martes, 30 de junio de 2015

Elegantes Pero Informales (Ellas)


Informal (E.C.)


Elegantes (Angel)


De Vinilos y Otras Glorias MCDXLV

Rock Sureño en directo, algo así como decir la esencia de los grupos que son por y para ello.


Atlanta Rhythm Section (Are You Ready!) 1979


Cualquier grupo de Rock Sureño que se precie tiene su doble disco en directo, porque es en definitiva la esencia para lo que se creaban estas bandas enamoradas de las suites eternas y de los espacios donde la gente pudiera disfrutar sin límites de lo que entregaban. Muchas de ellas nacían y morían en el escenario, y ese mito se extiende por muchos de los momentos memorables de la historia del Sureño.
Atlanta Rhythm Section no fue una excepción, pero este "Are You Ready!" del año 1979 se me antoja demasiado tardío para una banda de su recorrido, bien es cierto que a pesar de ser uno de los grandes grupos del Rock Sureño su éxito se vio reflejado bastante más allá en el tiempo que a otras bandas nacidas en las mismas épocas.
Por lo demás, y sabiendo que la salida del álbum fue con ocho discos de estudio ya editados, el doble es un recorrido por lo más florido de los temas conocidos, con especial incapie en aquellos en los que la banda podían demostrar se capacidad instrumental en directo (exhibición individual y como grupo en los 14' de "Another Man's Woman"; el ritmo continuado y que da lugar a solos de quien quiera en "So Into You" o "Angel") 
La clase y estilismo de ARS se plasma en la manera de tocar, quizás un grupo atípico dentro del Rock Sureño por la textura y la dulzura de la mayoría de sus composiciones, una banda que suena como un bloque compacto y brutal en cada situación, emergiendo poderosos los instrumentos en los solos o haciéndose notar en los momentos de cabalgadas con las melodías mantenidas y suspendidas en el aire. Ronnie Hammond hace de maestro de ceremonias y con su voz nos lleva de la mano mientras la banda realiza un recorrido musical por cada tema con la elegancia que les caracteriza.
Disco doble en directo al uso por una banda especial y genuina al margen de casi todo lo que se sentía en el Rock Sureño, pero parte de la historia de esta Música tan especial que me lleva hasta el infinito.
Ronnie Hammond voz. Barry Bailey guitarra. Paul Goddard bajo. Dean Daughtry teclados. J.R. Cobb guitarra y voces. Roy Yeager batería y percusión.



De Vinilos y Otras Glorias MCDXLIV

Banda de largo tiempo entre mis sentimientos, llegada en este espacio donde mejor entendían la entrega de su Música.


Barclay James Harvest (Live) 1974


A pesar de los pesares y de todo lo que he podido recorrer a través de los años con la Música, me niego a olvidar aquellos grupos y solistas que comenzaron a embaucarme en los sonidos de calidad, siendo el primer paso para todo lo que vendría después. 
Barclay James Harvest me acompaña desde hace tres décadas y media llenado de emociones mis sentidos, y en mi caso es justo reconocerles esos discos que me hacían temblar cuando no podía llegar mucho más allá.
Banda de gustos exquisitos y de amor por el directo, en cuya discografía se encuentran de manera regular, era en ese espacio sobre el escenario donde encontraban el momento ideal para expresar el Prog. Sinfónico que con tanta clase demostraban.
"Live" es su primer directo doble oficial, grabado en la gira del año 1974 tras cinco discos en estudio que habían conseguido asentarlos de manera definitiva. Un trabajo donde se expresa con total claridad la capacidad para expresar su Música en directo, donde sonaban de una manera limpia y casi perfecta, con la banda original en formato de cuarteto recordado de manera eterna por los amantes de sus sonidos.
Las voces de John Lees y Les Holroyd, cantando en solitario cada uno los temas compuestos por ellos, acompañados en coros por los miembros de la banda, llevan esa textura de suave caricia hasta donde desean, un primer paso para que los temas vayan entrando sin esfuerzo, tanto los que se quedan como parte de ese suspiro como las largas suites donde el límite lo imponen momentos de engarce con el público.
Los teclados de Stuart Wolstenholme crean el ambiente perfecto para ese sonido sinfónico tan característico de la banda, un envoltorio donde se desenvuelven la guitarra de Lees, el bajo de Holroy y la batería precisa y preciosa de Mel Pritchard.
Este doble en directo nos ofrece una banda más descarnada de lo habitual, menos pulida y refinada, con una energía propia de los primeros años y que creaba temas con guitarras atacando riff más duros y contundentes. Un doble en directo que en sus once canciones nos enseña de manera bastante clara y precisa lo que Barclay James Harvest hacían sobre un escenario, Música de mucha calidad y un Prog. Sinfónico de lujo.

A:  Summer Soldier;  Medicine Man
B:  Crazy City;  After The Day;  The great 1974 Mining Disaster
C:  Galadriel;  Negative Earth;  She Said
D:  Paper Wings;  For No One;  Mockingbird


De Vinilos y Otras Glorias MCDXLIII

Un tipo que me encanta en uno de esos momentos donde sentirle se convierte en magia.


Roy Harper (Flashes From The Archives Of Oblivion) 1974


Al margen de la portada, en la cual nuestro querido Roy Harper demuestra el amor por los colores de su equipo de fútbol favorito, el disco deja muy claro que es un directo "Recorded at various concerts up and down England at one time or another"
Tras esta declaración para que no quepa duda de cómo y cuando, nos encontramos con un doble en directo que enseña el talento y la categoría de un músico único, con una personalidad como pocos y una manera de expresión musical realmente maravillosa.
A pesar de los temas en los que se encuentra rodeado por amigos que conforman una banda de altísimo voltaje (Jimmy Page, Keith Moon, Ronnie Lane, David Bedford, Max Middleton son como para soñar en un escenario donde todo puede estallar) el disco no pierde nunca ese intimismo tan propio de Harper, una manera de hacer Música que se mete en vena y te lleva al éxtasis cuando sus canciones hacen mella en los sentidos.
Temas que no saben de tiempo ni espacio rodeados por ese aura de misteriosa belleza que la voz y la guitarra del artista le otorgan, una belleza que sublima la capacidad compositiva excepcional y maravillosa. 
El doble disco es un recorrido por los temas que jalonaban su carrera hasta el año de la gira de "Valentine", de donde están sacados algunos de ellos (aquellos que cuentan con la banda antes mencionada) con verdaderos ejercicios de soledad escénica con la guitarra y la voz metiéndose hasta las entrañas o espacios donde los instrumentos vacían las emociones que los temas de Harper disparan a quemarropa.
Un disco donde disfrutar de la magia y la seda resulta de lo más fácil y evidente, trasladadas desde la mente del artista a los sentidos que deseen recibirlas, momentos de descarnados sentimientos que sólo la Música de calidad como la que nos ofrece Roy Harper pueden entregar. Para disfrutar de la Música y de lo que conlleva, esta puede ser una manera como otra cualquiera de hacerlo, pero una manera que no deja indiferente.

SIDE ONE:  Home;  Commune;  Don't you grieve;  Twelve hours of sunset;  Kangaroo blues
SIDE TWO:  All Ireland;  Me and my woman;  South Africa
SIDE THREE:  Highway blues;  One man rock and roll band
SIDE FOUR:  Another day;  M.C.P. Blues;  Too many movies;  Home

domingo, 28 de junio de 2015

Debbie


Sailor Town


Música


Sueño sin imaginar lo que me propongo
Sueño y vago libre a través de mi memoria
Sueño mientras el mundo a mi alrededor se desvanece
Sueño por la magia de mis sentidos hacia ella.
Busco entre las sombras de mis emociones
Busco más allá de la propia existencia
Busco el rastro de su esencia entre mi piel
Busco ser para ella lo que ella me da amándome.
Vivo en la esperanza de seguir teniéndola
Vivo como parte de ese vínculo que creamos juntos
Vivo cubierto por su manto que me abriga
Vivo porque sin ella no soy y deseo serlo.

Poster


De Vinilos y Otras Glorias MCDXLII

Grupo de nombre y con nombre, fuera de cualquier rango que no sea soñar, hacer que se sueñe o provocar sueños que cada uno interpreta como puede.


Neuronium (The Visitor) 1981


A nadie le suena raro si se comenta que Neuronium es Michel Huygen y su propio universo, y durante una parte más que importante de su carrera ha sido así; pero hubo una época, cuando la génesis del grupo buscaba los horizontes que más adelante les supuso el reconocimiento como banda de Música electrónica ajena a todo lo que la comercialidad demandaba, en la cual el grupo estaba compuesto por más miembros que en mi opinión enriquecían y mucho el conjunto.
"The Visitor" es el cuarto álbum de Neuronium, con el dúo Huygen y Carlos Guirao como componentes fijos y la inestimable ayuda de Santi Pico a la guitarra. Como invitados Miguel Guillamat en la voz y la batería de José María Ciria en el tema "The Light Of Your Eyes".
Un disco inquietante que sin proponérselo (o quizás sí, y en eso radica la magia de la Música) en sus cuatro temas nos abre las puertas al conocimiento de una visita que nada ni nadie sabe qué es pero que es capaz de llenar las mentes a través de los intrincados caminos de la electrónica.
Oscuro, en ocasiones casi sofocante, los teclados y elementos electrónicos usados por Huygen y Guirao van creando esa atmósfera que te rodea y te envuelve, ese halo de profundidad hacia lo que la mente desea y que sólo uno puede descubrir, con intensos momentos llevados hasta el paroxismo a través de ese túnel que las ideas y los pensamientos forjan.
La guitarra de Pico y Guirao parecen querer desmentir todo lo anteriormente dicho, pero son también parte de ese viaje que se vuelve sin retorno para escapar de lo que somos e ir hacia lo que podemos ser. 
Como no puede ser de otra manera en este estilo de Música, todo es como una alucinación fuera de la lógica y la razón, una obra que sin ser conceptual no se aleja mucho del sentimiento de conjunto que genera, cuatro temas casi enlazados para la idea de una experiencia que a quien le llega puede transformar a su antojo, porque ahonda en la imaginación y busca la reacción de la misma.
Si aún nos dejan soñar, quizás sea un buen momento para intentarlo, esperando o buscando, al final es lo que queramos que sea.

SIDE 1:  The Visitor;  A Strange Affair
SIDE 2:  Rendez-vous;  The Light Of Your Eyes

De Vinilos y Otras Glorias MCDXLI

Vuelve a visitarnos un grupo que mientras estuvieron fueron una de esos oasis capaces de acceder a lo que los grandes de las Islas daban al universo.


Focus (Hamburger Concerto) 1974


A nadie se le escapa que Focus fue uno de los pocos grupos ajenos al Prog. creado desde las Islas que tuvo la calidad suficiente como para generar una carrera relativamente extensa y con un éxito que no todos conseguían.
Este trabajo que nos visita, su cuarto de estudio y quinto en el global de su carrera, sirve para demostrar lo que realmente casi todos sabían pero que simplemente faltaba por plasmar en un disco, la inmensa capacidad como instrumentistas de los miembros del grupo y la decidida línea a seguir como creadores de una Música donde la grandilocuencia y la sinfonía se imponían a todo lo demás.
Parece como si Thijs Van Leer quisiera dejar su nombre grabado a fuego entre los compositores del clasicismo más puro y se lanza (con la ayuda menos evidente que en otras ocasiones pero efectiva de Jan Akkerman) a composiciones que recuerdan obras donde todo es un camino hacia la divinidad, sea esta ajena al mundo de los humanos o asentada sobre él.
Los 20' que ocupan la cara B del disco con el tema "Hamburger Concerto" abundan más en lo indicado, teclados que surgen de todas partes con sonidos en algunos casos casi espirituales, acompañados por la guitarra de Akkerman en pleno éxtasis de técnica (que también se deleita y nos deleita con su maravillosa forma de tocar en la sorprendente "Delitiae Musicae") y la flauta del mismo Van Leer que quiere romper la angustia del silencio. No es menos impactante y clásico el sonido que la sección rítmica nos ofrece, con esas percusiones de Colin Allen y Bert Ruiter elevándote y el bajo solemne del mismo Ruiter alejándote de la realidad.
Un disco que juega con esa capacidad inmensa de los músicos para interpretar, virtuosos que quieren a estas alturas de su carrera dejar bien claro quienes son y que llenan (a veces de manera excesiva) de técnica pura todo lo que tocan, como en la exhibición de "Birth" o el fresco pintado como Música que es "Harem Scarem". Queda para otra demostración de dios en la tierra "La Cathedrale De Strasbourg" a mayor gloria de Thijs Van Leer.
Disco que se espera, que se imagina, que se supone, pero que aún así nos deja momentos de extremada emoción gracias a cuatro músicos que hacían...

sábado, 27 de junio de 2015

De Vinilos y Otras Glorias MCDXL

Una banda encantadoramente emotiva que me ha gustado siempre, en una visita para que nos vayamos... donde deseemos ¡¡faltaría más!!


Magna Carta (In Concert) 1971


Tras tres álbumes de estudio, el grupo de Folk Prog. Magna Carta se lanzó a la aventura de un directo grabado en el "Concertgebouw Amsterdam" el día del señor del 4 de noviembre de 1971 (era martes y si todo fue según lo previsto el concierto comenzó a las 8:30 P.M.)
En un gran momento del grupo y en formato de trío, el disco era apostar sobre seguro siendo como eran, de hecho dejan un poco de lado las complicaciones propias del estudio en las composiciones y realizan un trabajo de puro Folk con algún que otro desliz eléctrico en las guitarras que sirve para acentuar los temas en los que suena. 
Chris Simpson, líder y creador del grupo, junto a Glen Stuart, otro de los nombres propios de la banda, desgranan en nueve temas los sentimientos que su Música provoca, dulces melodías de acústicas eternas que parecen hechas de seda, ayudados por Davey Johnstome que se encarga de todo lo que suena más allá de las seis y doce cuerdas además de apoyar también con guitarra en los temas (el final de la primera cara con un tema tocado exclusivamente con el banjo es para oírlo, todo un virtuoso del instrumento)
Sonido limpio y delicado, cuidado en la producción y muy conseguido, con el público casi como parte de la obra entre los temas, espacios en los que Simpson aprovecha para comunicar y hacerse parte del respetable, un disco en directo con todo lo que conlleva. 
Por lo demás el disco nos vuelve a demostrar las capacidades vocales de los tres músicos, haciendo y deshaciendo coros como les da la gana, temas donde la voz solista apenas está sola porque siempre entra alguna garganta para acompañarla y cuando se ponen a varias voces resulta de lo más gratificante.
Un disco que deja los arreglos para centrarse en lo más carnal, Música hecha con lo simple sin serlo, llevando la emoción y todo lo que los temas ofrecen de una manera directa y sin artificios, puro Folk entregado en la cercanía de las interpretaciones, para disfrutar y relamerse (quien quiera)

SIDE ONE:  Airport song;  Time for the leaving;  The boatman;  Sea and sand;  Banjo
SIDE TWO:  Old John Parker;  Seven O'Clock hymn midwinter;  Country Jam;  Ring of stones



De Vinilos y Otras Glorias MCDXXXIX

El final de una emocionante aventura, el principio de otras muchas cosas que devienen cuando una luz se apaga y sin embargo la Música continua.


Far East Family Band (*Tenkujin) 1977


Último trabajo de uno de los más grandes grupos de la historia del Rock japonés en cualquiera de sus vertientes, creadores de inolvidables odiseas musicales y santo y seña de ese Japón de la posguerra que a nivel artístico se lanzó hacia las estrellas. 
Con la pérdida del teclista Kitaro y una demasiado evidente falta de continuidad en el proyecto del grupo, acometen este "*Tenkujin" con Fumio Miyashta como maestro de ceremonias y más líder aún de la banda, incluida la labor de productor (a pesar de compartir los temas con el resto de los miembros) 
A pesar de todo, el disco, sin llegar al nivel de otras de sus obras magnas, rezuma el inconfundible aroma de la Far East Family Band, temas de una melodía que casi se pega a la piel, una continuidad absoluta en los temas que hace que las distintas partes del disco se puedan saborear como un todo, sin cortes ni espacios entre ellos, a modo de obra conceptual que nos invita a viajar a ese universo particular y único que tienen.
La voz de Miyashta se funde con los pensamientos e invita a soñar, suave, dulce, un susurro que acaricia los sentidos, mientras los instrumentos elaboran la banda sonora que la cubre y que nos eleva. En mi opinión el exceso de orquestación pierde un poco el ritmo de los temas, pero cuando son ellos se siente esa Música sinfónica que llevan como marca de la casa. 
La guitarra de Hirohito Fukushima suena limpia, como siempre, resaltando el ambiente de sueños que el grupo vuelve a recrear una vez más, especialmente los espacios donde el ritmo se sostiene en el aire sin esfuerzo, gracias a la intuición de Yujin Harada y su precisión como percusionista.
Tomado de manera individual "*Tenkujin" es mucho más de lo que parece, pero siendo una composición de esta banda se nota el peso de la historia, aunque a pesar de todo el nivel que consiguen está por encima de muchas cosas porque a nivel creativo se resiente menos.
Disco para volver a nuestros propios deseos, la Música de una banda inmensa diciendo adiós a su manera, con belleza y clase.

SIDE 1:  Descension;  Tenkujin;  Timeless Phase
SIDE 2:  Nagare;  From Far East;  Ascension



Grace


Goin' Down Slow



Música


La Música me ofrece todo aquello que nada puede dar, porque une a lo infinito de su propia esencia el placer que me llena con todo lo que soy, y en ocasiones y casi sin saberlo, es demasiado.

Poster


De Vinilos y Otras Glorias MCDXXXVIII

Una personalidad arrolladora que, curiosidades de la vida, no serlo tanto la llevó a crear una pequeña delicatessen de las que a veces te hacen pensar.


Joni Mitchell (Blue) 1971


A veces son las pequeñas cosas las que crean sucesos importantes, y en ocasiones las emociones no necesitan nada más para salir a la luz y crear impactos que llegan sin esfuerzo.
El cuarto disco de Joni Mitchell, este "Blue" que nos acompaña, dicen y vuelven a decir que es el mejor trabajo de la intérprete canadiense. Un disco que surgió del dolor y el desgarro, el abandono y la búsqueda de otras fuentes de inspiración, y que desde esa perspectiva se fue moldeando hasta formar el conjunto de diez canciones que unidas hacen de "Blue" un trabajo tan bello como emocionante.
No es fácil escuchar una obra así, quizás porque cuando las emociones más íntimas se quieren entregar no se sabe dónde y cómo queda lo que se siente con lo que realmente llega, dado que lo íntimo es de uno mismo.
Aún así en el disco se siente ese aire de dolor y nostalgia por lo perdido y el que llega con la búsqueda de lo que hace falta o de lo nuevo que puede dar un nuevo impulso. La voz de Joni Mitchell se torna melancólica, nada alegre ni optimista (salvo escasos pasajes del álbum) y refleja siempre esa melancolía que es la seña de identidad del disco, abundada por la escasez de instrumentos que jalonan los temas, casi siempre con la guitarra o el piano acompañando la voz, con algún que otro invitado de los que siempre habían estado en el círculo de músicos amigos y amantes de la artista, pero que son meros instantes para acceder de otra manera a los temas.
Las palabras parecen surgir de la garganta de Mitchell como una súplica, una llamada o un mensaje sobre su propia vida, y los temas, al margen del ya comentado intimismo que desprenden, son casi pedazos de una vida que se va recomponiendo, algo que se expresa sin mucha dificultad.
Disco para emocionarse con la búsqueda de uno mismo, intenso y sugerente como lo son las cosas que surgen del alma, una plegaria a la soledad, para salir de ella o inmiscuirse del todo ya no lo sé, pero que en ningún momento pierde ese vínculo con la belleza que el Folk de este calibre ofrece, y a partir de ahí ya es cosa de quien desee degustarlo y de qué manera.

A:  All I want;  My old man;  Little Green;  Carty;  Blue
B:  California;  This flight tonight;  River;  A case of you;  The last time I saw Richard

De Vinilos y Otras Glorias MCDXXXVII

Un grupo que me apasiona y que de vez en cuando me proporciona ese espacio donde poder escapar hacia el lugar en el que se encuentra todo lo que me hace sentir bien.


Budgie (Budgie) 1971


Grupo ajeno a lo que debía ser y sin embargo, en opinión del que suscribe, poco valorado para la calidad que a lo largo de los tiempos ha demostrado, aunque es la década de los setenta donde ha proyectado lo mejor que tenía.
Descomunal Power Trío abrasador y poderoso, creador de un universo Hard propio, exquisito y en ocasiones enigmático, con una manera de componer tan propia como excitante y unos modos en las interpretaciones que llevan lejos en las emociones.
Nos regalan en esta entrada su disco debut, creado en plena efervescencia de una Música apasionante, el Hard y todo lo que significa, con un marcado interés en profundizar a través de impactos sonoros de largo recorrido mezclados perfectamente con suspiros que apenas alcanzan el minuto donde todo se repliega esperando de nuevo el estallido final. 
Galeses de Cardiff, llevan en sus venas lo mejor de la tradición musical unido al poder del Rock sin paliativos, poderosos e inquietantes, presumiendo de esa característica que les hace suyos como es la voz de Burke Shelley, ese canto del ave que chirría y grita desde lo más profundo intentando devastar los sonidos que la arropan. Oscuros momentos de Hard inequívoco con la guitarra de Tony Bourge quemándote las tripas, rasgando el silencio hasta destrozarte la piel con su manera de golpear las seis cuerdas, intenso y salvaje, solos de acero que ahogan y riff para abrasar; deja tiempo para momentos de arpegios memorables en detalles que apenas se suspenden en el espacio ("You And I" o "Everything In My Heart" son caricias ajenas a ellos mismos)
Como un solista más el bajo de Shelley te atraviesa entero, grave, contundente, sin límites, apoyándose en su virtuosismo y arremetiendo contra todo lo que puede, apoyado sin pausa y sin misericordia por Ray Philips, que desde su batería te hace estremecer.
Disco de lujo para conocer el comienzo de una historia preciosa, la de un grupo muy especial que debiera haber llegado a mucho más, Hard poderoso, de calidad y mucha, mucha belleza.

SIDE ONE:  Guts;  Everything In My Heart;  The Author;  Nude Desintegrating Parachutist Woman
SIDE TWO:  Rape of the locks;  All night petrol;  You And I;  Homicidal Suicidal

De Vinilos y Otras Glorias MCDXXXVI

No podemos dejar de sorprendernos con nuestra Música, por eso nos vemos "Paseando Por Los Sueños" en este jardín llamado universo.


Ache (Green Man) 1971


Siempre me han gustado los grupos y músicos escandinavos que buscan, partiendo de la base de la Música que han mamado tras décadas de visitas y viajes hacia lo eterno, una forma particular de expresar lo que sienten, y a fe que muchos de ellos lo consiguen y de qué manera.
La corta aventura musical de Ache no le quita ni un ápice de calidad a las obras realizadas por este grupo danés que nos embauca con su Prog. de altos vuelos diseñado desde la perspectiva de los grandes y pasado por un toque especial que le hace diferente.
"Green Man" es su segundo trabajo, una alegoría casi en forma de concepto que nos lleva de la mano por los sueños vertidos por los cuatro músicos, sueños plasmados en ideas que surgen del talento y la imaginación para dar a luz este trabajo.
El gusto por la instrumentalidad nos deja momentos de inspirada belleza en las suites que les sirve para lanzarse sin red, así como otros espacios en los que no van buscando nada que no sea ese instante de impacto que al Prog. tanto enriquece.
Cambios y giros propios del estilo con un grupo que maneja los tiempos más que bien, guitarras enloquecidas en manos de Finn Olafsson buscando arañar todo lo que tocan conviven con esos serenos momentos en los que los riff y punteos se difuminan en el aire. Órganos y pianos a cargo de Peter Mellin formando ese recorrido por el puente tendido hacia el contraste con las seis cuerdas, brida que frena o libera según los temas requieran el furor o la calma. Sección rítmica para no desviarse y a la vez sentir cómo lo que viene puede acabar en un segundo, precisos y sobrios Torsten Olafsson al bajo y Glenn Fischer a la batería.
Una obra de Prog. con todos los aditivos del género, completa y emocionante, revestida de un toque especial tomado de las frías tierras del Norte que no hace honor a esa frialdad en lo que entrega, una Música llena de energía y enigmática belleza para disfrutarla y soñar mientras acaricia los sentidos.

Side A:  Equatorial Rain;  Sweet Jolly Joyce;  The invasion;  Shadow of a gipsy
Side B:  Green man;  Acheron;  We can work It out

De Vinilos y Otras Glorias MCDXXXV

Lo intemporal de la Música se une a la falta de límites que nosotros defendemos para que todo llegue hasta donde queramos.


Parzival (Legend) 1971


Tras este lejano y precioso nombre se esconde uno de los grupos más reputados de la escena del Krautrock que allá por los comienzos del setenta dieron una sorpresa más que agradable gracias a la inspiración e imaginación para crear una Música basada en los legados de la Edad Media.
Este trabajo, "Legend", presentación en sociedad y llegada a las estrellas, es un disco en el cual el gusto por lo bello se une a la capacidad creativa de los músicos, en formato de trío cuando comenzó su deambular por el mundo de los sonidos.
Siete canciones de textura bella y sensible que nos hacen viajar en el tiempo, alejándonos de la realidad de un siglo XX lleno de expectativas hacia la nada y buscando ese universo sonoro que siglos atrás era el punto de encuentro de tantas cosas (la vida y la muerte entre ellas)
Instrumentos del Rock más clásico se unen de manera sorprendente con otros que evocan esa distancia temporal de la que la Música ni sabe, ni entiende, ni le importa, y los susurros dejados por acústicas y pianos junto al bajo y la batería van de la mano con violines de exquisita sensualidad, flautas, órganos y clavicordios, violonchelos y violas que crean la perfecta atmósfera de un medievo moderno y actual cuyas notas envuelven sin ningún esfuerzo.
Las voces son otro momento más de la inspiración de este "Legend", obra vértice para un tipo de Música empeñada en la búsqueda de otros espacios, coros y solistas deleitando con el recitado de palabras que van y vienen como los sueños, acompañadas de una musicalidad realmente bella.
Todos los temas compuestos en comunidad por el trío protagonista, Lothar Siems, Walter Quintus y Thomas Olivier, ayudados en tres de ellos por el productor y fiel creyente de la obra Conny Plank, temas que van desde susurros de poco más de dos minutos a suites donde desarrollan la capacidad instrumental, como la enorme "Groove Inside" con sus 16' de viaje eterno.
Disco para sentir otra forma de tratar la Música sin tiempo ni espacio, para gustarse y gustarnos mientras escuchamos melodías que elevan el espíritu y dejan la mediocridad a un lado, una obra para disfrutar.

Side One:  Marshy Legend;  Resignation;  8 Years Later;  Senseless Nº 6;  Wall Bungalow
Side Two:  Empty Land;  Groove Inside



viernes, 26 de junio de 2015

But I Was Different


Música


Es una de esas cosas que siempre me llevan de cabeza, una melodía se mete en mi cerebro y se asienta como si tomara posesión de su casa.

No debe ser tan extraño, siendo como soy un amante impenitente de los sonidos que llenan mi alma, pero es cierto que el lugar para éstos son los que ellos buscan y no los que yo les encuentro.

Imagino que no puedo controlarlo, la piel se excita al escuchar lo que me viene, el rastro del olor se vuelve tan intenso que puedo palparlo, la llamada de la conciencia se desvanece cuando viajo a través de la Música que llena mi ser.

A pesar de ser lo que casi nadie quiere que sea, las notas que se escriben en la memoria inundan todo lo que significo y me llevan hasta donde nada ni nadie puede alcanzarme, será por eso que sigo amándolas como el primer día que me hicieron, sin yo saberlo, el amor.

Atemporal


La Libertad comienza desde la Ironía

Poster


domingo, 14 de junio de 2015

Stormy Monday (Buddy Guy & Carlos Santana)


Stormy Monday (The Allman Brothers Band)


Stormy Monday (Albert King & Steve Ray Vaughan)


De Vinilos y Otras Glorias MCDXXXIV

Una experiencia que seguramente pudo ser más de lo que realmente se realizó, o será que se esperaba una barbaridad porque bárbaros eran los que andaban tras ella.


Colosseum (Live) 1971


Probablemente se esperaba más del doble en directo de Colosseum, o será que los seis músicos que formaban el grupo en el instante en el cual se realizó la grabación del disco eran tan brutales y tenían tanta calidad que se les suponía capaz de todo y algo más y por eso las expectativas se quedaron un poco cortas.
Y digo esto no porque este "Live" sea algo inaudible que no se pueda tragar, sino porque muchas críticas del disco van en ese sentido. No es un disco de Prog. propiamente dicho, a pesar de contener temas que se crearon en ese ambiente al final de la década sesentera y principios de los setenta, porque la entrada en la banda de Dave Clempson y Chris Farlowe dotan a esta de un ambiente más Rock que se nota a la hora de atacar los temas, con la guitarra queriendo fulminar a quien pilla por delante y el vocalista a golpe de garganta comiéndoselo todo, micro incluido.
Aún así el disco es una exhibición musical de músicos superdotados que no se andan con chiquitas cuando de desarrollar la Música se refiere, en las cuatro caras nos encontramos seis temas, todos ellos galopadas inmensas que instrumentalmente no hay que reprochar, en mi opinión por esto mismo la voz de Farlowe se queda corta en ocasiones, porque con su registro debería cantar cuarenta minutos por tema, pero con los músicos que lleva la banda eso es imposible. 
No se puede dejar de escuchar los solos de los teclados, especialmente ese "Hammond" que sublima, porque si el que se encarga de ellos es Dave Greenslade pues no hay mucho que decir. Si te arriesgas a contratar un guitarra como Clempson lo menos que va a pasar es que encienda las seis cuerdas y se haga solos hasta aburrirse y si la batería la lleva Jon Hiseman, los tambores van a tronar por todo el disco hasta que se acabe. Que el saxo estalla y se sale, pues es normal, con Dick Heckstall-Smith a los mandos puede pasar hasta que suenen dos al tiempo.
Con una banda así todo se desmanda, los temas se convierten en infinitos y los estilos se difuminan, pero no se puede negar el valor musical que tiene porque está muy bien grabado y para los amantes de recorridos sin final, una gozada tras otra.
Para gustos los colores, en mi opinión si se quiere escuchar buena Música en directo es un regalo para los sentidos, si se espera Colosseum haciendo Prog. a lo grande... creo que fueron por otro lado.

SIDE ONE:  Rope ladder to the moon;  Walking in the park
SIDE TWO:  Skelington
SIDE THREE:  Tanglewood '63;  Encore... stormy monday blues
SIDE FOUR:  Lost Angeles


De Vinilos y Otras Glorias MCDXXXIII

Un espectáculo en sí mismo nos visita en forma de disco para llevarnos a un mundo dentro del universo formado por las ideas transformadas en Música.


Magma (Live) 1975


Pocas veces un disco en directo, en este caso nuestro "Live", expresa con tanta claridad lo que un grupo es o desea ser a través de la Música.
Dicho esto, el doble disco grabado en The Taverne de L'Olympia en París, en el año 1975 es un espectáculo que supera sobradamente lo musical, porque Magma en sí mismo era un grupo que creaba su propio universo y en él desarrollaba la Música que le hacía ser tan diferente, un mundo lleno de matices que integraba lo musical, lo visual y todo lo que convierte lo artístico en una forma de sentirlo, diferente a todo lo conocido.
La Música de Magma gusta o no, no caben las medias tintas, y en este concepto tan extremo como natural se mueve este "Live", el culmen de la época más gloriosa del grupo y una obra realizada más allá de los propios discos de donde bebe para conformar cuatro caras de auténtica barbaridad emocional.
El genio Christian Vander logra llevar su mundo a cotas inimaginables en directo, con unos músicos absolutamente entregados que son capaces de crear y recrear los sueños transformando lo onírico en algo palpable que se entrega a quien esté dispuesto a zambullirse en este océano de emociones sin límites.
Cinco temas para cuatro caras, un disco completo (el primero) elegido para desarrollar la inmensa suite "Köhntark" que en sus dos partes nos lleva a 32' de orgía sensorial y a un viaje alucinante a través de la mente, los espacios que uno crea y todo lo que la imaginación dicta. Coros surgidos de la nada te transportan entre teclados furiosos, percusiones de volcánica belleza y el impresionante violín de Didier Lockwood que no deja de asaltar tus sentidos durante todo el disco. El final de la obra, la cara cuatro dejada toda ella para los 19'17'' de "Mëkanïk Zaïn" es un momento absolutamente embaucador que deja directamente las riendas de tus sentidos en manos de lo que Magma desea, su Música y tu espíritu con ellos. En medio de todo "Kobah", "Lïhns" y los 8'41'' de "Hhaï" son un despegue entre ideas, creencias y sensaciones que se entremezclan para llegar hasta el infinito.
Como el propio grupo indica en el interior del álbum "The Music of Magma Is like a mirror where everyone can see a reflection of who he Is". A partir de aquí, cada uno con lo que desea o pueda conseguir.

De Vinilos y Otras Glorias MCDXXXII

Un grupo que fue parte de mi historia con un estilo tan apasionante como (a mi entender) bello, elegante y lleno de la magia que la Música aporta.


Jane (At Home Live) 1976


El Krautrock más sinfónico tiene como uno de sus máximos representantes a Jane, una banda que marcó una época dentro de este estilo de Prog. teutón en la primera mitad de los setenta y que produjo auténticas maravillas para los amantes de su Música.
En esta serie que me apasiona de los dobles en directo, donde muchos grupos vaciaban sus cargadores y otros no veían la luz, rescato este disco a sabiendas que la época gloriosa del grupo estaba a punto de terminar (que no su recorrido musical porque duró y dura bastante más en el tiempo) y que quizás el directo se hizo para que no se les pasara el tiempo.
La pena es el sonido, no sé si en el Niedersachsenhalle Hannover andaban escasos de medios o que los técnicos no dieron con la clave, porque he tenido la suerte de escuchar grabaciones de la época y vídeos de Jane en vivo y eran una auténtica maravilla, mejores en sonido que este "At Home Live" y eso desmerece a un grupo sublime en ese sentido.
Aún así el doble merece la pena porque es una visión bastante cercana de lo que este grupazo era capaz de hacer, con un set de lujo dado los primeros discos de los que se abastecían que aportaban canciones que son en algunos casos historia del Krautrock Prog. en su máxima expresión. Con los teclados de Manfred Wieczorke ya asentado como un solista más dando la réplica a la maravillosa guitarra de Klaus Hess (prefería el formato con dos guitarras, pero hay que reconocer que esos teclados bien usados te llevan al éxtasis) el carácter de sinfonía es cada vez mayor y el grupo se maneja como quiere por un mundo casi onírico de sonidos que no desdeñan en según qué momentos las pasadas de Rock más poderoso, especialmente por la energía que aportan Peter Panka a la batería y Martin Hesse en el bajo, deslices que aumentan la posibilidad de variaciones si es que no tenían ya bastantes.
Disco para rememorar en directo temas eternos, como la joya llamada "Daytime", una preciosidad por donde la pilles, la barbaridad en la que transforman "Windows" con toda una cara para disfrutarla o ese pequeño torrente de emociones que es "Hangman"...
Un disco que se disfruta sin esfuerzo, si obviamos el puñetero sonido y lo que pueda alterar, sirve para apreciar una época irrepetible de un grupo irrepetible en un estilo... pues eso (un amigo mío, casi más pejiguero que yo diría que dos años antes hubiera sido la bomba... quizás, no sé, para mí es Jane)

Side 1:  All my friends;  Lady;  Rest of my life;  Expectation
Side 2:  River;  Out in the rain;  Hangman
Side 3:  Fire, Water, Earth + Air;  Another way;  Daytime;  Hightime for crusaders
Side 4:  Windows



Debbie


Black Magic Woman


Música


Una extraña sensación invade mi mente, la nostalgia por palpar las melodías que surgen de la nada y llegan hasta mí. No penséis que estoy solo porque me muevo sin rumbo a través de las sombras, no dudo en el camino trazado más allá de donde quiero llegar. No puedo equivocarme porque como un canto de sirena que embauca mis emociones, ella me guía hacia los sueños que me hacen ser.

Poster


De Vinilos y Otras Glorias MCDXXXI

Vamos a adentrarnos en una zona que dio mucho a la Música del viejo continente influidos por esos mágicos sonidos venidos de otros lugares y que son la base de tantas cosas.


Golden Earrings (Miracle Mirror) 1968


Desde Holanda nos visita un grupo que es parte de la leyenda de su país y uno de los más claros representantes del Rock europeo al margen de las Islas.
Golden Earrings han fomentado su fama por décadas de carretera haciendo Rock, pero para el que suscribe (sin desdeñar la valía de lo anteriormente dicho) su primera época es inigualable, porque hacían Música impregnada de sonidos que nunca han podido ser superados.
Este "Miracle Mirror" que se desliza por "Paseando Por Los Sueños" es su tercera obra, una auténtica maravilla de la Psycho más pura y enigmática pasada por ese toque tan personal que los grupos holandeses eran capaz de dar a sus creaciones y con un acercamiento al Rock más contundente pero sin llegar a abrazarlo aún.
Un disco donde se aprecia el salto cualitativo dado por los músicos a la hora de componer respecto a sus dos primeras obras y que ya va definiendo el estilo a la hora de escribir de los dos valedores del grupo en este aspecto, el bajista Marinus Gerritsen y el guitarrista y voz George Kooymans. También se aprecian de manera más pronunciada las tablas que va cogiendo Barry Hay, imagen y frontman indiscutible que desde su voz va marcando ese sonido característico del grupo, particularmente con su forma de tratar los tema más intimistas. El batería Jaap Eggermont completa el combo, para que nadie falte a la fiesta.
La Psycho se derrama por todos lados, guitarras en la lejanía y atravesando el espacio para llegar hasta la primera fila de los temas, una voz que en ocasiones canta, recita, susurra, grita o te cuenta lo que desea, el conjunto compacto de los sonidos abrazándote en temas de corto recorrido que como un impacto súbito llegan y se van de tu mente, provocándote buscar algo más allá.
Disco para conocer el antes del mito, cuando lo realmente interesante era que aún buscaban ser, Música de alto calibre y canciones más que buenas en un trabajo que deja el sello personal de una banda creada para volar sin motor, antes de éxitos rotundos y pelotazos en las listas, pura Psycho para disfrutar por todos lados.

Side 1:  The truth about Arthur;  Circus will be in town in time;  Crystal Heaven;  Sam and Sue;  I've just lost somebody;  Mr. Fortune's wife
Side 2:  Who cares;  Born a second time;  Magnificent magistral;  Must I cry?;  Nothing can change this world of mine;  Gipsy rhapsody



De Vinilos y Otras Glorias MCDXXX

Vamos a dejarnos de frescas y tomar al toro por los cuernos. Que embista o no ya es otra cosa, pero al menos el empujón merecerá la pena.


Poobah (U.S. Rock) 1976


Es evidente que el canto del cisne de Poobah fue se tremendo trallazo "Let Me In", un disco de Rock Ácido y desgarrador para que la sangre se te helara en las venas, pero el grupo, de la mano de su alma mater y compositor Jim Gustafson, aún tuvo tiempo de seguir embaucando con su energía y la hemorragia de sonidos que destilaba como nadie la guitarra del líder, hasta llegar a esta última entrega desde la que se despedían.
No se puede negar que "U.S. Rock" es un disco de Poobah, duro, áspero, en ocasiones sucio y pasado por la mala baba cuando se expresa de Gustafson, pero salvo por la escritura de los temas que son todos suyos, el hecho de repartirse el rol de cantante solista en los mismos dota a estas canciones de un giro que hace más dulzón (hablando desde la perspectiva de una animalada como Poobah) lo que te llega, y la Música visceral se aparca un poco.
La diferencia con su trabajo magno son las composiciones, en este disco no llegan a esa altura demoledora y eso se nota, porque lo que es interpretarlas, en eso no pierden nada de la energía y el poder que demostraban. Quizás por eso su despedida, aún siendo un momento de buen Hard donde los impactos devienen directos y sin mesura, te los esperas un poco más y eso lo hace más previsible.
La otra característica principal de "U.S. Rock" es la profusión de teclados (especialmente el órgano) a cargo de Ken Smetzer, que también ejerce de voz solista en cinco de los temas, contribuyendo a suavizar en según qué temas ese sonido ácido y lleno de maravillosa bajeza que era la seña de identidad del grupo.
Supongo que como somos todo lo injustos que podemos y algo más, las comparaciones terminan siendo odiosas, porque la verdad es que este disco tiene calidad y mucha, pero sin llegar a lo que siempre se tiene en mente cuando se recuerda a Poobah y sus ganas de romper todo lo que se les ponía por delante.
Disfruta de un gran disco de sonidos poderosos y olvida todo lo que no sean los diez temas regalados para sentirte el dueño de tus sueños.

SIDE ONE:  Flesh Fantasies;  Pullin' me down;  Watch me;  Coast to coast;  Let's rock
SIDE TWO:  Thru these eyes;  Crazy;  Keep on rollin';  Right out of the night;  Out of you

De Vinilos y Otras Glorias MCDXXIX

No dejamos de cabalgar a través de los sueños, porque esos son los momentos en los que nadie puede perturbar nuestro deseo.


Beatnicks (Heavy Freaks Back In Town) 1971-1978

Un descubrimiento más que agradable y placentero escuchar y conocer a Beatnicks, uno de los pioneros del Hard Rock portugués y uno de los mitos del país vecino que a pesar de los años aún es recordado con mucho respeto por los amantes de los sonidos hechos con pasión.
Debido a su corta producción, el disco recopila en la cara A un EP de tres temas grabado en el año 1971 con el título "Cristine Goes To Town" y en la cara B las dos primeras canciones que corresponden a un single del año 1972 llamadas "Money/Back In Town" y las dos últimas otro single del año 1978 con cambio de formación radical llamadas "Somos O Mar/Jardim Terra".
A pesar de adolecer de una producción en condiciones y el sonido divagar un poco por no se sabe donde, me entusiasma lo que me he encontrado cuando llegan a mis oídos los temas creados por un grupo que era casi una isla en el océano Hard del lugar, especialmente si nos atenemos a la categoría y calidad de lo que grabaron. 
Maravillosamente "sucio" el sonido de la primera cara, tres temas descomunales a base de buen Hard, duro, directo a los sentidos, con juegos malabares y cambios continuos de ritmo, sobre todo en el tema "Cristine Goes To Town", una delicia que llega muy adentro, la voz arrullando y pegándote por igual, una sección rítmica que se sale de madre en cada envite y la guitarra del recordado Rui Silva agradando con esa manifiesta y buscada "suciedad" que hace del sonido de los temas una tremenda y preciosa sensación de poder revolcarte por donde quieras.
Influencias de los más grandes, claras y también expresadas a la hora de componer y reproducir, búsqueda constante de los juegos de guitarras y voces al son que la sección marca, momentos de brutal subida cuando la adrenalina se dispara al llegarte todo pasándote por el entrecejo.
Los temas del año 71 y 72 cantados en inglés, más furia y menos artificios, la desnudez de lo carnal cuando la Música suena y llega; por contra en el 78 el portugués es la lengua de lo escrito y se dulcifica un poco esa bestia que el grupo lleva dentro.
Disco para disfrutar y relamerse de gusto dejándote llevar, elevando al cielo las plegarias por lo siguiente que te aleja del asiento y pone en órbita, una obra de gran Música que se debería saborear al menos una vez.
José Diogo voz. Rui Silva guitarra. Joao Ribeiro bajo. Mario Joao Ceia batería 

De Vinilos y Otras Glorias MCDXXVIII

Volvemos con fuerza por una Música que nos lleva en volandas hacia la Eternidad, con el poder y la intensidad que el Rock requiere.


Granicus (Granicus) 1973


Nos encontramos con uno de esos casos en los cuales desde el mismo nombre ya te imaginas la que te viene encima, y no se equivoca uno si piensa en la contundencia de una Música hecha para aplastar los sentidos.
Hard del bueno, de calidad y subido al tren de los más grandes por estilo y ganas, Rock contundente y lleno de matices en esta su primera (y que se sepa a menos que surjan extraños restos de las grabaciones) y única obra.
La pregunta inevitables es por qué no llegaron, con lo que dan y el disco ofrece, pero al final no es más que otro de los misterios del Rock, lleno de grupos y músicos de una calidad contrastada y que se quedan en la única ocasión en la que creyeron en ellos.
"Granicus" es un poderoso artefacto de Hard con ocho trallazos escritos con calidad y mucha clase, interpretados en clave de Música potente, poderosa, sin artificios ni búsqueda de otra cosa que no sea la dureza de unos sonidos que llevan de la mano hasta el éxtasis contemplativo cuando te atraviesan sin mesura. Alternando perfectamente los temas a modo de suites con pequeños detalles que sirven de eslabones entre lo que ofrecen los unos y hasta donde llegan los otros, lo primero que hay que buscar porque te llega es el sonido agudo y penetrante de la voz a cargo de Woody Leffel, para deleite de fans de los vocalistas que no saben bajar las notas hasta que los tímpanos estallan. Sonido característico del disco desgranando letras que van desde los valores espirituales, la cumbre del orgasmo, críticas sociales... junto a la guitarra solista que maneja Wayne Anderson, un portento que no deja indiferente cuando ataca las seis cuerdas y te mete de lleno en el torbellino en el cual se convierte su manera de machacar con riff, solos descomunales (en los temas que se alargan en el tiempo parece no querer acabar nunca) o su temple cuando las canciones guardan momentos de calma para que todo se prepare hacia la traca final.
Al Pinell ejerce de segundo guitarra y sustenta los momentos en los que el solista abrasa con todo, y como no podía ser de otra forma en una Música como esta, la sección rítmica se convierte en la antesala de la pesadilla (en clave de maravillosas sensaciones) para los estómagos que no saben aguantar, con los timbales de Joe Battaglia y el bajo de Dale Bedford machacándote sin piedad.
Un disco de gran Hard para disfrutar de lo que esta Música ofrece a través de un grupo que sabía lo que hacía y cómo plasmarlo, otra cosa es esa dosis de la diosa fortuna que tantas veces falta para dar el siguiente paso.

SIDE A:  You're in America;  Bad Talk;  Twilight;  Prayer
SIDE B:  Cleveland, Ohio;  Nightmare;  When you're movin';  Paradise

sábado, 13 de junio de 2015

Emmylou


Jackson Browne, Viejos Sonidos En Nuevos Tiempos


Tras las innumerables broncas y avisos por no hacer esta entrada hace doce días (o trece si lo hubiera pensado el mismo día del evento) por fin me decido a escribir sobre el último gran concierto que mis sentidos han tenido la oportunidad de recibir, el del 01 de Junio en Bilbao a cargo del gran Jackson Browne y su banda.
No me preocupa el tiempo que ha pasado, cuando algo me llega como lo hicieron las dos horas y veinte minutos de Música que nos ofreció uno de los clásicos del sonido americano de siempre, mi memoria no se permite olvidar, y en este caso no iba a ser una excepción porque la Música se me graba a fuego y con ella vivo.

La excusa era el festival de "Music Legend" (que en este caso era bastante apropiado) para que visitara la ciudad, y el motivo principal para el artista la presentación de su disco "Standing In The Breach" parido en el 2014 y del cual se encuentra de gira.
En lo que no había excusa por mi parte, ya que me había decidido a obviar otras cosas que no fueran la Música, era en ver en vivo a uno de los artistas que durante muchos años acunó noches en vela y sirvió para provocar algunos encuentros de suaves caricias y susurros a flor de piel. Porque Jackson Browne va ligado en mi memoria musical a esos momentos íntimos con los que uno se pierde al arrullo de una melodía que te cuenta historias cercanas que nunca te ocurren o viajes imposibles que esperas hacer algún día.

Afortunadamente Jackson Browne trajo con él una banda excepcional que libró el pulso de sustentar en directo un disco realizado con clase pero que no puede competir con las joyas de épocas pasadas, y afortunadamente el artista y la banda consiguieron subir de tono (y mucho, por cierto) esas canciones de últimos tiempos haciéndolas llegar como una continuación de la enorme y brutal producción que le han hecho ser un escritor de temas superdotado. Porque la banda que se extendió por el escenario es capaz de convertir la nada en combustible para naves espaciales, músicos curtidos en mil batallas, ajenos a los nombres y las glorias, unos pedazos de profesionales que hacen de la Música su alma y a los que la Música les entrega la gloria cuando se ponen a acariciar sus instrumentos, por eso con temas escritos por quien los ha escrito, la transformación fue... pues eso.

El director de orquesta llamado Jackson Browne consigue como los artistas extremos que todas las piezas encajen de una manera perfecta, y a partir de aquí el arte de los músicos hace el resto, porque son tan buenos que no pueden errar, sea desarrollando los temas más intimistas, sea alargando hasta el infinito esas melodías que se suspenden en el aire como si flotaran (el comienzo del concierto con los diez minutos de "The Barricades Of Heaven" ya anunciaba que el límite no existiría, sería Música y lo que viniera) sea en los solos que se permiten porque tienen licencia para ello, especialmente la guitarra a cargo de Shane Fontayne y el hombre multiusos Greg Leisz que con la slide, la steel, la acústica, el acordeón... provoca que los cambios de estilos sean tan naturales como emocionales.
Porque escuché Pop, Rock, Country Rock, pinceladas de Blues y esa Música que nace y se recrea en California y alrededores y de la cual Browne es un maestro. Todo ello con la sensibilidad de un artista que ha paseado tanto por el cielo en lo musical como por el infierno en todo y que se expresa como los ángeles cuando escribe Música, y que en directo a día de hoy consigue algo muy difícil, superar lo que hace en estudio a través de sus compañeros de reparto.

Sección rítmica al uso para aguantar todo lo que viniera, un "Hammond" que sonaba a gloria, dos voces de coros solistas femeninas para dar el contrapunto a la garganta del líder y otras tantas para seguir los temas cuando se requería. Jackson Browne se apoyó constantemente en su guitarra para dar las entradas y en ocasiones, especialmente en las baladas y los temas más íntimos, marcar el paso y sostenernos allá arriba, y en los temas donde se puso al piano todo pareció dar la vuelta, todo se transformó en el color que cada uno le da a sus sueños, fuesen momentos de ritmo o pausas de calma para estremecer.

El último disco se desarrolló prácticamente completo, una primera parte del concierto de unos setenta minutos dio pinceladas de temas antiguos y más actuales, descanso de diez minutos y el recorrido final hasta esas dos horas y veinte entre sueños, melodías de toda la vida ("The Ptetender" sonó a gloria, "Running On Empty" me trasladó treinta y tantos años atrás, entre deseos y canciones talladas bajo las estrellas y "Late For Sky" con Jackson al piano me puso la piel de aquella manera) y lo que él quiso.
Podía haber terminado con cualquier tema, me hubiera gustado que fuera "Song For Adam" para acabar con mi resistencia de una vez, pero se lanzó sin red a una cabalgada con "Take It Easy" para encender lo que faltaba uniéndola como en el disco original a ese baladón llamado "Our Lady Of The Well" con el que nos presentó musicalmente (de nuevo) a la banda y decidió terminar.

No quiero dejar de comentar la inmensa labor de los técnicos de sonido y los encargados de las luces, porque gracias a unos todo sonó perfecto y a gloria y gracias a los otros la belleza de la Música se convirtió en algo casi palpable.
Un concierto para recordar de un músico inolvidable que demostró que los buenos temas no pueden morir jamás, y los que no lo son tanto en manos de genios (también llamados músicos) pueden llegar hasta donde se quiera.





A Lydia y a Mª Paz, que realzaron aún más la belleza de una noche imborrable llenando de magia el escenario de mis sueños, la Música. 
Gracias por estar.