sábado, 20 de septiembre de 2014

Cruel Destino


¿Cuál ha sido la última del cruel destino? Ah, sí, un pequeño sunami en las costas de Alejandría que ha repercutido en los anagramas cíclicos de la carretera que da acceso al monte pelado y esa vibración chocando con la última subida de la marea en el hemisferio norte ha hecho que no se pueda realizar la prueba definitiva para saber si nuestro sueño era determinante en las caceroladas del barrio de Gututplack, allá por la anti planicie andina, por lo que el destino ha vuelto a jugar en contra de los hacedores de las más altas cotas de la imaginación humana y nos impiden grabar, pasar al ordenador, poder sacar copias en una memoria externa, dejar constancia de nuestra impronta... y más cosas que no puedo enumerar porque me canso.

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