lunes, 16 de marzo de 2026

Ángel



Un Ángel se fue... no, para , detén la frase porque el verbo no es correcto.

Se despidió del dolor, de seguir sufriendo sin que nada ni nadie le pudiera dar ese arrullo que se necesita cuando algo te quema por dentro, pero no se despidió de nosotros.

Sigue presente (y seguirá, ¡¡¡Vive el Cielo!!!) en nuestras conversaciones, en las imágenes que día a día retomamos para estar todos, en esos momentos que hizo sublimes por ser quien es, un Ángel.

Cuando vuelva a sonar el tema que nos gusta, el ritmo que hace que la sonrisa salga de los labios y nos cubra, cuando sea la felicidad del momento entre las velas escuchando a The Beatles (sí, os creeréis que es broma, pero los cuatro de Liverpool estuvieron con nosotros) la sonrisa se hará presente entre las luces que nos hacen disfrutar de un nombre, un lugar, un instante, y sobre todo de lo que durante décadas hizo que con mirarnos a los ojos el brindis fuera mágico y por encima de la realidad que nos pudiera acongojar, porque en ese momento todo sabe a gloria, a magia, a lo puro de la esencia de quien cree en la Eternidad y un día.

Porque todo es lo que creemos, estás con nosotros, ni lo dudes, ni pienses que no es así, porque nada detendrá a la mente que cree que la Eternidad y un día es el día a día entre nosotros.

Un Ángel nos ilumina, y menuda estela de luz ¡¡¡ Qué Jooooooooooooooé!!!

sábado, 27 de diciembre de 2025

Si me dan a elegir...



Desde el lugar donde lo prohibido comienza a tener sentido


Me dieron a elegir y elegí La Música, quizás por eso sigo siendo un extraño en el Paraíso, un duende sin alas, un elfo sin dientes, un héroe sin traje, un no sé qué sin lo que se debería (según dicen) tener.


¡¡¡Explicar la Música es como explicar el silencio!!!

martes, 23 de diciembre de 2025

Instantes, Horas, Días, Años...




Desde el lugar donde lo prohibido comienza a tener sentido

No era tan difícil, al menos lo que suponía que la Magia nos inundara en la pequeña habitación con la litera donde éramos los reyes del Universo. Simplemente había que acariciar el negro vinilo al sacarlo de su funda, recorrer con los dedos su circunferencia (eso era algo mío porque me daba un placer inimaginable) y colocarlo en mi querido plato para que girara, y girara, y girara, y los ojos se quedaran agarrados a esa imagen. Luego, cuando volvía en mí, los dos dedos que levantaban levemente el brazo con la aguja de diamante para que se obrara el milagro y las notas nos inundara, nos poseyeran, nos hicieran seres al margen de todo.

Lo difícil comenzaba en ese momento, cuando los genios venían a visitarnos a un pequeño habitáculo donde mis sueños eran míos pero que en esos momentos, en las horas posteriores, compartía con quienes nos poníamos el mundo por montera y la imaginación como guía de nuestras vidas.

Una guitarra, o dos, o las que quisiesen los labradores de esas canciones que desde la piedra de los ancestros recorrían décadas de soledad para sentarse a nuestro lado y dedicarnos sus emociones como las sentían y éramos capaces de sentirlas. Y así uno tras otro, los temas desgranaban la tarde, con una cerveza en la mano, recostados en la pared donde se pegaba la vieja litera y haciendo de esa banda única y mágica que sin instrumentos sonaba hasta donde los dioses querían escuchar el sentido de nuestras almas.


¡¡¡ Explicar la Música es como explicar el Silencio !!!




sábado, 20 de diciembre de 2025

En Algún Lugar, La Música Te Acompaña

 


Desde el lugar donde lo prohibido comienza a tener sentido


El viejo aparato seguía dando vida a la esencia que se oculta tras los surcos del vinilo. Estábamos en la habitación de antaño, recordando cada minuto en los que los sueños nos hacían ser esos héroes que cambiaban las pesadillas por ilusiones, miradas sinceras que estremecían al son de una sinfonía narrada miles de veces en nuestros corazones.


Vi el cielo en tus ojos a pesar de la negra noche, ese instante mágico que sólo tú y yo sabemos, cuando tomaste mi mano y ascendimos a la gloria, dos seres que habían tocado fondo con sus corazones, pero ese momento era nuestro, sólo nuestro, y nuestras almas clamaron al viento eternas palabras de promesas incumplidas. 


El disco seguía su ruta imposible para llegar a nuestras almas, los acordes de la guitarra resbalaban por la piel y nos sumergían en nuestra propia historia, un universo creado por lo que deseábamos, lo que sentíamos, lo que nos hacía...


Aún recuerdo claramente el comienzo de la canción que sabíamos de memoria, como tantas otras cuando cerrábamos los ojos y mirábamos al infinito creyéndonos... eso, los reyes de un mundo inexistente que la Música hacía real.

 

No nos importó haber caído una y mil veces, en ese momento estábamos allí, asidos de la mano, a través de nuestros corazones, como un sólo cuerpo pensando en la nada, sólo necesitaba mirar tus ojos para saber qué es lo que deseabas, esos ojos de negro azabache que siempre brillaban, a pesar de la oscuridad que nos cubría, a pesar de los malos presagios, a pesar, mi amor, de haber visto estar más allá de lo que nadie quiere ver.


No podíamos, no queríamos, escapar de nuestro sueño, paseando juntos por la avenida del ciprés, en los andenes de las estaciones de New York, con nuestros mitos susurrándonos al oídos sus poemas eternos, porque a fin de cuentas el mágico instante de elevar la aguja sobre el vinilo era el principio del sueño, la cadencia del beso eterno, la ráfaga de miradas que nos suspendían en el universo.

 

Esa fue nuestra noche, horas eternas para dos seres que no tenían nada que perder, una sola espera más para alcanzar el universo, lejos de todo lo que nos había dañado, ajenos al paso del tiempo, por fin, por una vez, siendo felices con alguien que comprendía nuestros sueños rotos, tomando los pedazos para unirlos de nuevo a nuestro vientre.


Con la Música aprendí a amarte, a tomar tu mano y acariciar la mía con los ojos cerrados, mientras las notas nos poseían en un lugar donde nadie que no fuéramos nosotros podía llegar. Sigo sintiendo 

tu mano acariciar la mía mientras me arrebatas el aliento con esa mirada que era todo para mí.

 

Viviendo en ese lugar que será tuyo para siempre.


¡¡¡ Explicar la Música es como explicar el silencio !!!

viernes, 19 de diciembre de 2025

2026

 


Desde el lugar donde lo prohibido comienza a tener sentido


El Rock And Roll es una Actitud... no una Edad

Por eso, este Papa Noel desvergonzado que ya cuenta con 1755 añitos a sus espaldas, todavía se emociona y disfruta con la Magia de la Música, esa Esencia que cubre las almas y los corazones de quienes creen que aún es posible. 

Y puestos a creer, qué mejor forma de hacerlo que con esas notas que acarician, resbalan por la piel y te hacen el amor cuando penetran para elevarte hacia el lugar donde nada puede disturbar tus sueños. ¡¡Sueña sin miedo!! al final eres tú y lo que ella te regala, y eso nadie puede hacerlo por ti.


¡¡¡ FELICES DÍAS, FELICES NOCHES Y A PASARLO BIEN !!!

¡¡¡ QUÉ JOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOÉ !!!

sábado, 25 de octubre de 2025

Huyendo de las Sombras (3)

 


Circulaba despacio, con cuidado para no molestar a los otros vehículos, calculando en su impaciencia el tiempo para el encuentro, y las suaves melodías que salían del equipo de música la hacían levitar, se encontraba en una nube, en ese estado en el que la sumía el personaje más impactante que emocionalmente había conocido en su vida.

Comenzó a divisar las primeras edificaciones comentadas, y la obligación de detenerse en un semáforo ayudó para centrarse mucho mejor; el pequeño parque que le serviría como referencia apareció ante sus ojos, y supo que el ansiado momento había llegado cuando pudo ver, a unos cientos de metros delante de ella la figura apoyada sobre una moto de la realidad construida por sueños imposibles y horas de fantasías escuchadas.

Detuvo el automóvil y apagó el motor, notando el temblor en sus manos pero la felicidad inundándola con cada minuto que pasaba y la acercaba a él; sabía que había acertado con su decisión, tarde pero por fin real, y ni la más mínima duda de lo que sería su encuentro ocupaba su mente, borró todos los ensayos de saludos realizados ante el espejo, eliminó de su cerebro las imágenes de los instantes iniciales, y dejó que el tiempo, su aliado desde la refrescante ducha de la mañana dictara el ritmo a seguir de los acontecimientos. Era ella, lo sentía, con cada latido, con cada bocanada de aire fresco respirado, y no quería percibir nada que no fuera eso.

Caminó lentamente por la acera, sintiendo el calor de los rayos del Sol sobre su rostro, deslizándose como si algo la empujara, hasta que a escasos metros de la figura que sonreía se detuvo, esperando. Él se incorporó y extendió sus manos para tomar las suyas, y el primer contacto con su piel la hizo estremecer, mientras sentía cómo los dedos acariciaban los suyos, sus palmas…

 

Creí que nunca llegaría este momento.

Yo también, pero tú lo has conseguido, siempre has creído en mí.

¿Estás segura de estar aquí?

Es de lo único que estoy segura en este momento en mi vida.

Te quiero.

 

Una lágrima furtiva se derramó por su mejilla, el signo de demasiados deseos reprimidos, demasiadas cadenas que por fin saltaban por los aires, y las dos palabras mágicas escuchadas al fin sin un auricular de por medio provocaron la total felicidad en el alma de un ser atormentado por demasiadas pesadillas de autodestrucción.

“La voz” que tantas veces la había sacado de la angustia ahora era real, un ser con la sensibilidad derramada a borbotones que la abrazaba y la hacía parte de él, susurrándole al oído hasta el cansancio las dos palabras que la hacían estremecer de felicidad, Te quiero, Te quiero, Te quiero, Te quiero… sin pausa, una y otra vez, llenando su mente, su cuerpo, su espíritu, con la delicada cadencia de un sonido que la acompañaba desde hacía mucho tiempo en su soledad.

Sin dejar de abrazarla besó su frente, los párpados, sus orejas, las rosadas mejillas, haciéndola sentir el sonido de los labios al dejar escapar esa muestra de cariño tan simple y a la vez tan emocional, y tuvo que sujetarse a él aún más fuerte para no caer, porque sus piernas no soportaban la emoción del momento, parecía que su cuerpo se descomponía al escucharle, al sentir su piel acariciada por los labios, al percibir el aliento poseerla entrando en sus entrañas, y volvió a dejar escapar las lágrimas, esa demostración del cuerpo que ella sólo dejaba para el sufrimiento y que apenas recordaba para la felicidad, y con un esfuerzo buscó el rostro del ser que le daba vida y su fundió con él en un beso eterno.

El Sol continuaba su camino hacia el ciclo vital que provoca la vida, y dos seres ajenos al mundo, abrazados y unidos en un solo deseo, caminaban hacia el infinito por fin, en el primer día de una nueva vida.

 

Huyendo de las Sombras (2)

 


La música que llegaba a sus oídos se transformaba en “la voz” que durante tanto tiempo había intentado sacarla del pozo sin fondo en el que se había convertido su existencia, recordando cada comentario de los temas grabados y seleccionados para procurar paz a su espíritu, una paz que ahora, después de demasiado tiempo parecía por fin llegar a su alma. Los sonidos se mezclaban con los que le llegaban del exterior, la brisa se convertía en parte de las melodías que atravesaban sus entrañas, y todo el conjunto se le hacía un cuadro perfecto que ocupaba su mente, un todo de luz, colores, sonidos… miles de sensaciones que la transportaban a ese universo irreal que su amante de horas escondidas tanto la hacía soñar, lejos del alcance de lo humano, allá arriba, donde la voz transformada en imaginación desbordante cubría su mente y la transportaba.

La carretera continuaba desapareciendo bajo sus pies, y una pequeña señal en el borde le anunció que su destino se encontraba cerca, una sorpresa más por la relatividad del tiempo que manejaba sus emociones, lento y pausado para los pensamientos, acelerado para transportarla hacia su sueño, al encuentro de lo que debía ser la transición de lo deseado a lo real, una situación en la comenzó a creer cuando sintió el paisaje sin límites, el horizonte perdiéndose más allá de edificios y toneladas de hormigón, el olor de la frescura atravesando sus sentidos.

Las cuerdas de la guitarra “ataban” su cuerpo al placer cuando la interferencia de una llamada hizo que su corazón se disparase; intentó recomponerse y volver a la calma que desde hacía horas la cubría y tomó el pequeño aparato tras detener el vehículo en un pequeño espacio al borde de la carretera.


 ¿Sí?

Hola preciosa, ¿dónde te encuentras?


 De nuevo el tiempo se detuvo, “la voz”, su instrumento personal para la paz y la calma de su espíritu atravesó su cerebro y la inundó completamente, erizando su piel y provocándole un placer espiritual que ya nada ni nadie conseguía.

Con esfuerzo intentó no alargar la pausa, porque además necesitaba que la distancia en la escucha desapareciera cuanto antes, motivo por el que por fin había saltado todas las barreras y se hallaba en el centro de sus sueños.


 Según las señales que he visto hace poco a unos pocos kilómetros de la entrada a la ciudad, pero eso y nada es lo mismo, porque no conozco la mencionada entrada.

Me alegra enormemente que esta llamada no sea respondida desde tu casa, por fin has…

No hablemos de eso, ya te contaré, ahora dime qué hago y por donde voy.

No te preocupes, avanza hasta encontrar un pequeño polígono con un parquecillo y espera ahí, yo te recogeré.

Estoy deseando verte, ya no puedo aguantar más.

Pues ya somos dos, espero que todo merezca la pena, en especial por tu parte, yo sí lo sé.

Ahora yo también. Te quiero.

Te quiero, nos vemos en unos minutos, y así descansas del viaje.

No ha sido nada cansado, has venido conmigo cada kilómetro y he disfrutado de todo.

Lo dicho, hasta dentro de un rato, un beso.

¿Dónde?

En tus labios… tú misma

Otro para ti, mi amor, aunque prefiero el que voy a darte dentro de poco.

 

Los dedos temblorosos cortaron la comunicación, con “la voz” aún sonando en sus entrañas, y descansó unos segundos sobre el respaldo del asiento, recreando cada frase de la conversación, cada palabra, hasta que de nuevo el ronroneo del motor la puso en guardia para reanudar la marcha, buscando el lugar donde había quedado para escapar de la realidad, vivir un sueño por fin, y ser ella después de demasiado tiempo.

Las escasas ocasiones en las que había puesto rostro a “la voz” que la calmaba volvían ahora a su mente, definiendo cada línea de la imagen que ahora iba a disfrutar de nuevo, esperando que esas líneas se perdieran entre sus dedos, en sus labios, recorriendo cada espacio de piel, buscando el silencio para dejar que los cuerpos hablaran entre sí. Quería medir la sensación que su cerebro había creado con un recuerdo casi difuminado de su amante en la distancia, como el ciego que usa sus dedos para acercarse a la realidad que le es negada, deseaba tenerlo entre sus manos, abarcarlo con sus brazos y poder hacer algo que había recreado miles de veces y le era esquivo, sentirlo, olerlo, apreciarlo cerca de su cuerpo, notar su respiración junto a su rostro, que los latidos de su corazón se acoplaran a los suyos y juntos perderse en esa tierra de ensueño por donde él la había llevado tantas veces, el único lugar donde podía sentirse libre en cuerpo y mente, algo que antes de escucharle hacía mucho tiempo que había muerto en su interior.