Desde el lugar donde lo prohibido comienza a tener sentido
En este momento no me veo henchido de emociones ni aquello que se dice que mi cuerpo ha sentido muchas emociones que no vivía desde hace treinta años (esto de los años es cierto, pero no es por eso, que no, ¡¡Qué Joooooooé!!)
Simplemente me apetece, con Mi Música de fondo, esa Esencia que me ha seguido y sigue estando ahí, recordar una tarde de sábado con gente que fueron (la mayoría, a otros simplemente no les conocía) parte de mi vida durante una época mágica, única, emocionalmente maravillosa.
Todos en un chalet, me sobraban los que ya sabía, y yo sobraba a 14 de los 22, casi seguro, pero los gestos, las caras, los momentos del hola, me transportaron (sin quererlo, todo sea dicho) a esos setenta y ochenta en los que nos comíamos el mundo, sin saber que el mundo lo tenía todo escrito y ya nos había comido a nosotros, pero esa ingenuidad, esa maravillosa forma de creer en el que tenías a tu lado te daba alas para... lo que fuera, y era mucho.
Menos pelos, menos caras jocosas, menos entendimiento de la retranca que antes se entendía, pero allí estábamos, haciendo el gamba y sintiendo que por qué aquél bebía más cervezas de las que debía, supongo que según lo pagado y porqué este no estaba tan jodido como yo.
No sé si debí estar allí, pero cuando dos guitarras nos invitaron a cantar de nuevo "Maneras de Vivir" y fuimos capaces de no desentonar, comencé a creer que podía funcionar, pero el éxtasis llegó con "Rocinante", ¡¡Joder!! que mujer arrasando con su voz y me miraba animando, ¡¡Coño!! y me animé y salió la letra, porque la Música ya la ponían los guitarras del grupo más pegajoso de la historia. Eso me hizo creer que quizás no sobraba, aunque supiera que había sobrado durante treinta años.
Un percusionista de una mano y una sonrisa envidiable, porque hay que tener un par de Huevos (Qué cojones) para usar una mano y seguir un ritmo que no existía. Yo lo miraba extasiado, y encima nos enviábamos besos (porque los guitarras iban a su bola, cómo debía ser)
Otra cerveza, más comentarios de las que llevaba tomadas (Hay que ver, pues tomadlas vosotros y si no, joderos que yo puedo) y la cálida voz de Mi Amor y una parte de mi alma diciéndome barbaridades preciosas, maravillosas, encantadoras, porque el Sol se iba ocultando con esa cadencia que hace que el ser humano se sienta... más allá de lo que ve y se queda con lo que siente.
No sé qué salió de aquello, no sé si volveré a ver a los 8 que estaban en mis sentidos, pero al menos a veces desde entonces vuelvo a poner Música y sabiendo que la tienen grabada desde esa época en la que fuimos reyes, quizás sus rostros sean parte de lo que me hacía ser ese loco que nunca fue entendido y que al final desapareció 30 años para ser quién intenta ser con su Amor, su vida y... lo que venga.
¡¡¡Explicar la Música es como Explicar el Silencio!!!
Al Percusionista, que lo entendió todo con un toque de su mano desde el Alma
