domingo, 19 de noviembre de 2017

De Vinilos y Otras Glorias MCMLXIV

Desde el lugar donde lo prohibido comienza a tener sentido


John Martyn (One World) 1977


Otro de esos artistas que nunca fueron comprendidos en su totalidad. Otro de esos maravillosos creadores de sensaciones que exigían meterse en un mundo ajeno a la propia realidad, y eso, a pesar de los pesares, me resulta fascinante.
Con varios álbumes en su carrera, siguiendo la senda que él mismo se marcaba a la hora de crear, apareció este "One World" que daba un giro en su trayectoria, sin cambiar un ápice de concepto entre lo que se pretendía y lo que él deseaba expresar.
Momentos de instrumentalidad muy por encima de lo que tenía acostumbrado, un trovador como él que con su guitarra era capaz de arrancar sones al silencio y convertirlos en pequeñas gotas de esencia. Con este disco demuestra la capacidad compositiva en un conjunto de temas (no todos, porque el intimismo no lo pierde de ningún modo) que provocan cambios de ritmos y sugerentes maneras de soñar al son de su Música.
Acompañando los susurros con esa voz de llanto que nunca estalla, aullando al infinito lo que le daba la gana, más allá de su garganta y la guitarra, fiel compañera de todo lo que creaba, los músicos que le acompañan consiguen (y no era fácil con el concepto mental de Música que John Martyn amaba) trasladar la realidad a su mundo y hacernos entre todos sentir que algo surge desde lo más profundo de su mente para embaucarnos al escuchar.
Los temas pausados te mantienen como en un sueño, despertándote con los avisos de las palabras que entre cantadas y narradas por el autor nos llevan de una estación a otra. Inmensa "One World", casi suspendida en el aire sin miedo a caerse, tremendos los temas de ritmos cambiantes y búsqueda de tierras alejadas en el tiempo, como "Smiling Stranger", y sorprendentes en el ideario musical del creador hasta la fecha piezas como "Big Muff" que te lanza al vacío sin red. Un viaje sin retorno para terminar este gran disco dejándonos "Small Hours", y tras el sueño, la realidad de un despertar donde desees.
Para esos amantes de lo que nunca estará establecido, John Martyn es un buen bálsamo siempre, y su "One World" una manera muy especial de curar heridas al uso.

TEMAS (A SU CAER): Couldn't you more;  Certain Surprise;  Dancing;  Small Hours;  Dealer;  One World;  Smiling Stranger;  Big Muff

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