sábado, 19 de octubre de 2019

De Vinilos y Otras Glorias MMCLXXXIX

Desde el lugar donde lo prohibido comienza a tener sentido


The Waterboys (Fisherman's Blues) 1988


Disco que marca, a mi entender, el cambio definitivo de la banda. Tras unos comienzos más duros, no en la concepción de la Música porque siempre habían sido un grupo de raíces pasadas por la esencia del Rock, sino más oscuros y llenos de ganas por invadir con sus propuestas sociales sin serlo, con este "Fisherman's Blues se decantan definitivamente por una línea más popular, donde no se entregan a ser comerciales en lo que se supone que es el término, pero sí a ser un poco más "llevaderos". 
Ya habían dado un poco de todo esto en su anterior trabajo en estudio, pero aquí nos dejan las ganas porque todos podamos tararear sus canciones y hacerlas parte del grupo de seguidores habituales y un poco más allá.
Y eso que para un grupo parido de las entrañas de los ochenta, cuando todo parecía desmoronarse y que luchaban por sobrevivir, pero que consiguió un espacio en la Música de calidad, no era poco. Con este disco la realidad es otra, pero la propuesta por mantener el nivel no. 
Aún así, el disco es más que aprovechable, sin esa oscuridad maravillosamente lacerante mantienen el nivel de lo que se hunde en las entrañas, y no precisamente por el tema que da título al trabajo, sino por otros momentos en los que se meten de lleno en la piel de quien escucha con desgarros mantenidos desde épocas remotas de tradición musical, pasados por el tamiz de unos tipos que se empeñan (y creo que lo consiguen) en hacer de otra manera una Música eterna, lo tradicional de un tierra que no sabe de fechas.
Guiños a mitos que les dieron la base en lo que creer, como "Sweet Thing", una versión hecha con gusto; arañazos a lo de siempre con las cuerdas aferrándose a la garganta ("We Will Not Be Lovers") cabalgadas eternas por las praderas marcadas en el cielo, como "And A Bang On The Ear", y una monstruosidad de sutileza y emoción gracias a una voz excepcional llamada "The Stolen Child" recitada por Tomas McKevon.
Un disco que puede marcar el cambio hacia otros caminos, pero que aún mantiene la esencia de un grupo que se atrevió con muchas cosas en una época donde los atrevimientos los marcaban popes poco recomendables.

Side One:  Fisherman's Blues;  We Will Not Be Lovers;  Strange Boat;  World Party;  Sweet Thing
Side Two:  And A Bang On The Ear;  Has anybody here seen hank?;  When will we be married?;  When ye go away;  Dunford's Fancy;  The Stolen Child

2 comentarios:

  1. Una delicia musical de ensueño, los sonidos no dejan de acariciar hasta hacerte sentir muy muy arriba, maravillosos.
    Besos.

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    1. Lo que son las cosas, y ahora casi que podemos verlos. Besos

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