sábado, 15 de junio de 2013

Miradas


Veo tus ojos y veo el deseo
sé que no te inquietas
porque me niegas la evidencia
siento tu calor más allá de tu cuerpo
el calor del amor sin condiciones
pero a mí me condicionas la entrega
y me exiges buscarte donde no alcanzo
Veo tu rostro y veo el deseo
puedo percibir el manto de tu aura
que nunca llega a cubrirme por completo
sé que guardas esos últimos instantes
que sólo tu alma conoce.
Veo tu cuerpo y veo el deseo
noto vibrar mis entrañas,
me transmites la paz que necesito
sin embargo, es el desasosiego el que me aprisiona.
Veo mi mundo a través del tuyo,
mi imagen difuminarse en el espejo
intento llegar hasta tu alma
pero quedo en tu piel, no la atravieso.

Surcos del Siglo XXI - 84

Uno de esos artistas sin nada, pero nada que demostrar y que aún se atreven a entregar pedazos de cielo simplemente porque pueden hacerlo, y de verdad que lo agradezco.


Jackson Browne (Time The Conqueror) 2008


Vi la portada y sin escucharlo aún supe que merecía la pena cuando una leyenda se atrevía a salir a cara descubierta enseñando sus miserias y el paso de los años de esa manera.
Un icono de la Música americana, tantas veces destruido y vuelto a nacer de sus propias cenizas desde que en el año 72 comenzara a entregar Música como poesía y palabras de las que dañan porque hacen ver demasiadas cosas, nos visita en un estado de madurez apasionante en lo musical.
Lo bueno de la Música es que no sabe de años cuando el talento y la clase se unen para crear, y con sesenta años este viejo rockero, popero, cantante de viejos momentos de desesperación social y apabullado por la propia vida y lo que él ha vivido nos trae un doble disco que es una delicia para apreciar lo que se puede hacer con esa mente que sabe que la Música es un instrumento para transmitir emociones en estado puro, instantes llevados hasta las entrañas para hacernos sentir.
Y es que "Time The Conqueror" es una andanada directa al alma, un disco que da un puñetazo en la mesa y nos indica que todo es posible pero que todo se está pudriendo, que si no se hace es porque algo no deja hacerlo y así es imposible, que nada es lo que nos cuentan y además debemos desconfiar de todo y sobre todo de ese poder que nos ciega para no ver lo que hay, todo esto contado y cantado en clave de una Música absolutamente bella, maravillosamente emocional y preciosa en un álbum que nos deja ese rastro de la clase traída tras casi cuarenta años de patearse todo lo pateable.
En 58' de Música excelente y bella nos va deleitando con ese Rock suave que maneja como pocos, dejándonos piezas de amor y al tiempo toques de rabia en temas que aúllan al viento las miserias humanas, como "The Drums Of War" que es un alegato contra la guerra de Irak y ese excesivo orgullo por provocarla ¿?, o "Where Were You" una pedrada sobre la administración que abandona al ciudadano, eso sí, tras abrasarle a impuestos.
Diez temas tratados desde la sensibilidad, la delicadeza, con esa voz que arrulla y te susurra, acariciándote en cada momento, escritos por el propio Browne con ayuda en dos de ellos de parte de la banda y tratados con una clase absolutamente admirable por él mismo y el elenco de músicos que le acompañan que simplemente lo bordan.
Un disco precioso, maravillosamente concebido en un período de madurez sin igual cuando un músico con talento ya no tiene nada que demostrar y sin embargo lo da todo porque le sale del alma, puro Rock al uso en este intérprete genuino que afortunadamente ha vuelto más allá de acústicos "forzados por contratos" y obras hechas sin necesidad.
¡¡Disfruta de un grande!! cuando aún creen en lo que puede ser salen cosas como esta y realmente merecen la pena.

Songs:  Time the conqueror;  Off Of Wonderland;  The drums of war;  The arms of night;  Where were you;  Going down to Cuba;  Giving that heaven away;  Live nude cabaret;  Just say yeah;  Far from the arms of hunger


Surcos del Siglo XXI - 83

Sonidos que traspasan la frontera de la imaginación, Música para soñar y además un espacio donde hacerlo más allá de nuestros propios deseos.


P.G. Six (Slightly Sorry) 2007


El disco está grabado en Brooklyn, N.Y.C. que quizás no quiere decir nada o lo dice todo de golpe, porque estos chicos de P.G. Six no se andan por las ramas a la hora de definirse y definir su Música, un excelente y maravilloso Psycho en una vertiente Folk Rock que tira para atrás, con melodías que enamoran, ritmos suaves que te llevan a las estrellas, momentos de intimidad que pueden recibirse como instantes de sensualidad adormecida y que los sentidos despiertan, un trabajo elaborado y creado de una manera excepcional para poder soñar.
Los teclados excelentemente utilizados crean un ambiente ideal para que todo se desarrolle en perfectas armonías y melodías sugerentes y emocionales que no puedes evitar hacer parte de ti, como perdido en un océano de sensaciones que te llevan de la mano de la sensibilidad y la suavidad de ser uno mismo.
Los coros, otro elemento esencial en la Música del grupo hacen que los sueños y desvelos vengan de manera natural, enredados en tus entrañas y acompañados de esas voces que se unen para volar, soñar, huir de la rutina y ser... diferentes.
Con todos ellos las guitarras van acorde a ese Folk al uso que sirve para trasmitir lo que uno lleva dentro, acústicas maravillosas, preciosas en los arpegios y acompañamientos o introducciones mágicas (el sueño de "The End Of Winter" hasta que la voz hace suyo el espacio es pura seda) para sentirse dueño de tus propios sueños, porque este "Slightly Sorry" es eso, una belleza por sí misma que hay que disfrutar de una manera suave, relajada, dejándote ir hacia la nada, sabiendo siempre que volver es un reto tras haber escuchado todo lo que te llega.
Pat Gubler en las voces, guitarras acústicas y eléctricas, piano eléctrico, "Hammond", órgano, clavinet, celeste, mellotrón, hurdy gurdy y bajo. Lleva la batuta y ¡¡de qué manera!! crea, hace y nos envuelve en ese universo suave y sensual que es la Música de esta obra.
Bob Bannister en las guitarras y bajo, nada fuera de una perfección que abruma por la sencillez con la que es tratada, pero como digo muchas veces, ¡¡hay que hacerlo y hacerlo bien!!.
Steve Connolly en el bajo y Robert Dennis a la batería sostienen sin esfuerzo esta muestra de sensibilidad hecha Música para que nada salga de la burbuja de placer que supone escucharla.
Debby Schwartz, Helen Rush, Sue Garner y Megan Reilly en las voces, esos coros celestiales que te llevan mucho más allá del paraíso.
Un disco que es una belleza, precioso, maravilloso en sus composiciones y una gozada en la interpretación que te llena de placer, y eso sí que no tiene precio. Una pequeña delicatessen hecha para perderse en los propios sueños.

1:  Untitled micro mini;  The dance;  Strange messages;  Cover Art Reprise;  The end of winter
2:  I've been traveling;  Bless these blues;  Not I the seed;  Lily of the west;  Sweet music 

Surcos del Siglo XXI - 82

Siempre me han gustado los músicos que debían haber sido y contra viento y marea al final consiguen tener un espacio en el universo de la Música. Este es uno de ellos.


Foo Fighters (Foo Fighters) 1995


No voy a pararme ante lo obvio, la repercusión que hoy en día tiene Foo Fighters en el mundo del Rock, un grupo reconocido y puntero (aunque como todo para mí son otra cosa) voy a comentar un disco de un tipo que creyó en él mismo y en su talento a pesar de todo y de todas las circunstancias, y eso sí que me merece la pena.
Siempre he creído que Nirvana era un grupo con buenos músicos, no el grupo de un tipo que se voló la cabeza y quedó como imagen del Rock en su vertiente más oscura y trágica. En ese grupo tocaba gente muy válida y uno de ellos su batería, un tal Dave Grohl que se vio en la encrucijada de su vida y ante la oportunidad de su existencia.
Sin más apoyo que su talento y lo que quería se marcó un álbum debut con él mismo como única banda, y aunque poco más tarde el proyecto se convirtió en banda en esta experiencia es él, sus circunstancias y la demostración como instrumentista durante 44'01'' de puro Rock, si se quiere Alternativo, Indie, Grunge o sonido Seattle... pero Rock contundente, preciso y para mí precioso.
Un puñado de canciones que son un elenco de ideas paridas durante etapas de su vida, antes de Foo Fighters y para el proyecto, todas ellas con una energía y sobre todo una honestidad que se destila por cada surco del álbum.
La concepción del álbum, los instrumentos que se tocan en él, guitarras, bajo, batería, teclados y voz son de Grohl, la creación y arreglos de las canciones y el resultado final, que creo se convierte en un pedazo disco de Rock visceral, contundente y salvaje, compaginando momentos de melodías suaves y exquisitas y quizás al margen de todo lo que pueda pedírsele, desgrana unas ganas locas por entregar algo que llevaba muy dentro, y eso me parece simplemente maravilloso.
"Foo Fighters" no será lo mejor del grupo, y por supuesto no es lo que le ha llevado a lo más alto en listas y ventas (y como siempre de esto suelo reírme mucho) pero es lo más auténtico que han hecho porque es la esencia de su creador de una manera pura y sin aditivos, ésta era su Música y así la plasmó por él mismo, al margen de nombres ni chorradas varias.
Un discazo de Rock para aprovechar cada momento, con esos riff salvajes y punteos sostenidos hasta dejarse caer, un bloque de sonidos que te llena y cubre más allá de la mente, sensaciones y poder en manos de una Música infinita y de un músico realmente muy especial, valiente y con descaro.

SIDE ONE:  This is a call;  I'll stick around;  Big me;  Alone+Easy target;  Good grief;  Floaty
SIDE TWO:  Weenie Beenie;  Oh, George;  For all the cows;  X-Static;  Wattershed; Exhausted

Surcos del Siglo XXI - 81

Otra manera de ver los sonidos de antaño pasados por estos grupos que se empeñan en conseguir que la calidad no se pierda nunca.


Otis Optic & The Option People (Otis Optic & The Option People (2007)


En pleno siglo XXI, entrados ya sin remisión en la vorágine del cambio y sin embargo con propuestas tan delicadas como ¿exclusivas del pasado? no lo creo, la Música es intemporal y no puede llevarnos a números si se hace con el alma.
Lo que nos entregan estos chicos de Otis Optic & The Option People es Psycho en estado puro, una banda que crea sonidos que pierden el sentido del tiempo y se aferran a la Música como transmisora de esas maravillosas sensaciones. 
Músicos nacidos en la época de los 80 pero que han mamado de esa Música que es eterna y que allá por los 60 creó tantas cosas, haciéndola suya y expresando sus ideas con clase y mucho gusto. Nada tiene que ver su origen, Alemania, ni su circuito habitual, la vieja Europa, lo que se siente va más allá. El órgano vuelve a transportarnos, ese "Hammond" que es un delirio y una auténtica delicia escuchar cuando te penetra como un quejido el alma, con las guitarras ardiendo y haciendo de las suyas ayudados por una sección rítmica que cumple a las mil maravillas en su función de apoyo a los solistas (aunque el bajo parece que quiere demostrar algo más y a fe que lo consigue)
Una Música fresca, dinámica, como un soplo de aire que se te va metiendo en los sentidos a través de esos temas de dos o tres minutos que parecen un suspiro que te llega, atraviesa y te dejan el regusto de lo que te ha venido, ritmos y galopadas al uso junto a otros momentos donde el órgano sugiere... lo que tú quieras y esas guitarras que en ocasiones arropan la voz que va perfecta con esa energía que destila desgranado palabras a ritmo de riff. 
Energía, poder, guitarras enloquecidas y graves para desmoronarte, un grupo que sabe qué y cómo, con la Psycho quemándote las entrañas y volviendo a hacer saber que todo es posible.
Un respiro se dan en "Cold Rain" precioso el piano y la melodía, exagerados en "Micrograms" el tema más complejo del álbum y brutales en "Concept Of Time" o esa entrada demoledora para presentarse llamada "Saints Of Sounds".
Un disco para retomar sonidos de hace 40 años con la clase y lo aprendido de este siglo XXI, delicadamente esplendoroso.
Eike Jamelle, batería. Philipp Kawakek, guitarra. Dario Treese, órgano y bajo. Tobias Sawitzki voz y guitarra.

Side A:  Saints of sound;  Shallow fair;  Velvetized;  Spot in your mind;  Traffic lights;  Mass confusion;  Among you
Side B:  Memory dehydrating;  Liable to fade;  Concept of time;  Cold rain (outro);  Micrograms

Surcos del Siglo XXI - 80

Una reunión que pudo ser y que sin embargo se quedó en los intentos, aunque la muestra si nos ha llegado y con cosas para descubrir.


Zwan (Mary Star Of The Sea) 2003


De la desintegración de algunos grupos y la desbandada de otros se formó Zwan, una banda con unas expectativas inmensas por cómo se gestó la idea, pero que se quedó en dos años de existencia y un único álbum realizado, este "Mary Star Of The Sea" que nos visita.
La idea surgió del maravilloso cerebro de uno de los grandes creadores de finales del siglo XX y el XXI, Billy Corgan que junto al batería Jimmy Chamberlin (juntos tras la disolución de Smashing Pumpkins) y el guitarrista y voz  Matt Sweeney  proveniente de Chavez, formaron Zwan allá por el año 2001. A ellos se unirían en la propuesta Paz Lenchantin al bajo y voces y David Pajo a la batería.
La propuesta era tan interesante que en sus sets eléctricos, en los que usaban tres guitarras demoledoras y ardientes se hacían llamar "The True Poets Of Zwan" o simplemente Zwan, nombre bajo el cual hicieron este disco, pero existía una vertiente acústica "Djali Zwan" a modo de encarnación de la banda que contaba con el cello de Ana Lenchantin y la colaboración en letras y arreglos de Linda Strawberry. 
El grupo destila un poder tremendo, con temas demoledores que arrasan en el espacio, un Rock sin fisuras a base de seis cuerdas de acero que te hunden el alma y en consecuencia los sentidos. En mi opinión hay demasiados puntos en común con el anterior grupo de Corgan, autor de todos los temas y arreglista, quizás el intento de olvidar lo sublime por cansancio o sentirse ya en el límite le hizo buscar algo que no fuera... pero que por ideas y talento se le parece porque el material es muy bueno.
Rock con instantes de calma chicha donde los sentidos se preparan para la siguiente andanada, temas elaborados y arreglos elegantes a pesar de ese trallazo que te quema por dentro, una Música para sentirte lejos del alcance de lo humano porque cada golpe de ritmo, cada estrofa escupida con ganas y a veces con saña te aleja de la realidad, jirones en palabras que molestan y ofenden según a quién o según las estrecheces de las mentes a las que les llega.
Catorce temas para disfrutar de un buen Rock de carácter, para mí más cercano al clasicismo de otras épocas que a esos nuevos modelos integrados en ciertos nombres que no quiero escribir, un disco de un siglo que busca cosas para no repetirse, aunque a veces lo bueno no se debe dejar de hacer.

DISC 1 SIDE ONE:  Lyric;  Settle down;  Declarations of faith;  Honestly
DISC 1 SIDE TWO:  El Sol;  Of a broken heart;  Ride a black swan;  Heartsong
DISC 2 SIDE ONE:  Endless summer;  Baby let's rock!;  Yeah!;  Desire
DISC 2 SIDE TWO:  Jesus, I / Mary star of the sea;  Come with me