Flaming telepaths;  Astronomy



sábado, 27 de abril de 2013

De Vinilos y Otras Glorias DCXC

Cuando uno se da cuenta de lo que tiene y sobre todo le han dado, echar la vista atrás es un placer inenarrable, como lo que nos viene.


Bad Company (Bad Company) 1973


Desfaciendo entuertos, nos mostramos como somos trayendo a uno de esos grupos que me hicieron vibrar siendo un chaval y del cual tengo recuerdos memorables cuando aún acaricio sus vinilos, un grupo que fue y será parte de la historia mítica de una Música apasionante.
El Hard no se concibe sin esos artistas y grupos que dieron una dimensión más allá de lo que se pensaba al Rock Duro y pesado de donde surgió, con todas sus reminiscencias Blues y de Rock'N'Roll que son la base de lo que suena. Entre estos grupos que trasladaron sus talentos a la Música surgida del diamante se encuentra Bad Company, la unión de cuatro musicazos que agotadas algunas expectativas anteriores en sus carreras llegaron a confluir para sacar adelante una banda que es un icono para muchos de los amantes de estos sonidos.
Quizás debió de ser así, que de las cenizas naciera un nuevo pájaro como el Fénix para volar alto, muy alto, porque durante la segunda parte de nuestros maravillosos setenta Bad Co. entregó auténticas llamaradas de buen Hard, sublime y exquisito desde sus creaciones.
Este su primer álbum, el homónimo "Bad Company" (para algunos según la portada "Bad Co.") que deja claras las bases del grupo, una Música contundente, pesada, dura y vital, pero con el estilo y la clase de los cuatro músicos que lo componían, auténticas leyendas del Rock.
Compositores magistrales, especialmente esos dos monstruos sagrados llamados Paul Rodgers y Mick Ralphs, sus temas llevan la seña de identidad del grupo, perfectamente identificables con su estilo y su manera de entender la Música, acompañados ¡¡cómo no!! de esa voz sublime y especial de Rodgers, una de las más grandes gargantas del Rock, un vocalista excepcional y único que hace lo que le da la gana, un músico completo y enorme, que además compone y toca al piano, guitarras...
Junto a él la guitarra de Mick Ralphs, fina, elegante, técnica y visceral a la vez, seis cuerdas que enamoran en los solos y sobre todo ponen su sello en esos riff tan preciosos de los temas.
La base rítmica pura seda, poderío y elegancia, una manera exquisita de crear ese muro que todo buen Hard precisa, con dos monstruos sagrados que me apasionan, el gran Simon Kirke a la batería y Boz Burrell en el bajo, una delicia. Músicos de siempre, historia de la Música, un grupo para recordar en cualquier momento.
Su debut, abrasador, ¿su mejor disco? en gustos y para lo que quieras, pero un grande con temazos que se te clavan en la piel, la sensibilidad de la Música a través de composiciones bien hechas y mejor interpretadas, ensalzando el Hard hasta donde debe estar, muy, muy alto.
Leyenda e historia, el comienzo de algo que fué mucho, si se conoce, bueno es recordarlo, si no es así, la oportunidad para entrar en el universo Bad Company de la mano de una Música maravillosa.

Side One:  Can't Get Enought;  Rock Steady;  Ready For Love;  Don't Let Me Down
Side Two:  Bad Company;  The Way I Choose;  Movin' On;  Seagull

miércoles, 24 de abril de 2013

De Vinilos y Otras Glorias DCLXXXIX

Un grupo no muy recordado, que pudo ser y en lo que realmente fue dejó grabado clase y talento por igual, con algún ídolo caído que otro.


Zephyr (Zephyr) 1969


Poderoso, hermoso, brutal y sobre todo descarnado, eso era Zephyr en sus primeros años, varios trallazos a lo más profundo de la mente desde ese salvaje y exquisito Blues Rock que practicaban, puro Hard con esas raíces bluseras que daban en el centro del alma.
La aventura de Zephyr es la de Candy Givens, una mujer fuera de época que se empeñó en cruzar las barreras que separaban a las féminas de los hombres en una Música dura como el Hard, el Blues eléctrico y ese Rock que arranca la piel a tiras. Una mujer con una personalidad arrolladora que junto a su compañero David Givens formaron el combo acompañados de un mito que lo fue tras esta etapa y que gracias al grupo comenzó su andadura por el Olimpo de las seis cuerdas, el gran Tommy Bolin, el genio autodestructivo que llegó tarde a todo y demasiado rápido a lo que no era su talento.
La voz de Candy surge por encima de todo y todos, en torno a ella gira la Música, los temas, las composiciones e incluso las versiones de temas clásicos, y este "Zephyr", su primer y más grande trabajo es la demostración cumbre de lo dicho. En ocasiones pienso que quizás fuese demasiado esas ganas por destacar porque el grupo era grande, con mucha clase, un quinteto de lujo que hacía una Música de muchísima calidad, con el "Hammond" enfurecido de John Faris dando un toque clásico a esos teclados tan relacionados con esta Música maravillosa, dulcificando en ocasiones los temas con una flauta preciosa cuando daba lugar a ello.
Todo junto como una máquina perfectamente engrasada, una sección rítmica dura y seria a cargo de David Givens en el bajo y Robbie Chamberlin a la batería, en ocasiones demasiado brutal, y ese dueto de cuerdas vocales y cuerdas de acero que Candy y Bolin llevaban a límites muy altos.
Un álbum maravilloso, con temazos que hielan la sangre en las venas auténticamente desgarradores, como esa burrada llamada "Hard Chargin' Woman" 8'40'' de puro fuego con la banda desatada, o el Blues salvaje de "Somebody Listen", el trallazo Hard que son los 7'22'' de "Sail On" y ¡cómo no! esa versión incendiaria del "St. James Infirmary" donde Candy se eleva hasta las estrellas.
Un álbum hecho para ser amado, una verdadera delicia a pesar de esa (y es una opinión del que suscribe) excesiva ganas de ser ella, pero que a la postre era lo que todos dejaban ser.
Antes del holocausto, de las lluvias tropicales y los fuegos del infierno, grupos como Zephyr regalaban atronadoras llamadas al infinito en forma de Música, y este álbum es una muestra de todo ello.

Side One: Sail On;  Sun's a risin;  Raindrops;  Boom-Ba-Boom;  Somebody Listen
Side Two:  Cross the river;  St. James Infirmary;  Huna Buna;  Hard Chargin' Woman

lunes, 22 de abril de 2013

De Vinilos y Otras Glorias DCLXXXVIII

Un grupo cuna de talentos pero que como tal no gozó de lo que a mi entender debía haber sido un reconocimiento mayor.


Trapeze (Medusa) 1970



Hard, gran Hard Rock en esa forma que tanto nos gusta, con clase, calidad y ganas, así era el grupo que se asoma por primera vez a este "Paseando Por Los Sueños" y que para el que suscribe, aunque sea por lo que no fue y debió, tiene ese punto de debilidad que me encanta.
Tras un primer álbum en formato de quinteto, y que provocaba una manera más "light" en su Música (esto, obviamente es una opinión mía y como siempre para gustos los colores... así vamos) en su segundo trabajo se definió la mejor época del grupo, un Power Trío excelso, inmenso, poderoso y sin barreras que se convirtió en una máquina de buen Hard Rock directo a las entrañas.
"Medusa" es un álbum tremendo, el mejor de su producción, y eso que tienen dos o tres trallazos más de puro fuego, pero en este trabajo aúnan talento creativo con la interpretación de tres músicos que ya eran más que veteranos y sabían lo que se traían entre manos.
Tres genuinos representantes de lo que se dio en llamar trotamundos del Rock, aunque en el caso de uno de ellos y por su paso por el combo Purple se fue un poco más allá de lo meramente convencional, tres musicazos que entienden la Música como debe ser, puro placer y pura emoción y que se unieron para regalarnos una obra de esas que siempre (y como de costumbre insisto en el adjetivo) debe escucharse y se puede escuchar cuando necesitas una dosis de Rock y punto.
Mel Galley en la guitarra y voces da una exhibición de riff pesados, poderosos y punteos perfectamente marcados acorde a los temas que les vienen, con alguna que otra orgía machacona que se te queda grabada en los sentidos. Autor, intérprete y excepcional músico.
Glenn Hughes, bajo y voz, posteriormente mito del Mark III de la "Púrpura Profunda" y rebelde sin causa de demasiadas cosas, un brutal representante del Hard de más de tres décadas.
Dave Holland a la batería, perfecto, preciso, músico buscado y querido por su capacidad, su técnica y esa manera de entender el Rock.
40'14'' de pura energía en siete temas que nos llevan de la mano por una Música poderosa y maravillosamente bella (digan lo que digan los popes de otros estilos sobre el Hard) con una complejidad digna de cracks y una ejecución que te hierve la sangre en las venas.
Un disco para disfrutar, gozar y volver a sentir (o sentir por primera vez) un grupo que nunca fue lo que debía pero que era lo que realmente valía.

SIDE A:  Black Cloud;  Jury;  Your Love Is Alright
SIDE B:  Touch My Life;  Seafull;  Makes You Wanna Cry;  Medusa



domingo, 21 de abril de 2013

I'd Rather Go Blind (Nikki Yanofsky)

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I'd Rather Go Blind (Dana Fuchs Band)

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I'd Rather Go Blind (Beth Hart & Jeff Beck)

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I'd Rather Go Blind (Etta James)

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Surcos del Siglo XXI - 63

Otro trallazo más surgido de la "Piel de Toro" y que nos anima mucho, sobretodo sabiendo cómo está el patio en dicha piel.


Lüger (Lüger) 2009


De las entrañas de nuestro país, ese lugar donde se puede dar buena Música porque talento hay pero no se busca, surge este maravilloso grupo de Música Prog. con todo su esplendor, sin nada que envidiar a muchos de los grupos que pululan por ahí y por supuesto con una calidad realmente increíble.
Cuando me presentaron el primer trabajo del grupo, este homónimo que apareció en sociedad allá por el 2010 aunque se grabara un año antes, a finales del 2009 en el Puerto de Santa María, por desgracia me quedé asombrado. La calidad de lo que estaba escuchando, dejando que mi mente se centrara en la Música y olvidándome de fronteras y lugares, me estaba llevando a un estado de placer sensorial del mismo nivel que cualquiera de los grupos que últimamente me enamoran y me hacen ver que todo sigue fluyendo, que no hay final para la creatividad y el talento cuando se quiere demostrar.
Por desgracia eran un grupo de "aquí", por desgracia eran tan buenos que no se iba a apreciar "aquí" y por desgracia se tendrían que buscar las habichuelas fuera de "aquí". Por lo demás, la alegría de saber que no tenemos fecha de caducidad y a pesar de como está el patio surgen islas como esta en el océano de la mediocridad siempre me alegran, me hacen sentir bien y los sonidos hacen el resto.
Progresivo en estado puro, como dice uno que sabe mucho de esto, pero mucho, mucho, mucho gran Prog. en la onda de Hawkwind o King Crimson, y aunque eso son palabras mayores, mayúsculas y letras doradas, en estilo, clase y ganas por ahí andan.
Excelentes composiciones, temas muy elaborados que se basan en una creatividad realmente de muy alto nivel, y los músicos manejan ese espacio tan complejo y difícil de la Música espacial con una calidad digna de los grandes.
En mi opinión, por el estilo, la forma y lo que ofrecen, también se puede observar un toque de Krautrock, esa sensación de oscura dureza que atesoran algunos de sus temas, como "Die Sonne Muss Unterhegen!" pero en general rezuma Prog. clásico y emocional, esos viajes mentales que se consiguen a base de acariciar la mente y llevarte de paseo por las estrellas.
Siete temas que forman un conjunto fantástico, un disco maravillosamente bien concebido y sobre todo realizado, una hemorragia de satisfacción para el que suscribe por lo que supone, indica y llama.
Diego Veiga voz, letras, guitarras y efectos. Raúl Gómez batería, percusión, efectos y voz. Mario Zamora teclados y voz. Daniel Fernández bajo, sitar y voz. Fernando Rujas percusiones, efectos y voz.

SIDE ONE / NACHT UND NEBEL:  Spotted introspective female firecracker;  Swastika sweetheart;  Die Sonne Muss Unterhegen!
SIDE TWO / STURM UND DRANG:  Bedlam in a sugar plum fairy reception;  Why should I care?;  Portrait of a distant look;  La fin absolue du monde


Surcos del Siglo XXI - 62

De las cenizas surge el abono para muchas buenas tierras, y en este caso no miente el dicho porque de ahí surgió esta barbaridad.


Gov't Mule (Gov't Mule) 1995


En plena crisis existencial (es una manera de decirlo) con la quemazón de miles de años en la carretera y demasiadas cosas en el body de una de las más grandes bandas de la historia de la Música contemporánea, The Allman Brothers Band, los miembros más "jóvenes" llegados de otras décadas y por motivos varios sentían la necesidad (obviamente por lo que les tocaba) de seguir haciendo cosas por su talento y calidad al margen de las idas y venidas del "hermano" Gregg y sus desvaríos.
De esta huida hacia su propio camino surgió una de las bandas sureñas más importantes de las dos últimas décadas (casi) una maravillosa recreación del gusto por tocar y tocar y tocar sin límites de espacio, tiempo y por supuesto talento.
El genio y calidad de Warren Haynes, vocalista de apasionado registro y guitarra excelso, genial e intuitivo junto a su colega de ABB Allen Woody, un bajista inmenso en lo físico y en lo musical formó este tremendo grupo Gov't Mule que añadiendo el batería Matt Abts, un acierto sin límite de caducidad se convirtió en un monstruo musical donde todo era posible y probable, para deleite de los que amamos las bandas sureñas en estado puro y sin miedo a la perdida de memoria sobre todo a la hora de escuchar su Música y dejarse llevar.
"Gov't Mule" es su álbum debut, una declaración de intenciones desde la primera nota hasta el último segundo de esos 69'48'' gloriosos que desgranan el gusto por la Música, lo bien hecho y el Rock Sureño en estado puro.
El formato de Power Trio dota a la banda de una agresividad fantástica que en este su primer trabajo rezuma energía por los cuatro costados, con temas inmensos en la composición que se extienden a la hora de ser interpretados como auténticas jams en directo, porque a fin de cuentas Gov'T Mule es eso, un grupo creado para el directo y el infinito, dejándose ir en base a los increíbles instrumentistas que lo forman, con el gusto de lo bien creado y mejor elaborado.
Doce temas entre los que se encuentran cinco de más de 7' de duración, tremendos trallazos de buen Rock con brutales andanadas de salvajes riff, solos interminables y una sección rítmica que te patea el culo como quiere.
El principio de una aventura que fue engrandeciéndose a la altura de mito moderno como los viejos grupos de Sureños, de la mano de unos creadores que en este doble álbum funcionaron más que nunca como un consorcio, firmando juntos seis de los temas.
Para enamorados del Rock sin limitaciones, de esos sueños que se crean al calor de composiciones eternas y por supuesto del Sureño en estado puro, a pesar de las fechas que se escriben en los créditos.

SONGS:  Grinnin' in your face;  Mother Earth;  Rocking Horse;  Monkey Hill;  Temporary Saint;  Trane;  Mule;  Dolphineus;  Painted Silver Light;  Mr. Big;  Left Coast Groovies;  World Of Difference


sábado, 20 de abril de 2013

Surcos del Siglo XXI - 61

Algo de eso o esto o aquello que nos gusta tanto y que como nosotros lo disfrutan cuatro más, porque no creo que haya más, por eso dicen que estamos...


Space Machine (Space Machine 3) 2002


Electrónica, espacial, alucinógeno, visual, mental, emocional, cualquiera de los adjetivos puede darse para este proyecto de Música que desde la base clara y evidente de la electrónica nos propone un viaje alucinante a través de los sonidos que la mente de su creador nos envía, ajeno a cualquier circuito en el cual se otorga un grado de complicidad con la Música o se intenta encasillar en un estilo más o menos evidente.
Dicho esto, que puede haber dejado claro ante qué nos encontramos o pensar que la bebida de media tarde hace efecto en quien escribe esta especie de pseudo relato sobre un álbum doble de sonidos incandescentes, "Space Machine" es el proyecto dividido en tres partes o el proyecto que llevó a sacar tres partes de un iluminado japonés llamado Yamazaki Maso, fiel exponente de la línea de los grandes artistas japoneses que aúnan Música, imágenes y arte en una única forma de expresión que en este caso da a luz con lo que aquí tenemos.
La tercera parte del proyecto, este "Space Machine 3" es un disco doble en versión vinilo rojo intenso y denso (sirva como dato porque algo debe tener que ver el artista y la casa de discos que lo sustenta) en el cual la imaginación de Maso llega a la cumbre como continuación de un sueño llevado a expresarse por medio de los sonidos (en directo me consta que la ayuda visual es fundamental y parte de la propia obra) con un primer disco de corte absolutamente experimental a base de moog, sintetizadores, sistemas EMS, VCS3, ARP, pianos, órgano y diversos artefactos creados por el propio Maso que transforman el silencio en una suerte de viaje interestelar a través de los sentidos, una especie de sueño inducido en el cual el músico recrea sus fantasías y nos lleva por donde le viene en gana.
Las canciones, o más bien los distintos cortes del disco, tanto en su cara A como en la B no tienen título, por lo que la idea de no ser nada encasillado sino algo absolutamente libre y en parte improvisado toma todo el sentido cuando se escucha.
En cuanto al segundo disco, grabado en directo en Bigeat, Osaka el 19/12/2002 tampoco nos ofrece ninguna idea de títulos ni temas que seguir, pero en este caso Maso está acompañado del excepcional guitarrista Kawabata Makoto que se encarga de las seis cuerdas y los efectos pertinentes y de Nakaya Koviechi en los teclados, equipos electrónicos, moog, sintetizadores y demás, consiguiendo una atmósfera sobrecogedora que absorbe a la audiencia y la conduce con un envoltorio de sonidos hacia la nada o el todo, según uno vaya queriendo seguir.
Un disco tan desconcertante como mágico, para mí una verdadera fantasía sonora, pero se entiende que para muchos la desconexión del mismo tras los primeros minutos llegue sin mucho esfuerzo.
Es lo que tiene esto de la Música, el infinito y la nada se dan la mano y todo depende de lo que uno quiera, pretenda o le hagan desear, y en eso nadie puede meterse.
Si amas este tipo de sonidos, bienvenido al viaje, si no es así, cierra la página y vuela por otro espacio sin turbulencias.



El Viejo Roble

El Viejo Roble se empeñaba en mantenerse erguido, a pesar de los evites de la Madre Naturaleza sobre la corteza milenaria. Sus ramas llamaban al viento para componer con él una melodía más, quizás la última antes del despertar del sueño eterno, una quejumbrosa letanía con el susurro en sus hojas, jugando como antaño con el hermoso sentimiento de la Música.
El viento aceptó gustoso la invitación, de nuevo podría rodear con sus brazos el enorme y poderoso tronco desde el cual elevarse a la cumbre, esa copa que dibujaba a su gusto con la intensidad de su propia esencia, y desde allí comenzar las creaciones de sonidos imposibles, el aleteo de la madera carcomida por los sueños que aún gritaban sus ganas de contar historias.

Una vez más, quizás la última, quizás el principio de un nuevo viaje, quizás las últimas notas esparcidas al cielo antes de...

En Algún Lugar



Vi el cielo en tus ojos a pesar de la negra noche, ese instante mágico que sólo tú y yo sabemos, cuando tomaste mi mano y ascendimos a la gloria, dos seres que habían tocado fondo con sus corazones, pero ese momento era nuestro, sólo nuestro, y nuestras almas clamaron al viento eternas palabras de promesas incumplidas.

No nos importó haber caído una y mil veces, en ese momento estábamos allí, asidos de la mano, a través de nuestros corazones, como un sólo cuerpo pensando en la nada, sólo necesitaba mirar tus ojos para saber qué es lo que deseabas, esos ojos de negro azabache que siempre brillaban, a pesar de la oscuridad que nos cubría, a pesar de los malos presagios, a pesar, mi amor, de haber visto estar más allá de lo que nadie quiere ver.

Esa fue nuestra noche, horas eternas para dos seres que no tenían nada que perder, una sola espera más para alcanzar el universo, lejos de todo lo que nos había dañado, ajenos al paso del tiempo, por fin, por una vez, siendo felices con alguien que comprendía nuestros sueños rotos, tomando los pedazos para unirlos de nuevo a nuestro vientre.

Más allá de la profundidad del adiós, cuando sepa dónde llegaré amando un sueño, sentiré tu mano acariciar la mía mientras me arrebatas el aliento con esa mirada que era todo para mí, aún la siento, en el momento del adiós, en las sombras de la oscura calle, en los sonidos que nunca quise escuchar, en mi pecho que suspira por tenerte...


Viviendo en ese lugar que será tuyo para siempre.

Surcos del Siglo XXI - 60

Una colaboración que ojalá se repita, entre músicos sin nada que demostrar salvo a ellos mismos la capacidad para transmitir como lo hacen.


June Tabor & Oysterband (Ragged Kingdom) 2011


Una joya del Folk Rock inglés. Quizás debiera acabar con estas palabras porque para mí resumen todo lo que es el disco, una grandeza de Música que ya metido en la segunda década del siglo XXI vuelve a demostrarnos que la Música no sabe de edades, tiempos, fronteras... y ojalá nos enteremos de una vez por todas.
June Tabor, esa dama del Folk Rock de las Islas que envejece como el buen vino destilando más talento y calidad si cabe, se une a una banda que durante los duros días del Post Punk se metió a realizar un Folk duro, sin límites y a contra pelo de todo lo que había, y juntos realizan una obra de arte al margen de listas, críticas y miradas de soslayo a la fecha de lanzamiento del disco.
La voz grave, profunda, triste y quejumbrosa de Tabor consigue llevarnos a imaginar el final de una etapa, una más en cualquier momento de nuestras existencias, necesitados de la calma y la paz del final de un viaje, melodiosa y crepuscular, bellísima y apasionante. Junto a ella cinco músicos que tampoco esconden el paso de los años, la Música y lo que les ha llevado hasta este momento, arropando la voz con otras que han sido siempre magistrales, increíbles y haciendo musicalmente un alarde de sabiduría que da el currárselo durante décadas y no cejar en el empeño.
El álbum se convierte en 45' de un viaje apasionante con un final que uno mismo provoca cuando por fin descansa de sus propios sueños, un viaje realizado a través de doce canciones que no tienen desperdicio, tanto las propias como esas versiones de temas realmente maravillosos que tratan con una delicadeza y pasión poco habitual.
De la mano de las voces, la de Tabor esplendorosa y la de John Jones simplemente una delicia y esos coros que arropan cada melodía, nos vamos adentrando en pequeños trozos de seda en los cuales se convierten los temas del disco, con ese inicio demoledor y desgarrador que es "Bonny Bunch Of Roses" un tema tradicional y bello, esa sorpresa mayúscula que es la versión excepcional, como un disparo al alma del temazo de Joy Division "Love Will Tear Us Apart" terriblemenrte dolorosa, emocional... esa preciosidad de P.J. Harvey "That Was My Veil" o la traca final con la delicadeza de un tema tan bello como triste por lo que dice "The Dark End Of The Street" memorable. En medio, maravillosas sensaciones, "Fountains Flowing" (otro tema tradicional exquisito), "The Leaves Of Lives", "Judas" "If My Love Loves Me", "Son David", "Sweet Sixteen" o esa rareza "Bobdyliana" llamada "Seven Curses" que llega a un límite instrumental casi místico.
Un disco para soñar, disfrutar, meterse en él y descansar, la belleza a través de los sonidos, una joya intemporal y elegante, con todos los ingredientes para que se impregne en la piel sin ningún esfuerzo.
June Tabor voz. John Jones voz y melodeón. Ray Cooper chelo, mandolina, bajo, harmonium, voz. Dil Davies batería. Alan Prosser guitarras, violín y voz. Ian Telfer violín. Al Scott bajo y mandola.




Surcos del Siglo XXI - 59

Es lo que tiene, que si uno se mantiene por el talento, y no para ir arrastrándose de cualquier manera, sigue ofreciendo Música.


Warren Haynes (Live At Bonnaroo) 2003


Hay que tener mucha seguridad en sí mismo, saber lo que se hace y por supuesto pensar que se va a hacer bien para, tras una noche sin dormir (por motivos varios revelados por el autor de una manera sutil) subirse a un escenario delante de ochenta mil personas y dejar un concierto digno, bellísimo y de raíces.
Warren Haynes ha tenido que lidiar con el hecho de ocupar un lugar en la historia sustituyendo a mitos de la Música, haciéndose valer él mismo por su clase y su talento, creando un grupo propio donde no tiene límites y apareciendo en eventos varios para seguir aumentando su leyenda.
El Bonnaroo es un lugar muy especial, festival absolutamente confirmado como uno de los grandes, esa "acampada sureña" exige porque sabe y sabe porque han sido muchos años viendo lo mejor de lo mejor.
Subirse al escenario solo, con su guitarra y sus ganas de ofrecer un show distinto pero especial, un hombre acostumbrado a bandas poderosas y excepcionales con músicos que se arropan hasta el infinito, es para al menos reconocerle las ganas de dar Música y su amor por ella, pero si además ofrece un doble disco en directo que hace soñar y estremecer por lo que dio, es lógico pensar cómo se puede llegar a lo más alto con tan poco cuando luego se hacen tantas mierdas con tanto.
La voz de Haynes va recorriendo todo el elenco de canciones elegidas con un cariño y un amor que se le nota al atacar cada tema, dieciséis composiciones, todas ellas de un indiscutible valor, entre las que se encuentran míticas piezas que son historia de la Música contemporánea, porque en eso este guitarrista genial nunca ha tenido problemas y las versiones de los temas que le gustan y ama han tenido un hueco en su repertorio.
Con la guitarra no hay mucho que decir, es tan bueno que aún sin esforzarse mucho da pura seda, aunque no sea el momento de filigranas sino más bien de hacer llegar los sentimientos y la emoción por estar, pero aún así consigue transmitir ese amor que le provoca la Música a través de esas seis cuerdas que te acarician la piel.
Homenaje a viejos iconos de los sonidos, Otis Redding, Jerry García, Eagles, otros más modernos de igual calidad, como U2 y entre medias canciones de su etapa Allman Brothers, Govt Mule... todo un recorrido por sus recuerdos, vida musical y gusto por lo que hace, todo lo que consigue que el doble disco sea una experiencia emotiva y preciosa para degustar en cualquier momento o situación de la mano de un maestro de ceremonias que nos lleva por esos caminos que amamos a través de la magia de la Música.
En la reseña que escribe para el álbum explica qué fue y cómo, y realmente me resulta impactante lo que puede sentir un músico que vive de esto cuando se lanza...

"Excepto hoy, hay 80.000 personas:
Mezclándose, cohabitando, coexistiendo en este medio rural sureño conocido como "Bonnaroo" hoy voy a dar en solitario un concierto acústico poco común. Un evento como cualquier otro. Si no fuera porque muchos de estos eventos tienen lugar por la tarde-noche, éste hoy va a empezar a las 12:30 del mediodía. En cuanto a mí, y habiendo estado levantado hasta muy tarde la noche anterior, enfrascado con Widespread Panic, sabía que no había opción a una buena noche de sueño. Nada de preocupaciones. Beber algo de café, encontrar unas gafas de sol, escribir un listado y aquí vamos. O aquí voy, debería decir.
El concierto, entendido como tal (no como un lanzamiento en directo) comienza conmigo tocando unas cuantas subidas, que van progresando, llegando a veces a decenas de miles. Un poco asustado, por toda mi soledad (no en cuanto a la banda) sólo yo y mi guitarra, pero en general uno de los momentos más inspiradores de mi vida.
Disfruta."

Y dicho esto, disfruta de una mágica experiencia con un músico grande, especial y que transmite lo que hace con el amor que siente por ello.

Side A:  Lucky;  Patchwork quilt;  To lay me dawn;  Glory road  
Side B:  The real thing;  One;  In my life;  I'll be the one  
Side C:  Fallen Down;  Forever more;  Beautifully broken;  I've got dreams to remember  
Side D:  Tastes like wine;  Wasted time;  Stella blue;  Soulshine


viernes, 19 de abril de 2013

Surcos del Siglo XXI - 58

Un artista del que me siento enamorado, más aún tras haber tenido la suerte de disfrutarlo en directo muchas ocasiones (que no demasiadas) en el momento en el cual dijo basta...


Elliott Murphy (April A Live Album) 1999


Hay gente que cree en lo que hace y lo lleva hasta las últimas consecuencias, y gente, sea cual sea el ámbito de la vida que cree en lo que hace, lo lleva hasta donde puede o quiere y de pronto gira en su trayectoria para acoplar o acoplarse a lo que vive.
Elliott Murphy, el trovador neoyorquino parido en las entrañas del metro de NYC y las calles de esa fascinante ciudad decidió que debía seguir actuando hasta que... pero por las razones que sean, y que en mi caso poco me importan también decidió que debía ser de otra forma, o la mayoría de las ocasiones de otra forma.
No sé si la gira en la cual se embarcó en el año 99 tenía la marca de un principio sin retorno, pero es en este año y con la grabación de este fantástico "April A Live Album" en el cual dirigió su forma de ver los directos a esos acústicos impresionantes con su clase, talento y un puñado de maravillosas canciones que tras más de una década continúan siendo el santo y seña de su Música en este siglo XXI.
La primera colaboración con el excepcional guitarrista Olivier Durand parió este disco grabado el 23 de Abril en Affalter, Alemania, un concierto de una gira que sirvió para dar a conocer sus temas de siempre y algo más en un formato íntimo, especial, rockero también pero pensado para esos lugares donde su Música se puede recoger y saborear de otra manera.
Las dos guitarras llenan por completo el espacio, la voz de Murphy llega clara, diáfana y maravillosamente rockera, su armónica es una delicia en el aire y esas canciones de un escritor de la calle te llegan al alma.
Un show acústico de una brillantez que enamora, el principio de todo lo que ahora da en esos directos tan especiales, bellos y musicalmente llenos de clase y que en el año 1999 comenzaron con este disco al que no le falta de nada.
Para los que hemos seguido su trayectoria aún se puede observar a un joven Olivier comenzando al lado del genio, acariciando su guitarra y apenas haciendo coros, un bisoño que con el tiempo se ha convertido en imprescindible para la Música de Murphy, y que aquí le cubre las espaldas de manera perfecta.
Por lo demás, el disco contiene doce canciones que son pura dinamita, los clásicos maravillosos pasados por esta textura suave y genuina de las acústicas, un guiño a Van Morrison y los Rolling Stones, temas más modernos y trallazos directos a la entreceja, y además lo que el propio autor dice del mismo, que resume cualquier otra cosa que se pueda indicar:

"Es mejor no planear un disco en directo, dejar que ocurra. Olivier y yo estuvimos en la carretera hasta que alguien nos pasó una cinta que sonaba bien. Y entonces nos fuimos a casa... durante un rato. Salir de gira significa viajar 10 horas para estar 2 horas en el escenario. Sigue siendo una misteriosa travesía después de todos estos años, y nuestro cargamento fueron las canciones".

Por cierto, la portada refleja la idea de lo que es de una manera descomunal.

Songs:  You never know you're in for;  Sicily;  Take your love away;  Hard core;  Drive all night;  On Elvis presley's birthday;  Caught short in the long run;  Diamonds by the yard;  Party girls and broken poets / Gloria;  Rock ballad;  Wild horses;  Been up these stairs before


miércoles, 17 de abril de 2013

Surcos del Siglo XXI - 57

Alguien que comenzó en el siglo XX y se ha metido de lleno en el XXI, aunque donde fue lo que fue no llegara a esos mágicos números.


Van Morrison (The Healing Game) 1997


La última joya del genio de Belfast, al menos para mí, que he amado su Música durante más de tres décadas, y si con esto me consideran blasfemo los que siguen porque deben o los que deben porque siguen y su amor va más allá del mío, para gustos los colores.
Un disco excepcional, en lo creativo, un conjunto de canciones que recuerdan la época dorada de este león que cuando ruge hierve la sangre en las venas, bien es verdad que sin esa voz de vértigo que te arrancaba las entrañas, pero con una manera de componer aún brutal y salvaje, una interpretación que es una alegoría a la Música bien hecha, acompañado de un grupo de músicos (muchíiiiiiiiiiiiiiiiiiiisimos) que hacen diabluras con cada tema, cada instante musical que se eleva hasta las estrellas.
Como si hubiera nacido de nuevo, furioso, visceral y tan de mala leche como siempre, los últimos coletazos del Morrison genio los plasma en esta obra que desde el primer instante te arrastra por su belleza, su calidad y la manera de hacer que la Música suene a algo más que los sonidos emanados del vinilo.
Tampoco escatimó tiempo en el disco, 53'38'' en diez canciones simplemente perfectas, compuestas con su talento, su clase y la ayuda de unos tipos que creían en lo que hacían cuando grababan estas maravillas. Durante todo el disco el saxo de Pee Wee se eleva majestuoso, en la mejor vena compositiva de Van, la voz en coro como una sombra de Brian Kennedy es el complemento perfecto para la garganta (aún viva) del genio, y esos pianos y "Hammond" por Georgie Fame que abrasan el alma cuando suenan y rompen el silencio.
Van se reserva cantar, la acústica y ¡cómo no! la armónica, que en este momento de su carrera era inseparable en sus creaciones (visto en directo como tuve la fortuna de verle presentando el disco llevaba hasta ocho distintas, ¡¡de traca!!) y lleva el disco como quiere y le da la gana.
El comienzo demoledor de "Rough God Goes Riding" te va poniendo en guardia para lo que viene, con trallazos como esa gloria llamada "Sometimes We Cry", demoledora, o esa "The Healing Game" que cierra un disco épico. Entre medias trallazos como "Fire In The Belly", "Waiting Game"... las que se quieran.
Quizás tengamos más ramalazos de genio de este juglar intemporal que es parte de la historia de la Música pese a quien pese, pero por ahora me quedo gozando (del verbo gozar con todas sus implicaciones) con este disco que fue, de nuevo, una obra de arte de las muchas que nos ha ofrecido a lo largo de más de cuatro décadas regando magia.

1:  Rough God Goes Riding;  Fire In The Belly;  This Weight;  Waiting Game;  Piper At The Gates Of Down
2:  Burning Ground;  It Once Was My Life;  Sometimes We Cry;  If You Love Me;  The Healing Game



martes, 16 de abril de 2013

731


Tal día como hoy, hace ya dos añitos (nada más o nada menos según se mire) comenzamos una aventura para intentar que los sonidos que gente maravillosa y única nos dio a conocer continuaran llenando de emociones las entrañas de quienes quisieran aceptarlo tal cual.
Al margen de palabras entrelazadas, fotos más o menos buscadas y comentarios sobre eso que llamamos vida, "Paseando Por Los Sueños" es y será un lugar para que los sonidos se esparzan y lleguen hasta donde quieran, y esos maravillosos locos que creéis en esto y aún tenéis la valentía,  el atrevimiento y la desfachatez de seguirnos sois los responsables de que aún quiera seguir.
¡¡¡Gracias a todos y que nos dure, que ya nos van quedando menos cosas para disfrutar!!!

"Long Live Rock'N'Roll" 

lunes, 15 de abril de 2013

Stefan


No Hay...


... necesidad de volver la vista atrás cuando suenan las notas, ni tan siquiera hay que hacer llegar lo que se siente cuando la Música emerge del silencio, no hay necesidad de sentirse solo si se la escucha, y por supuesto no debe ser la pieza que falta en el puzle de las ilusiones.
No hay, necesariamente, que hacer que nuestra alma se sienta con ella, porque es ella la que se sentirá con nosotros en el instante en el cual decidamos llamarla.